09-09-2026, 09:34 PM
01 de Otoño de 150
Noche.El viaje había sido interrumpido casi tan pronto como comenzó por una tormenta que ni las previsiones más cuidadosas habían conseguido anticipar. Amainó pronto y, tras apenas unas horas perdidas bajo el refugio de la Fortaleza Shoseki, padre e hijo pudieron volver a aventurarse al mar.
El resto del trayecto fue una pesadilla para Hachibi. Durante prácticamente toda la travesía pareció febril: el cuerpo tenso, la piel húmeda y aquella incomodidad constante que sólo desapareció cuando sus pies volvieron a encontrar tierra firme.
Habían llegado al atardecer, con las últimas gaviotas perdiéndose sobre el horizonte.
Tanto el mestizo como Amida portaban sus banderas en el brazo. Hachibi llevaba la suya sobre el izquierdo, cerca del hombro; el mayor, sobre el derecho. Tan pronto desembarcaron, lo primero fue encontrar una posada y cenar. Siendo un pueblo tan pequeño, aquello fue la tartea más sencilla y ya ahí, la noche y la quietud reinaba.