Respecto a la buena noticia, el ave que, aparentemente era tan peligrosa, no atacó al Yuki cuando este lo liberó, sino que todo lo contrario. Realizó un gesto de agradecimiento al cual Nagi reaccionó riendo. Puede que ser que se hizo un nuevo amigo, aunque tal vez no regresaría por ese bosque en el futuro. Tampoco se puede asegurar, ya que todo es posible que suceda en la vida. No hay que ser tajante en las afirmaciones.
— ¿Escuchas eso? — Le preguntó a su compañero, una vez ya estaban los dos solos y el ave se había marchado. No tenían pistas que seguir, así que solo les quedaba investigar los cuerpos de los muertos. De otra forma, podrían seguir el recorrido del animal volador. Por lo que se pudo inferir antes, esta gente desconocida estaba detrás de él, así que nada descarta que haya más de ellos en la zona y vayan a intentar de nuevo encontrarla y restringir sus movimientos.
Como se sabe, Nagi no es el tipo de individuo que piensa demasiado las cosas, así que sin dudar en si tomar el comunicador o no, no es algo que vaya con sus lineamientos. Por consiguiente, sin siquiera preguntarle a Killua si quería ser él quien revise, se agachó y buscó entre la vestimenta ajena el aparato de comunicación. Lo tomó y volvió a levantarse. Lo observó unos pocos segundos a ver si encontraba algún botón o algo que le permita contestarle a la persona que quiera hablarles a sus amigos.
— Veamos qué nos tienen que decir. — Totalmente expuesto ante un posible peligro, siendo considerado incluso algo inocente en su actuar, lo acercó a su oreja para escuchar. — ¿Hola?
![[Imagen: GVes-U874-o.png]](https://i.postimg.cc/MHfcFrf3/GVes-U874-o.png)