Esas dudas internas no paraban de manifestarse en el interior de sus pensamientos mientras se dirigía con un paso constante. Quizá no era la idea más acertada, pero por lo poco que conocía, o lo suficiente de él, iba a ir a aquella cárcel en busca de él con la esperanza de que estuviera. No sabía ni a qué hora ni si aquel día le tocaba ir a aquel lugar, pero ella igualmente marcharía. Su paso era calmado, constante y tan suave sobre el suelo que el sonido del mismo era casi imperceptible, aun no era aquella su intención y tampoco es que pusiera mucho esfuerzo, tan solo tenía la costumbre de caminar como si fuera por nubes de manera normal, o al menos cuando más inmersa en sus pensamientos estaba.
Estuvo esperando en la entrada del lugar durante un largo rato, especialmente porque no se decidía si debía entrar a preguntar por el o debía esperar a que apareciera en algún momento inesperado. Se quedó a un lado entretenida haciendo origami con unos papeles que llevaba en su bolsillo hasta que finalmente decidió que había sido demasiado tiempo esperando y comenzaba a perder el tiempo. Tenía que ser activa, debía afrontar la vida de otro modo. ¿Por qué había tardado tanto en tomar esa decisión? Siempre había tomado ella todas las decisiones en ausencia de sus padres, no había nada que lo distinguiera en aquel momento, a excepción de la carencia de sus hermanos. ¿Más allá de ello? Debía sacar la mujer que siempre había sido, que había tenido que ser por el bien del resto.
Después de unos minutos meditando cómo iba a hacer aquello, se adentró para buscar a la persona de guardia más cercana, claramente con las manos en alto en señal de no venir a causar problemas. — Muy buenas, estoy en busca de una persona... — Últimamente casi siempre era ese el motivo de su habla. Tras la persona mostrarse afirmativa a las palabras de la pelivioleta, Noa procedió a describir a su profesor con los mayores detalles posible tras dar su nombre. — Me haría un gran favor si le pudiera hacer saber que deseo hablar con él... — Añadió a aquella persona, quien con cierta molestia acabó accediendo al ver que parecía ser un asunto serio, aunque por su tono neutral era difícil de saber si no lo era siempre. Así fue que vio a esa persona marchar, y ella quedaría esta vez esperando al menos una respuesta más que esperando a la nada que las cosas cambiaran.
Nada iba a cambiar si ella no hacía algo, eso era una lección que debía ir asimilando.
![[Imagen: Picsart-24-05-21-23-42-52-195.jpg]](https://i.postimg.cc/jdrvJmVs/Picsart-24-05-21-23-42-52-195.jpg)