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		<title><![CDATA[Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto - Pais del Rayo]]></title>
		<link>https://shinobigaiden.net/</link>
		<description><![CDATA[Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto - https://shinobigaiden.net]]></description>
		<pubDate>Fri, 23 Oct 2026 12:26:06 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[[Flashback] Una chispa indomable]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13256</link>
			<pubDate>Mon, 22 Jul 2024 03:45:17 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=217">Ryu Kutsuki</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13256</guid>
			<description><![CDATA[Era un caluroso día de verano, el sol abrasador hacía que las calles brillaran bajo su intensa luz. Entre el bullicio de los comerciantes y los nobles que paseaban por aquella zona comercial, un niño se encontraba a pie de calle, sentado en una esquina con la mano extendida, pidiendo limosna a los transeúntes.<br />
<br />
Ryu, con tan solo siete años, estaba delgado y sucio. Sus ropas estaban desgarradas y llenas de mugre, y su cabello, enmarañado, caía sobre sus ojos amarillos que reflejaban una mezcla de desesperación y determinación. A pesar de su apariencia lamentable, había una chispa de orgullo en su mirada, una fuerza inquebrantable que desmentía su frágil estado físico.<br />
<br />
Los minutos pasaban lentamente, y la mayoría de las personas ignoraban al pequeño, apresurándose a continuar con sus compras y negocios. De vez en cuando, alguien arrojaba una moneda en su dirección, pero esas ocasiones eran escasas.<br />
<br />
De repente, un comerciante de la zona se acercó a él con una expresión furiosa en su rostro─. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Oye, mocoso! ¡Lárgate de aquí! </span></span>─ gritó el hombre, atronando por encima del murmullo de la multitud─.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> ¡Con tu olor espantas a mi clientela!</span></span><br />
<br />
El Tokage levantó la mirada, encontrándose con los ojos inyectados de ira del comerciante. Aunque el miedo revoloteaba en su estómago, la chispa de orgullo y determinación en sus ojos no se apagó. Con un esfuerzo, se puso de pie y enfrentó al hombre, manteniendo la espalda recta a pesar de su delgadez.<br />
<br />
─ <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¿Por qué no te largas tú?</span></span> ─ replicó con una voz sorprendentemente firme para su edad─.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color"> Solo estoy aquí porque no tengo otro lugar a donde ir. ¡No estoy haciendo daño a nadie!</span></span><br />
<br />
El comerciante, sorprendido por la respuesta del niño, frunció el ceño aún más─. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡No me hables así, niñato! ¡Esta es mi área y no quiero verte aquí!</span></span><br />
<br />
Ryu apretó los puños, sintiendo la rabia arder dentro de él─.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color"> ¡No tienes derecho a echarme! ¡Solo estoy tratando de sobrevivir!</span></span><br />
<br />
La confrontación atrajo la atención de algunos transeúntes que comenzaron a murmurar entre ellos. El comerciante, consciente de las miradas curiosas, se sintió humillado y retrocedió un paso─. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Estás advertido! ¡No quiero volver a verte aquí! </span></span>─ vociferó, antes de dar media vuelta y alejarse apresuradamente.<br />
<br />
El muchachi permaneció en su lugar, respirando con dificultad. Sentía una mezcla de triunfo y temor, pero sobre todo, sentía que había defendido su dignidad. Volvió a sentarse en la esquina, ajustando su posición. Sabía que su vida no sería fácil, pero también sabía que no permitiría que nadie lo pisoteara sin luchar. Y así, con los ojos aun brillando con esa chispa indomable, continuó pidiendo limosna.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Era un caluroso día de verano, el sol abrasador hacía que las calles brillaran bajo su intensa luz. Entre el bullicio de los comerciantes y los nobles que paseaban por aquella zona comercial, un niño se encontraba a pie de calle, sentado en una esquina con la mano extendida, pidiendo limosna a los transeúntes.<br />
<br />
Ryu, con tan solo siete años, estaba delgado y sucio. Sus ropas estaban desgarradas y llenas de mugre, y su cabello, enmarañado, caía sobre sus ojos amarillos que reflejaban una mezcla de desesperación y determinación. A pesar de su apariencia lamentable, había una chispa de orgullo en su mirada, una fuerza inquebrantable que desmentía su frágil estado físico.<br />
<br />
Los minutos pasaban lentamente, y la mayoría de las personas ignoraban al pequeño, apresurándose a continuar con sus compras y negocios. De vez en cuando, alguien arrojaba una moneda en su dirección, pero esas ocasiones eran escasas.<br />
<br />
De repente, un comerciante de la zona se acercó a él con una expresión furiosa en su rostro─. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Oye, mocoso! ¡Lárgate de aquí! </span></span>─ gritó el hombre, atronando por encima del murmullo de la multitud─.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> ¡Con tu olor espantas a mi clientela!</span></span><br />
<br />
El Tokage levantó la mirada, encontrándose con los ojos inyectados de ira del comerciante. Aunque el miedo revoloteaba en su estómago, la chispa de orgullo y determinación en sus ojos no se apagó. Con un esfuerzo, se puso de pie y enfrentó al hombre, manteniendo la espalda recta a pesar de su delgadez.<br />
<br />
─ <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¿Por qué no te largas tú?</span></span> ─ replicó con una voz sorprendentemente firme para su edad─.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color"> Solo estoy aquí porque no tengo otro lugar a donde ir. ¡No estoy haciendo daño a nadie!</span></span><br />
<br />
El comerciante, sorprendido por la respuesta del niño, frunció el ceño aún más─. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡No me hables así, niñato! ¡Esta es mi área y no quiero verte aquí!</span></span><br />
<br />
Ryu apretó los puños, sintiendo la rabia arder dentro de él─.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color"> ¡No tienes derecho a echarme! ¡Solo estoy tratando de sobrevivir!</span></span><br />
<br />
La confrontación atrajo la atención de algunos transeúntes que comenzaron a murmurar entre ellos. El comerciante, consciente de las miradas curiosas, se sintió humillado y retrocedió un paso─. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Estás advertido! ¡No quiero volver a verte aquí! </span></span>─ vociferó, antes de dar media vuelta y alejarse apresuradamente.<br />
<br />
El muchachi permaneció en su lugar, respirando con dificultad. Sentía una mezcla de triunfo y temor, pero sobre todo, sentía que había defendido su dignidad. Volvió a sentarse en la esquina, ajustando su posición. Sabía que su vida no sería fácil, pero también sabía que no permitiría que nadie lo pisoteara sin luchar. Y así, con los ojos aun brillando con esa chispa indomable, continuó pidiendo limosna.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El tesoro del pirata]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13129</link>
			<pubDate>Wed, 12 Jun 2024 13:37:19 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=193">Gea</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13129</guid>
			<description><![CDATA[Corrían las ocho de la noche, y después de hacía varios días haber encontrado el lugar donde debía buscar gracias a la suerte, o lo que fuese, estaba en camino del lugar donde había quedado en encontrarme con aquel viejo. Ese era mi salvoconducto al que llevaban el Mercado Negro dentro de las tierras del País del Rayo. No sabía si el tipo de técnicas y de piedras que yo buscaba estaría allí, pero nunca se sabía, debía indagar en las historias que contaban las malas lenguas de aquellos lugares. Las malas lenguas siempre habían sido mis favoritas, por eso estaba de camino. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Espero que después de que te lleve a ese maldito lugar lo mates como ofrenda… ya tengo hambre, Gea –</span> Me decía aquella voz. Él mismo sabía que no iba a ser así, estaba demasiado rodeada como para matar a alguien sin verme expuesta en algún lio. Sí era cierto que trabajaba para el Imperio, sí era cierto que los criminales campábamos bastante a nuestras anchas, pero no creía que un incidente así fuera a ser pasado por alto. Así que, por muchas ganas que tuviera de conseguir el favor de Dios, debían mantenerme quieta.<br />
<br />
Habría llegado con varios minutos de antelación cuando la túnica negra que portaba aquel hombre con el báculo en su mano me pasaría por delante haciéndome una pequeña seña rápida para que le siguiese. Di un pequeño vistazo y le dejé camino por delante, pues él caminaba más lento, y comencé a caminar tras él mirando hacia los lados con una mirada tranquila, como quién no estaba en algún encargo turbio. Pasaron apenas unos minutos cuando el viejo se paró frente a lo que parecía una puerta vieja a un desván, a un lado de esa puerta un gran hombre de músculos marcados y cicatrices custodiaría el lugar y hablaría con el viejo en un nivel de volumen que no me dejaría escuchar. El tipo me miraría con el ceño fruncido al tiempo que el viejo extendía su mano por dentro de la túnica para darle algo a aquel matón. Medio minuto después habríamos entrado por la puerta aunque no sin no dejar de sentir la mirada de aquel gran hombre posada en mi nuca como si tuviera una diana en la espalda. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Yo ya te he hecho entrar, ahora paga tu parte –</span> Y así fue como los pasillos de aquel túnel se abrirían, iluminándose con pequeñas antorchas y candelabros de mala calidad. Estaríamos solos, y quizás fuera el mejor momento para asesinarlo, pero en lugar de eso cumplí mi parte del trato y le pasé el fajo de billetes que el viejo agarraría con tacañería. Tras eso el viejo desaparecería entre los túneles no sin antes darme un pequeño mapa que tendría casi tantos años como él, gastado y roñoso, pero legible.<br />
<br />
Varios túneles después y algún que otro cambio de sentido harían que llegase a una gran galería con un poco más de iluminación, aunque no mucha. Parecía la similitud de la calle con los puestos, pero esta vez con la oscuridad y el olor a humedad metida en el ambiente. Tocaba darse una vuelta por allí, ver que era lo que tan peculiar hacía a este lugar. Había poca gente, y la que había estaban cubiertos por túnicas, así que hice lo propio y subí el gorro de la túnica tapando mi cabeza y parte de mi rostro. Así mismo comencé a caminar, ¿qué me depararía el destino?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Corrían las ocho de la noche, y después de hacía varios días haber encontrado el lugar donde debía buscar gracias a la suerte, o lo que fuese, estaba en camino del lugar donde había quedado en encontrarme con aquel viejo. Ese era mi salvoconducto al que llevaban el Mercado Negro dentro de las tierras del País del Rayo. No sabía si el tipo de técnicas y de piedras que yo buscaba estaría allí, pero nunca se sabía, debía indagar en las historias que contaban las malas lenguas de aquellos lugares. Las malas lenguas siempre habían sido mis favoritas, por eso estaba de camino. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Espero que después de que te lleve a ese maldito lugar lo mates como ofrenda… ya tengo hambre, Gea –</span> Me decía aquella voz. Él mismo sabía que no iba a ser así, estaba demasiado rodeada como para matar a alguien sin verme expuesta en algún lio. Sí era cierto que trabajaba para el Imperio, sí era cierto que los criminales campábamos bastante a nuestras anchas, pero no creía que un incidente así fuera a ser pasado por alto. Así que, por muchas ganas que tuviera de conseguir el favor de Dios, debían mantenerme quieta.<br />
<br />
Habría llegado con varios minutos de antelación cuando la túnica negra que portaba aquel hombre con el báculo en su mano me pasaría por delante haciéndome una pequeña seña rápida para que le siguiese. Di un pequeño vistazo y le dejé camino por delante, pues él caminaba más lento, y comencé a caminar tras él mirando hacia los lados con una mirada tranquila, como quién no estaba en algún encargo turbio. Pasaron apenas unos minutos cuando el viejo se paró frente a lo que parecía una puerta vieja a un desván, a un lado de esa puerta un gran hombre de músculos marcados y cicatrices custodiaría el lugar y hablaría con el viejo en un nivel de volumen que no me dejaría escuchar. El tipo me miraría con el ceño fruncido al tiempo que el viejo extendía su mano por dentro de la túnica para darle algo a aquel matón. Medio minuto después habríamos entrado por la puerta aunque no sin no dejar de sentir la mirada de aquel gran hombre posada en mi nuca como si tuviera una diana en la espalda. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Yo ya te he hecho entrar, ahora paga tu parte –</span> Y así fue como los pasillos de aquel túnel se abrirían, iluminándose con pequeñas antorchas y candelabros de mala calidad. Estaríamos solos, y quizás fuera el mejor momento para asesinarlo, pero en lugar de eso cumplí mi parte del trato y le pasé el fajo de billetes que el viejo agarraría con tacañería. Tras eso el viejo desaparecería entre los túneles no sin antes darme un pequeño mapa que tendría casi tantos años como él, gastado y roñoso, pero legible.<br />
<br />
Varios túneles después y algún que otro cambio de sentido harían que llegase a una gran galería con un poco más de iluminación, aunque no mucha. Parecía la similitud de la calle con los puestos, pero esta vez con la oscuridad y el olor a humedad metida en el ambiente. Tocaba darse una vuelta por allí, ver que era lo que tan peculiar hacía a este lugar. Había poca gente, y la que había estaban cubiertos por túnicas, así que hice lo propio y subí el gorro de la túnica tapando mi cabeza y parte de mi rostro. Así mismo comencé a caminar, ¿qué me depararía el destino?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[En la búsqueda de lo prohibido]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13128</link>
			<pubDate>Wed, 12 Jun 2024 13:18:04 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=193">Gea</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13128</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Hacía ya tiempo de mi último viaje, corrían hacía más o menos unos años que no me movía por las tierras del País del Rayo, pero me había mantenido informada de todo lo que ocurría y de como cambiaban los bandos del mundo. Tras la completa bomba de humo que Yugure había hecho en el mundo yo me había dedicado a investigar todos aquellos mundos de lo prohibido que me interesaban, técnicas nuevas y nuevos jutsus donde jugar con el mayor de los miedos de todos los seres mundanos: la muerte. En mi caso corría ya poco peligro, pero siempre estaba la pequeña duda de hasta donde podía llegar para conseguir lo que me habían prometido.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Las calles estaban poco transitadas hoy. No todos los puestos donde se vendían frutas, verduras y demás cosas estaban abiertos, y seguramente fuera eso por lo que se podía caminar sin tropezar todo el rato con la gente. En el cielo se veía pocas nubes y los rayos del sol entraban sin ningún problema, el sol estaba en su más alto punto y corrían las dos de la tarde, justo acababa de salir de comer de una taberna donde la comida, a decir verdad, no estaba nada mal.  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Llevas tiempo sin hacerme mucho caso… Gea… –</span> Y ahí estaba, la voz que me hablaba desde mi más interior y que durante mucho tiempo hizo creer que estaba loca, de nuevo me hablaba para reclamarme. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– No te he dado este poder para que lo desperdicies… debes cumplir tu parte –</span> Y de nuevo, otro reclamo. Sabía que llevaba tiempo sin ejercer mis obligaciones como portadora de la oración de Jashin y que seguramente tendría que correr la sangre más tarde o más temprano. Pero no, ahora no era el momento si no quería exponerme demasiado. Yo sabía el momento en que debía seguir con mi objetivo, y no era hoy.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Tenía que buscar el mercado negro, aquel sitio donde podía traficar con lo que fuese, estaba buscando algo que me ayudase con mis estudios, algo que me ayudase a continuar con mi objetivo, y no, no parecía que fuese a ser fácil. A día de hoy realmente por mucho que fuera una hoja movida por el viento, pues mi forma de trabajar había cambiado bastante, todavía debía ser cauta y saber a quién acercarme. ¿Qué se suponía que debía hacer?</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Hacía ya tiempo de mi último viaje, corrían hacía más o menos unos años que no me movía por las tierras del País del Rayo, pero me había mantenido informada de todo lo que ocurría y de como cambiaban los bandos del mundo. Tras la completa bomba de humo que Yugure había hecho en el mundo yo me había dedicado a investigar todos aquellos mundos de lo prohibido que me interesaban, técnicas nuevas y nuevos jutsus donde jugar con el mayor de los miedos de todos los seres mundanos: la muerte. En mi caso corría ya poco peligro, pero siempre estaba la pequeña duda de hasta donde podía llegar para conseguir lo que me habían prometido.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Las calles estaban poco transitadas hoy. No todos los puestos donde se vendían frutas, verduras y demás cosas estaban abiertos, y seguramente fuera eso por lo que se podía caminar sin tropezar todo el rato con la gente. En el cielo se veía pocas nubes y los rayos del sol entraban sin ningún problema, el sol estaba en su más alto punto y corrían las dos de la tarde, justo acababa de salir de comer de una taberna donde la comida, a decir verdad, no estaba nada mal.  <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Llevas tiempo sin hacerme mucho caso… Gea… –</span> Y ahí estaba, la voz que me hablaba desde mi más interior y que durante mucho tiempo hizo creer que estaba loca, de nuevo me hablaba para reclamarme. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– No te he dado este poder para que lo desperdicies… debes cumplir tu parte –</span> Y de nuevo, otro reclamo. Sabía que llevaba tiempo sin ejercer mis obligaciones como portadora de la oración de Jashin y que seguramente tendría que correr la sangre más tarde o más temprano. Pero no, ahora no era el momento si no quería exponerme demasiado. Yo sabía el momento en que debía seguir con mi objetivo, y no era hoy.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Tenía que buscar el mercado negro, aquel sitio donde podía traficar con lo que fuese, estaba buscando algo que me ayudase con mis estudios, algo que me ayudase a continuar con mi objetivo, y no, no parecía que fuese a ser fácil. A día de hoy realmente por mucho que fuera una hoja movida por el viento, pues mi forma de trabajar había cambiado bastante, todavía debía ser cauta y saber a quién acercarme. ¿Qué se suponía que debía hacer?</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La triste realidad.]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13126</link>
			<pubDate>Tue, 11 Jun 2024 21:44:22 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=177">Jikaro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13126</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El frío ambiente de la noche destruía toda esperanza de tener un buen descanso en la pequeña aldea en el norte de kumogakure: Kawaita shi, nadie realmente tenía esperanza de que en el día estuviese mejor. Simplemente, el pesimismo que se tenía en la aldea se contagiaba con el simple hecho de estar cerca de ahí. Ese mismo sentimiento se paseaba por la ciudad, haciendo que hasta en el bar más antiguo, el cual era prácticamente el punto más importante de toda la ciudad, se sintiera con pesimismo en sus adentros. Muchas historias se contaron en ese lugar. Esta fría noche quizás se pueda contar una, o tal vez todas esas historias no se puedan contar, podría significar el fin de esa pobre aldea. ¿Lo será? Nadie sabe realmente. Se espera que no, pero como un antiguo pasaje chino: </span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">E</span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">l ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un regalo. Por eso se llama presente.</span></span><br />
<br />
<br />
<span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Y pasó.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nuestro protagonista, Jikaro. Llegó caminando con su típica túnica negra que le cubría todo el cuerpo, sus manos largas estaban siendo resguardadas en sus bolsillos, aunque se podían resaltar por las vendas blancas que las cubrían por completo. ¿Por qué hacía esto?, era un shinobi de Konoha, todos ellos son raros. Aunque bueno, más raros eran los aldeanos de la pequeña Kawaita shi, todo estaba cerrado y pocas luces iluminaban el lugar, haciendo que se viese como un lugar desolado. Lo que no estaba desolado era ese bar… Ese maldito bar, aun sin entrar podías ver las luces y las sombras de los aldeanos, bebiendo, jugando cartas y las pequeñas damas de honor seduciendo a los hombres de familia que se encontraban ahí, pasando el rato, quizás para olvidarse de sus responsabilidades. Aunque la fama del bar era que ese sitio es el punto de comercio de la aldea, también tenía una fama que nadie quería que saliera a la luz. Era el sitio donde más crímenes se cometían en un radio de 30 kilómetros, poco era. Pero había 4 aldeas más a sus alrededores, o sea que no era un orgullo eso. Jikaro, camino lentamente hacia el bar, la madera rechinaba. Estaba un poco húmedo realmente y cada que dabas un paso se podía sentir lo mal que estaba el piso. Con cuidado, Jikaro se acercó a la puerta y lentamente la abrió. Una campana hizo notar su llegada, que solo le importo al cantinero pues todos seguían en lo suyo. Jikaro, lento pero seguro se acercó a la mesa donde le iba a atender el chico, el cual parecía realmente joven. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— </span></span></span><span style="color: #38761d;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font">Un vaso de whisky muchacho, por favor.</span></span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> — </span>Dijo una voz arrugada del cansancio. Jikaro estaba viejo.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> —</span></span></span><span style="color: #fce5cd;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"> Claro señor.</span></span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> — </span>Dijo el joven quien fue rápidamente a su espacio para realizar la Bebida. Todo fue hecho para que el pudiera  entregar ese vaso con delicadeza, el pelinegro hizo un gesto con la mano de gracias y empezó a beber un poco. No todo parecía estar saliendo de maravilla, Jikaro quería beber un poco nada más, estaba de paso, él quería ir al País del Fuego. Pero una actitud extraña del cantinero le hizo replantearse si quedarse o no. Pareciese como que si el joven tenía miedo de alguien… O de algo, era extraño. Le pidió otro. Quería ver si estaba en lo correcto o estaba loco<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">. —</span></span></span><span style="color: #990000;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Ese chico está raro… ¿Qué pasará en este lugar? </span></span></span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— </span>Resoplo. Estaba muy cansado como para actuar de una manera fuerte, el whisky sabía algo amargo. Quizá eso lo mantendría despierto por algunas horas.</span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El frío ambiente de la noche destruía toda esperanza de tener un buen descanso en la pequeña aldea en el norte de kumogakure: Kawaita shi, nadie realmente tenía esperanza de que en el día estuviese mejor. Simplemente, el pesimismo que se tenía en la aldea se contagiaba con el simple hecho de estar cerca de ahí. Ese mismo sentimiento se paseaba por la ciudad, haciendo que hasta en el bar más antiguo, el cual era prácticamente el punto más importante de toda la ciudad, se sintiera con pesimismo en sus adentros. Muchas historias se contaron en ese lugar. Esta fría noche quizás se pueda contar una, o tal vez todas esas historias no se puedan contar, podría significar el fin de esa pobre aldea. ¿Lo será? Nadie sabe realmente. Se espera que no, pero como un antiguo pasaje chino: </span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">E</span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">l ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un regalo. Por eso se llama presente.</span></span><br />
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<br />
<span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Y pasó.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Nuestro protagonista, Jikaro. Llegó caminando con su típica túnica negra que le cubría todo el cuerpo, sus manos largas estaban siendo resguardadas en sus bolsillos, aunque se podían resaltar por las vendas blancas que las cubrían por completo. ¿Por qué hacía esto?, era un shinobi de Konoha, todos ellos son raros. Aunque bueno, más raros eran los aldeanos de la pequeña Kawaita shi, todo estaba cerrado y pocas luces iluminaban el lugar, haciendo que se viese como un lugar desolado. Lo que no estaba desolado era ese bar… Ese maldito bar, aun sin entrar podías ver las luces y las sombras de los aldeanos, bebiendo, jugando cartas y las pequeñas damas de honor seduciendo a los hombres de familia que se encontraban ahí, pasando el rato, quizás para olvidarse de sus responsabilidades. Aunque la fama del bar era que ese sitio es el punto de comercio de la aldea, también tenía una fama que nadie quería que saliera a la luz. Era el sitio donde más crímenes se cometían en un radio de 30 kilómetros, poco era. Pero había 4 aldeas más a sus alrededores, o sea que no era un orgullo eso. Jikaro, camino lentamente hacia el bar, la madera rechinaba. Estaba un poco húmedo realmente y cada que dabas un paso se podía sentir lo mal que estaba el piso. Con cuidado, Jikaro se acercó a la puerta y lentamente la abrió. Una campana hizo notar su llegada, que solo le importo al cantinero pues todos seguían en lo suyo. Jikaro, lento pero seguro se acercó a la mesa donde le iba a atender el chico, el cual parecía realmente joven. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— </span></span></span><span style="color: #38761d;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font">Un vaso de whisky muchacho, por favor.</span></span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> — </span>Dijo una voz arrugada del cansancio. Jikaro estaba viejo.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> —</span></span></span><span style="color: #fce5cd;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"> Claro señor.</span></span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> — </span>Dijo el joven quien fue rápidamente a su espacio para realizar la Bebida. Todo fue hecho para que el pudiera  entregar ese vaso con delicadeza, el pelinegro hizo un gesto con la mano de gracias y empezó a beber un poco. No todo parecía estar saliendo de maravilla, Jikaro quería beber un poco nada más, estaba de paso, él quería ir al País del Fuego. Pero una actitud extraña del cantinero le hizo replantearse si quedarse o no. Pareciese como que si el joven tenía miedo de alguien… O de algo, era extraño. Le pidió otro. Quería ver si estaba en lo correcto o estaba loco<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">. —</span></span></span><span style="color: #990000;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> Ese chico está raro… ¿Qué pasará en este lugar? </span></span></span></span><span style="font-family: Roboto, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— </span>Resoplo. Estaba muy cansado como para actuar de una manera fuerte, el whisky sabía algo amargo. Quizá eso lo mantendría despierto por algunas horas.</span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La Leyenda del Hachibi]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13046</link>
			<pubDate>Sat, 18 May 2024 20:26:11 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=446">Krillin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13046</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12649" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #b3d5f4;" class="mycode_color">La Calamidad del Rayo [contexto]</span></a></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13021" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Vestigios de la Calamidad</span></a></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13043" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">La Leyenda del Hachibi</span></a></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">  12 de enero 16 D.K</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> La Calamidad, País del Rayo.</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"> Como buen samaritano continuaba su expedición dentro de la Calamidad, buscando respuestas y colaborando con los afectados, una zona completamente devastada en sus alrededores y centro, formando un inmenso cráter circular como si se tratara del impacto de un meteorito, pero en este caso de una explosión, será recordada por los que allí observaron el ascenso de la Colosal Bestia y su posterior caída. Parte de este área circular había sido completamente inundada, especialmente su centro y cara Oeste, la que limitaba con gran parte de la costa del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mar del Norte</span>, en cambio el medio circulo posterior englobaba parte de lo que había sido una vez una playa y en los extremos lo que quedaba de un viejo Bosque con sus arboles muertos. </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">  De <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">afuera hacía adentro</span> comenzaría la búsqueda, en el sentido opuesto que le habían enseñado sus maestros, cruzaría aquel devastado bosque, inclusive, días atrás había conseguido formar una pequeña guarnición con algunos civiles que se auto convocaron en pos de ayudar a los heridos y proveer víveres.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">   </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">  En su recorrido no se contuvo a la hora de analizar el terreno, notaba como en ciertos lugares había indicios de otras explosiones, incluso profundos cortes en la tierra, esto confirmaría la posibilidad de un combate previo a la explosión. Sin dudas un mar de dudas y especulaciones que con paciencia y calculo podría determinar. Su avance era un descenso constante hasta llegar un punto donde el agua de Mar marcaba limite con tierra y el horizonte aun conservaba cierta bruma, inclusive se formaría una inmensa cascada proveniente del Océano, el estadillo provocó un cambio total en la infraestructura de la naturaleza, demoraría algunos años en recomponerse pero volvería a su armonía, por suerte no consiguió dar con ningún tipo de residuo tóxico, solo la naturaleza caótica de una explosión.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">  </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"> Al llegar al centro del círculo, donde el área se dividía entre tierra y agua, decidió hacer un pequeño campamento en aquella nueva playa. Mientras repasaba sus víveres y leía un poco, observaba como restos de madera y vegetación iban a parar a la costa. A la mañana siguiente todo el borde había sido cubierto por vegetación traído por la misma marea. Luego de un calórico desayuno continuo su viaje hacia el norte, bordeando la costa y tomando anotaciones del terreno. </div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12649" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #b3d5f4;" class="mycode_color">La Calamidad del Rayo [contexto]</span></a></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13021" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Vestigios de la Calamidad</span></a></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13043" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #00369b;" class="mycode_color">La Leyenda del Hachibi</span></a></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
</div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">  12 de enero 16 D.K</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> La Calamidad, País del Rayo.</span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"> Como buen samaritano continuaba su expedición dentro de la Calamidad, buscando respuestas y colaborando con los afectados, una zona completamente devastada en sus alrededores y centro, formando un inmenso cráter circular como si se tratara del impacto de un meteorito, pero en este caso de una explosión, será recordada por los que allí observaron el ascenso de la Colosal Bestia y su posterior caída. Parte de este área circular había sido completamente inundada, especialmente su centro y cara Oeste, la que limitaba con gran parte de la costa del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mar del Norte</span>, en cambio el medio circulo posterior englobaba parte de lo que había sido una vez una playa y en los extremos lo que quedaba de un viejo Bosque con sus arboles muertos. </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">  De <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">afuera hacía adentro</span> comenzaría la búsqueda, en el sentido opuesto que le habían enseñado sus maestros, cruzaría aquel devastado bosque, inclusive, días atrás había conseguido formar una pequeña guarnición con algunos civiles que se auto convocaron en pos de ayudar a los heridos y proveer víveres.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">   </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">  En su recorrido no se contuvo a la hora de analizar el terreno, notaba como en ciertos lugares había indicios de otras explosiones, incluso profundos cortes en la tierra, esto confirmaría la posibilidad de un combate previo a la explosión. Sin dudas un mar de dudas y especulaciones que con paciencia y calculo podría determinar. Su avance era un descenso constante hasta llegar un punto donde el agua de Mar marcaba limite con tierra y el horizonte aun conservaba cierta bruma, inclusive se formaría una inmensa cascada proveniente del Océano, el estadillo provocó un cambio total en la infraestructura de la naturaleza, demoraría algunos años en recomponerse pero volvería a su armonía, por suerte no consiguió dar con ningún tipo de residuo tóxico, solo la naturaleza caótica de una explosión.</div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">  </div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"> Al llegar al centro del círculo, donde el área se dividía entre tierra y agua, decidió hacer un pequeño campamento en aquella nueva playa. Mientras repasaba sus víveres y leía un poco, observaba como restos de madera y vegetación iban a parar a la costa. A la mañana siguiente todo el borde había sido cubierto por vegetación traído por la misma marea. Luego de un calórico desayuno continuo su viaje hacia el norte, bordeando la costa y tomando anotaciones del terreno. </div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Vestigios de la Calamidad]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13021</link>
			<pubDate>Sat, 11 May 2024 15:49:07 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=446">Krillin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13021</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12649" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #b3d5f4;" class="mycode_color">La Calamidad del Rayo [contexto]</span></a></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13019&amp;pid=19692#pid19692" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Vestigios de la Calamidad</a><br />
9 de Enero, Año 16 D.K. </div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Una montaña cerca de la costa oeste, País del Rayo<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Solitario bajo el manto de aquel interminable invierno, y ya algo cansado por su ascenso de aquella semejante Montaña, la cual recordaba como <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">un lugar de paz , a </span>media montaña, aproximadamente a unos 500 mts de altura, se encontraba un antiguo Templo abandonado el cual era utilizado como refugio de monjes y escaladores. Aquella pequeña estructura se encontraba al borde de una cueva, sobre una pendiente que señalaba el extenso mar del oeste, y estratégicamente diseñada para gozar reparo de la incesante nieve. En su interior solo algunas pieles y mantos de cuero, algunas fuentes de cerámica disponían miel y agua que serviría de aprovisionamiento.<br />
<br />
Kuririn disfrutaba el cálido sol del mediodía en una profunda introspección sobre la naturaleza. Su meditación fue bruscamente interrumpida por un lejano estruendo, la incertidumbre brotó de su pecho con una sensación que pocas veces lo abrumaban, el miedo. Un espectáculo catastrófico era presenciado desde lo alto de la Montaña, algo nunca visto por el viejo Krillin quien rápidamente se alarmo e incorporo con desesperación.<br />
<br />
 Refugiado por la distancia, sin saber el origen de aquella explosión que arrasó gran parte de la costa oeste de su País, decidió poner manos a la obra, la tragedia nuevamente había azotado al Rayo, inconscientemente el viejo Krillin recordaba las guerras pasadas y todas las desgracias vividas,  su espíritu empático no demoró demasiado en conquistar sus emociones y ponerse en marcha.<br />
<br />
 El joven anciano, con su espíritu indomable, descendería la montaña a un paso sobre humano, deslizándose con la nieve y aprovechando el desliz que esta generaba. Con tan solo veinte minutos Krillin conseguiría el descenso y emprendería su viaje hacia la Costa. A su suerte contaba con unas cuantas provisiones, podría viajar a gusto y proporcionar apoyo sin problemas. Llegada la tarde habría conseguido recorrer mitad del trayecto, ya vislumbrando las consecuencias de aquella devastadora explosión. En dirección contraría a la que viajaba el pequeño monje, un sinfín de criaturas alejándose del lugar, sin duda una escenario particular, que no demoraría demasiado en atestiguar y registrar. Aprovecho para descansar y hacer unos dibujos de las criaturas vistas y un pequeño relato de lo acontecido.<br />
<br />
<br />
</div>
<br />
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12649" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url"><span style="color: #b3d5f4;" class="mycode_color">La Calamidad del Rayo [contexto]</span></a></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13019&amp;pid=19692#pid19692" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Vestigios de la Calamidad</a><br />
9 de Enero, Año 16 D.K. </div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Una montaña cerca de la costa oeste, País del Rayo<br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">Solitario bajo el manto de aquel interminable invierno, y ya algo cansado por su ascenso de aquella semejante Montaña, la cual recordaba como <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">un lugar de paz , a </span>media montaña, aproximadamente a unos 500 mts de altura, se encontraba un antiguo Templo abandonado el cual era utilizado como refugio de monjes y escaladores. Aquella pequeña estructura se encontraba al borde de una cueva, sobre una pendiente que señalaba el extenso mar del oeste, y estratégicamente diseñada para gozar reparo de la incesante nieve. En su interior solo algunas pieles y mantos de cuero, algunas fuentes de cerámica disponían miel y agua que serviría de aprovisionamiento.<br />
<br />
Kuririn disfrutaba el cálido sol del mediodía en una profunda introspección sobre la naturaleza. Su meditación fue bruscamente interrumpida por un lejano estruendo, la incertidumbre brotó de su pecho con una sensación que pocas veces lo abrumaban, el miedo. Un espectáculo catastrófico era presenciado desde lo alto de la Montaña, algo nunca visto por el viejo Krillin quien rápidamente se alarmo e incorporo con desesperación.<br />
<br />
 Refugiado por la distancia, sin saber el origen de aquella explosión que arrasó gran parte de la costa oeste de su País, decidió poner manos a la obra, la tragedia nuevamente había azotado al Rayo, inconscientemente el viejo Krillin recordaba las guerras pasadas y todas las desgracias vividas,  su espíritu empático no demoró demasiado en conquistar sus emociones y ponerse en marcha.<br />
<br />
 El joven anciano, con su espíritu indomable, descendería la montaña a un paso sobre humano, deslizándose con la nieve y aprovechando el desliz que esta generaba. Con tan solo veinte minutos Krillin conseguiría el descenso y emprendería su viaje hacia la Costa. A su suerte contaba con unas cuantas provisiones, podría viajar a gusto y proporcionar apoyo sin problemas. Llegada la tarde habría conseguido recorrer mitad del trayecto, ya vislumbrando las consecuencias de aquella devastadora explosión. En dirección contraría a la que viajaba el pequeño monje, un sinfín de criaturas alejándose del lugar, sin duda una escenario particular, que no demoraría demasiado en atestiguar y registrar. Aprovecho para descansar y hacer unos dibujos de las criaturas vistas y un pequeño relato de lo acontecido.<br />
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</div>
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</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El Lagarto en tierras altas]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12786</link>
			<pubDate>Fri, 29 Mar 2024 09:51:58 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=415">Zenka</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12786</guid>
			<description><![CDATA[En una cabaña de las tierras del rayo, en un lugar donde la niebla y el canto aviar es lo único que se contempla con los sentidos mas básicos. En esta cabaña estaba un solitario hombre tomando en un taza un té de la zona, no era el mejor que había probado pero si había en este un sabor que recordaba a casa. <span style="color: #ffdc00;" class="mycode_color">- Cuando era mas joven solía tomar un té similar a este casi idéntico -</span> pensó mientras debido a que estaba en parte de afuera de la cabaña solo apreciaba ala niebla, las nubes, el canto de las aves y el suelo rocoso y algo húmedo del entorno debido a que aquella niebla estaba cargada de gotas de agua. Zenka le daría un sorbo a esa taza carente de detalle personal y único.<br />
<br />
El Tokage de pelo amarrillo no había apreciado aquella taza en su momento pero ahora que la miraba ahora que estaba hiper enfocado en esta, de como carecía de algo que la hiciera ser un taza ya que tan solo era una taza, pero aquella taza no era nada sin otros materiales, sin esos materiales que pensaba Zenka como lo seria cerámica y los pinceles los cuales tendrían que darle el espíritu a esta por que una taza sin una taza como las demás ¿sigue considerándose una por su funcion o como se ve? parecía una pregunta un estúpida pero para Zenka esta pregunta era mas profunda era una metáfora de su vida, como buen jashinista tendría que seguir con el circulo vital de todas estas cosas, como aquella ferviente religión solo le pedía una sola cosa, la cual era acatar todo lo que demandara a cambia de un poder y habilidades que la misma familia del Tokage ya habían echo una tradición, una la cual hacia que la misma tuviera un pasado oscuro lleno de sangre derramada.<br />
<br />
Incluso según sabia el propio Zenka su familia en el pasado era oriunda de  el País Helado el cual estaba en una zona llena de cordillera nevadas y que de alguna forma hacia tapón estratégico para la nación del rayo. <span style="color: #ffdc00;" class="mycode_color">- Talvez tenga que visitar aquellas zonas de mis ancestros para saber mas de toda mi familia -</span> pensó el shinobi, mientras con su mano derecha tomaba lo poco que le quedaba a aquella taza sin personalidad única, que al igual que Zenka tendría que buscar cual era su autenticidad en este mundo que desconocía incluso ya con los años que tenia.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[En una cabaña de las tierras del rayo, en un lugar donde la niebla y el canto aviar es lo único que se contempla con los sentidos mas básicos. En esta cabaña estaba un solitario hombre tomando en un taza un té de la zona, no era el mejor que había probado pero si había en este un sabor que recordaba a casa. <span style="color: #ffdc00;" class="mycode_color">- Cuando era mas joven solía tomar un té similar a este casi idéntico -</span> pensó mientras debido a que estaba en parte de afuera de la cabaña solo apreciaba ala niebla, las nubes, el canto de las aves y el suelo rocoso y algo húmedo del entorno debido a que aquella niebla estaba cargada de gotas de agua. Zenka le daría un sorbo a esa taza carente de detalle personal y único.<br />
<br />
El Tokage de pelo amarrillo no había apreciado aquella taza en su momento pero ahora que la miraba ahora que estaba hiper enfocado en esta, de como carecía de algo que la hiciera ser un taza ya que tan solo era una taza, pero aquella taza no era nada sin otros materiales, sin esos materiales que pensaba Zenka como lo seria cerámica y los pinceles los cuales tendrían que darle el espíritu a esta por que una taza sin una taza como las demás ¿sigue considerándose una por su funcion o como se ve? parecía una pregunta un estúpida pero para Zenka esta pregunta era mas profunda era una metáfora de su vida, como buen jashinista tendría que seguir con el circulo vital de todas estas cosas, como aquella ferviente religión solo le pedía una sola cosa, la cual era acatar todo lo que demandara a cambia de un poder y habilidades que la misma familia del Tokage ya habían echo una tradición, una la cual hacia que la misma tuviera un pasado oscuro lleno de sangre derramada.<br />
<br />
Incluso según sabia el propio Zenka su familia en el pasado era oriunda de  el País Helado el cual estaba en una zona llena de cordillera nevadas y que de alguna forma hacia tapón estratégico para la nación del rayo. <span style="color: #ffdc00;" class="mycode_color">- Talvez tenga que visitar aquellas zonas de mis ancestros para saber mas de toda mi familia -</span> pensó el shinobi, mientras con su mano derecha tomaba lo poco que le quedaba a aquella taza sin personalidad única, que al igual que Zenka tendría que buscar cual era su autenticidad en este mundo que desconocía incluso ya con los años que tenia.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cordillera del Rayo]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12758</link>
			<pubDate>Wed, 20 Mar 2024 19:18:22 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=446">Krillin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12758</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Invierno 15 D.K<br />
<span style="color: #b3d5f4;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cordilleras al norte de</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Kumo</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">
El viejo Krillin se encontraba al resguardo en una pequeña cueva en lo alto de una montaña. Su abrigo era el cuero de un venado y sus ropajes clásicos de monje, acompañado de una pequeña fogata y asando unos hongos con pescado. La situación era un tanto incomoda pero nada que el viejo no soportase, en ocasiones simulaba un combate para entrar en calor y luego volvía a su lugar. Tres días al reparo de la constante tormenta hasta que por fin un rayo de sol le permitió continuar escalando la montaña.<br />
<br />
Este tipo de desafíos eran clásicos para mantenerse en forma, ocasionalmente podría caer y morir, contaba con sus técnicas para zafar de ello pero le gustaba hacerlo de manera tradicional. A medida que ascendía colocaba pequeñas estacas de acero que le permitirían subir y escalar las rocas ayudándose de una resistente cuerda que lo sostendría. Un sistema innovador y efectivo para la época que el viejo ya ponía a prueba con el objetivo de alcanzar la cima. <br />
<br />
Segundo refugio consolidado casi a mitad de camino, nuevamente la noche es pésima para el autoestima, el viejo resiste con su tenaz meditación. Al amanecer continuaría hasta llegar al ultimo tramo, donde un largo y extenso camino desciende hacia el interior de la montaña, unos kilómetros para dar con una vieja casa de retiro. Allí esperaba ver a su viejo amigo, pero lo más probable era que no estuviera allí, era más bien un gesto simbólico por su recuerdo. Sus mejores amigos, con los que creció, siempre fueron ancianos por lo que el tiempo de alguna forma se iría burlando de Kuririn.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Invierno 15 D.K<br />
<span style="color: #b3d5f4;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Cordilleras al norte de</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> Kumo</span></span></div>
<div style="text-align: left;" class="mycode_align">
El viejo Krillin se encontraba al resguardo en una pequeña cueva en lo alto de una montaña. Su abrigo era el cuero de un venado y sus ropajes clásicos de monje, acompañado de una pequeña fogata y asando unos hongos con pescado. La situación era un tanto incomoda pero nada que el viejo no soportase, en ocasiones simulaba un combate para entrar en calor y luego volvía a su lugar. Tres días al reparo de la constante tormenta hasta que por fin un rayo de sol le permitió continuar escalando la montaña.<br />
<br />
Este tipo de desafíos eran clásicos para mantenerse en forma, ocasionalmente podría caer y morir, contaba con sus técnicas para zafar de ello pero le gustaba hacerlo de manera tradicional. A medida que ascendía colocaba pequeñas estacas de acero que le permitirían subir y escalar las rocas ayudándose de una resistente cuerda que lo sostendría. Un sistema innovador y efectivo para la época que el viejo ya ponía a prueba con el objetivo de alcanzar la cima. <br />
<br />
Segundo refugio consolidado casi a mitad de camino, nuevamente la noche es pésima para el autoestima, el viejo resiste con su tenaz meditación. Al amanecer continuaría hasta llegar al ultimo tramo, donde un largo y extenso camino desciende hacia el interior de la montaña, unos kilómetros para dar con una vieja casa de retiro. Allí esperaba ver a su viejo amigo, pero lo más probable era que no estuviera allí, era más bien un gesto simbólico por su recuerdo. Sus mejores amigos, con los que creció, siempre fueron ancianos por lo que el tiempo de alguna forma se iría burlando de Kuririn.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Historia de Krillin]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12742</link>
			<pubDate>Sun, 17 Mar 2024 12:53:04 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=446">Krillin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12742</guid>
			<description><![CDATA[Cincuenta años atrás era abandonado en un templo sobre lo alto de una montaña en el País del Rayo, allí un templo que le dio resguardo desde niño. Creció rodeado de ancianos, los cuales no solo eran sus maestros, sino que eran familia para El, un vinculo que llevaría para siempre consigo. Con el paso del tiempo Krillin se convirtió en un niño muy sabio, para entonces había sufrido la muerte de varios de sus amigos y había aprendido lo suficiente como para usar el KI, un doctrina que llevaría veinte años en aprender para cualquier ser humano, pero este niño era la excepción, demostrando ser un joven con mucho potencial y carisma.<br />
<br />
Dos veces por año, en cada solsticio, los ancianos monjes emprendían una travesía a pie donde cruzaban la montaña hasta dar con un templo vecino, allí sucedía un encuentro de monjes y oportunamente intercambiaban mercaderías para continuar el año. Este festival tuvo lugar durante cientos de años en antaño, con el paso del tiempo y la modernización fue mermando hasta casi desaparecer por completo de la tradición. Hoy día escasean los monjes siendo pocos los templos que aun conservan vida, quedando en ocasiones abandonados o desprotegidos de las manos del Imperio.<br />
<br />
El crecimiento del nuevo monje lo llevo a entender el mundo de otra manera y a generar su propio sentido de vida. Agradecido con sus monjes decidió estudiar a fondo las viejas técnicas shinobi para poder hacerle frente al <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">origen de la corrupción. </span>La idea de un mundo más justo acompañada de ánimos aventureros lo hicieron escaparse del Monasterio con solo quince años. En ninguna instancia sería aprobado por sus Maestros quienes insistían que su lugar era la montaña y no debían intervenir de ninguna manera en el mundo exterior. Krillin rezagado decide escapar una noche de invierno, a partir de entonces su vida daría un cambio completamente radical.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Cincuenta años atrás era abandonado en un templo sobre lo alto de una montaña en el País del Rayo, allí un templo que le dio resguardo desde niño. Creció rodeado de ancianos, los cuales no solo eran sus maestros, sino que eran familia para El, un vinculo que llevaría para siempre consigo. Con el paso del tiempo Krillin se convirtió en un niño muy sabio, para entonces había sufrido la muerte de varios de sus amigos y había aprendido lo suficiente como para usar el KI, un doctrina que llevaría veinte años en aprender para cualquier ser humano, pero este niño era la excepción, demostrando ser un joven con mucho potencial y carisma.<br />
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Dos veces por año, en cada solsticio, los ancianos monjes emprendían una travesía a pie donde cruzaban la montaña hasta dar con un templo vecino, allí sucedía un encuentro de monjes y oportunamente intercambiaban mercaderías para continuar el año. Este festival tuvo lugar durante cientos de años en antaño, con el paso del tiempo y la modernización fue mermando hasta casi desaparecer por completo de la tradición. Hoy día escasean los monjes siendo pocos los templos que aun conservan vida, quedando en ocasiones abandonados o desprotegidos de las manos del Imperio.<br />
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El crecimiento del nuevo monje lo llevo a entender el mundo de otra manera y a generar su propio sentido de vida. Agradecido con sus monjes decidió estudiar a fondo las viejas técnicas shinobi para poder hacerle frente al <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">origen de la corrupción. </span>La idea de un mundo más justo acompañada de ánimos aventureros lo hicieron escaparse del Monasterio con solo quince años. En ninguna instancia sería aprobado por sus Maestros quienes insistían que su lugar era la montaña y no debían intervenir de ninguna manera en el mundo exterior. Krillin rezagado decide escapar una noche de invierno, a partir de entonces su vida daría un cambio completamente radical.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Trama - Lore] La calamidad del rayo]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12649</link>
			<pubDate>Mon, 04 Mar 2024 10:21:38 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=375">Narrador 2</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12649</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">~ 9 de Enero, Año 16 D.K. ~</span></span></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Costa oeste del País del Rayo</span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/564x/b4/7b/e2/b47be2304272a02272a085444cdda1bc.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: b47be2304272a02272a085444cdda1bc.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<br />
Teñida la estampa costera de un gris opaco, tan intenso como sobrecogedor e inoportuno, se alzaba sobre el fondo del interior de la costa de forma inesperada la forma inconcebible de un ser, su aspecto inenarrable es tan par a su majestuosidad como a su poder, y previo a su despertar, en la zona se comenzó a sentir como un mal que estaba a punto de desatarse.<br />
<br />
Los primeros que presintieron la catástrofe que estaba por venir, fueron como siempre los animales autóctonos. Los peces fueron los primeros de todos en prevenirse y abandonaron conjuntamente las aguas circundantes por kilómetros, la gaviotas pronto volaron despavoridas lejos de allí, poco importaban sus nidos o sus huevos para lo que acontecía. Y los seres de la tierra, desde el primero hasta el último, huyeron de su hábitat en una desbandada sin igual.<br />
<br />
Por otro lado, los nativos del país que residían en pequeñas aldeas costeras y del interior cercanas a la costa, se extrañaron del comportamiento de las aves y otros mamíferos, los más ancianos lo presagiaron, un terrible mal estaba a punto de ocurrir. Y con premura, aunque fueron los últimos en leer las señales, abandonaron todo para resguardarse más al interior del país, otros en cambio lo pusieron en duda, pero no tardarían en lamentar su descuido.<br />
<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">~ La calamidad ~</span></span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://64.media.tumblr.com/deb997f02b2bbace4b603af128a9f003/tumblr_p0xtlpsBEx1v4pf8xo1_540.gif" loading="lazy"  alt="[Imagen: tumblr_p0xtlpsBEx1v4pf8xo1_540.gif]" class="mycode_img" /></div>
<br />
Y así fue como la marea se quebrantó, agitada y violenta, el propio mar se sobrecogió ante su despertar y se inestabilizó, las corrientes se cortaron, las olas crecieron y su fondo sucumbía. Centenares de metros mar adentro emergió del lecho marino una figura de inabarcables dimensiones, el nivel del mar se contrajo hacia esta tras comenzar a salir, atrayendo hacia sí misma millones de litros de agua, pronto la superficie fue tomando cuerpo. Las nubes de tormenta ennegrecieron todo enmarcando la desgracia que estaba por acontecer, la tarde caía y con ello la luz se ausentaba, los estragos comenzaron a producirse, fuertes vientos azotarían la costa y temblores terrestres azotarían el suelo de aquel paraje. Se empezaba a notar a kilómetros de allí que algo estaba pasando en la costa oeste del país.<br />
<br />
Los minutos poco a poco empezaron a dar paso a estruendos inenarrables provenientes de algo que escapa de la concepción de este mundo, algo fuera de los márgenes de la comprensión social actual tomaba presencia y se alzaba en el mar, una basta criatura de tiempos pasados casi tan antigua como el propio mundo, rompía con los mitos y las historias contadas de generación en generación y se hacía presente, real, inconmensurable y sobre todo, salvaje y destructiva. Fue entonces cuando ocurrió el estallido, la gigantesca bestia salió de su letargo para activarse, provocando maremotos en la costa en la que se encontraba, el agua tragó a la tierra decenas y decenas de metros al interior llevándose por delante a incautos y descuidados que querían presenciar aquello con sus propios ojos, sin embargo, es lo último que verían.<br />
<br />
Y así fue como la bestia de 8 colas, Hachibi, el pulpo buey cargó un tremendo bramido al cielo, sacudiendo todo a su paso como un torrente insondable que se expande atizando las cercanías, aquel retumbar se escucharía a decenas de kilómetros. Sus tentáculos se extendieron y sus brazos aguantarían sus toneladas de peso, y tomaría camino hacia la playa, arrastrando su enorme masa y creando consigo un peligroso oleaje. La criatura, cegada por su indómita naturaleza gemía mientras recobraba su movimiento, recordando que era ser tan inabarcable y tan único, pues cuando el esplendor de su cuerpo ya figuraba en su mayor parte fuera del agua, volvió a lanzar un nuevo bramido con el afán de desafiar a todo aquello que aguardaba atemorizado en la tierra por su llegada, ensordecedor y primigenio, pues la bestia aguardaba en su memoria hechos del pasado, y aunque su conciencia estaba perdida en su salvaje raciocinio, sabía que allí en tierra firme aguardaban seres que eran sus enemigos, por lo que tras cerrar la boca, aguardaría unos segundos, su pecho se infló, sus gruesos dedos como troncos se clavaron al suelo y sus tentáculos tomaron con sus ventosas firmemente la tierra bajo el agua, tensándose para lo que estaba a punto de hacer.<br />
<br />
Su hocico se abrió y se empezaron a percibir pequeñas partículas negras orbitando alrededor de su boca, poco a poco crecían en número y tamaño, siendo atraídas hacia un epicentro justo en frente de esta, y un orbe se creó, negro como el mismo vacío, concentrado y devastador, alimentado por más y más partículas fue cogiendo anchura y altura. El ambiente vibró y las formaciones rocosas que se levantaban sobre el agua de aquella playa comenzaron a derrumbarse, aquella esfera negra aplacaba y brillaba sin luz, era una energía extinta, tan destructiva como antigua, que transmitía un tintineo que haría poner en duda cualquier tipo de existencia sobre la faz de la tierra, y aquella bestia desatada la invocaba más y más, hasta que la vio lista, después de ello, todo se volvió un flash cegador. Aquella mole de energía reventó hacia el frente, devastando todo a su paso y acabando con todo lo que se oponía a su enorme poder, el Hachibi se mantuvo fijo con sus gigantes tentáculos a pesar de la potencia que lo empujaba, pero él era el macabro ejecutor. El estallido se alargó durante unos segundos, dejando desolación y la misma nada dentro de un rango que se medía por centenares de metros, haciendo un socavón de grandes dimensiones que provocaría la entrada del mar. Aquello era un poder tan incalculable que podía cambiar en un abrir y cerrar de ojos el paisaje de una forma sobrecogedora, la situación allí era totalmente irreparable. El 8 colas bramó una última vez, de nuevo desafiando, un bramido retador para todo aquel que osara plantarse ante él, majestuoso y salvaje, y a la vez era un aviso al mundo, la bestia andaba desencadenada.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://steamuserimages-a.akamaihd.net/ugc/501399955319003216/1D370BCDA8AFD085F285A617C32F5C66F2FEACBE/?imw=5000&amp;imh=5000&amp;ima=fit&amp;impolicy=Letterbox&amp;imcolor=%23000000&amp;letterbox=false" loading="lazy"  alt="[Imagen: ?imw=5000&amp;imh=5000&amp;ima=fit&amp;impolicy=Lett...rbox=false]" class="mycode_img" /></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">~ 9 de Enero, Año 16 D.K. ~</span></span></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Costa oeste del País del Rayo</span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/564x/b4/7b/e2/b47be2304272a02272a085444cdda1bc.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: b47be2304272a02272a085444cdda1bc.jpg]" class="mycode_img" /></div>
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Teñida la estampa costera de un gris opaco, tan intenso como sobrecogedor e inoportuno, se alzaba sobre el fondo del interior de la costa de forma inesperada la forma inconcebible de un ser, su aspecto inenarrable es tan par a su majestuosidad como a su poder, y previo a su despertar, en la zona se comenzó a sentir como un mal que estaba a punto de desatarse.<br />
<br />
Los primeros que presintieron la catástrofe que estaba por venir, fueron como siempre los animales autóctonos. Los peces fueron los primeros de todos en prevenirse y abandonaron conjuntamente las aguas circundantes por kilómetros, la gaviotas pronto volaron despavoridas lejos de allí, poco importaban sus nidos o sus huevos para lo que acontecía. Y los seres de la tierra, desde el primero hasta el último, huyeron de su hábitat en una desbandada sin igual.<br />
<br />
Por otro lado, los nativos del país que residían en pequeñas aldeas costeras y del interior cercanas a la costa, se extrañaron del comportamiento de las aves y otros mamíferos, los más ancianos lo presagiaron, un terrible mal estaba a punto de ocurrir. Y con premura, aunque fueron los últimos en leer las señales, abandonaron todo para resguardarse más al interior del país, otros en cambio lo pusieron en duda, pero no tardarían en lamentar su descuido.<br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">~ La calamidad ~</span></span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://64.media.tumblr.com/deb997f02b2bbace4b603af128a9f003/tumblr_p0xtlpsBEx1v4pf8xo1_540.gif" loading="lazy"  alt="[Imagen: tumblr_p0xtlpsBEx1v4pf8xo1_540.gif]" class="mycode_img" /></div>
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Y así fue como la marea se quebrantó, agitada y violenta, el propio mar se sobrecogió ante su despertar y se inestabilizó, las corrientes se cortaron, las olas crecieron y su fondo sucumbía. Centenares de metros mar adentro emergió del lecho marino una figura de inabarcables dimensiones, el nivel del mar se contrajo hacia esta tras comenzar a salir, atrayendo hacia sí misma millones de litros de agua, pronto la superficie fue tomando cuerpo. Las nubes de tormenta ennegrecieron todo enmarcando la desgracia que estaba por acontecer, la tarde caía y con ello la luz se ausentaba, los estragos comenzaron a producirse, fuertes vientos azotarían la costa y temblores terrestres azotarían el suelo de aquel paraje. Se empezaba a notar a kilómetros de allí que algo estaba pasando en la costa oeste del país.<br />
<br />
Los minutos poco a poco empezaron a dar paso a estruendos inenarrables provenientes de algo que escapa de la concepción de este mundo, algo fuera de los márgenes de la comprensión social actual tomaba presencia y se alzaba en el mar, una basta criatura de tiempos pasados casi tan antigua como el propio mundo, rompía con los mitos y las historias contadas de generación en generación y se hacía presente, real, inconmensurable y sobre todo, salvaje y destructiva. Fue entonces cuando ocurrió el estallido, la gigantesca bestia salió de su letargo para activarse, provocando maremotos en la costa en la que se encontraba, el agua tragó a la tierra decenas y decenas de metros al interior llevándose por delante a incautos y descuidados que querían presenciar aquello con sus propios ojos, sin embargo, es lo último que verían.<br />
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Y así fue como la bestia de 8 colas, Hachibi, el pulpo buey cargó un tremendo bramido al cielo, sacudiendo todo a su paso como un torrente insondable que se expande atizando las cercanías, aquel retumbar se escucharía a decenas de kilómetros. Sus tentáculos se extendieron y sus brazos aguantarían sus toneladas de peso, y tomaría camino hacia la playa, arrastrando su enorme masa y creando consigo un peligroso oleaje. La criatura, cegada por su indómita naturaleza gemía mientras recobraba su movimiento, recordando que era ser tan inabarcable y tan único, pues cuando el esplendor de su cuerpo ya figuraba en su mayor parte fuera del agua, volvió a lanzar un nuevo bramido con el afán de desafiar a todo aquello que aguardaba atemorizado en la tierra por su llegada, ensordecedor y primigenio, pues la bestia aguardaba en su memoria hechos del pasado, y aunque su conciencia estaba perdida en su salvaje raciocinio, sabía que allí en tierra firme aguardaban seres que eran sus enemigos, por lo que tras cerrar la boca, aguardaría unos segundos, su pecho se infló, sus gruesos dedos como troncos se clavaron al suelo y sus tentáculos tomaron con sus ventosas firmemente la tierra bajo el agua, tensándose para lo que estaba a punto de hacer.<br />
<br />
Su hocico se abrió y se empezaron a percibir pequeñas partículas negras orbitando alrededor de su boca, poco a poco crecían en número y tamaño, siendo atraídas hacia un epicentro justo en frente de esta, y un orbe se creó, negro como el mismo vacío, concentrado y devastador, alimentado por más y más partículas fue cogiendo anchura y altura. El ambiente vibró y las formaciones rocosas que se levantaban sobre el agua de aquella playa comenzaron a derrumbarse, aquella esfera negra aplacaba y brillaba sin luz, era una energía extinta, tan destructiva como antigua, que transmitía un tintineo que haría poner en duda cualquier tipo de existencia sobre la faz de la tierra, y aquella bestia desatada la invocaba más y más, hasta que la vio lista, después de ello, todo se volvió un flash cegador. Aquella mole de energía reventó hacia el frente, devastando todo a su paso y acabando con todo lo que se oponía a su enorme poder, el Hachibi se mantuvo fijo con sus gigantes tentáculos a pesar de la potencia que lo empujaba, pero él era el macabro ejecutor. El estallido se alargó durante unos segundos, dejando desolación y la misma nada dentro de un rango que se medía por centenares de metros, haciendo un socavón de grandes dimensiones que provocaría la entrada del mar. Aquello era un poder tan incalculable que podía cambiar en un abrir y cerrar de ojos el paisaje de una forma sobrecogedora, la situación allí era totalmente irreparable. El 8 colas bramó una última vez, de nuevo desafiando, un bramido retador para todo aquel que osara plantarse ante él, majestuoso y salvaje, y a la vez era un aviso al mundo, la bestia andaba desencadenada.<br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://steamuserimages-a.akamaihd.net/ugc/501399955319003216/1D370BCDA8AFD085F285A617C32F5C66F2FEACBE/?imw=5000&amp;imh=5000&amp;ima=fit&amp;impolicy=Letterbox&amp;imcolor=%23000000&amp;letterbox=false" loading="lazy"  alt="[Imagen: ?imw=5000&amp;imh=5000&amp;ima=fit&amp;impolicy=Lett...rbox=false]" class="mycode_img" /></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Priv.] Palacios, templos y princesas (?)]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12624</link>
			<pubDate>Mon, 26 Feb 2024 14:52:47 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=353">Kaname</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12624</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Los días habían pasado con cierta fuerza sobre la vida de la fémina. Su regreso a Konoha se cargó con rapidez de nudos de los que se creyó libre y que ahora parecían amarrarla por todos lados. Luego de la misión en la arena, buscando eludir las responsabilidades que se caían encima, buscó perderse un par de días más y entre tanto, terminaría en un templo aislado de la sociedad en donde parecía, muchos feligreses iban buscando ser salvados o nada más agradeciendo a la deidad en la que creían por las cosas, buenas y malas que les hubieran pasado.<br />
<br />
Fuera, en el país del Rayo, aquel templo era una estructura majestuosa que se alzaba en medio de un paisaje sereno y armonioso. Construido con madera noble, su techo a dos aguas se curvaba elegantemente hacia arriba, coronado por tejas de color oscuro que brillan con el sol naciente. Las paredes, revestidas con paneles de madera pulida, mostraban el paso del tiempo a través de sus vetustas vetas y grietas, otorgando al templo una sensación de antigüedad y sabiduría.<br />
<br />
Al ingresar por el imponente torii, aquel portal tradicional japonés, se revelaba un patio interior rodeado por un jardín de rocas cuidadosamente dispuesto. Los senderos de grava conducían a un estanque tranquilo, donde los nenúfares flotaban en la superficie, creando una atmósfera de calma y contemplación. Del edificio principal del templo, con sus intrincadas puertas de madera adornadas con relieves, describían escenas mitológicas, haciendo que emanara una sensación de espiritualidad y reverencia. En el interior, los techos altos y las columnas esbeltas sostenían la estructura, mientras que la luz tenue se filtraba a través de las ventanas de papel de arroz, creando una atmósfera etérea.<br />
<br />
En el corazón del templo se encontraba un altar adornado con incienso y ofrendas, donde los fieles podían rendir homenaje a los dioses y buscar la iluminación espiritual. El aroma del incienso se mezclaba con el suave murmullo de las oraciones, creando una sensación de paz y armonía que trascendía el tiempo y el espacio. El templo era testimonio de la devoción, la artesanía y la conexión con la naturaleza que definía la espiritualidad de los lugareños, y su presencia perduraba como un símbolo de la rica herencia cultural de la tierra del rayo.<br />
<br />
En medio de todo esto, Kaname, no muy dada a la oración, se acercó a una chica que parecía ser una de las sacerdotisas de aquel lugar.<br />
<br />
—<span style="color: #C14700;" class="mycode_color">Disculpa, ¿puedo hacerte un par de preguntas?</span>— musitó bajito para no desconcentrar a quien estuviera cerca elevando sus plegarias.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Los días habían pasado con cierta fuerza sobre la vida de la fémina. Su regreso a Konoha se cargó con rapidez de nudos de los que se creyó libre y que ahora parecían amarrarla por todos lados. Luego de la misión en la arena, buscando eludir las responsabilidades que se caían encima, buscó perderse un par de días más y entre tanto, terminaría en un templo aislado de la sociedad en donde parecía, muchos feligreses iban buscando ser salvados o nada más agradeciendo a la deidad en la que creían por las cosas, buenas y malas que les hubieran pasado.<br />
<br />
Fuera, en el país del Rayo, aquel templo era una estructura majestuosa que se alzaba en medio de un paisaje sereno y armonioso. Construido con madera noble, su techo a dos aguas se curvaba elegantemente hacia arriba, coronado por tejas de color oscuro que brillan con el sol naciente. Las paredes, revestidas con paneles de madera pulida, mostraban el paso del tiempo a través de sus vetustas vetas y grietas, otorgando al templo una sensación de antigüedad y sabiduría.<br />
<br />
Al ingresar por el imponente torii, aquel portal tradicional japonés, se revelaba un patio interior rodeado por un jardín de rocas cuidadosamente dispuesto. Los senderos de grava conducían a un estanque tranquilo, donde los nenúfares flotaban en la superficie, creando una atmósfera de calma y contemplación. Del edificio principal del templo, con sus intrincadas puertas de madera adornadas con relieves, describían escenas mitológicas, haciendo que emanara una sensación de espiritualidad y reverencia. En el interior, los techos altos y las columnas esbeltas sostenían la estructura, mientras que la luz tenue se filtraba a través de las ventanas de papel de arroz, creando una atmósfera etérea.<br />
<br />
En el corazón del templo se encontraba un altar adornado con incienso y ofrendas, donde los fieles podían rendir homenaje a los dioses y buscar la iluminación espiritual. El aroma del incienso se mezclaba con el suave murmullo de las oraciones, creando una sensación de paz y armonía que trascendía el tiempo y el espacio. El templo era testimonio de la devoción, la artesanía y la conexión con la naturaleza que definía la espiritualidad de los lugareños, y su presencia perduraba como un símbolo de la rica herencia cultural de la tierra del rayo.<br />
<br />
En medio de todo esto, Kaname, no muy dada a la oración, se acercó a una chica que parecía ser una de las sacerdotisas de aquel lugar.<br />
<br />
—<span style="color: #C14700;" class="mycode_color">Disculpa, ¿puedo hacerte un par de preguntas?</span>— musitó bajito para no desconcentrar a quien estuviera cerca elevando sus plegarias.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tomo 2: Mente y Cuerpo]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12606</link>
			<pubDate>Fri, 23 Feb 2024 10:27:20 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=446">Krillin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12606</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tomo 2: Mente y Cuerpo: Aliento, primer capitulo</span></span><br />
<br />
Con su profunda sabiduría, nos sumerge en una exploración más allá de lo físico, guiándonos hacia la íntima conexión entre la mente y el cuerpo. Este tomo se convierte en un pequeño sendero monástico diseñado no solo para ejercitar nuestros músculos, sino para nutrir el alma. En este capítulo, Krillin nos introduce a la "Danza del Aliento", donde la respiración se convierte en un ejercicio fundamental en el día a día. Cada inhalación y exhalación se vuelve una conexión profunda entre el cuerpo y la energía del universo. La meditación en movimiento se convierte en una práctica sagrada que poco a poco contrarresta el exceso de estres y malos pensamientos, una base primordial en la practica del KI.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #d9f4ff;" class="mycode_color">...Mi deseo es guiarlos a través de un sendero que pocos se aventuran a explorar: El Aliento, una danza que lleva años oculta, cada respiración es una nota, y cada movimiento es una expresión del espíritu. Nuestra respiración se convierte en la corriente que nos conecta con la esencia misma del universo. En este capítulo podrán encontrar ejercicios ara la practica, donde cada inhalación y exhalación no solo nutrirá los pulmones, sino que alimenta la chispa divina que yace en nuestro interior. La "Danza del Aliento" no es solo un ejercicio; es un recordatorio de que en cada respiración consciente, estamos danzando con la vastedad del cosmos, nuestro propio cosmos...</span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-size: large;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tomo 2: Mente y Cuerpo: Aliento, primer capitulo</span></span><br />
<br />
Con su profunda sabiduría, nos sumerge en una exploración más allá de lo físico, guiándonos hacia la íntima conexión entre la mente y el cuerpo. Este tomo se convierte en un pequeño sendero monástico diseñado no solo para ejercitar nuestros músculos, sino para nutrir el alma. En este capítulo, Krillin nos introduce a la "Danza del Aliento", donde la respiración se convierte en un ejercicio fundamental en el día a día. Cada inhalación y exhalación se vuelve una conexión profunda entre el cuerpo y la energía del universo. La meditación en movimiento se convierte en una práctica sagrada que poco a poco contrarresta el exceso de estres y malos pensamientos, una base primordial en la practica del KI.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #d9f4ff;" class="mycode_color">...Mi deseo es guiarlos a través de un sendero que pocos se aventuran a explorar: El Aliento, una danza que lleva años oculta, cada respiración es una nota, y cada movimiento es una expresión del espíritu. Nuestra respiración se convierte en la corriente que nos conecta con la esencia misma del universo. En este capítulo podrán encontrar ejercicios ara la practica, donde cada inhalación y exhalación no solo nutrirá los pulmones, sino que alimenta la chispa divina que yace en nuestro interior. La "Danza del Aliento" no es solo un ejercicio; es un recordatorio de que en cada respiración consciente, estamos danzando con la vastedad del cosmos, nuestro propio cosmos...</span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tomo 1: Sociedad Ninja.]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12594</link>
			<pubDate>Wed, 21 Feb 2024 11:34:29 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=446">Krillin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12594</guid>
			<description><![CDATA[El viejo krillin continua su marcha a paso moderado, manteniendo la calma y observando todo a su alrededor, luego de recoger su campamento continuo su viaje hacia Ciudad Kouten, unos negocios pendientes allí lo esperaban...¿ Habría rendido frutos ? se preguntaba mientras hacia contabilidad durante su viaje. Como siempre su carga iba ligera, transportando algunos de sus libros que poco a poco empezaban a llamar la atención de los ciudadanos, especialmente de la gente común de la cual El mismo se consideraba parte.<br />
<br />
" La sociedad Ninja " un libro con varios capítulos en constante crecimiento, trataba de historias mitos, leyendas y en ocasiones también funcionaba como periódico de algunas noticias shinobis, especialmente de los conflictos y movimientos recientes. Los primeros capítulos divididos en tres tomos anunciaban el concepto de " sociedad " y lo transportaba a una conspiración donde los Shinobis parecían ser los dueños de la verdad y principalmente de ser quienes manejaban los hilos de los mundos, una conspiración que relacionaba a varios criminales y sujetos de la " justicia" algo que despreciaba con todo su ser, la corrupción y el sometimiento hacia los débiles.<br />
<br />
La expectación crecía en su interior junto con un indomable espíritu de Revolución. Ciudad Kouten estaba a la vuelta de la esquina, y con ella, los desafíos y revelaciones que aguardaban en su viaje. ¿Cómo reaccionarían los ciudadanos ante las revelaciones de "La sociedad Ninja"? Krillin estaba decidido a desentrañar los secretos ocultos y desafiar las sombras que envolvían a los poderosos shinobis. Su viaje continuaba, y con cada paso, el  joven anciano narrador de historias se preparaba para escribir un nuevo capítulo en su propio destino.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El viejo krillin continua su marcha a paso moderado, manteniendo la calma y observando todo a su alrededor, luego de recoger su campamento continuo su viaje hacia Ciudad Kouten, unos negocios pendientes allí lo esperaban...¿ Habría rendido frutos ? se preguntaba mientras hacia contabilidad durante su viaje. Como siempre su carga iba ligera, transportando algunos de sus libros que poco a poco empezaban a llamar la atención de los ciudadanos, especialmente de la gente común de la cual El mismo se consideraba parte.<br />
<br />
" La sociedad Ninja " un libro con varios capítulos en constante crecimiento, trataba de historias mitos, leyendas y en ocasiones también funcionaba como periódico de algunas noticias shinobis, especialmente de los conflictos y movimientos recientes. Los primeros capítulos divididos en tres tomos anunciaban el concepto de " sociedad " y lo transportaba a una conspiración donde los Shinobis parecían ser los dueños de la verdad y principalmente de ser quienes manejaban los hilos de los mundos, una conspiración que relacionaba a varios criminales y sujetos de la " justicia" algo que despreciaba con todo su ser, la corrupción y el sometimiento hacia los débiles.<br />
<br />
La expectación crecía en su interior junto con un indomable espíritu de Revolución. Ciudad Kouten estaba a la vuelta de la esquina, y con ella, los desafíos y revelaciones que aguardaban en su viaje. ¿Cómo reaccionarían los ciudadanos ante las revelaciones de "La sociedad Ninja"? Krillin estaba decidido a desentrañar los secretos ocultos y desafiar las sombras que envolvían a los poderosos shinobis. Su viaje continuaba, y con cada paso, el  joven anciano narrador de historias se preparaba para escribir un nuevo capítulo en su propio destino.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Flashback] Nunca fui buena en las persecuciones. (Yukine)]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=3137</link>
			<pubDate>Mon, 22 Jan 2024 18:40:32 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=417">Yoroi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=3137</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #d9f4ff;" class="mycode_color">- Espero que para la próxima vez las otras aldeas aprendan a recoger su basura. -</span> Comenté por lo bajo durante mi expedición fuera de mi aldea. <br />
<br />
Esta vez no estaba sola, me acompañaba un grupo variado de shinobis de nuestra propia tierra así como unos cuantos independientes que pretendían ganarse unas monedas haciéndose cargo de unos criminales interimperiales. No es extraño que los criminales conozcan bien las jurisdicciones de los lugares donde cometen delitos, son expertos (para mal) de la legislación y el territorio que los rodea lo cual los hace particularmente escurridizos. He de confesar que no soy una buena rastreadora y que tampoco tengo una buena experiencia lidiando con prófugos, por lo que la ayuda es algo que agradezco inmensamente. <br />
<br />
Nunca fui particularmente solitaria ni orgullosa en lo que a mi persona respecta, no se me veía ni mínimamente incómoda al cooperar con mercenarios. Es más, diría que incluso fui bastante asertiva al traer alimento y abrigo para muchos de ellos quienes no se acostumbraban al clima hostil de las alturas. La falta de oxígeno hacía mella en muchos de ellos, estando aún más alto que en la propia aldea de las nubes algunos pulmones dejaban de ser tan confiables y se notaba cierto mareo en los menos acostumbrados. <br />
<br />
<span style="color: #d9f4ff;" class="mycode_color">- Toma, mastica y no se te taparán los oídos. -</span> Le dije a uno de ellos acercándole un simple caramelo de miel, esperando que la actividad muscular en su mandíbula aliviase la presión acumulada en sus oídos permitiéndole escuchar con comodidad nuevamente. Fui gentil, mi voz dulce y permanecí con una sonrisa en todo momento a pesar de la seriedad de la adversidad. <br />
<br />
Poco a poco nos acercábamos a nuestro objetivo: Una extraña fábrica en las alturas, algo que poco sentido tenía por lo difícil que sería la logística considerando el contexto climatológico. Un shinobi de mi aldea tomó sus auriculares y observó todos los alrededores puesto a que ninguno de nosotros tenía habilidades sensoriales particularmente buenas, o no que yo lo supiera. <br />
<br />
<span style="color: #d9f4ff;" class="mycode_color">- Gracias por venir caballeros… La verdad es que no hubiese aceptado la misión si no me hubiesen acompañado, soy más hogareña de lo que creen.  -</span> Confesé con modestia, consciente de mis limitaciones. Mis habilidades no eran las mejores para este tipo de misiones, estaba muy limitada en todo lo que es búsqueda y captura. Suspiré, sentí el agotamiento por la altura por un instante pero esperé decidida a nuevas instrucciones.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #d9f4ff;" class="mycode_color">- Espero que para la próxima vez las otras aldeas aprendan a recoger su basura. -</span> Comenté por lo bajo durante mi expedición fuera de mi aldea. <br />
<br />
Esta vez no estaba sola, me acompañaba un grupo variado de shinobis de nuestra propia tierra así como unos cuantos independientes que pretendían ganarse unas monedas haciéndose cargo de unos criminales interimperiales. No es extraño que los criminales conozcan bien las jurisdicciones de los lugares donde cometen delitos, son expertos (para mal) de la legislación y el territorio que los rodea lo cual los hace particularmente escurridizos. He de confesar que no soy una buena rastreadora y que tampoco tengo una buena experiencia lidiando con prófugos, por lo que la ayuda es algo que agradezco inmensamente. <br />
<br />
Nunca fui particularmente solitaria ni orgullosa en lo que a mi persona respecta, no se me veía ni mínimamente incómoda al cooperar con mercenarios. Es más, diría que incluso fui bastante asertiva al traer alimento y abrigo para muchos de ellos quienes no se acostumbraban al clima hostil de las alturas. La falta de oxígeno hacía mella en muchos de ellos, estando aún más alto que en la propia aldea de las nubes algunos pulmones dejaban de ser tan confiables y se notaba cierto mareo en los menos acostumbrados. <br />
<br />
<span style="color: #d9f4ff;" class="mycode_color">- Toma, mastica y no se te taparán los oídos. -</span> Le dije a uno de ellos acercándole un simple caramelo de miel, esperando que la actividad muscular en su mandíbula aliviase la presión acumulada en sus oídos permitiéndole escuchar con comodidad nuevamente. Fui gentil, mi voz dulce y permanecí con una sonrisa en todo momento a pesar de la seriedad de la adversidad. <br />
<br />
Poco a poco nos acercábamos a nuestro objetivo: Una extraña fábrica en las alturas, algo que poco sentido tenía por lo difícil que sería la logística considerando el contexto climatológico. Un shinobi de mi aldea tomó sus auriculares y observó todos los alrededores puesto a que ninguno de nosotros tenía habilidades sensoriales particularmente buenas, o no que yo lo supiera. <br />
<br />
<span style="color: #d9f4ff;" class="mycode_color">- Gracias por venir caballeros… La verdad es que no hubiese aceptado la misión si no me hubiesen acompañado, soy más hogareña de lo que creen.  -</span> Confesé con modestia, consciente de mis limitaciones. Mis habilidades no eran las mejores para este tipo de misiones, estaba muy limitada en todo lo que es búsqueda y captura. Suspiré, sentí el agotamiento por la altura por un instante pero esperé decidida a nuevas instrucciones.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El nuevo jefe del Clan Yotsuki.]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=3082</link>
			<pubDate>Sat, 13 Jan 2024 14:58:27 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=181">Killua Yotsuki</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=3082</guid>
			<description><![CDATA[El joven criminal de Kumogakure estaba de festejo, luego de esforzarse mucho en sus misiones, por fin sus logros habian sido reconocidos, al punto que pudo acceder al tan preciado rango de Jounin y con ello a su vez la oportunidad unica de ejercer como lider del clan Yotsuki y liderar al clan a toda su gloria, como se lo merece.<br />
Tal era asi que se encontraba en una antigua base del clan, rodeado de muchos compañeros de aldea, festejando y bebiendo juntos con cerveza artesanal y los mejores platillos.<br />
<br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-Bueno Damas y caballeros, es para mi un honor este reconocimiento y prometo ser fiel a las directrices del clan, obrar con honor y gloria y repesentar a este maravilloso lineaje de guerreros. A decir verdad, siempre espere este momento desde que era un simple genin con ancias de poder y se que podre ser digno y me asegurare de desarrollar las mejores tecnicas y vencer a los enemigos más fuertes para ser reconocido tambien como el mejor asesino que el mundo haya visto. Asi que en honor a mi pueblo, en honor a mi dios de la muerte y en honor a todos mis seguidores llevare a este clan, a este pais, a este imperio a ser lo que alguna vez fue, los mejores del mundo!.- </span>Dijo con orgullo y temble firme.<br />
<br />
Y cargando electricidad en todo su cuerpo hizo alarde de sus habilidades con el raiton chakra modo.<br />
<div class="sg-spoiler sg-spoiler--warm sg-tree-technique">
  <button class="sg-spoiler__toggle" type="button" onclick="sgToggleSpoiler(this)" aria-expanded="false">
    <span class="sg-spoiler__lead">
      <span class="sg-spoiler__icon">●</span>
      <span class="sg-spoiler__titles">
        <span class="sg-spoiler__eyebrow">Técnica</span>
        <span class="sg-spoiler__title">RAITON CHAKURA MŌDO KAIZEN</span>
      </span>
    </span>
    <span class="sg-spoiler__aside">
      <span class="sg-spoiler__caret">+</span>
    </span>
  </button>
  <div class="sg-spoiler__panel">
    <div class="sg-spoiler__body">
      <div class="sg-spoiler__content">
        <div class="sg-technique">
          <div class="sg-technique__rail">
            <div class="sg-technique__badges"><div class="sg-technique__badge sg-technique__badge--accent"><span class="sg-technique__badge-icon">✔</span>Aprendida · 10-10-2023</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">◌</span>Personaje</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">◈</span>Nintaijutsu</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">✦</span>Nivel: No</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">#</span>ID: PJKIL01</div></div>
            <div class="sg-technique__stat">
              <div class="sg-technique__stat-label"><span class="sg-technique__label-icon">◔</span>Coste</div>
              <div class="sg-technique__stat-value">B: 45 Chakra 30 Chakra por turno</div>
            </div>
          </div>
          <div class="sg-technique__main">
            <div class="sg-technique__section">
              <div class="sg-technique__section-label"><span class="sg-technique__label-icon">▣</span>Descripción</div>
              <p class="sg-technique__text">Principal técnica del clan. Tras concentrarse, el usuario es capaz de envolver completamente su cuerpo en una armadura de rayos que le otorgará un aumento de la Velocidad y Agilidad de +5 mientras dure la técnica. Además, realizar técnicas Yotsuki en este estado añadirá ciertos efectos extra a las mismas.<br />
Rango C: El aumento es de +10<br />
Rango B: El aumento es de +15</p>
            </div>
            <div class="sg-technique__section">
              <div class="sg-technique__section-label"><span class="sg-technique__label-icon">✧</span>Efecto</div>
              <div class="sg-technique__text sg-technique__text--muted">No tiene efecto adicional especificado.</div>
            </div>
          </div>
        </div>
      </div>
    </div>
  </div>
</div>

<script>
if (typeof window.sgToggleSpoiler !== 'function') {
  window.sgToggleSpoiler = function(button) {
    var wrapper = button.parentNode;
    if (!wrapper || !wrapper.classList.contains('sg-spoiler')) { return; }
    var isOpen = wrapper.classList.contains('is-open');
    wrapper.classList.toggle('is-open', !isOpen);
    button.setAttribute('aria-expanded', !isOpen ? 'true' : 'false');
  };
}
</script><span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><br />
-Haber quien se anima a una peleita eh!, que vengan de a uno que me los bajo a todos jajajaja!!-</span> Dijo Brindando y riendo con sus compañeros a la vez que comenzaba a repartir puñetazos y golpes, porque esa era la forma de entenderse entre taijutcers fornidos.<br />
<br />
-<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Y quiero que recuerden este dia, como el día en que nacio la leyenda más grande, el unico e inigualable guerrero del rayo, el asesino despiadado, Killua Yotsukiii!!! graaagr!.<br />
<br />
</span>Luego su maestro Bang, se acerco y le condecoro con la medalla de lider de clan.<br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-Gracias Sensei, no lo decepcionare!.</span><br />
<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">-Nunca lo has hecho chico, estoy orgulloso de ti.- </span>Experso el anciano dandole un fuerte abrazo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El joven criminal de Kumogakure estaba de festejo, luego de esforzarse mucho en sus misiones, por fin sus logros habian sido reconocidos, al punto que pudo acceder al tan preciado rango de Jounin y con ello a su vez la oportunidad unica de ejercer como lider del clan Yotsuki y liderar al clan a toda su gloria, como se lo merece.<br />
Tal era asi que se encontraba en una antigua base del clan, rodeado de muchos compañeros de aldea, festejando y bebiendo juntos con cerveza artesanal y los mejores platillos.<br />
<br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-Bueno Damas y caballeros, es para mi un honor este reconocimiento y prometo ser fiel a las directrices del clan, obrar con honor y gloria y repesentar a este maravilloso lineaje de guerreros. A decir verdad, siempre espere este momento desde que era un simple genin con ancias de poder y se que podre ser digno y me asegurare de desarrollar las mejores tecnicas y vencer a los enemigos más fuertes para ser reconocido tambien como el mejor asesino que el mundo haya visto. Asi que en honor a mi pueblo, en honor a mi dios de la muerte y en honor a todos mis seguidores llevare a este clan, a este pais, a este imperio a ser lo que alguna vez fue, los mejores del mundo!.- </span>Dijo con orgullo y temble firme.<br />
<br />
Y cargando electricidad en todo su cuerpo hizo alarde de sus habilidades con el raiton chakra modo.<br />
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        <span class="sg-spoiler__title">RAITON CHAKURA MŌDO KAIZEN</span>
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    </span>
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              <p class="sg-technique__text">Principal técnica del clan. Tras concentrarse, el usuario es capaz de envolver completamente su cuerpo en una armadura de rayos que le otorgará un aumento de la Velocidad y Agilidad de +5 mientras dure la técnica. Además, realizar técnicas Yotsuki en este estado añadirá ciertos efectos extra a las mismas.<br />
Rango C: El aumento es de +10<br />
Rango B: El aumento es de +15</p>
            </div>
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-Haber quien se anima a una peleita eh!, que vengan de a uno que me los bajo a todos jajajaja!!-</span> Dijo Brindando y riendo con sus compañeros a la vez que comenzaba a repartir puñetazos y golpes, porque esa era la forma de entenderse entre taijutcers fornidos.<br />
<br />
-<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Y quiero que recuerden este dia, como el día en que nacio la leyenda más grande, el unico e inigualable guerrero del rayo, el asesino despiadado, Killua Yotsukiii!!! graaagr!.<br />
<br />
</span>Luego su maestro Bang, se acerco y le condecoro con la medalla de lider de clan.<br />
<span style="color: #c10300;" class="mycode_color">-Gracias Sensei, no lo decepcionare!.</span><br />
<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">-Nunca lo has hecho chico, estoy orgulloso de ti.- </span>Experso el anciano dandole un fuerte abrazo.]]></content:encoded>
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