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		<title><![CDATA[Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto - Isla del Norte]]></title>
		<link>https://shinobigaiden.net/</link>
		<description><![CDATA[Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto - https://shinobigaiden.net]]></description>
		<pubDate>Fri, 23 Oct 2026 14:46:14 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[[Misión C] La Ruta de la Marea]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14946</link>
			<pubDate>Wed, 16 Sep 2026 13:52:20 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=755">Kishue</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14946</guid>
			<description><![CDATA[<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Misión'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Misión'; }">Misión</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nombre de la misión:</span> La ruta de la marea<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Información de la misión:</span> Un cargamento de medicinas procedente de la Isla del Norte no llegó a Kirigakure. El carro que lo transportaba desapareció mientras atravesaba una ruta elevada entre los manglares. Rin y Rei deberán localizar al conductor y su ayudante, recuperar tres cajas impermeables de medicamentos y trasladarlas hasta el puesto de vigilancia. La marea continúa subiendo y la fauna local se encuentra especialmente alterada, por lo que deberán completar el rescate antes de que el camino quede cubierto por el agua.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tipo de misión:</span> Misión Simple Rango C<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Fecha y lugar de la misión:</span> 64 de Verano 150 — Manglares de la Isla del Norte<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Participantes:</span> Rin to Rei<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tiempo de post:</span> 24H</div>
		</div><br />
La ausencia del cargamento fue comunicada poco después del amanecer. Tres cajas de medicinas preparadas en la Isla del Norte debían haber llegado a Kirigakure durante la madrugada, pero el puesto de vigilancia que controlaba la ruta de los manglares no registró su paso. El conductor tampoco envió la confirmación prevista al alcanzar el embarcadero. Con la siguiente marea aproximándose, la demora dejó de considerarse ordinaria.<br />
<br />
Rin y Rei fueron convocadas a una oficina próxima a las puertas de la aldea. Allí las esperaba Daigo, un chūnin de rostro delgado y cabello recogido en una cola baja. Sobre el escritorio había desplegado un mapa de la Isla del Norte. Una línea oscura representaba el camino construido sobre el manglar, mientras varias marcas azules indicaban las zonas que quedarían cubiertas cuando subiera el agua.<br />
<br />
—<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">El cargamento salió antes del amanecer con un conductor y una ayudante.</span> —explicó Daigo—. <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">Transportaban tres cajas impermeables: una contiene antídotos, otra vendas tratadas y la última medicamentos para controlar infecciones. Necesitamos recuperar las tres, pero las personas tienen prioridad.</span><br />
<br />
El conductor se llamaba Masao y conocía aquella ruta desde hacía años. Su ayudante, Hana, era una aprendiz del herbolario responsable de preparar el envío. Viajaban en un carro ligero tirado por una bestia de carga. Ninguno de los dos poseía entrenamiento shinobi.<br />
<br />
La ruta no era especialmente larga, pero atravesaba una sección de manglares donde el terreno cambiaba con las lluvias y las mareas. El agua ocultaba raíces, pozos de barro y canales estrechos. La fauna local acostumbraba evitar el camino durante las horas de tránsito, aunque los jabalíes de pantano podían volverse agresivos si alguien se acercaba a sus crías.<br />
<br />
—<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">No sabemos si sufrieron un accidente o si abandonaron la ruta por otro motivo.</span> —continuó el chūnin—. <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">El último temporal dañó dos puentes menores. Fueron declarados transitables ayer, pero quiero que comprueben cada paso antes de utilizarlo.</span><br />
<br />
Daigo entregó a las hermanas una bolsa con cuerda, vendas, dos bengalas protegidas de la humedad y un documento que identificaba las marcas de las cajas. Cada recipiente llevaba una placa metálica con el símbolo del hospital de Kirigakure y un número: uno, dos o tres. No debían abrirlos salvo que fuera indispensable utilizar su contenido para atender a los desaparecidos.<br />
<br />
El viaje hasta la Isla del Norte se realizó en una embarcación pequeña. Al desembarcar, la mañana continuaba nublada y el aire transportaba un olor intenso a sal, madera húmeda y vegetación estancada. Un vigilante llamado Gorō las recibió junto al comienzo de la ruta. Era un hombre bajo y robusto, vestido con un impermeable verde y botas que le alcanzaban las rodillas.<br />
<br />
—<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">El carro pasó por aquí cuando todavía estaba oscuro.</span> —informó—. <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">Masao dijo que regresaría antes de que la marea alcanzara las estacas rojas. Ya cubrió la primera.</span><br />
<br />
Detrás del vigilante, el camino se internaba entre árboles retorcidos y raíces expuestas. A varios metros de altura, unas estacas pintadas permitían medir el ascenso del agua. La primera había desaparecido bajo la superficie. Quedaban aproximadamente cuatro horas antes de que las secciones más bajas de la ruta fueran intransitables.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Misión'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Misión'; }">Misión</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nombre de la misión:</span> La ruta de la marea<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Información de la misión:</span> Un cargamento de medicinas procedente de la Isla del Norte no llegó a Kirigakure. El carro que lo transportaba desapareció mientras atravesaba una ruta elevada entre los manglares. Rin y Rei deberán localizar al conductor y su ayudante, recuperar tres cajas impermeables de medicamentos y trasladarlas hasta el puesto de vigilancia. La marea continúa subiendo y la fauna local se encuentra especialmente alterada, por lo que deberán completar el rescate antes de que el camino quede cubierto por el agua.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tipo de misión:</span> Misión Simple Rango C<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Fecha y lugar de la misión:</span> 64 de Verano 150 — Manglares de la Isla del Norte<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Participantes:</span> Rin to Rei<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Tiempo de post:</span> 24H</div>
		</div><br />
La ausencia del cargamento fue comunicada poco después del amanecer. Tres cajas de medicinas preparadas en la Isla del Norte debían haber llegado a Kirigakure durante la madrugada, pero el puesto de vigilancia que controlaba la ruta de los manglares no registró su paso. El conductor tampoco envió la confirmación prevista al alcanzar el embarcadero. Con la siguiente marea aproximándose, la demora dejó de considerarse ordinaria.<br />
<br />
Rin y Rei fueron convocadas a una oficina próxima a las puertas de la aldea. Allí las esperaba Daigo, un chūnin de rostro delgado y cabello recogido en una cola baja. Sobre el escritorio había desplegado un mapa de la Isla del Norte. Una línea oscura representaba el camino construido sobre el manglar, mientras varias marcas azules indicaban las zonas que quedarían cubiertas cuando subiera el agua.<br />
<br />
—<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">El cargamento salió antes del amanecer con un conductor y una ayudante.</span> —explicó Daigo—. <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">Transportaban tres cajas impermeables: una contiene antídotos, otra vendas tratadas y la última medicamentos para controlar infecciones. Necesitamos recuperar las tres, pero las personas tienen prioridad.</span><br />
<br />
El conductor se llamaba Masao y conocía aquella ruta desde hacía años. Su ayudante, Hana, era una aprendiz del herbolario responsable de preparar el envío. Viajaban en un carro ligero tirado por una bestia de carga. Ninguno de los dos poseía entrenamiento shinobi.<br />
<br />
La ruta no era especialmente larga, pero atravesaba una sección de manglares donde el terreno cambiaba con las lluvias y las mareas. El agua ocultaba raíces, pozos de barro y canales estrechos. La fauna local acostumbraba evitar el camino durante las horas de tránsito, aunque los jabalíes de pantano podían volverse agresivos si alguien se acercaba a sus crías.<br />
<br />
—<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">No sabemos si sufrieron un accidente o si abandonaron la ruta por otro motivo.</span> —continuó el chūnin—. <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">El último temporal dañó dos puentes menores. Fueron declarados transitables ayer, pero quiero que comprueben cada paso antes de utilizarlo.</span><br />
<br />
Daigo entregó a las hermanas una bolsa con cuerda, vendas, dos bengalas protegidas de la humedad y un documento que identificaba las marcas de las cajas. Cada recipiente llevaba una placa metálica con el símbolo del hospital de Kirigakure y un número: uno, dos o tres. No debían abrirlos salvo que fuera indispensable utilizar su contenido para atender a los desaparecidos.<br />
<br />
El viaje hasta la Isla del Norte se realizó en una embarcación pequeña. Al desembarcar, la mañana continuaba nublada y el aire transportaba un olor intenso a sal, madera húmeda y vegetación estancada. Un vigilante llamado Gorō las recibió junto al comienzo de la ruta. Era un hombre bajo y robusto, vestido con un impermeable verde y botas que le alcanzaban las rodillas.<br />
<br />
—<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">El carro pasó por aquí cuando todavía estaba oscuro.</span> —informó—. <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">Masao dijo que regresaría antes de que la marea alcanzara las estacas rojas. Ya cubrió la primera.</span><br />
<br />
Detrás del vigilante, el camino se internaba entre árboles retorcidos y raíces expuestas. A varios metros de altura, unas estacas pintadas permitían medir el ascenso del agua. La primera había desaparecido bajo la superficie. Quedaban aproximadamente cuatro horas antes de que las secciones más bajas de la ruta fueran intransitables.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Social] Despues de la sangre]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14306</link>
			<pubDate>Mon, 27 Jul 2026 07:23:08 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=743">Sayuri Yuki</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14306</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">Venimos de: <a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13864" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">La Costa del Silencio</a></span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">De regreso a Kirigakure</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">Horas posteriores a la batalla en la costa de la Isla del Norte</span></div>
<br />
El viaje de regreso estaba siendo mucho más silencioso de lo que esperaba. Normalmente habría encontrado cualquier excusa para hablar. Un comentario sobre el barco, sobre el clima, sobre lo mal que había quedado mi ropa después de la misión... cualquier cosa. Siempre había algo que decir. Siempre había alguna forma de llenar el silencio. Pero esta vez no. Me encontraba sentada en el barco, mirando el mar mientras la costa quedaba cada vez más lejos detrás de nosotros. La brisa movía algunos mechones de mi cabello y, casi sin pensarlo, llevé una mano hasta mi trenza para acomodarla. Era una costumbre que tenía desde siempre. Cuando estaba tranquila, cuando estaba aburrida o incluso cuando algo me preocupaba demasiado, terminaba jugando con mi cabello sin darme cuenta.<br />
<br />
Aunque esta vez no estaba intentando verme mejor, simplemente necesitaba hacer algo con las manos. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—En fin...—</span></span> Murmuré por lo bajo, sin siquiera saber exactamente por qué lo había dicho.<br />
<br />
Mi mirada volvió al horizonte, pero mi cabeza seguía en aquella costa. Seguía viendo las mismas imágenes una y otra vez, como si mi mente se negara a dejarlas atrás. La sangre sobre el terreno, los gritos, la desesperación de aquellas personas que habían quedado atrapadas en medio de todo aquello. Recordaba sus rostros, la forma en la que algunos miraban alrededor sin saber qué hacer, sin tener realmente un lugar al que escapar. Había visto combates antes. Había visto heridas y había visto personas caer. Era una kunoichi de Kirigakure, no alguien que creyera que todo podía resolverse con palabras bonitas. Sabía perfectamente que había momentos donde la violencia era inevitable.<br />
<br />
Pero aquello se sentía diferente.<br />
<br />
Lo que no podía sacarme de la cabeza era la rapidez con la que todo había ocurrido. La manera en la que Arako se lanzó contra ellos sin detenerse, sin darles tiempo a reaccionar, acabando con uno tras otro mientras el campo se llenaba de sangre. No podía decir que todos aquellos lugareños fueran inocentes, porque no conocía toda la historia, no sabía qué habían hecho antes de que nosotros llegáramos allí. Pero seguían siendo personas. Alguien los esperaba en algún sitio. Alguien que quizás nunca volvería a verlos aparecer por la puerta. Padres, hermanos, parejas... personas que de un momento a otro habían perdido a alguien importante y ni siquiera sabrían realmente cómo había terminado todo.<br />
<br />
Bajé la mirada hacia mis manos y suspiré. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—¿Qué se supone que tengo que pensar de esto...?—</span></span> La pregunta salió en voz baja, más para mí misma que para cualquiera de los demás. Y lo peor era que no sabía si tenía derecho a cuestionarlo. Porque yo también era una ninja. Yo también había tomado decisiones difíciles. Yo también sabía que, en una misión, dudar demasiado podía poner en peligro a los demás.<br />
<br />
Ese era el problema.<br />
<br />
No pensaba que Arako o Issei fueran malas personas. Si lo creyera, probablemente ni siquiera estaría intentando entenderlo. Había combatido junto a ellos, había visto cómo se arriesgaban y cómo protegían a los demás cuando la situación lo requería. No eran monstruos ni personas que disfrutaran hacer daño. Entonces, ¿por qué me costaba tanto comprenderlo? Mi mano volvió a subir hasta mi cabello, acomodando la trenza sobre mi hombro mientras observaba a ambos desde donde estaba. Quería preguntarles desde hacía un rato, pero no encontraba la forma correcta de hacerlo. Normalmente no tenía problemas para hablar. Si algo me molestaba, lo decía. Si alguien me provocaba, respondía sin pensarlo demasiado.<br />
<br />
Pero esta vez no quería discutir, no quería que sonara como una acusación. Solo quería entender. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Venga, Sayuri... tampoco es tan complicado.—</span></span> Murmuré para mí misma, aunque terminé haciendo una pequeña mueca. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Sí claro, muy fácil.—</span></span> Negué ligeramente con la cabeza antes de volver a mirar hacia ellos.<br />
<br />
Finalmente respiré hondo y decidí hacerlo. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Oigan...—</span></span> Esperé un momento hasta llamar su atención y después continué. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Hay algo que llevo pensando desde que salimos de aquella costa.—</span></span> Mis dedos siguieron jugando con un mechón de cabello mientras buscaba las palabras adecuadas. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—No estoy diciendo que hicieran algo mal. Tampoco quiero que piensen que estoy intentando juzgarlos o decirles cómo tenían que actuar. Sé que la situación era complicada y sé que cada uno tomó sus propias decisiones.—</span></span> Hice una pequeña pausa antes de continuar. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Pero quiero entenderlo.— </span></span>Mi mirada pasó de uno al otro. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Cuando empezó todo aquello... ustedes no dudaron. Simplemente actuaron.—</span></span> No había enfado en mi voz. Tampoco reproche. Solo una duda que llevaba demasiado tiempo dando vueltas en mi cabeza. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—¿Cómo supieron que esa era la decisión correcta?—</span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">Venimos de: <a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13864" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">La Costa del Silencio</a></span><br />
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">De regreso a Kirigakure</span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size">Horas posteriores a la batalla en la costa de la Isla del Norte</span></div>
<br />
El viaje de regreso estaba siendo mucho más silencioso de lo que esperaba. Normalmente habría encontrado cualquier excusa para hablar. Un comentario sobre el barco, sobre el clima, sobre lo mal que había quedado mi ropa después de la misión... cualquier cosa. Siempre había algo que decir. Siempre había alguna forma de llenar el silencio. Pero esta vez no. Me encontraba sentada en el barco, mirando el mar mientras la costa quedaba cada vez más lejos detrás de nosotros. La brisa movía algunos mechones de mi cabello y, casi sin pensarlo, llevé una mano hasta mi trenza para acomodarla. Era una costumbre que tenía desde siempre. Cuando estaba tranquila, cuando estaba aburrida o incluso cuando algo me preocupaba demasiado, terminaba jugando con mi cabello sin darme cuenta.<br />
<br />
Aunque esta vez no estaba intentando verme mejor, simplemente necesitaba hacer algo con las manos. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—En fin...—</span></span> Murmuré por lo bajo, sin siquiera saber exactamente por qué lo había dicho.<br />
<br />
Mi mirada volvió al horizonte, pero mi cabeza seguía en aquella costa. Seguía viendo las mismas imágenes una y otra vez, como si mi mente se negara a dejarlas atrás. La sangre sobre el terreno, los gritos, la desesperación de aquellas personas que habían quedado atrapadas en medio de todo aquello. Recordaba sus rostros, la forma en la que algunos miraban alrededor sin saber qué hacer, sin tener realmente un lugar al que escapar. Había visto combates antes. Había visto heridas y había visto personas caer. Era una kunoichi de Kirigakure, no alguien que creyera que todo podía resolverse con palabras bonitas. Sabía perfectamente que había momentos donde la violencia era inevitable.<br />
<br />
Pero aquello se sentía diferente.<br />
<br />
Lo que no podía sacarme de la cabeza era la rapidez con la que todo había ocurrido. La manera en la que Arako se lanzó contra ellos sin detenerse, sin darles tiempo a reaccionar, acabando con uno tras otro mientras el campo se llenaba de sangre. No podía decir que todos aquellos lugareños fueran inocentes, porque no conocía toda la historia, no sabía qué habían hecho antes de que nosotros llegáramos allí. Pero seguían siendo personas. Alguien los esperaba en algún sitio. Alguien que quizás nunca volvería a verlos aparecer por la puerta. Padres, hermanos, parejas... personas que de un momento a otro habían perdido a alguien importante y ni siquiera sabrían realmente cómo había terminado todo.<br />
<br />
Bajé la mirada hacia mis manos y suspiré. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—¿Qué se supone que tengo que pensar de esto...?—</span></span> La pregunta salió en voz baja, más para mí misma que para cualquiera de los demás. Y lo peor era que no sabía si tenía derecho a cuestionarlo. Porque yo también era una ninja. Yo también había tomado decisiones difíciles. Yo también sabía que, en una misión, dudar demasiado podía poner en peligro a los demás.<br />
<br />
Ese era el problema.<br />
<br />
No pensaba que Arako o Issei fueran malas personas. Si lo creyera, probablemente ni siquiera estaría intentando entenderlo. Había combatido junto a ellos, había visto cómo se arriesgaban y cómo protegían a los demás cuando la situación lo requería. No eran monstruos ni personas que disfrutaran hacer daño. Entonces, ¿por qué me costaba tanto comprenderlo? Mi mano volvió a subir hasta mi cabello, acomodando la trenza sobre mi hombro mientras observaba a ambos desde donde estaba. Quería preguntarles desde hacía un rato, pero no encontraba la forma correcta de hacerlo. Normalmente no tenía problemas para hablar. Si algo me molestaba, lo decía. Si alguien me provocaba, respondía sin pensarlo demasiado.<br />
<br />
Pero esta vez no quería discutir, no quería que sonara como una acusación. Solo quería entender. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Venga, Sayuri... tampoco es tan complicado.—</span></span> Murmuré para mí misma, aunque terminé haciendo una pequeña mueca. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Sí claro, muy fácil.—</span></span> Negué ligeramente con la cabeza antes de volver a mirar hacia ellos.<br />
<br />
Finalmente respiré hondo y decidí hacerlo. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Oigan...—</span></span> Esperé un momento hasta llamar su atención y después continué. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Hay algo que llevo pensando desde que salimos de aquella costa.—</span></span> Mis dedos siguieron jugando con un mechón de cabello mientras buscaba las palabras adecuadas. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—No estoy diciendo que hicieran algo mal. Tampoco quiero que piensen que estoy intentando juzgarlos o decirles cómo tenían que actuar. Sé que la situación era complicada y sé que cada uno tomó sus propias decisiones.—</span></span> Hice una pequeña pausa antes de continuar. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Pero quiero entenderlo.— </span></span>Mi mirada pasó de uno al otro. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—Cuando empezó todo aquello... ustedes no dudaron. Simplemente actuaron.—</span></span> No había enfado en mi voz. Tampoco reproche. Solo una duda que llevaba demasiado tiempo dando vueltas en mi cabeza. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">—¿Cómo supieron que esa era la decisión correcta?—</span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Side Quest] La Costa del Silencio]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13864</link>
			<pubDate>Sun, 05 Jul 2026 12:44:01 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=58">Narrador General</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13864</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">[Side Quest] La Costa del Silencio<br />
</span></span></div>
<br />
La isla del norte apareció frente a ellos sin dar ninguna bienvenida. El Kiri Daibune perdido estaba ahí, encallado en la arena de la playa como un animal muerto, partido en secciones grandes, con el casco reventado y la madera ennegrecida por humedad vieja, no por fuego. Las olas le golpeaban los restos con una calma que molestaba. La playa era amplia, de arena pálida, con rocas blancas formando paredes naturales al fondo y un muelle de madera a la derecha que todavía seguía en pie. Pero lo peor no era el barco. Lo peor era el bosque. Kaito había estado en esa isla hacía unos ocho meses y recordaba árboles vivos, sombra espesa, raíces húmedas y vegetación costera cerrando el paso hacia el interior. Ahora solo quedaban troncos secos, ramas torcidas y tierra amarilla. Pero no parecía quemado... No olía a ceniza. Parecía que todo hubiera muerto demasiado rápido, sin tiempo para pudrirse. Al lado de los restos del Daibune había tres tripulantes de Kiri atados a tubos metálicos arrancados de la propia nave. A la derecha del muelle, otros dos. Los cinco seguían sujetos en pie o medio caídos contra el hierro, con la cabeza baja, la piel seca y los labios partidos por el sol.<br />
<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Escenario'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Escenario'; }">Escenario</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/svMd9rYS/Dise-o-sin-t-tulo-4.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: Dise-o-sin-t-tulo-4.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"></div>
		</div></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
El Kiri Hayate llegó primero junto al muelle secundario, moviéndose despacio entre el agua clara y las piedras bajas. El Daibune de Kaito se quedó más atrás, horizontal a la playa, a unos diez metros de la arena para no encallar también. Kaito bajó con varios tripulantes apenas las tablas tocaron firme. Caminó directo hacia el grupo de la izquierda, con una mano levantada para que nadie se adelantara más de la cuenta. El capitán del Daibune perdido estaba allí, atado al tubo central, inconsciente, con el uniforme roto y la cara quemada por días de calor. Kaito le sujetó la mandíbula, le dio un golpe seco en la mejilla y luego otro más fuerte. <span style="color: #419DC1;" class="mycode_color">—Capitán. Oye. Despierta. ¿Qué pasó aquí?</span> —El hombre abrió los ojos apenas, sin enfocar bien. Murmuró cosas sueltas. “La costa… no era…”, “la niebla bajó…”, “no respondían…”, “los tubos… los usaron…” La lengua se le pegaba al paladar. Estaba deshidratado, igual que los otros cuatro. El calor los tenía casi drogados, perdidos entre fiebre y cansancio. Kaito le acercó agua, pero el hombre solo tragó un poco antes de mirar mejor. Por un segundo reconoció el rostro frente a él. —<span style="color: #f551ff;" class="mycode_color">Hoshigaki</span>… —susurró. Kaito se inclinó. —<span style="color: #419DC1;" class="mycode_color">Sí. Soy yo. ¿Dónde está el resto?</span> —El capitán apretó los dedos contra el metal, hizo un esfuerzo horrible por mantenerse consciente y solo dijo una palabra clara—. <span style="color: #f551ff;" class="mycode_color">Huyan</span>. —Después se desplomó otra vez.<br />
<br />
Entonces sonó una corneta a lo lejos, desde el interior seco de la isla, detrás de las rocas y los árboles muertos. Un sonido largo, grave, de guerra. Kaito levantó la cabeza de inmediato. La tripulación se quedó quieta un segundo, hasta que el segundo toque rompió el aire con más fuerza. —<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Defensa!</span> —rugió Kaito, girándose hacia los ninjas—<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">. ¡Cubran la playa! ¡No dejen que nadie se acerquen al muelle!</span> —Luego señaló a los marineros y les dio órdenes de ayudarle a liberar a la tripulación del Kiridabune encallado. Los tripulantes se movieron hacia los tubos metálicos con herramientas, kunai y manos torpes por la presión. Las cadenas estaban tensas, oxidadas por sal y clavadas con cierres gruesos. A lo lejos, la corneta siguió sonando. Después vinieron gritos. Bajaban desde el interior de la isla, mezclados con pasos, metal golpeando y algo que empezaba a moverse entre la madera muerta del antiguo bosque.<br />
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<br />
<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">[Side Quest] La Costa del Silencio</span></span><br />
<hr class="mycode_hr" /><ul class="mycode_list"><li>En este tema solo pueden participar los que estuvieron presentes en el tema <a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13627" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">En Búsqueda del Kiridaibune</a>.<br />
</li>
<li>Este tema tendrá post cada 48horas.<br />
</li>
<li>Este tema es dificultad C.<br />
</li>
<li>Participar no es obligatorio.<br />
</li>
<li>Cada cuadrito en el <a href="https://i.ibb.co/svMd9rYS/Dise-o-sin-t-tulo-4.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">mapa</a> es 2mx2m.<br />
</li>
</ul>
</blockquote>

					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>48 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">[Side Quest] La Costa del Silencio<br />
</span></span></div>
<br />
La isla del norte apareció frente a ellos sin dar ninguna bienvenida. El Kiri Daibune perdido estaba ahí, encallado en la arena de la playa como un animal muerto, partido en secciones grandes, con el casco reventado y la madera ennegrecida por humedad vieja, no por fuego. Las olas le golpeaban los restos con una calma que molestaba. La playa era amplia, de arena pálida, con rocas blancas formando paredes naturales al fondo y un muelle de madera a la derecha que todavía seguía en pie. Pero lo peor no era el barco. Lo peor era el bosque. Kaito había estado en esa isla hacía unos ocho meses y recordaba árboles vivos, sombra espesa, raíces húmedas y vegetación costera cerrando el paso hacia el interior. Ahora solo quedaban troncos secos, ramas torcidas y tierra amarilla. Pero no parecía quemado... No olía a ceniza. Parecía que todo hubiera muerto demasiado rápido, sin tiempo para pudrirse. Al lado de los restos del Daibune había tres tripulantes de Kiri atados a tubos metálicos arrancados de la propia nave. A la derecha del muelle, otros dos. Los cinco seguían sujetos en pie o medio caídos contra el hierro, con la cabeza baja, la piel seca y los labios partidos por el sol.<br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><hr class="mycode_hr" />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Escenario'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Escenario'; }">Escenario</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/svMd9rYS/Dise-o-sin-t-tulo-4.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: Dise-o-sin-t-tulo-4.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"></div>
		</div></div>
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El Kiri Hayate llegó primero junto al muelle secundario, moviéndose despacio entre el agua clara y las piedras bajas. El Daibune de Kaito se quedó más atrás, horizontal a la playa, a unos diez metros de la arena para no encallar también. Kaito bajó con varios tripulantes apenas las tablas tocaron firme. Caminó directo hacia el grupo de la izquierda, con una mano levantada para que nadie se adelantara más de la cuenta. El capitán del Daibune perdido estaba allí, atado al tubo central, inconsciente, con el uniforme roto y la cara quemada por días de calor. Kaito le sujetó la mandíbula, le dio un golpe seco en la mejilla y luego otro más fuerte. <span style="color: #419DC1;" class="mycode_color">—Capitán. Oye. Despierta. ¿Qué pasó aquí?</span> —El hombre abrió los ojos apenas, sin enfocar bien. Murmuró cosas sueltas. “La costa… no era…”, “la niebla bajó…”, “no respondían…”, “los tubos… los usaron…” La lengua se le pegaba al paladar. Estaba deshidratado, igual que los otros cuatro. El calor los tenía casi drogados, perdidos entre fiebre y cansancio. Kaito le acercó agua, pero el hombre solo tragó un poco antes de mirar mejor. Por un segundo reconoció el rostro frente a él. —<span style="color: #f551ff;" class="mycode_color">Hoshigaki</span>… —susurró. Kaito se inclinó. —<span style="color: #419DC1;" class="mycode_color">Sí. Soy yo. ¿Dónde está el resto?</span> —El capitán apretó los dedos contra el metal, hizo un esfuerzo horrible por mantenerse consciente y solo dijo una palabra clara—. <span style="color: #f551ff;" class="mycode_color">Huyan</span>. —Después se desplomó otra vez.<br />
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Entonces sonó una corneta a lo lejos, desde el interior seco de la isla, detrás de las rocas y los árboles muertos. Un sonido largo, grave, de guerra. Kaito levantó la cabeza de inmediato. La tripulación se quedó quieta un segundo, hasta que el segundo toque rompió el aire con más fuerza. —<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Defensa!</span> —rugió Kaito, girándose hacia los ninjas—<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">. ¡Cubran la playa! ¡No dejen que nadie se acerquen al muelle!</span> —Luego señaló a los marineros y les dio órdenes de ayudarle a liberar a la tripulación del Kiridabune encallado. Los tripulantes se movieron hacia los tubos metálicos con herramientas, kunai y manos torpes por la presión. Las cadenas estaban tensas, oxidadas por sal y clavadas con cierres gruesos. A lo lejos, la corneta siguió sonando. Después vinieron gritos. Bajaban desde el interior de la isla, mezclados con pasos, metal golpeando y algo que empezaba a moverse entre la madera muerta del antiguo bosque.<br />
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<blockquote class="mycode_quote"><cite>Cita:</cite><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">[Side Quest] La Costa del Silencio</span></span><br />
<hr class="mycode_hr" /><ul class="mycode_list"><li>En este tema solo pueden participar los que estuvieron presentes en el tema <a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13627" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">En Búsqueda del Kiridaibune</a>.<br />
</li>
<li>Este tema tendrá post cada 48horas.<br />
</li>
<li>Este tema es dificultad C.<br />
</li>
<li>Participar no es obligatorio.<br />
</li>
<li>Cada cuadrito en el <a href="https://i.ibb.co/svMd9rYS/Dise-o-sin-t-tulo-4.jpg" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">mapa</a> es 2mx2m.<br />
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					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>48 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Side Quest] — En búsqueda del Kiri Daibune]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13627</link>
			<pubDate>Tue, 23 Jun 2026 13:43:08 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=58">Narrador General</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13627</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">[Side Quest] — En búsqueda del Kiri Daibune.</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Año</span>: 150</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar</span>: Artilleros Funatos - Isla del Norte</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora</span>: 6:00am</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">(Este tema ocurre después de los SideQuest anteriores)</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/sdkwXP5y/a2f95b92-dfad-4127-b824-7d8ed5637e2c.png" loading="lazy"  width="800" height="200" alt="[Imagen: a2f95b92-dfad-4127-b824-7d8ed5637e2c.png]" class="mycode_img" /></div>
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Había pasado una semana desde el desastre en Kiriminato y la aldea todavía no había terminado de tragarse la noticia. El Kiri Daibune desaparecido ya no era solo un problema de oficiales, guardias y capitanes encerrados con papeles mojados. Ahora estaba en los periódicos, en las esquinas del Gran Mercado, en las filas de la Lonja Hoshigaki, en los pasillos del Cuartel General y hasta en las mesas donde la gente fingía hablar de otra cosa. Unos decían que había sido sabotaje. Otros, que el Daibune salió por orden secreta y que el puerto estaba tapando algo. También estaban los que hablaban de guerra, de traidores, de piratas, de monstruos marinos y de cualquier estupidez que sonara bien con una taza caliente en la mano. Lo único seguro era que una nave enorme de Kirigakure seguía perdida, los Kiri Hayate destruidos aún no habían sido reemplazados del todo y nadie quería admitir en voz alta que el Kirishiro había quedado herido.<br />
<br />
En los Astilleros Funato, Kaito Hoshigaki estaba de pie frente a una mesa larga de madera, con la misma cara de mal humor de la semana pasada y menos paciencia todavía. Frente a él, el capitán Isamu Funato dejó caer una serie de papeles, mapas de ruta, permisos de salida, bitácoras copiadas y una lista corta de nombres posibles. No hubo discurso largo. Isamu no era de eso<span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">s. —Tienes un Daibune, tres Hayate y autorización para revisar el perímetro donde se perdió la nave</span></span> —dijo empujando los documentos hacia Kaito. Kaito bajó los ojos a los papeles. El capitán ya estaba girándose antes de que pudiera responder y se marchó entre obreros, capataces y personal Funato que ya preparaba las embarcaciones. En el muelle principal esperaba un Kiri Daibune armado para salida larga, pesado y oscuro, con la cubierta húmeda por la madrugada. A sus lados, tres Kiri Hayate se mecían sobre el agua, pequeñas, rápidas y listas para moverse delante, detrás o por los costados.<br />
<br />
Kaito se quedó sentado sobre una caja de suministros, con los papeles doblados en una mano y la mirada puesta en la niebla que cubría el puerto. Faltaban pocos minutos para las seis de la mañana. El astillero ya estaba despierto, pero no ruidoso. Había pasos, cuerdas tensándose, barriles siendo cargados, madera crujiendo bajo botas y el golpe seco de herramientas contra metal. Buscar un Daibune perdido significaba salir con calma, revisar rutas, rastrear señales, seguir marcas en el agua y meterse donde el mar no siempre dejaba volver entero. Kaito miró hacia la entrada del astillero, esperando a su tripulación. No sabía quiénes llegarían ni qué tan útiles serían. Solo sabía una cosa: si venían con ganas de hablar más de la cuenta, la mañana iba a empezar mal para todos.<br />
<br />
<div class="codeblock"><div class="title">Código:</div><div class="body" dir="ltr"><code>Requisitos: Ninguno<br />
Frecuencia: Se posteará 1 vez cada 48 horas o cada vez que todos los usuarios hayan posteado.<br />
Recompensa: Solo para quienes participen en todas las rondas.<br />
No se puede unir al Sidequest luego de finalizada la primera ronda</code></div></div><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">
					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>48 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">[Side Quest] — En búsqueda del Kiri Daibune.</span></span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Año</span>: 150</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar</span>: Artilleros Funatos - Isla del Norte</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Hora</span>: 6:00am</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Impact;" class="mycode_font">(Este tema ocurre después de los SideQuest anteriores)</span></span></div>
<hr class="mycode_hr" />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/sdkwXP5y/a2f95b92-dfad-4127-b824-7d8ed5637e2c.png" loading="lazy"  width="800" height="200" alt="[Imagen: a2f95b92-dfad-4127-b824-7d8ed5637e2c.png]" class="mycode_img" /></div>
<hr class="mycode_hr" />
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Había pasado una semana desde el desastre en Kiriminato y la aldea todavía no había terminado de tragarse la noticia. El Kiri Daibune desaparecido ya no era solo un problema de oficiales, guardias y capitanes encerrados con papeles mojados. Ahora estaba en los periódicos, en las esquinas del Gran Mercado, en las filas de la Lonja Hoshigaki, en los pasillos del Cuartel General y hasta en las mesas donde la gente fingía hablar de otra cosa. Unos decían que había sido sabotaje. Otros, que el Daibune salió por orden secreta y que el puerto estaba tapando algo. También estaban los que hablaban de guerra, de traidores, de piratas, de monstruos marinos y de cualquier estupidez que sonara bien con una taza caliente en la mano. Lo único seguro era que una nave enorme de Kirigakure seguía perdida, los Kiri Hayate destruidos aún no habían sido reemplazados del todo y nadie quería admitir en voz alta que el Kirishiro había quedado herido.<br />
<br />
En los Astilleros Funato, Kaito Hoshigaki estaba de pie frente a una mesa larga de madera, con la misma cara de mal humor de la semana pasada y menos paciencia todavía. Frente a él, el capitán Isamu Funato dejó caer una serie de papeles, mapas de ruta, permisos de salida, bitácoras copiadas y una lista corta de nombres posibles. No hubo discurso largo. Isamu no era de eso<span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">s. —Tienes un Daibune, tres Hayate y autorización para revisar el perímetro donde se perdió la nave</span></span> —dijo empujando los documentos hacia Kaito. Kaito bajó los ojos a los papeles. El capitán ya estaba girándose antes de que pudiera responder y se marchó entre obreros, capataces y personal Funato que ya preparaba las embarcaciones. En el muelle principal esperaba un Kiri Daibune armado para salida larga, pesado y oscuro, con la cubierta húmeda por la madrugada. A sus lados, tres Kiri Hayate se mecían sobre el agua, pequeñas, rápidas y listas para moverse delante, detrás o por los costados.<br />
<br />
Kaito se quedó sentado sobre una caja de suministros, con los papeles doblados en una mano y la mirada puesta en la niebla que cubría el puerto. Faltaban pocos minutos para las seis de la mañana. El astillero ya estaba despierto, pero no ruidoso. Había pasos, cuerdas tensándose, barriles siendo cargados, madera crujiendo bajo botas y el golpe seco de herramientas contra metal. Buscar un Daibune perdido significaba salir con calma, revisar rutas, rastrear señales, seguir marcas en el agua y meterse donde el mar no siempre dejaba volver entero. Kaito miró hacia la entrada del astillero, esperando a su tripulación. No sabía quiénes llegarían ni qué tan útiles serían. Solo sabía una cosa: si venían con ganas de hablar más de la cuenta, la mañana iba a empezar mal para todos.<br />
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<div class="codeblock"><div class="title">Código:</div><div class="body" dir="ltr"><code>Requisitos: Ninguno<br />
Frecuencia: Se posteará 1 vez cada 48 horas o cada vez que todos los usuarios hayan posteado.<br />
Recompensa: Solo para quienes participen en todas las rondas.<br />
No se puede unir al Sidequest luego de finalizada la primera ronda</code></div></div><br />
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					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>48 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[AVANZADA] EMERGENCIA EN EL NIVEL 5 (Grupo B)]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13258</link>
			<pubDate>Tue, 23 Jul 2024 18:54:19 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=521">Kyoshiro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13258</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: xx-small;" class="mycode_size">
					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
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						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>72 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Emergencia en el Nivel 5</span> </span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">(Grupo B)</span></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Capítulo 1: El Último Refugio</span></span><br />
La Fundación sin Nombre había visto mejores días. El Doctor Shun, un hombre de mediana edad con el cabello salpicado de canas y un rostro surcado por las marcas del tiempo y el estrés, se encuentra en el centro de este infierno. Viste una bata de laboratorio arrugada y manchada por el sudor de la desesperación. Sus ojos, agudos y calculadores, reflejan la fría determinación de un hombre que sabe que el tiempo es su enemigo más mortal.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">—¡Karen!</span> —ordena con firmeza mientras observa el panel de control en el centro de la sala—. ¡<span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Que la puerta esté completamente bloqueada!</span><br />
Karen, con el cabello recogido en un mal moño y unas gafas que rebotaban queriendo deslizarse por su nariz, se arrodilla frente al panel de control de seguridad. Sus manos, temblorosas pero decididas, ajustan los mecanismos mientras las luces parpadean frenéticamente. El panel, normalmente pulcro y ordenado, ahora está cubierto de cables desconectados y luces intermitentes que parpadean en un rojo ominoso.<br />
<br />
—<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¡Las cámaras! ¡Las perdemos! ¡Están perdiendo señal una a una!</span> —exclama ella, su voz apenas audible sobre el caos que la rodea. Su mirada se desplaza rápidamente de la pantalla a las alarmas que parpadean, tratando de mantener la calma mientras su rostro refleja un pálido terror.<br />
El Doctor Shun se dirige a John, otro asistente con el cabello rizado y una expresión de pánico contenida. John, quien juraba que su final estaría ligado al nivel de azúcar en su sangre y no a esto, está sentado frente a un viejo sistema de comunicación, sus manos moviéndose frenéticamente mientras intenta establecer una conexión con el exterior. La desesperación en su rostro es evidente mientras observa la pantalla parpadeante, intentando superar la interferencia y el ruido blanco que ahoga su voz.<br />
<br />
—<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡Doctor, estamos perdiendo la señal! </span>—grita John, mientras los cables de la consola chisporrotean peligrosamente.<br />
—<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¡No podemos permitirnos fallar ahora</span>! —responde el Doctor Shun con una voz cargada de urgencia—<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">. Si no conseguimos comunicar nuestra posición, estaremos condenados. Debemos encontrar una manera de mantener la puerta sellada y esperar ayuda.</span><br />
<br />
El Doctor Shun se acerca a un antiguo sistema de radiocomunicaciones, una reliquia tecnológica en medio de un laboratorio de vanguardia. Es un dispositivo voluminoso, con diales mecánicos y una antena de metal que al igual que el resto del laboratorio subterráneo, parece haber visto mejores días. Con una determinación fría, el Doctor Shun gira los diales y ajusta la frecuencia, tratando de encontrar una señal de comunicación.<br />
—<span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Aquí el Doctor Shun de la Fundación sin Nombre. Solicito asistencia urgente</span>. —Su voz, aunque firme, lleva el peso de la desesperación—. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Hemos sufrido una brecha de seguridad. Las criaturas anómalas contenidas en el laboratorio han sido liberadas. Estamos atrapados en el Piso 5, y solo quedamos nosotros cuatro. Necesitamos ayuda inmediata.</span><br />
<br />
En la penumbra de la sala de control, posible tumba para ellos, las luces parpadeantes lanzan sombras inquietantes que bailan en las paredes de metal frío. El sonido de pasos rápidos y crujidos provenientes de los corredores cercanos hace temblar el suelo, señalando la aproximación de las criaturas. La puerta de acceso al vestíbulo, reforzada con múltiples cerraduras y sistemas de seguridad, es la última línea de defensa contra el caos que se desata fuera de su alcance.<br />
El Doctor Shun, sudoroso y agitado, observa el sistema de radiocomunicaciones con una mezcla de esperanza y temor. Cada segundo que pasa sin respuesta aumenta la sensación de urgencia. Las criaturas, ahora claramente audibles, se acercan cada vez más, sus movimientos resonando con una intensidad creciente en los pasillos.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Trece horas han pasado desde aquel mensaje. La noche ha descendido como una capa de terciopelo negro sobre la isla, envolviendo el paisaje en una oscuridad densa y opresiva que parece engullirlo todo. La costa norte, un desierto de rocas afiladas y arena oscura, se extiende en un escenario desolado al borde de una vegetación exuberante y salvaje. El rugido implacable de las olas rompiendo contra las rocas es el único sonido que rompe el silencio nocturno, un constante recordatorio del vasto e inabarcable océano que rodea la isla.<br />
<br />
Las antiguas ruinas, el punto de partida de esta historia, una vez orgullosos monumentos de una civilización perdida, ahora se encuentran encubiertas por un manto de musgo y enredaderas que se han adueñado de su estructura. Los pilares y arcos de piedra, desgastados por siglos de intemperie, se alzan como espectros en la oscuridad, sus sombras proyectadas en las piedras caídas y el suelo cubierto de hojas. Los restos de lo que en otro tiempo fueron grandiosos templos y edificaciones, ahora son solo ecos de un pasado distante, enredados en la vegetación que ha crecido sin control.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML=' Ruinas'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML=' Ruinas'; }"> Ruinas</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/1LnVqbm/GrupoB.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: GrupoB.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"></div>
		</div></div>
<br />
En la entrada de estas ruinas, el Doctor Weaver, un hombre de mediana edad, se encuentra en una vigilia solitaria. O al menos así lo hizo hace una hora cuando el grupo inicial había llegado. Sin embargo ahora, no había quién recibiera a los nuevos allegados. En cambio, en vez de alguien que explicase la situación, lo que tendrían ahora sería una bella imagen de lo que fue una cultura pasada, y un gran hueco en el suelo. Unas gradas en el costado descienden en la oscuridad.<br />
<br />
Ningún recién llegado encontraría al doctor Weaver, en cambio, hallarían una joven mujer  que observa atentamente el agujero que se abre en el suelo. En el rostro se le marca la preocupación, se encuentra al borde del agujero. En el interior cuelga precariamente una escalera que conduce a profundidades desconocidas. El aire está cargado de anticipación, una sensación palpable de temor flotando en el aire. Lleva una sencilla blusa blanca, la tela ligeramente arrugada, y una falda larga de color óxido que le llega hasta los tobillos. Una canasta tejida cuelga de su hombro, lo que aumenta la sensación de su viaje.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Annie'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Annie'; }">Annie</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/ZcccFLz/document.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: document.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"></div>
		</div></div>
Llevaba casi una hora examinando el sitio, sus ojos escudriñando cada rincón y detalle de las ruinas que la rodeaban. El ambiente era pesado, cargado de historia y misterio, lo que hacía que cada momento pareciera más largo. Se había perdido de vista solo por unos segundos cuando el Doctor Weaver había descendido con el grupo inicial, pero esos pocos momentos habían sido suficientes para que el ascensor desapareciera de su vista. Ahora, curiosa y un tanto inquieta, esperaba con paciencia que el ascensor volviera a subir, sus pensamientos divididos entre la seguridad de esperar y la tentación de explorar.<br />
<br />
La duda la consumía mientras el tiempo pasaba lentamente. ¿Se atrevería a bajar ella sola? El sonido lejano de las olas chocando contra las rocas apenas llegaba a sus oídos, y la oscuridad que se extendía ante ella en el agujero parecía invitarla a descubrir sus secretos. Con una última mirada a su alrededor, y tomando un profundo respiro para calmar sus nervios, la joven aventurera se preparó mentalmente para tomar una decisión que podría cambiar el curso de su destino.<br />

					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>72 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: xx-small;" class="mycode_size">
					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>72 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div></span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Emergencia en el Nivel 5</span> </span></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">(Grupo B)</span></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Capítulo 1: El Último Refugio</span></span><br />
La Fundación sin Nombre había visto mejores días. El Doctor Shun, un hombre de mediana edad con el cabello salpicado de canas y un rostro surcado por las marcas del tiempo y el estrés, se encuentra en el centro de este infierno. Viste una bata de laboratorio arrugada y manchada por el sudor de la desesperación. Sus ojos, agudos y calculadores, reflejan la fría determinación de un hombre que sabe que el tiempo es su enemigo más mortal.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">—¡Karen!</span> —ordena con firmeza mientras observa el panel de control en el centro de la sala—. ¡<span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Que la puerta esté completamente bloqueada!</span><br />
Karen, con el cabello recogido en un mal moño y unas gafas que rebotaban queriendo deslizarse por su nariz, se arrodilla frente al panel de control de seguridad. Sus manos, temblorosas pero decididas, ajustan los mecanismos mientras las luces parpadean frenéticamente. El panel, normalmente pulcro y ordenado, ahora está cubierto de cables desconectados y luces intermitentes que parpadean en un rojo ominoso.<br />
<br />
—<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¡Las cámaras! ¡Las perdemos! ¡Están perdiendo señal una a una!</span> —exclama ella, su voz apenas audible sobre el caos que la rodea. Su mirada se desplaza rápidamente de la pantalla a las alarmas que parpadean, tratando de mantener la calma mientras su rostro refleja un pálido terror.<br />
El Doctor Shun se dirige a John, otro asistente con el cabello rizado y una expresión de pánico contenida. John, quien juraba que su final estaría ligado al nivel de azúcar en su sangre y no a esto, está sentado frente a un viejo sistema de comunicación, sus manos moviéndose frenéticamente mientras intenta establecer una conexión con el exterior. La desesperación en su rostro es evidente mientras observa la pantalla parpadeante, intentando superar la interferencia y el ruido blanco que ahoga su voz.<br />
<br />
—<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡Doctor, estamos perdiendo la señal! </span>—grita John, mientras los cables de la consola chisporrotean peligrosamente.<br />
—<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¡No podemos permitirnos fallar ahora</span>! —responde el Doctor Shun con una voz cargada de urgencia—<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">. Si no conseguimos comunicar nuestra posición, estaremos condenados. Debemos encontrar una manera de mantener la puerta sellada y esperar ayuda.</span><br />
<br />
El Doctor Shun se acerca a un antiguo sistema de radiocomunicaciones, una reliquia tecnológica en medio de un laboratorio de vanguardia. Es un dispositivo voluminoso, con diales mecánicos y una antena de metal que al igual que el resto del laboratorio subterráneo, parece haber visto mejores días. Con una determinación fría, el Doctor Shun gira los diales y ajusta la frecuencia, tratando de encontrar una señal de comunicación.<br />
—<span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Aquí el Doctor Shun de la Fundación sin Nombre. Solicito asistencia urgente</span>. —Su voz, aunque firme, lleva el peso de la desesperación—. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Hemos sufrido una brecha de seguridad. Las criaturas anómalas contenidas en el laboratorio han sido liberadas. Estamos atrapados en el Piso 5, y solo quedamos nosotros cuatro. Necesitamos ayuda inmediata.</span><br />
<br />
En la penumbra de la sala de control, posible tumba para ellos, las luces parpadeantes lanzan sombras inquietantes que bailan en las paredes de metal frío. El sonido de pasos rápidos y crujidos provenientes de los corredores cercanos hace temblar el suelo, señalando la aproximación de las criaturas. La puerta de acceso al vestíbulo, reforzada con múltiples cerraduras y sistemas de seguridad, es la última línea de defensa contra el caos que se desata fuera de su alcance.<br />
El Doctor Shun, sudoroso y agitado, observa el sistema de radiocomunicaciones con una mezcla de esperanza y temor. Cada segundo que pasa sin respuesta aumenta la sensación de urgencia. Las criaturas, ahora claramente audibles, se acercan cada vez más, sus movimientos resonando con una intensidad creciente en los pasillos.<br />
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<br />
Trece horas han pasado desde aquel mensaje. La noche ha descendido como una capa de terciopelo negro sobre la isla, envolviendo el paisaje en una oscuridad densa y opresiva que parece engullirlo todo. La costa norte, un desierto de rocas afiladas y arena oscura, se extiende en un escenario desolado al borde de una vegetación exuberante y salvaje. El rugido implacable de las olas rompiendo contra las rocas es el único sonido que rompe el silencio nocturno, un constante recordatorio del vasto e inabarcable océano que rodea la isla.<br />
<br />
Las antiguas ruinas, el punto de partida de esta historia, una vez orgullosos monumentos de una civilización perdida, ahora se encuentran encubiertas por un manto de musgo y enredaderas que se han adueñado de su estructura. Los pilares y arcos de piedra, desgastados por siglos de intemperie, se alzan como espectros en la oscuridad, sus sombras proyectadas en las piedras caídas y el suelo cubierto de hojas. Los restos de lo que en otro tiempo fueron grandiosos templos y edificaciones, ahora son solo ecos de un pasado distante, enredados en la vegetación que ha crecido sin control.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML=' Ruinas'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML=' Ruinas'; }"> Ruinas</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/1LnVqbm/GrupoB.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: GrupoB.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"></div>
		</div></div>
<br />
En la entrada de estas ruinas, el Doctor Weaver, un hombre de mediana edad, se encuentra en una vigilia solitaria. O al menos así lo hizo hace una hora cuando el grupo inicial había llegado. Sin embargo ahora, no había quién recibiera a los nuevos allegados. En cambio, en vez de alguien que explicase la situación, lo que tendrían ahora sería una bella imagen de lo que fue una cultura pasada, y un gran hueco en el suelo. Unas gradas en el costado descienden en la oscuridad.<br />
<br />
Ningún recién llegado encontraría al doctor Weaver, en cambio, hallarían una joven mujer  que observa atentamente el agujero que se abre en el suelo. En el rostro se le marca la preocupación, se encuentra al borde del agujero. En el interior cuelga precariamente una escalera que conduce a profundidades desconocidas. El aire está cargado de anticipación, una sensación palpable de temor flotando en el aire. Lleva una sencilla blusa blanca, la tela ligeramente arrugada, y una falda larga de color óxido que le llega hasta los tobillos. Una canasta tejida cuelga de su hombro, lo que aumenta la sensación de su viaje.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Annie'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Annie'; }">Annie</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.ibb.co/ZcccFLz/document.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: document.jpg]" class="mycode_img" /></div>
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Llevaba casi una hora examinando el sitio, sus ojos escudriñando cada rincón y detalle de las ruinas que la rodeaban. El ambiente era pesado, cargado de historia y misterio, lo que hacía que cada momento pareciera más largo. Se había perdido de vista solo por unos segundos cuando el Doctor Weaver había descendido con el grupo inicial, pero esos pocos momentos habían sido suficientes para que el ascensor desapareciera de su vista. Ahora, curiosa y un tanto inquieta, esperaba con paciencia que el ascensor volviera a subir, sus pensamientos divididos entre la seguridad de esperar y la tentación de explorar.<br />
<br />
La duda la consumía mientras el tiempo pasaba lentamente. ¿Se atrevería a bajar ella sola? El sonido lejano de las olas chocando contra las rocas apenas llegaba a sus oídos, y la oscuridad que se extendía ante ella en el agujero parecía invitarla a descubrir sus secretos. Con una última mirada a su alrededor, y tomando un profundo respiro para calmar sus nervios, la joven aventurera se preparó mentalmente para tomar una decisión que podría cambiar el curso de su destino.<br />

					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>72 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Avanzada] Emergencia en el Nivel 5]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13209</link>
			<pubDate>Sat, 06 Jul 2024 19:00:10 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=521">Kyoshiro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13209</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Emergencia en el Nivel 5</span></span></div>
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="var c=this.parentNode.nextElementSibling; c.style.display = (c.style.display==='block') ? 'none' : 'block';">Contenido Oculto </span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Emergencia en el Nivel 5:  </span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">En el País del Agua, en un lugar apartado y desconocido por la mayoría, existe un laboratorio clandestino conocido solo como "La Fundación sin Nombre". Este laboratorio ha operado en secreto durante años, dedicándose a contener y estudiar anomalías para asegurar la normalidad en el mundo. Oculto a cinco pisos subterráneos de profundidad, ha sido una fortaleza impenetrable hasta el día de hoy. Hace unas horas, una brecha en el sistema de seguridad liberó a las diversas criaturas de índole anómala contenidas en el laboratorio. Estas criaturas, peligrosas y desconocidas, han causado estragos, erradicando a la mayor parte del personal. En medio del caos, el doctor Shun, director y principal científico de la fundación desde sus inicios, logró enviar un mensaje al exterior, revelando la existencia del laboratorio y solicitando ayuda urgente. Su equipo y él se encuentran ocultos en el último piso subterráneo, rodeados por las peligrosas anomalías.</span><br /><br />
<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">La misión es simple pero extremadamente peligrosa: extraer al doctor Shun y a su equipo sanos y salvos del laboratorio. </span><br /><br />
<br /><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Datos de reclutamiento: (Requisitos)</span></span><ul class="mycode_list"><li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Rango: Misión Rango A</span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Fecha: No aplica</span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Rango máximo (Rango de PJ): El que sea, el llamado fue a todo que pudiera asistir.</span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Nivel de Peligrosidad: A</span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Cantidad de usuarios: Mínimo dos, máximo seis. </span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Cantidad de horas máxima por ronda: 48 horas</span><br /><br />
</li>
</ul>
</div>
		</div>
<br />
<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Capítulo 1: El Último Refugio</span><br />
La Fundación sin Nombre había visto mejores días. El Doctor Shun, un hombre de mediana edad con el cabello salpicado de canas y un rostro surcado por las marcas del tiempo y el estrés, se encuentra en el centro de este infierno. Viste una bata de laboratorio arrugada y manchada por el sudor de la desesperación. Sus ojos, agudos y calculadores, reflejan la fría determinación de un hombre que sabe que el tiempo es su enemigo más mortal.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">—¡Karen!</span> —ordena con firmeza mientras observa el panel de control en el centro de la sala—. ¡<span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Que la puerta esté completamente bloqueada!</span><br />
Karen, con el cabello recogido en un mal moño y unas gafas que rebotaban queriendo deslizarse por su nariz, se arrodilla frente al panel de control de seguridad. Sus manos, temblorosas pero decididas, ajustan los mecanismos mientras las luces parpadean frenéticamente. El panel, normalmente pulcro y ordenado, ahora está cubierto de cables desconectados y luces intermitentes que parpadean en un rojo ominoso.<br />
<br />
—<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¡Las cámaras! ¡Las perdemos! ¡Están perdiendo señal una a una!</span> —exclama ella, su voz apenas audible sobre el caos que la rodea. Su mirada se desplaza rápidamente de la pantalla a las alarmas que parpadean, tratando de mantener la calma mientras su rostro refleja un pálido terror.<br />
El Doctor Shun se dirige a John, otro asistente con el cabello rizado y una expresión de pánico contenida. John, quien juraba que su final estaría ligado al nivel de azúcar en su sangre y no a esto, está sentado frente a un viejo sistema de comunicación, sus manos moviéndose frenéticamente mientras intenta establecer una conexión con el exterior. La desesperación en su rostro es evidente mientras observa la pantalla parpadeante, intentando superar la interferencia y el ruido blanco que ahoga su voz.<br />
<br />
—<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡Doctor, estamos perdiendo la señal! </span>—grita John, mientras los cables de la consola chisporrotean peligrosamente.<br />
—<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¡No podemos permitirnos fallar ahora</span>! —responde el Doctor Shun con una voz cargada de urgencia—<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">. Si no conseguimos comunicar nuestra posición, estaremos condenados. Debemos encontrar una manera de mantener la puerta sellada y esperar ayuda.</span><br />
<br />
El Doctor Shun se acerca a un antiguo sistema de radiocomunicaciones, una reliquia tecnológica en medio de un laboratorio de vanguardia. Es un dispositivo voluminoso, con diales mecánicos y una antena de metal que al igual que el resto del laboratorio subterráneo, parece haber visto mejores días. Con una determinación fría, el Doctor Shun gira los diales y ajusta la frecuencia, tratando de encontrar una señal de comunicación.<br />
—<span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Aquí el Doctor Shun de la Fundación sin Nombre. Solicito asistencia urgente</span>. —Su voz, aunque firme, lleva el peso de la desesperación—. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Hemos sufrido una brecha de seguridad. Las criaturas anómalas contenidas en el laboratorio han sido liberadas. Estamos atrapados en el Piso 5, y solo quedamos nosotros cuatro. Necesitamos ayuda inmediata.</span><br />
<br />
En la penumbra de la sala de control, posible tumba para ellos, las luces parpadeantes lanzan sombras inquietantes que bailan en las paredes de metal frío. El sonido de pasos rápidos y crujidos provenientes de los corredores cercanos hace temblar el suelo, señalando la aproximación de las criaturas. La puerta de acceso al vestíbulo, reforzada con múltiples cerraduras y sistemas de seguridad, es la última línea de defensa contra el caos que se desata fuera de su alcance.<br />
El Doctor Shun, sudoroso y agitado, observa el sistema de radiocomunicaciones con una mezcla de esperanza y temor. Cada segundo que pasa sin respuesta aumenta la sensación de urgencia. Las criaturas, ahora claramente audibles, se acercan cada vez más, sus movimientos resonando con una intensidad creciente en los pasillos.<br />
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<hr class="mycode_hr" />
<br />
Doce horas han pasado desde aquel mensaje. La noche ha descendido como una capa de terciopelo negro sobre la isla, envolviendo el paisaje en una oscuridad densa y opresiva que parece engullirlo todo. La costa norte, un desierto de rocas afiladas y arena oscura, se extiende en un escenario desolado al borde de una vegetación exuberante y salvaje. El rugido implacable de las olas rompiendo contra las rocas es el único sonido que rompe el silencio nocturno, un constante recordatorio del vasto e inabarcable océano que rodea la isla.<br />
Las antiguas ruinas, el punto de partida de esta historia, una vez orgullosos monumentos de una civilización perdida, ahora se encuentran encubiertas por un manto de musgo y enredaderas que se han adueñado de su estructura. Los pilares y arcos de piedra, desgastados por siglos de intemperie, se alzan como espectros en la oscuridad, sus sombras proyectadas en las piedras caídas y el suelo cubierto de hojas. Los restos de lo que en otro tiempo fueron grandiosos templos y edificaciones, ahora son solo ecos de un pasado distante, enredados en la vegetación que ha crecido sin control.<br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML=' Ruinas'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML=' Ruinas'; }"> Ruinas</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i0.wp.com/2minutetabletop.com/wp-content/uploads/2024/02/Ruins-of-Xibalba-Jungle-Night-22x16-Preview.jpg?fit=795%2C555&amp;ssl=1" loading="lazy"  alt="[Imagen: Ruins-of-Xibalba-Jungle-Night-22x16-Prev...C555&amp;ssl=1]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"></div>
		</div><br />
</div>
En la entrada de estas ruinas, el Doctor Weaver, un hombre de mediana edad, se encuentra en una vigilia solitaria. Su cabello, canoso y desordenado, refleja las primeras luces del atardecer que aún se resisten a desaparecer completamente. El rostro del Doctor Weaver, surcado por profundas líneas de preocupación y cansancio, está bañado en la luz tenue que emite la lámpara de gas que parpadea débilmente a su lado. Dos antorchas a espalda suyas, colocadas con cuidado a ambos lados de una cabeza de león de piedra le ayudan contra la oscuridad. Su chaqueta de laboratorio, una prenda una vez impecable ahora desgastada y manchada por el uso y la desesperación, ondea ligeramente con la brisa marina que trae consigo un aire frío y húmedo.<br />
<br />
La entrada a la base secreta se encuentra oculta en el interior de estas ruinas, una estructura de piedra que una vez fue majestuosa y ahora sirve como un refugio sombrío y precario. La vegetación ha reclamado parcialmente la entrada, escondiendo el acceso entre enredaderas densas y rocas caídas. El Doctor Weaver y la fundación han hecho todo lo posible para mantener esta entrada en secreto, un esfuerzo que se ha visto frustrado por la urgencia de la situación ¿Cuánto han de perder ahora que han dejado de ser solo un rumor? ¿Cuánto más hubieran perdido si no lo hubieran hecho? A pesar de sus esfuerzos para camuflar la ubicación, la entrada debe ser conocida por aquellos que podrían ayudar, una paradoja desesperada en una crisis desesperante.<br />
<br />
<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">—¿Dónde están? —</span>murmura el Doctor Weaver para sí mismo, sus palabras flotando en el aire frío y húmedo mientras el viento se arrastra a través de las ramas de los árboles cercanos. El sonido de las olas rompiendo contra las rocas se mezcla con su desesperanza, creando una sinfonía inquietante de la espera prolongada.<br />
Durante las últimas horas, el Doctor Weaver ha estado en contacto constante con sus informantes y contactos en la isla, buscando desesperadamente a cualquier persona que pueda ofrecer ayuda. La noticia del incidente en la Fundación sin Nombre se ha esparcido rápidamente, como un incendio en un campo seco, y los rumores han llegado a oídos atentos en bares y locales clandestinos. La tensión es palpable en cada rincón, con cada sombra en el paisaje y cada sonido en el ambiente intensificando la angustia de la espera. Han pasado ya doce horas desde el momento en que su mundo se hizo público; doce horas ya muy tarde.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: large;" class="mycode_size">Emergencia en el Nivel 5</span></span></div>
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="var c=this.parentNode.nextElementSibling; c.style.display = (c.style.display==='block') ? 'none' : 'block';">Contenido Oculto </span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Emergencia en el Nivel 5:  </span></span><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">En el País del Agua, en un lugar apartado y desconocido por la mayoría, existe un laboratorio clandestino conocido solo como "La Fundación sin Nombre". Este laboratorio ha operado en secreto durante años, dedicándose a contener y estudiar anomalías para asegurar la normalidad en el mundo. Oculto a cinco pisos subterráneos de profundidad, ha sido una fortaleza impenetrable hasta el día de hoy. Hace unas horas, una brecha en el sistema de seguridad liberó a las diversas criaturas de índole anómala contenidas en el laboratorio. Estas criaturas, peligrosas y desconocidas, han causado estragos, erradicando a la mayor parte del personal. En medio del caos, el doctor Shun, director y principal científico de la fundación desde sus inicios, logró enviar un mensaje al exterior, revelando la existencia del laboratorio y solicitando ayuda urgente. Su equipo y él se encuentran ocultos en el último piso subterráneo, rodeados por las peligrosas anomalías.</span><br /><br />
<span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">La misión es simple pero extremadamente peligrosa: extraer al doctor Shun y a su equipo sanos y salvos del laboratorio. </span><br /><br />
<br /><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Datos de reclutamiento: (Requisitos)</span></span><ul class="mycode_list"><li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Rango: Misión Rango A</span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Fecha: No aplica</span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Rango máximo (Rango de PJ): El que sea, el llamado fue a todo que pudiera asistir.</span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Nivel de Peligrosidad: A</span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Cantidad de usuarios: Mínimo dos, máximo seis. </span><br /><br />
</li>
<li><span style="font-family: 'Open Sans', Arial, Tahoma, sans-serif;" class="mycode_font">Cantidad de horas máxima por ronda: 48 horas</span><br /><br />
</li>
</ul>
</div>
		</div>
<br />
<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Capítulo 1: El Último Refugio</span><br />
La Fundación sin Nombre había visto mejores días. El Doctor Shun, un hombre de mediana edad con el cabello salpicado de canas y un rostro surcado por las marcas del tiempo y el estrés, se encuentra en el centro de este infierno. Viste una bata de laboratorio arrugada y manchada por el sudor de la desesperación. Sus ojos, agudos y calculadores, reflejan la fría determinación de un hombre que sabe que el tiempo es su enemigo más mortal.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">—¡Karen!</span> —ordena con firmeza mientras observa el panel de control en el centro de la sala—. ¡<span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Que la puerta esté completamente bloqueada!</span><br />
Karen, con el cabello recogido en un mal moño y unas gafas que rebotaban queriendo deslizarse por su nariz, se arrodilla frente al panel de control de seguridad. Sus manos, temblorosas pero decididas, ajustan los mecanismos mientras las luces parpadean frenéticamente. El panel, normalmente pulcro y ordenado, ahora está cubierto de cables desconectados y luces intermitentes que parpadean en un rojo ominoso.<br />
<br />
—<span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">¡Las cámaras! ¡Las perdemos! ¡Están perdiendo señal una a una!</span> —exclama ella, su voz apenas audible sobre el caos que la rodea. Su mirada se desplaza rápidamente de la pantalla a las alarmas que parpadean, tratando de mantener la calma mientras su rostro refleja un pálido terror.<br />
El Doctor Shun se dirige a John, otro asistente con el cabello rizado y una expresión de pánico contenida. John, quien juraba que su final estaría ligado al nivel de azúcar en su sangre y no a esto, está sentado frente a un viejo sistema de comunicación, sus manos moviéndose frenéticamente mientras intenta establecer una conexión con el exterior. La desesperación en su rostro es evidente mientras observa la pantalla parpadeante, intentando superar la interferencia y el ruido blanco que ahoga su voz.<br />
<br />
—<span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡Doctor, estamos perdiendo la señal! </span>—grita John, mientras los cables de la consola chisporrotean peligrosamente.<br />
—<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">¡No podemos permitirnos fallar ahora</span>! —responde el Doctor Shun con una voz cargada de urgencia—<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">. Si no conseguimos comunicar nuestra posición, estaremos condenados. Debemos encontrar una manera de mantener la puerta sellada y esperar ayuda.</span><br />
<br />
El Doctor Shun se acerca a un antiguo sistema de radiocomunicaciones, una reliquia tecnológica en medio de un laboratorio de vanguardia. Es un dispositivo voluminoso, con diales mecánicos y una antena de metal que al igual que el resto del laboratorio subterráneo, parece haber visto mejores días. Con una determinación fría, el Doctor Shun gira los diales y ajusta la frecuencia, tratando de encontrar una señal de comunicación.<br />
—<span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Aquí el Doctor Shun de la Fundación sin Nombre. Solicito asistencia urgente</span>. —Su voz, aunque firme, lleva el peso de la desesperación—. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color">Hemos sufrido una brecha de seguridad. Las criaturas anómalas contenidas en el laboratorio han sido liberadas. Estamos atrapados en el Piso 5, y solo quedamos nosotros cuatro. Necesitamos ayuda inmediata.</span><br />
<br />
En la penumbra de la sala de control, posible tumba para ellos, las luces parpadeantes lanzan sombras inquietantes que bailan en las paredes de metal frío. El sonido de pasos rápidos y crujidos provenientes de los corredores cercanos hace temblar el suelo, señalando la aproximación de las criaturas. La puerta de acceso al vestíbulo, reforzada con múltiples cerraduras y sistemas de seguridad, es la última línea de defensa contra el caos que se desata fuera de su alcance.<br />
El Doctor Shun, sudoroso y agitado, observa el sistema de radiocomunicaciones con una mezcla de esperanza y temor. Cada segundo que pasa sin respuesta aumenta la sensación de urgencia. Las criaturas, ahora claramente audibles, se acercan cada vez más, sus movimientos resonando con una intensidad creciente en los pasillos.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
Doce horas han pasado desde aquel mensaje. La noche ha descendido como una capa de terciopelo negro sobre la isla, envolviendo el paisaje en una oscuridad densa y opresiva que parece engullirlo todo. La costa norte, un desierto de rocas afiladas y arena oscura, se extiende en un escenario desolado al borde de una vegetación exuberante y salvaje. El rugido implacable de las olas rompiendo contra las rocas es el único sonido que rompe el silencio nocturno, un constante recordatorio del vasto e inabarcable océano que rodea la isla.<br />
Las antiguas ruinas, el punto de partida de esta historia, una vez orgullosos monumentos de una civilización perdida, ahora se encuentran encubiertas por un manto de musgo y enredaderas que se han adueñado de su estructura. Los pilares y arcos de piedra, desgastados por siglos de intemperie, se alzan como espectros en la oscuridad, sus sombras proyectadas en las piedras caídas y el suelo cubierto de hojas. Los restos de lo que en otro tiempo fueron grandiosos templos y edificaciones, ahora son solo ecos de un pasado distante, enredados en la vegetación que ha crecido sin control.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML=' Ruinas'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML=' Ruinas'; }"> Ruinas</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i0.wp.com/2minutetabletop.com/wp-content/uploads/2024/02/Ruins-of-Xibalba-Jungle-Night-22x16-Preview.jpg?fit=795%2C555&amp;ssl=1" loading="lazy"  alt="[Imagen: Ruins-of-Xibalba-Jungle-Night-22x16-Prev...C555&amp;ssl=1]" class="mycode_img" /></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"></div>
		</div><br />
</div>
En la entrada de estas ruinas, el Doctor Weaver, un hombre de mediana edad, se encuentra en una vigilia solitaria. Su cabello, canoso y desordenado, refleja las primeras luces del atardecer que aún se resisten a desaparecer completamente. El rostro del Doctor Weaver, surcado por profundas líneas de preocupación y cansancio, está bañado en la luz tenue que emite la lámpara de gas que parpadea débilmente a su lado. Dos antorchas a espalda suyas, colocadas con cuidado a ambos lados de una cabeza de león de piedra le ayudan contra la oscuridad. Su chaqueta de laboratorio, una prenda una vez impecable ahora desgastada y manchada por el uso y la desesperación, ondea ligeramente con la brisa marina que trae consigo un aire frío y húmedo.<br />
<br />
La entrada a la base secreta se encuentra oculta en el interior de estas ruinas, una estructura de piedra que una vez fue majestuosa y ahora sirve como un refugio sombrío y precario. La vegetación ha reclamado parcialmente la entrada, escondiendo el acceso entre enredaderas densas y rocas caídas. El Doctor Weaver y la fundación han hecho todo lo posible para mantener esta entrada en secreto, un esfuerzo que se ha visto frustrado por la urgencia de la situación ¿Cuánto han de perder ahora que han dejado de ser solo un rumor? ¿Cuánto más hubieran perdido si no lo hubieran hecho? A pesar de sus esfuerzos para camuflar la ubicación, la entrada debe ser conocida por aquellos que podrían ayudar, una paradoja desesperada en una crisis desesperante.<br />
<br />
<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">—¿Dónde están? —</span>murmura el Doctor Weaver para sí mismo, sus palabras flotando en el aire frío y húmedo mientras el viento se arrastra a través de las ramas de los árboles cercanos. El sonido de las olas rompiendo contra las rocas se mezcla con su desesperanza, creando una sinfonía inquietante de la espera prolongada.<br />
Durante las últimas horas, el Doctor Weaver ha estado en contacto constante con sus informantes y contactos en la isla, buscando desesperadamente a cualquier persona que pueda ofrecer ayuda. La noticia del incidente en la Fundación sin Nombre se ha esparcido rápidamente, como un incendio en un campo seco, y los rumores han llegado a oídos atentos en bares y locales clandestinos. La tensión es palpable en cada rincón, con cada sombra en el paisaje y cada sonido en el ambiente intensificando la angustia de la espera. Han pasado ya doce horas desde el momento en que su mundo se hizo público; doce horas ya muy tarde.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Sombra y salvación [B]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13122</link>
			<pubDate>Tue, 11 Jun 2024 09:49:29 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=341">Kenju Issei</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13122</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Isla del Norte</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10 de Enero del 16 D.K<br />
11:05 a.m</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://cdnb.artstation.com/p/assets/images/images/009/442/947/large/ramon-miranda-winter-temple-ramonmiranda-midres.jpg?1519041163" loading="lazy"  alt="[Imagen: ramon-miranda-winter-temple-ramonmiranda...1519041163]" class="mycode_img" /></div>
<br />
El viento helado barría la Isla del Norte, transportando copos de nieve que se acumulaban en el suelo y cubrían el paisaje con una capa blanca y brillante. Los árboles, desnudos por el invierno, se erguían como guardianes silenciosos mientras el escuadrón de ninjas avanzaba hacia su destino. A lo lejos, el Templo de las Doce Gotas se alzaba majestuoso, un bastión de paz y serenidad en medio de la tormenta.<br />
<br />
El templo era una edificación imponente, construida en piedra y madera, con techos curvos que recordaban a las olas del mar que rodeaban la isla. Las doce estatuas de los dioses del mar y del viento flanqueaban la entrada principal, cada una representando una gota de agua caída del cielo en tiempos inmemoriales, símbolo de la armonía y la espiritualidad que los monjes veneraban. Las paredes estaban adornadas con intrincadas tallas y motivos marinos, y el aire olía a incienso y sal.<br />
<br />
A las puertas del lugar, un monje de aspecto anciano y rostro profundamente triste esperaba a los ninjas. Su túnica azul ondeaba ligeramente al compás del viento, y sus ojos reflejaban la preocupación y la desesperación que sentía. Sin pronunciar una sola palabra, el monje hizo un gesto con la mano, invitándolos a entrar. Sus movimientos eran suaves y solemnes, como si cada acción estuviera cargada de significado.<br />
<br />
Dentro del templo, la atmósfera era cálida y acogedora, en contraste con el frío del exterior. Los ninjas fueron guiados a una sala amplia y bien iluminada, donde una enorme mesa se encontraba en el centro, cubierta con un banquete impresionante. Pescados frescos de todo tipo, vino de la región y una variedad de platos típicos de la isla estaban dispuestos con esmero, reflejando la hospitalidad y la gratitud de los monjes.<br />
<br />
Sentado al final de la mesa, Issei esperaba con una expresión seria y concentrada. Su figura imponente destacaba en la sala: alto y musculoso, con una enorme cicatriz que cruzaba su rostro desde la frente hasta la mejilla izquierda. Sus ojos amarillentos, penetrantes y fríos, parecían ver más allá de lo evidente. Llevaba una katana y un wakizashi colgados en su cinturón, y su chaleco táctico con el símbolo del Imperio del Agua dejaba claro su afiliación y rango. La túnica negra que vestía contrastaba con la calidez del entorno, añadiendo a su apariencia un toque de misterio y autoridad.<br />
<br />
El Kenju se levantó cuando los ninjas se acercaron, llenando la sala de su presencia. Con un gesto firme, les indicó que se sentaran alrededor de la mesa.<br />
<br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Bienvenidos </span></span>—dijo con una voz grave y resonante—. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Los monjes han preparado este banquete para que podamos reservar todas las fuerzas posibles para la misión que tenemos por delante.</span></span><br />
<br />
Mientras hablaba, el espadachín observaba a cada uno de los ninjas, evaluando sus reacciones y determinación. Sabía que esta misión no sería fácil, pero confiaba en sus habilidades y en la capacidad de su escuadrón para rescatar a los sujetos capturados. La gravedad de la situación lo mantenía alerta, pero también sentía una cierta responsabilidad de guiar a sus compañeros con firmeza y sabiduría.<br />
<br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Por favor, comed y recuperaos del viaje. Pronto discutiremos los detalles de la misión y trazaremos un plan de acción. La vida de esos hombres depende de nosotros, y no podemos permitirnos fallar</span></span> —añadió, mientras tomaba asiento nuevamente, y su mirada se fijó en la nieve que caía suavemente fuera del templo.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Estadísticas de Kenju Issei'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Estadísticas de Kenju Issei'; }">Estadísticas de Kenju Issei</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">
		<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);background:#130f1e;padding:16px 18px;color:#e8dff8;'>
			<div style='display:flex;align-items:center;gap:10px;margin-bottom:16px;'>
				<span style='display:inline-block;width:3px;height:18px;background:#c0582a;'></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:14px;font-weight:900;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;'>Kenju Issei</span>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Generales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Fuerza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>0</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Inteligencia</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>0</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Destreza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>0</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Ctrl. Chakra</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>0</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Especiales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Salud</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>0</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Tenketsu</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>0</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Sigilo</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>0</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Velocidad</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>0</div>
				</div>
			</div>

			<div style='display:flex;flex-wrap:wrap;gap:18px;border-top:0.5px solid rgba(156,107,204,0.12);padding-top:12px;'>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Vida <strong class='personaje_vida' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>0</strong> <img title="Vida" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/vida.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Chakra <strong class='personaje_chakra' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>0</strong> <img title="Chakra" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/chakra.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Reg. Chakra <strong style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>0</strong></span>
			</div>
		</div>
	</div>
		</div>
	<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Off'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Off'; }">Off</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">¡Bienvenidos a la misión! Espero que entre todos salga algo interesante. Como ya os habréis dado cuenta, seré el narrador y a la vez mi personaje participará como el líder del escuadrón. Cualquier duda o sugerencia, me tenéis por Discord.<br />
<ul class="mycode_list"><li>Colocad vuestros stats en vuestro primer post.<br />
</li>
<li>Tenéis un total de 72h por cada ronda.<br />
</li>
<li>Tened en cuenta que es una misión principalmente de sigilo y estrategia.</div>
		</div><br />
</li>
</ul>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Isla del Norte</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10 de Enero del 16 D.K<br />
11:05 a.m</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://cdnb.artstation.com/p/assets/images/images/009/442/947/large/ramon-miranda-winter-temple-ramonmiranda-midres.jpg?1519041163" loading="lazy"  alt="[Imagen: ramon-miranda-winter-temple-ramonmiranda...1519041163]" class="mycode_img" /></div>
<br />
El viento helado barría la Isla del Norte, transportando copos de nieve que se acumulaban en el suelo y cubrían el paisaje con una capa blanca y brillante. Los árboles, desnudos por el invierno, se erguían como guardianes silenciosos mientras el escuadrón de ninjas avanzaba hacia su destino. A lo lejos, el Templo de las Doce Gotas se alzaba majestuoso, un bastión de paz y serenidad en medio de la tormenta.<br />
<br />
El templo era una edificación imponente, construida en piedra y madera, con techos curvos que recordaban a las olas del mar que rodeaban la isla. Las doce estatuas de los dioses del mar y del viento flanqueaban la entrada principal, cada una representando una gota de agua caída del cielo en tiempos inmemoriales, símbolo de la armonía y la espiritualidad que los monjes veneraban. Las paredes estaban adornadas con intrincadas tallas y motivos marinos, y el aire olía a incienso y sal.<br />
<br />
A las puertas del lugar, un monje de aspecto anciano y rostro profundamente triste esperaba a los ninjas. Su túnica azul ondeaba ligeramente al compás del viento, y sus ojos reflejaban la preocupación y la desesperación que sentía. Sin pronunciar una sola palabra, el monje hizo un gesto con la mano, invitándolos a entrar. Sus movimientos eran suaves y solemnes, como si cada acción estuviera cargada de significado.<br />
<br />
Dentro del templo, la atmósfera era cálida y acogedora, en contraste con el frío del exterior. Los ninjas fueron guiados a una sala amplia y bien iluminada, donde una enorme mesa se encontraba en el centro, cubierta con un banquete impresionante. Pescados frescos de todo tipo, vino de la región y una variedad de platos típicos de la isla estaban dispuestos con esmero, reflejando la hospitalidad y la gratitud de los monjes.<br />
<br />
Sentado al final de la mesa, Issei esperaba con una expresión seria y concentrada. Su figura imponente destacaba en la sala: alto y musculoso, con una enorme cicatriz que cruzaba su rostro desde la frente hasta la mejilla izquierda. Sus ojos amarillentos, penetrantes y fríos, parecían ver más allá de lo evidente. Llevaba una katana y un wakizashi colgados en su cinturón, y su chaleco táctico con el símbolo del Imperio del Agua dejaba claro su afiliación y rango. La túnica negra que vestía contrastaba con la calidez del entorno, añadiendo a su apariencia un toque de misterio y autoridad.<br />
<br />
El Kenju se levantó cuando los ninjas se acercaron, llenando la sala de su presencia. Con un gesto firme, les indicó que se sentaran alrededor de la mesa.<br />
<br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Bienvenidos </span></span>—dijo con una voz grave y resonante—. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Los monjes han preparado este banquete para que podamos reservar todas las fuerzas posibles para la misión que tenemos por delante.</span></span><br />
<br />
Mientras hablaba, el espadachín observaba a cada uno de los ninjas, evaluando sus reacciones y determinación. Sabía que esta misión no sería fácil, pero confiaba en sus habilidades y en la capacidad de su escuadrón para rescatar a los sujetos capturados. La gravedad de la situación lo mantenía alerta, pero también sentía una cierta responsabilidad de guiar a sus compañeros con firmeza y sabiduría.<br />
<br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">Por favor, comed y recuperaos del viaje. Pronto discutiremos los detalles de la misión y trazaremos un plan de acción. La vida de esos hombres depende de nosotros, y no podemos permitirnos fallar</span></span> —añadió, mientras tomaba asiento nuevamente, y su mirada se fijó en la nieve que caía suavemente fuera del templo.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Estadísticas de Kenju Issei'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Estadísticas de Kenju Issei'; }">Estadísticas de Kenju Issei</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">
		<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);background:#130f1e;padding:16px 18px;color:#e8dff8;'>
			<div style='display:flex;align-items:center;gap:10px;margin-bottom:16px;'>
				<span style='display:inline-block;width:3px;height:18px;background:#c0582a;'></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:14px;font-weight:900;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;'>Kenju Issei</span>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Generales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Fuerza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>0</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Inteligencia</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>0</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Destreza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>0</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Ctrl. Chakra</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>0</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Especiales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Salud</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>0</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Tenketsu</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>0</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Sigilo</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>0</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Velocidad</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>0</div>
				</div>
			</div>

			<div style='display:flex;flex-wrap:wrap;gap:18px;border-top:0.5px solid rgba(156,107,204,0.12);padding-top:12px;'>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Vida <strong class='personaje_vida' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>0</strong> <img title="Vida" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/vida.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Chakra <strong class='personaje_chakra' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>0</strong> <img title="Chakra" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/chakra.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Reg. Chakra <strong style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>0</strong></span>
			</div>
		</div>
	</div>
		</div>
	<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Off'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Off'; }">Off</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">¡Bienvenidos a la misión! Espero que entre todos salga algo interesante. Como ya os habréis dado cuenta, seré el narrador y a la vez mi personaje participará como el líder del escuadrón. Cualquier duda o sugerencia, me tenéis por Discord.<br />
<ul class="mycode_list"><li>Colocad vuestros stats en vuestro primer post.<br />
</li>
<li>Tenéis un total de 72h por cada ronda.<br />
</li>
<li>Tened en cuenta que es una misión principalmente de sigilo y estrategia.</div>
		</div><br />
</li>
</ul>
]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Cuántos inicios han habido ya? [Priv - Asahi]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13034</link>
			<pubDate>Wed, 15 May 2024 17:55:39 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=498">Bosenmori Mei</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13034</guid>
			<description><![CDATA[Esta historia transcurre al mediodía en la Isla del Norte. El clima, como siempre, es frío, te congela hasta el alma. Si bien ella no se caracteriza por usar un traje demasiado abrigado, utiliza una túnica de colores azules para cubrirse y así protegerse de la temperatura. En este lugar, el Templo de las Doce Gotas es la principal atracción, aunque no es para ir y reírse, disfrutar del ambiente, sino que gozar del silencio, la paz y la tranquilad.<br />
<br />
Nos encontramos con Mei, arrodillada frente a las estatuas de los Dioses que tanto veneran en la isla. Es una señal de respeto cuando visitar la zona, siendo ella una persona que intenta seguir las costumbres de los lugares que visita. Durante su etapa de fugitiva, aprendió que esa es una táctica muy útil para que los lugareños no te vean con malos ojos. Después de todo, nuestra protagonista se acostumbró a vivir con malos ojos sobre ella. Es la penitencia de una vida huyendo.<br />
<br />
Pero ahora no. Como ninja de Kirigakure, goza de cierto prestigio, sobre todo al habérsele visto en distintas oportunidad como alguien que apoya al poderoso imperio. No olvidemos que su acogida en la aldea se debió a la intromisión, que algunos llaman amiguismo, de un respetado ninja que solicitó ante los altos mandos que se le acepte como aldeas tanto a ella como a su difunta madre. Ahí es donde comenzó a escribirse la historia de Acheron en esta nación.<br />
<br />
Centrándonos en el presente, ¿qué la trae a este humilde lugar? Al vivir aquí personas tan pacíficas, normalmente solo los shinobis y kunoichis religiosos visitan la isla. ¿Es Mei alguien de ese estilo? Para nada, jamás recibió educación al respecto. La verdad es que en las calles de la ciudad central escuchó un pequeño rumor, uno que llamó su atención. Al parecer, ciertos objetos del templo han sido sustraídos, o más bien, desaparecidos “misteriosamente” durante la última semana. Esto ha puesto en alerta a los habitantes y generado un clima hostil. Eso sí, han sido astutos, pues no han permitido que la información se escape de manera muy potente hacia el exterior. Si Acheron escuchó es por mera casualidad.<br />
<br />
Podemos decir que la Diosa de la Fortuna estuvo de su parte en esta oportunidad.<br />
<br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Disculpe, usted no es de por aquí, ¿verdad?</span></span> — Se escucha la voz de un hombre. Es calvo y, según su vestimenta, se puede inferir que se trata de un monje del templo. <br />
<br />
Acheron se voltea y lo observa, luego de escucharlo. Se coloca de pie y soba un momento sus rodillas. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9e70a2;" class="mycode_color">Solo vengo a presentar mis respetos.</span></span> — Responde, con la seriedad que la caracteriza. Sin embargo, no tarda en escuchar un nuevo diálogo. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Le pediría que, si no tiene nada importante que hacer en la isla, se marche. </span></span><br />
<br />
Qué directo ha sido, ¿no? Obviamente tiene que ver con el rumor que ha venido a investigar, pero jamás pensó que un individuo de ahí, famoso por lo pacífico, la eche de esa forma. <br />
<br />
Cuanto menos curioso.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Esta historia transcurre al mediodía en la Isla del Norte. El clima, como siempre, es frío, te congela hasta el alma. Si bien ella no se caracteriza por usar un traje demasiado abrigado, utiliza una túnica de colores azules para cubrirse y así protegerse de la temperatura. En este lugar, el Templo de las Doce Gotas es la principal atracción, aunque no es para ir y reírse, disfrutar del ambiente, sino que gozar del silencio, la paz y la tranquilad.<br />
<br />
Nos encontramos con Mei, arrodillada frente a las estatuas de los Dioses que tanto veneran en la isla. Es una señal de respeto cuando visitar la zona, siendo ella una persona que intenta seguir las costumbres de los lugares que visita. Durante su etapa de fugitiva, aprendió que esa es una táctica muy útil para que los lugareños no te vean con malos ojos. Después de todo, nuestra protagonista se acostumbró a vivir con malos ojos sobre ella. Es la penitencia de una vida huyendo.<br />
<br />
Pero ahora no. Como ninja de Kirigakure, goza de cierto prestigio, sobre todo al habérsele visto en distintas oportunidad como alguien que apoya al poderoso imperio. No olvidemos que su acogida en la aldea se debió a la intromisión, que algunos llaman amiguismo, de un respetado ninja que solicitó ante los altos mandos que se le acepte como aldeas tanto a ella como a su difunta madre. Ahí es donde comenzó a escribirse la historia de Acheron en esta nación.<br />
<br />
Centrándonos en el presente, ¿qué la trae a este humilde lugar? Al vivir aquí personas tan pacíficas, normalmente solo los shinobis y kunoichis religiosos visitan la isla. ¿Es Mei alguien de ese estilo? Para nada, jamás recibió educación al respecto. La verdad es que en las calles de la ciudad central escuchó un pequeño rumor, uno que llamó su atención. Al parecer, ciertos objetos del templo han sido sustraídos, o más bien, desaparecidos “misteriosamente” durante la última semana. Esto ha puesto en alerta a los habitantes y generado un clima hostil. Eso sí, han sido astutos, pues no han permitido que la información se escape de manera muy potente hacia el exterior. Si Acheron escuchó es por mera casualidad.<br />
<br />
Podemos decir que la Diosa de la Fortuna estuvo de su parte en esta oportunidad.<br />
<br />
— <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Disculpe, usted no es de por aquí, ¿verdad?</span></span> — Se escucha la voz de un hombre. Es calvo y, según su vestimenta, se puede inferir que se trata de un monje del templo. <br />
<br />
Acheron se voltea y lo observa, luego de escucharlo. Se coloca de pie y soba un momento sus rodillas. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9e70a2;" class="mycode_color">Solo vengo a presentar mis respetos.</span></span> — Responde, con la seriedad que la caracteriza. Sin embargo, no tarda en escuchar un nuevo diálogo. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff5f54;" class="mycode_color">Le pediría que, si no tiene nada importante que hacer en la isla, se marche. </span></span><br />
<br />
Qué directo ha sido, ¿no? Obviamente tiene que ver con el rumor que ha venido a investigar, pero jamás pensó que un individuo de ahí, famoso por lo pacífico, la eche de esa forma. <br />
<br />
Cuanto menos curioso.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Un día tranquilo de playa... [Priv. Namida]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12899</link>
			<pubDate>Sat, 13 Apr 2024 21:14:38 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=416">Uchiha Ren</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12899</guid>
			<description><![CDATA[Ren Uchiha caminaba lentamente por las playas de Kirigakure en el país del agua, sus ojos rojos opacados por la gran tristeza que siempre llevaba, brillaban ligeramente bajo la luz del sol que se filtraba entre las nubes. La brisa marina acariciaba su piel pálida, haciendo que su cabello blanco se moviera suavemente detrás de ella.<br />
<br />
Desde que había abandonado la aldea de la hoja, Ren había estado atormentada por constantes pensamientos sobre su decisión. Había dejado atrás todo lo que conocía, a su familia, a sus amigos, a su antigua familia. Había sacrificado su vida en la aldea por una promesa de poder y conocimientos a través del mundo. Pero a medida que caminaba por la orilla del mar, esos pensamientos se arremolinaban en su mente, haciéndola dudar de si había tomado la decisión correcta.<br />
<br />
Se detuvo en un punto de la playa, dejando que la niebla que cubría la arena se deslizara entre sus pies. Cerró los ojos y respiró profundamente, tratando de encontrar la paz interior que tanto anhelaba. Se quitó las zapatillas junto con sus medias y sintió la arena tibia bajo sus pies descalzos. Cada paso que daba era como un recordatorio de su decisión, un recordatorio de que no había vuelta atrás. La niebla se espesaba a medida que avanzaba por la playa, rodeándola en un halo de misterio y melancolía. Ren se sentía perdida en un mar de pensamientos y emociones contradictorias. Se preguntaba si había hecho lo correcto al abandonar la aldea de la hoja, si realmente encontraría la redención en Kirigakure.<br />
<br />
A medida que avanzaba por la playa, Ren recordaba los momentos felices que había vivido en la aldea, las risas con sus amigos, las enseñanzas de su maestra, los momentos de paz y tranquilidad en medio del caos. Se preguntaba si alguna vez volvería a experimentar ese tipo de felicidad en su nueva vida en Kirigakure.  Se sentía sola y perdida, anhelando desesperadamente un lugar al que pertenecer, una razón para seguir adelante. Se sentía como si hubiera perdido una parte de sí misma al abandonar la aldea de la hoja, una parte que nunca podría recuperar.<br />
<br />
Pero a medida que caminaba por la playa, sintiendo la arena caliente bajo sus pies, Ren comenzó a darse cuenta de que tal vez no era el lugar lo que realmente importaba, sino la persona que era en su interior. Se detuvo en un punto de la playa, mirando hacia el horizonte donde el mar se encontraba con el cielo. Escuchaba el sonido de las olas rompiendo suavemente en la orilla, sintiendo una sensación de paz y determinación crecer dentro de ella. Sabía que había tomado la decisión correcta al abandonar la aldea de la hoja, sabía que su camino la llevaría a un lugar donde podría encontrar la redención y la felicidad que tanto anhelaba.<br />
<br />
Ren se enderezó, levantando la mirada hacia el sol que brillaba en lo alto del cielo y sintiendo la arena tibia bajo sus pies descalzos, miraría en dirección al agua para después darse cuenta de que era la primera vez en su vida que visitaba la playa, Pues de niña nunca tuvo la oportunidad e incluso cuando creció no le llamó un relativo interés por visitar dichos lugares pero estando ya allí... Sería capaz de mirar impresionada y quizás... tan solo quizás... emocionada como el agua se agitaba a través de las delicadas olas y danzaban al compás del ritmo marcado por las mismas olas del mar.<br />
<br />
 Es cierto que la albina no era la persona más conversadora del mundo sin embargo suspiró para tratar de calmarse y aquellos pensamientos que tanto la atormentaba y por descuido se olvidó de la existencia de las mismas olas... Y una de estas se agitó tanto como para tocar sus pies descalzos siendo que el agua estaba fría...<br />
<br />
 - <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡Jah!</span>- aquello le sorprendió al punto de que aquel leve quejido nacido de su sorpresa pues era obvio que estás horas el agua estaba fría pero no se esperaba que para tanto por lo cual instintivamente se alejó unos cuantos pasos del lugar donde el agua chocaba con la arena mientras suspiraba debido al susto- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #888888;" class="mycode_color">jejeje No pensé creados ella es mercurio fuese capaz de soltar una voz así</span></span>- aquella voz Solo sería escuchada por ella ni tan pronto la escuchó frunció el sueño e ignoró por completo El origen de aquella voz, pues la misma provenía de su grimorio el cual permanecía cerrado. <br />
<br />
  Albina tomaría las decisión de sentarse sobre una roca que sobresalía del del resto, similar a la roca donde aquella chica estaba sentada y apoyando sus pies en la arena, la cual permanecía totalmente cálida, daría un pequeño suspiro de alivio mientras hacía que aquella gabardina que siempre usaba desde que dejó su aldea se realizará por sus brazos para terminar apoyándose en la base de aquella piedra a sus espaldas teniendo no solamente los pies descalzos sino ahora también los hombros desnudos mientras se rebaba los ojos y alzaba la cabeza ligeramente en dirección al cielo. <br />
<br />
 - <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Me pregunto... Si de verdad he tomado la decisión correcta...- </span>murmuró mientras abría los ojos para dar un vistazo más a sus alrededores no sabía si estaba disfrutando bien de la playa o no Ya que nunca había venido a un lugar así sin embargo esto le parecía un poco relajante...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Ren Uchiha caminaba lentamente por las playas de Kirigakure en el país del agua, sus ojos rojos opacados por la gran tristeza que siempre llevaba, brillaban ligeramente bajo la luz del sol que se filtraba entre las nubes. La brisa marina acariciaba su piel pálida, haciendo que su cabello blanco se moviera suavemente detrás de ella.<br />
<br />
Desde que había abandonado la aldea de la hoja, Ren había estado atormentada por constantes pensamientos sobre su decisión. Había dejado atrás todo lo que conocía, a su familia, a sus amigos, a su antigua familia. Había sacrificado su vida en la aldea por una promesa de poder y conocimientos a través del mundo. Pero a medida que caminaba por la orilla del mar, esos pensamientos se arremolinaban en su mente, haciéndola dudar de si había tomado la decisión correcta.<br />
<br />
Se detuvo en un punto de la playa, dejando que la niebla que cubría la arena se deslizara entre sus pies. Cerró los ojos y respiró profundamente, tratando de encontrar la paz interior que tanto anhelaba. Se quitó las zapatillas junto con sus medias y sintió la arena tibia bajo sus pies descalzos. Cada paso que daba era como un recordatorio de su decisión, un recordatorio de que no había vuelta atrás. La niebla se espesaba a medida que avanzaba por la playa, rodeándola en un halo de misterio y melancolía. Ren se sentía perdida en un mar de pensamientos y emociones contradictorias. Se preguntaba si había hecho lo correcto al abandonar la aldea de la hoja, si realmente encontraría la redención en Kirigakure.<br />
<br />
A medida que avanzaba por la playa, Ren recordaba los momentos felices que había vivido en la aldea, las risas con sus amigos, las enseñanzas de su maestra, los momentos de paz y tranquilidad en medio del caos. Se preguntaba si alguna vez volvería a experimentar ese tipo de felicidad en su nueva vida en Kirigakure.  Se sentía sola y perdida, anhelando desesperadamente un lugar al que pertenecer, una razón para seguir adelante. Se sentía como si hubiera perdido una parte de sí misma al abandonar la aldea de la hoja, una parte que nunca podría recuperar.<br />
<br />
Pero a medida que caminaba por la playa, sintiendo la arena caliente bajo sus pies, Ren comenzó a darse cuenta de que tal vez no era el lugar lo que realmente importaba, sino la persona que era en su interior. Se detuvo en un punto de la playa, mirando hacia el horizonte donde el mar se encontraba con el cielo. Escuchaba el sonido de las olas rompiendo suavemente en la orilla, sintiendo una sensación de paz y determinación crecer dentro de ella. Sabía que había tomado la decisión correcta al abandonar la aldea de la hoja, sabía que su camino la llevaría a un lugar donde podría encontrar la redención y la felicidad que tanto anhelaba.<br />
<br />
Ren se enderezó, levantando la mirada hacia el sol que brillaba en lo alto del cielo y sintiendo la arena tibia bajo sus pies descalzos, miraría en dirección al agua para después darse cuenta de que era la primera vez en su vida que visitaba la playa, Pues de niña nunca tuvo la oportunidad e incluso cuando creció no le llamó un relativo interés por visitar dichos lugares pero estando ya allí... Sería capaz de mirar impresionada y quizás... tan solo quizás... emocionada como el agua se agitaba a través de las delicadas olas y danzaban al compás del ritmo marcado por las mismas olas del mar.<br />
<br />
 Es cierto que la albina no era la persona más conversadora del mundo sin embargo suspiró para tratar de calmarse y aquellos pensamientos que tanto la atormentaba y por descuido se olvidó de la existencia de las mismas olas... Y una de estas se agitó tanto como para tocar sus pies descalzos siendo que el agua estaba fría...<br />
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 - <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">¡Jah!</span>- aquello le sorprendió al punto de que aquel leve quejido nacido de su sorpresa pues era obvio que estás horas el agua estaba fría pero no se esperaba que para tanto por lo cual instintivamente se alejó unos cuantos pasos del lugar donde el agua chocaba con la arena mientras suspiraba debido al susto- <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #888888;" class="mycode_color">jejeje No pensé creados ella es mercurio fuese capaz de soltar una voz así</span></span>- aquella voz Solo sería escuchada por ella ni tan pronto la escuchó frunció el sueño e ignoró por completo El origen de aquella voz, pues la misma provenía de su grimorio el cual permanecía cerrado. <br />
<br />
  Albina tomaría las decisión de sentarse sobre una roca que sobresalía del del resto, similar a la roca donde aquella chica estaba sentada y apoyando sus pies en la arena, la cual permanecía totalmente cálida, daría un pequeño suspiro de alivio mientras hacía que aquella gabardina que siempre usaba desde que dejó su aldea se realizará por sus brazos para terminar apoyándose en la base de aquella piedra a sus espaldas teniendo no solamente los pies descalzos sino ahora también los hombros desnudos mientras se rebaba los ojos y alzaba la cabeza ligeramente en dirección al cielo. <br />
<br />
 - <span style="color: #008e02;" class="mycode_color">Me pregunto... Si de verdad he tomado la decisión correcta...- </span>murmuró mientras abría los ojos para dar un vistazo más a sus alrededores no sabía si estaba disfrutando bien de la playa o no Ya que nunca había venido a un lugar así sin embargo esto le parecía un poco relajante...]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Priv. Namida] Lo que el mar trajo consigo.]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12876</link>
			<pubDate>Mon, 08 Apr 2024 03:41:35 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=155">Toji Zennin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12876</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">En algun punto del pasado...</span></span></span><br />
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Esta historia tiene un comienzo en pleno oceano, no muy lejos de la costa Norte del Pais del agua. Aquel dia el cielo parecia que iba a caer sobre la tierra, las nubes negras y violáceas lo cubrian todo y los relampagos decoraban el cielo como ramificaciones de un gran arbol ancestral. Los truenos ensordecian tanto como el viento el cual azotaba con violencia el mar generando gigantescas olas que arrasaban con todo a su paso. Todo era caotico, sin embargo extrañamente solitario, pues en pleno oceano no se veia ni un alma, ni un barco, ni un bote sin importar la direccion en la que mires hasta el horizonte, pues claro, todos los lugareños sabian que estaba pronosticada esta peligrosa tormenta, una que se repite todos los años por estas fechas y que mantiene a todos dentro de sus casas desde que comienza hasta que termina debido a lo peligroso que es salir y suicida navegar.<br />
<br />
En aquel violento y cruel oceano nada podia divisarse excepto una cosa, o dos mejor dicho. Dos destellos brillantes que parecian flotar sobre el mar, aquellos destellos de chakra contenian la silueta apenas distinguible de dos personas, un hombre y otra que no podia distinguirse bien su sexo. Ambos estaban enfrentados a escasos metros de distancia, las violentas olas los elevaban y hundian constantemente. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">¡Debo reconocer que tu poder no tiene comparacion, para haberme empujado hasta este punto... jamas habia enfrentado a alguien como tu!</span></span> — Dijo de pronto la voz del ser masculino, esbozando una sonrisa a su vez que un aura roja intensa que parecia sangre evaporada salia de la comisura de sus labios. La persona frente a él le devolvio la sonrisa y adopto una postura de pelea, parecia lista para atacar en cualquier momento. <span style="color: #b20080;" class="mycode_color">"Ambos estamos en las ultimas, todo se decidira en este ataque"</span> Penso aquel hombre. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Supongo que no tiene caso decir nada mas... </span></span>— Las palabras ya sobraban, el hombre tambien adopto una postura de combate, ambos se miraron a los ojos y cuando un rayo cayo justo detras de ambos entonces ambas siluetas, ambos destellos se lanzaron uno contra el otro provocando un estruendo tan fuerte como si un mismisimo rayo hubiera caido en ese sitio, incluso sonando mas fuerte que uno. Este choque fue tan poderoso que un remolino gigante en el mar se formo donde ambas siluetas se encontraban, aunque donde habian dos destellos de luz, ahora no habia ninguno, solo oscuridad absoluta interrumpida por los relampagos.<br />
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<hr class="mycode_hr" />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">9 A.M</span></span></span><br />
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<br />
Ya habia pasado un dia desde que habia iniciado aquella tormenta, esto era solo el comienzo. En la isla del norte la lluvia y el viento azotaban la flora y el pueblo local, las calles estaban desiertas, algunas ventanas se abrian y cerraban violentamente y golpeaban haciendo un ruido estruendoso. La gente se encontraba resguardada en sus hogares y negocios, aun era peligroso salir y no parecia que la cosa fuera a mejorar, se pronosticaba que esto seguiria por varios dias asi. Solo personas muy experimentadas o habilidosas podian circular en el exterior sin correr tanto riesgo. Las olas del mar se estrellaban violentamente contra las playas de la isla, muchas veces esto preocupaba a los lugareños a que algun dia la marea creciera tanto por culpa de esta tormenta que se llevaria a todo el pueblo y sus habitantes consigo, pero aun despues de todos estos años eso jamas habia sucedido.<br />
<br />
En una de las playas alejadas del pueblo, una ola gigantesca se estrelló violentamente contra la orilla, y al retirarse el agua como si el mar lo hubiese escupido, un hombre yacía boca arriba totalmente inconsciente, con su ropa destruida y su cuerpo repleto de heridas, golpes, cortaduras, sangre, cualquiera que lo viese podria pensar que estas heridas habian sido ocasionadas por el mar, sin embargo un shinobi experto podria distinguir que la mayoria de las heridas eran de combate. Parecia un cadaver de no ser porque aun su pecho se movia dejando ver sutilmente que aun respiraba de milagro. La vida de aquel hombre pendia de un hilo, parecia que el mar lo habia rechazado. Como sea no le quedaba mucho tiempo, si no recibia tratamiento medico pronto, aquella vida se apagaria bajo aquella lluvia tan cruel]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">En algun punto del pasado...</span></span></span><br />
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Esta historia tiene un comienzo en pleno oceano, no muy lejos de la costa Norte del Pais del agua. Aquel dia el cielo parecia que iba a caer sobre la tierra, las nubes negras y violáceas lo cubrian todo y los relampagos decoraban el cielo como ramificaciones de un gran arbol ancestral. Los truenos ensordecian tanto como el viento el cual azotaba con violencia el mar generando gigantescas olas que arrasaban con todo a su paso. Todo era caotico, sin embargo extrañamente solitario, pues en pleno oceano no se veia ni un alma, ni un barco, ni un bote sin importar la direccion en la que mires hasta el horizonte, pues claro, todos los lugareños sabian que estaba pronosticada esta peligrosa tormenta, una que se repite todos los años por estas fechas y que mantiene a todos dentro de sus casas desde que comienza hasta que termina debido a lo peligroso que es salir y suicida navegar.<br />
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En aquel violento y cruel oceano nada podia divisarse excepto una cosa, o dos mejor dicho. Dos destellos brillantes que parecian flotar sobre el mar, aquellos destellos de chakra contenian la silueta apenas distinguible de dos personas, un hombre y otra que no podia distinguirse bien su sexo. Ambos estaban enfrentados a escasos metros de distancia, las violentas olas los elevaban y hundian constantemente. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">¡Debo reconocer que tu poder no tiene comparacion, para haberme empujado hasta este punto... jamas habia enfrentado a alguien como tu!</span></span> — Dijo de pronto la voz del ser masculino, esbozando una sonrisa a su vez que un aura roja intensa que parecia sangre evaporada salia de la comisura de sus labios. La persona frente a él le devolvio la sonrisa y adopto una postura de pelea, parecia lista para atacar en cualquier momento. <span style="color: #b20080;" class="mycode_color">"Ambos estamos en las ultimas, todo se decidira en este ataque"</span> Penso aquel hombre. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">Supongo que no tiene caso decir nada mas... </span></span>— Las palabras ya sobraban, el hombre tambien adopto una postura de combate, ambos se miraron a los ojos y cuando un rayo cayo justo detras de ambos entonces ambas siluetas, ambos destellos se lanzaron uno contra el otro provocando un estruendo tan fuerte como si un mismisimo rayo hubiera caido en ese sitio, incluso sonando mas fuerte que uno. Este choque fue tan poderoso que un remolino gigante en el mar se formo donde ambas siluetas se encontraban, aunque donde habian dos destellos de luz, ahora no habia ninguno, solo oscuridad absoluta interrumpida por los relampagos.<br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">9 A.M</span></span></span><br />
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Ya habia pasado un dia desde que habia iniciado aquella tormenta, esto era solo el comienzo. En la isla del norte la lluvia y el viento azotaban la flora y el pueblo local, las calles estaban desiertas, algunas ventanas se abrian y cerraban violentamente y golpeaban haciendo un ruido estruendoso. La gente se encontraba resguardada en sus hogares y negocios, aun era peligroso salir y no parecia que la cosa fuera a mejorar, se pronosticaba que esto seguiria por varios dias asi. Solo personas muy experimentadas o habilidosas podian circular en el exterior sin correr tanto riesgo. Las olas del mar se estrellaban violentamente contra las playas de la isla, muchas veces esto preocupaba a los lugareños a que algun dia la marea creciera tanto por culpa de esta tormenta que se llevaria a todo el pueblo y sus habitantes consigo, pero aun despues de todos estos años eso jamas habia sucedido.<br />
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En una de las playas alejadas del pueblo, una ola gigantesca se estrelló violentamente contra la orilla, y al retirarse el agua como si el mar lo hubiese escupido, un hombre yacía boca arriba totalmente inconsciente, con su ropa destruida y su cuerpo repleto de heridas, golpes, cortaduras, sangre, cualquiera que lo viese podria pensar que estas heridas habian sido ocasionadas por el mar, sin embargo un shinobi experto podria distinguir que la mayoria de las heridas eran de combate. Parecia un cadaver de no ser porque aun su pecho se movia dejando ver sutilmente que aun respiraba de milagro. La vida de aquel hombre pendia de un hilo, parecia que el mar lo habia rechazado. Como sea no le quedaba mucho tiempo, si no recibia tratamiento medico pronto, aquella vida se apagaria bajo aquella lluvia tan cruel]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Aprendiendo a olvidar]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12685</link>
			<pubDate>Fri, 08 Mar 2024 19:39:49 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=413">Solf J. Kimblee</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12685</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">
<iframe width="560" height="315" src="//www.youtube-nocookie.com/embed/1CSz4i6cyJc" frameborder="0" allowfullscreen="true"></iframe></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Ríase, ríase aquel que espacio le obligó buscar para no querer escuchar al que debe pedir perdón, pero deseando que realmente lo haga, no para que este consigo mismo encuentre paz y tranquilidad, además de aceptación, sino simplemente por la risa, la risa del que roto de orgullo está. Irónicamente unidos el burlista con el arrepentido en el mismo cuerpo, caminaban por escaleras de piedra, haciendo de cada paso un retumbar incómodo dentro del propio cuerpo; en principio por risa eterna que se otorga sin desistir ni un segundo, y también por la culpa del que no entiende el por qué del castigo.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Quebrado de entendimiento, sin capaz de reconocer la existencia del por qué, está allí caminando porque castigo le ha sido dado, y ahora dando paso por paso busca en un templo refugio, refugio no de lo ajeno, sino de sí mismo. Busca entender el por qué su propio ser se confunde, no con dilemas morales, sino con el actuar normal de cada día; pensamientos que no son extremos ni molestos, pero no parecen ser suyos, además de huecos vacíos que ni si quiera puede recordar si son reales o sólo es parte de una aún más grande confusión. No es la enfermedad, mucho menos el sufrir de adversidades poco controlables provenientes de corazones interiores de otros exteriores, ni tampoco el interior de sí mismo cambiando sus hábitos a unos poco saludables; es él mismo, el burlista y el arrepentido, o debería llamarse "confundido". quien ahora sufre de pérdida de memoria momentánea, aunque a veces esto incluso olvida, pero, siendo redundante, este ahora del ahora no era un momento en el que olvide.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Recordó por el suficiente tiempo un templo buscar, quizás no para sanar, porque poca esperanza de aquello tenía, pero sí para buscar entender, para comprender, para oír al origen de aquello que, de más tiempo pasar, lo iba a aterrar.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Escalones subió, templo admiró, entrada observó, sombrero blanco se quitó, camino dio dentro del bello y único lugar que con cariño lo abraza y le canta canciones de sueño para recordar que hay que dormir. Sí, una guía que no parece necesitarse para lo obvio, pero tanto el burlista como el confundido comprenden, que allí donde muchos dicen ser conocedores del camino, pocos saben caminarlo; muchos creen saber descansar, pero pocos lo hacen plenamente y con consciencia.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #C14700;" class="mycode_color">-Al menos siempre me creí creyente. Descarado, pero creyente a pesar de todo.-</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Puertas afuera, un comerciante de poca moral, guiado sólo por la idea de cumplir concepto tras concepto sobre contratos, intercambios, plazos, pactos, acuerdos, y más. De puertas para dentro, un comerciante de poca moral, guiado sólo por la idea de cumplir concepto tras concepto sobre contratos, intercambios, plazos, pactos, acuerdos, y más, pero también confundido. Más confundido de lo normal, en especial porque este episodio no era de suceder tan a menudo, y aunque él no lo recordara con exactitud, al menos tenía presente en su memoria que el faltar de su memoria no era tan constante; recordaba no recordar, pero no recordaba qué no recordaba.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Pidió permiso, extendió sus respetos a los presentes del templo, "por favor" exclamó cuando su necesidad mostró de buscar compañía en un hogar de Dios. Dios es Dios, sin importar cómo se vista, ni que palabras utilice, mucho menos qué clase de poderes demuestre. Dios es Dios, sólo importa la comprensión que este otorga al resto sobre sí mismo y sobre el resto. Dios es Dios, no tiene tiempo ni lugar fijo de existencia, existe en todos lados a todo tiempo. Pero Dios es Dios, y cuando a él se lo busca, con amor y admiración se pide permiso para entrar a su hogar, incluso si se irrumpe sin ser proveniente del mismo, incluso si se irrumpe en un momento no acordado, incluso si se es o no creyente.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #C14700;" class="mycode_color">-Privilegiado yo, que ante ti tengo la oportunidad de hacer presencia. Perdóname en mis actos de desasosiego más profundos, carentes de buena moral, repletos a veces de interés propio sobre mí y nadie más. Perdóname por la nula capacidad de un hombre correcto de fe ser. Y también...Perdóname por sólo buscarte en momentos de necesidad.-</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Sentado, de manos cruzadas, ojos cerrados, sombrero sobre las piernas, cabeza gacha. Sin muestras del burlista, sólo del hombre confundido. Sin muestras de risas, sólo de una lágrima desparramando confusión y temor al olvido. Sin muestras de fortaleza, sólo de debilidades apenas descubiertas.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="color: #C14700;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">-Quiéreme, señor. Quiéreme tanto como yo lo quiero a usted, incluso si sus reglas no sigo a lo detallado por el contrato invisible entre su amor y el mío. Quiéreme señor, porque yo no tengo fuerzas, quiéreme y no me quite lo que sufro...Sólo hágame entender por qué el de mi sufrir, y qué he de hacer antes de olvidar el olvidar.-</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">
<iframe width="560" height="315" src="//www.youtube-nocookie.com/embed/1CSz4i6cyJc" frameborder="0" allowfullscreen="true"></iframe></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Ríase, ríase aquel que espacio le obligó buscar para no querer escuchar al que debe pedir perdón, pero deseando que realmente lo haga, no para que este consigo mismo encuentre paz y tranquilidad, además de aceptación, sino simplemente por la risa, la risa del que roto de orgullo está. Irónicamente unidos el burlista con el arrepentido en el mismo cuerpo, caminaban por escaleras de piedra, haciendo de cada paso un retumbar incómodo dentro del propio cuerpo; en principio por risa eterna que se otorga sin desistir ni un segundo, y también por la culpa del que no entiende el por qué del castigo.</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Quebrado de entendimiento, sin capaz de reconocer la existencia del por qué, está allí caminando porque castigo le ha sido dado, y ahora dando paso por paso busca en un templo refugio, refugio no de lo ajeno, sino de sí mismo. Busca entender el por qué su propio ser se confunde, no con dilemas morales, sino con el actuar normal de cada día; pensamientos que no son extremos ni molestos, pero no parecen ser suyos, además de huecos vacíos que ni si quiera puede recordar si son reales o sólo es parte de una aún más grande confusión. No es la enfermedad, mucho menos el sufrir de adversidades poco controlables provenientes de corazones interiores de otros exteriores, ni tampoco el interior de sí mismo cambiando sus hábitos a unos poco saludables; es él mismo, el burlista y el arrepentido, o debería llamarse "confundido". quien ahora sufre de pérdida de memoria momentánea, aunque a veces esto incluso olvida, pero, siendo redundante, este ahora del ahora no era un momento en el que olvide.</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Recordó por el suficiente tiempo un templo buscar, quizás no para sanar, porque poca esperanza de aquello tenía, pero sí para buscar entender, para comprender, para oír al origen de aquello que, de más tiempo pasar, lo iba a aterrar.</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Escalones subió, templo admiró, entrada observó, sombrero blanco se quitó, camino dio dentro del bello y único lugar que con cariño lo abraza y le canta canciones de sueño para recordar que hay que dormir. Sí, una guía que no parece necesitarse para lo obvio, pero tanto el burlista como el confundido comprenden, que allí donde muchos dicen ser conocedores del camino, pocos saben caminarlo; muchos creen saber descansar, pero pocos lo hacen plenamente y con consciencia.</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #C14700;" class="mycode_color">-Al menos siempre me creí creyente. Descarado, pero creyente a pesar de todo.-</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Puertas afuera, un comerciante de poca moral, guiado sólo por la idea de cumplir concepto tras concepto sobre contratos, intercambios, plazos, pactos, acuerdos, y más. De puertas para dentro, un comerciante de poca moral, guiado sólo por la idea de cumplir concepto tras concepto sobre contratos, intercambios, plazos, pactos, acuerdos, y más, pero también confundido. Más confundido de lo normal, en especial porque este episodio no era de suceder tan a menudo, y aunque él no lo recordara con exactitud, al menos tenía presente en su memoria que el faltar de su memoria no era tan constante; recordaba no recordar, pero no recordaba qué no recordaba.</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">Pidió permiso, extendió sus respetos a los presentes del templo, "por favor" exclamó cuando su necesidad mostró de buscar compañía en un hogar de Dios. Dios es Dios, sin importar cómo se vista, ni que palabras utilice, mucho menos qué clase de poderes demuestre. Dios es Dios, sólo importa la comprensión que este otorga al resto sobre sí mismo y sobre el resto. Dios es Dios, no tiene tiempo ni lugar fijo de existencia, existe en todos lados a todo tiempo. Pero Dios es Dios, y cuando a él se lo busca, con amor y admiración se pide permiso para entrar a su hogar, incluso si se irrumpe sin ser proveniente del mismo, incluso si se irrumpe en un momento no acordado, incluso si se es o no creyente.</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font"><span style="color: #C14700;" class="mycode_color">-Privilegiado yo, que ante ti tengo la oportunidad de hacer presencia. Perdóname en mis actos de desasosiego más profundos, carentes de buena moral, repletos a veces de interés propio sobre mí y nadie más. Perdóname por la nula capacidad de un hombre correcto de fe ser. Y también...Perdóname por sólo buscarte en momentos de necesidad.-</span></span></div>
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="color: #ffffff;" class="mycode_color"><span style="font-family: Trebuchet MS;" class="mycode_font">Sentado, de manos cruzadas, ojos cerrados, sombrero sobre las piernas, cabeza gacha. Sin muestras del burlista, sólo del hombre confundido. Sin muestras de risas, sólo de una lágrima desparramando confusión y temor al olvido. Sin muestras de fortaleza, sólo de debilidades apenas descubiertas.</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="color: #C14700;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">-Quiéreme, señor. Quiéreme tanto como yo lo quiero a usted, incluso si sus reglas no sigo a lo detallado por el contrato invisible entre su amor y el mío. Quiéreme señor, porque yo no tengo fuerzas, quiéreme y no me quite lo que sufro...Sólo hágame entender por qué el de mi sufrir, y qué he de hacer antes de olvidar el olvidar.-</span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[pasado] La leyenda del dragón del Oeste]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2811</link>
			<pubDate>Wed, 06 Dec 2023 21:58:15 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=396">Iroh Azulón</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2811</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">4 de febrero, año 1D.K.</div>
<br />
En medio de las turbulentas aguas del mar del norte un último barco de flota imperial era liderado por Iroh quien hacía esfuerzos inhumanos para resistir los constantes asedios de la última embarcación rival que los abordaba, pero la desventaja numérica era evidente. La furia de la tormenta se reflejaba en el fragor de la batalla naval en el Mar del Norte.<br />
<br />
Los navíos chocaban entre olas turbulentas, y la cubierta estaba empapada por la lluvia que caía como látigos del cielo. Iroh, recién ascendido a general, se encontraba en el epicentro de la lucha. Su mosquete disparaba con precisión mientras daba órdenes en medio del caos. La tormenta parecía conjurar un escenario apocalíptico.<br />
<br />
En el fragor de la batalla, una voz áspera gritaba por encima del rugido del viento y el choque de las espadas. "¡Prepárense para el abordaje!" resonaba como un trueno distante. Cientos de guerreros enemigos escalaban por los costados del barco imperial, desatando el caos en su camino.<br />
<br />
Iroh, con mirada fiera, luchaba con determinación para mantener la cohesión entre sus hombres. "¡Hacia el fondo, repliegue!" exclamaba, su voz ahogada por la tempestad. Cada disparo de su mosquete encontraba su blanco, pero la marea de invasores parecía imparable.<br />
<br />
El joven general luchaba contra la marejada de enemigos, su mirada reflejando la gravedad de la situación. En ese momento crítico, una detonación resonó desde su mosquete, abatiendo a uno de los invasores dispuestos a saltar hacia su barco, el hombre sostenía un barril de aceite sobre sí, y al desplomarse lo dejó caer derramado aquel líquido en el centro del barco hostil  avispando los sentidos de Iroh. Aun en medio de la tormenta, Iroh mostraba una calma férrea, liderando con valentía y estrategia en la desesperación del abordaje.<br />
<br />
La fecha marcada por aquellos eventos turbulentos en el Mar del Norte quedaria grabada en la memoria de Iroh como el día en que enfrentó la furia de la tormenta y emergió como un líder audaz en la lucha por mantener su vida y más aún, ese día se ganaría aquel nombre que lo acompañaría de ahí en más.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">4 de febrero, año 1D.K.</div>
<br />
En medio de las turbulentas aguas del mar del norte un último barco de flota imperial era liderado por Iroh quien hacía esfuerzos inhumanos para resistir los constantes asedios de la última embarcación rival que los abordaba, pero la desventaja numérica era evidente. La furia de la tormenta se reflejaba en el fragor de la batalla naval en el Mar del Norte.<br />
<br />
Los navíos chocaban entre olas turbulentas, y la cubierta estaba empapada por la lluvia que caía como látigos del cielo. Iroh, recién ascendido a general, se encontraba en el epicentro de la lucha. Su mosquete disparaba con precisión mientras daba órdenes en medio del caos. La tormenta parecía conjurar un escenario apocalíptico.<br />
<br />
En el fragor de la batalla, una voz áspera gritaba por encima del rugido del viento y el choque de las espadas. "¡Prepárense para el abordaje!" resonaba como un trueno distante. Cientos de guerreros enemigos escalaban por los costados del barco imperial, desatando el caos en su camino.<br />
<br />
Iroh, con mirada fiera, luchaba con determinación para mantener la cohesión entre sus hombres. "¡Hacia el fondo, repliegue!" exclamaba, su voz ahogada por la tempestad. Cada disparo de su mosquete encontraba su blanco, pero la marea de invasores parecía imparable.<br />
<br />
El joven general luchaba contra la marejada de enemigos, su mirada reflejando la gravedad de la situación. En ese momento crítico, una detonación resonó desde su mosquete, abatiendo a uno de los invasores dispuestos a saltar hacia su barco, el hombre sostenía un barril de aceite sobre sí, y al desplomarse lo dejó caer derramado aquel líquido en el centro del barco hostil  avispando los sentidos de Iroh. Aun en medio de la tormenta, Iroh mostraba una calma férrea, liderando con valentía y estrategia en la desesperación del abordaje.<br />
<br />
La fecha marcada por aquellos eventos turbulentos en el Mar del Norte quedaria grabada en la memoria de Iroh como el día en que enfrentó la furia de la tormenta y emergió como un líder audaz en la lucha por mantener su vida y más aún, ese día se ganaría aquel nombre que lo acompañaría de ahí en más.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La eterna paz [Namida, Fujitora]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2805</link>
			<pubDate>Wed, 06 Dec 2023 18:14:06 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=175">Rhooh</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2805</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10 de Diciembre de 15 D.K<br />
Temblo de las doce Gotas, País del Agua, Isla del Norte<br />
13:07 PM<br />
</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La historia cuenta, sobre una pequeña Isla donde sus habitantes aún siguen viejas costumbres: paz, tranquilidad y armonía. Parecía un lugar para el retiro, un lugar en el donde se podrían pasar los últimos años de vida. Pese a los cambios traídos por el Imperio Boshoku, no causó un gran "impacto" por estas tierras. Así que era bastante común, ver todo tipo de gentes andando por aquí y por allá. El natural olor a sangre que se filtraba en la niebla por Kirigakure, aquí no existía. Haciéndolo un lugar puro, apto incluso para un "Sabio" asesino como lo es nuestro querido antagonista. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— ... — </span>Tanta mierda vivida a lo largo de los años, fue el detonante, por primera vez en su vida decidió buscar aquella paz, que hasta ahora, creía inexistente.<br />
<br />
<br />
En los alrededores, se podía ver a los monjes y sacerdotisas caminando y haciendo sus obligaciones, acaban de rezar a los Dioses de los Mares, y lo demostraban entre risas y murmullos. " Es bastante estúpido... " Pensó el adulto de ojos turquesa, muy similares a los de un felino. En su municiosa observación, trató de identificar a alguna Kunoichi o Shinobi, pero no le fue posible. Recibía miradas amigables, así como saludos. Aunque él optaba por responder con un simple y gentil movimiento de cabeza <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— Así que ese es el templo... Dicen que hay una fuente donde puedes ver el mundo de los espíritus. — </span>Al acabar, emitió un bufido cargado de un aire escéptico. Fue escuchado por una jovencia curiosa de unos veinte años aproximadamente,  vestía un kimono y adornos especiales, además de llevar el símbolo del clan Taiki. <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— Ohhh, vaya que pareces un viejo gruñón que no cree en nuestros Dioses. — </span>Yumi pegó un brinco y provocó que Rhooh frenará, ella no iba a dejar que siguiera caminando y entablaron una muy "extraña conversación. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— ¿Qué dices, mocosa? ¿Acaso no sabes quién soy?. — </span>Preguntaría en un tono tranquilo, esos ojos asesinos le causarían miedo a cualquiera, pero no a la fémina. <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— Esa espada... Esa vestimenta. Ya lo sé. — </span>Mostró un semblante travieso y curioso <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— Eres alguien que está perdido, buscas una pequeña luz entre tanta oscuridad y desesperanza, mientras vagas por el mundo hacia donde el viento te lleve. Hmmm. ¿Un espadachín Vagabundo? ¿Un Hitokiri Battōsai arrepentido?. —</span>Sonrió, dándose una media vuelta y se echó a andar hacia el templo. Los estaban esperando cientos y cientos de escalones. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— ¿Hitokiri Battōsai? — </span>Diría con los brazos cruzados mientras seguía caminando en la misma dirección  que la sacerdotisa <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— Significa... " Aquel que asesina con la espada", desprendes un aura maligna, no sé a cuántos haz matado... No importa, al menos no aquí, nadie va a juzgarte por tu pasado y presente. — </span>Cayó de forma torpe, al tropezar con una piedrita. ¿Qué hizo Rhooh? Absolutamente nada, sencillamente continuó con su camino, hasta que la energética Taiki lo alcanzó <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— ¡Oye! ¡Además de mudo, vaya que eres un desalmado! —</span><br />
<br />
Se podían escuchar las quejas infantiles de Yumeko desde largas distancias, pero Rhooh no le respondía, sólo mantuvo los ojos entrecerrados con una amable sonrisa.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10 de Diciembre de 15 D.K<br />
Temblo de las doce Gotas, País del Agua, Isla del Norte<br />
13:07 PM<br />
</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La historia cuenta, sobre una pequeña Isla donde sus habitantes aún siguen viejas costumbres: paz, tranquilidad y armonía. Parecía un lugar para el retiro, un lugar en el donde se podrían pasar los últimos años de vida. Pese a los cambios traídos por el Imperio Boshoku, no causó un gran "impacto" por estas tierras. Así que era bastante común, ver todo tipo de gentes andando por aquí y por allá. El natural olor a sangre que se filtraba en la niebla por Kirigakure, aquí no existía. Haciéndolo un lugar puro, apto incluso para un "Sabio" asesino como lo es nuestro querido antagonista. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— ... — </span>Tanta mierda vivida a lo largo de los años, fue el detonante, por primera vez en su vida decidió buscar aquella paz, que hasta ahora, creía inexistente.<br />
<br />
<br />
En los alrededores, se podía ver a los monjes y sacerdotisas caminando y haciendo sus obligaciones, acaban de rezar a los Dioses de los Mares, y lo demostraban entre risas y murmullos. " Es bastante estúpido... " Pensó el adulto de ojos turquesa, muy similares a los de un felino. En su municiosa observación, trató de identificar a alguna Kunoichi o Shinobi, pero no le fue posible. Recibía miradas amigables, así como saludos. Aunque él optaba por responder con un simple y gentil movimiento de cabeza <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— Así que ese es el templo... Dicen que hay una fuente donde puedes ver el mundo de los espíritus. — </span>Al acabar, emitió un bufido cargado de un aire escéptico. Fue escuchado por una jovencia curiosa de unos veinte años aproximadamente,  vestía un kimono y adornos especiales, además de llevar el símbolo del clan Taiki. <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— Ohhh, vaya que pareces un viejo gruñón que no cree en nuestros Dioses. — </span>Yumi pegó un brinco y provocó que Rhooh frenará, ella no iba a dejar que siguiera caminando y entablaron una muy "extraña conversación. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— ¿Qué dices, mocosa? ¿Acaso no sabes quién soy?. — </span>Preguntaría en un tono tranquilo, esos ojos asesinos le causarían miedo a cualquiera, pero no a la fémina. <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— Esa espada... Esa vestimenta. Ya lo sé. — </span>Mostró un semblante travieso y curioso <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— Eres alguien que está perdido, buscas una pequeña luz entre tanta oscuridad y desesperanza, mientras vagas por el mundo hacia donde el viento te lleve. Hmmm. ¿Un espadachín Vagabundo? ¿Un Hitokiri Battōsai arrepentido?. —</span>Sonrió, dándose una media vuelta y se echó a andar hacia el templo. Los estaban esperando cientos y cientos de escalones. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— ¿Hitokiri Battōsai? — </span>Diría con los brazos cruzados mientras seguía caminando en la misma dirección  que la sacerdotisa <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— Significa... " Aquel que asesina con la espada", desprendes un aura maligna, no sé a cuántos haz matado... No importa, al menos no aquí, nadie va a juzgarte por tu pasado y presente. — </span>Cayó de forma torpe, al tropezar con una piedrita. ¿Qué hizo Rhooh? Absolutamente nada, sencillamente continuó con su camino, hasta que la energética Taiki lo alcanzó <span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">— ¡Oye! ¡Además de mudo, vaya que eres un desalmado! —</span><br />
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Se podían escuchar las quejas infantiles de Yumeko desde largas distancias, pero Rhooh no le respondía, sólo mantuvo los ojos entrecerrados con una amable sonrisa.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Bingo - B] - Nakia de las Profundidades]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2630</link>
			<pubDate>Wed, 25 Oct 2023 16:00:52 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=256">Narrador Miope-kun</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2630</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/1027315828212904002/1166857585077518439/950682-bigthumbnail.png?ex=654c03cf&amp;is=65398ecf&amp;hm=fe13e9db669e45da606a4c50d82a6fbc5d93af860f3973e342da12dd54e49dba&amp;=" loading="lazy"  alt="[Imagen: 950682-bigthumbnail.png?ex=654c03cf&amp;is=6...54e49dba&amp;=]" class="mycode_img" /></span></div>
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">21 de octubre, 15 D.K.</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Isla del Norte</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">11.57 pm.</span></span></span></div>
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Érase una vez, una aldea común y corriente ubicada en una de las islas pertenecientes al País de la Niebla, una isla cuyo poblado se regía por lo religioso, donde el cambio de una era no afecto en lo más mínimo a este sector… pero que por lo mismo, el tráfico de sustancias ilegales y contrabando empezó a ser cada vez más y más potentes… en este lugar, un lugar desolado, se dio a entender que, por mucho que la gente creyese que Kamisama no es la verdadera deidad, a él igual le rezaron… a dios buscaron y pidieron perdón, pues sus vidas empezaban a ser opacadas por una única persona, una extremista, Nakia de las profundidades…</span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">En este escenario, la penumbra de la noche se veía teñida por el calor de las antorchas y el tinte rojo de la sangre en los pastizales y las paredes de esas antiguas casas de madera antigua. Los cementerios e iglesias solo adornaban el comienzo de una matanza, pero así como empezó… termino… solo cinco muertos en una plaza principal fueron las víctimas de esta noche, los cinco responsables de una operación clandestina de especies… pero lo más importante fue que los actos de esta mujer fueron en plena vía publica, a la vista de muchos… el rumor se extendió, ahora todos ya sabían la ubicación de esta Kunoichi… pero no… al día siguiente, un muerto más había aparecido… y al siguiente día… y al siguiente…</span><br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">24 de octubre, 15 D.K.</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Isla del Norte</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">00.15 am.</span></span></span></div>
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">La aldea se cobraba de un muerto más esta noche, un nuevo contrabandista caía en el sueño eterno, cuando un grupo de ninjas simpatizantes de Nakia darían con su paradero, intentarían convencerla de unirse a ellos, pero algo cambio… en medio de las negociaciones, un ataque repentino impacto el área, dos ninjas de Kiri murieron en el intercambio, un grupo de rebeldes y mercenarios empezaron su ataque, o al menos eso parecía, pues el intercambio de Kunais y jutsus inicio en aquel momento… fue entonces cuando la tensión en aquel lugar había cobrado su rumbo, en el que ya todo era inevitable, los ninjas imperiales emprendieron la retirada…</span><br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/987054787474382869/1166040496167190658/image0.jpg?ex=65490ad6&amp;is=653695d6&amp;hm=a46045e0d8d1498a0459ccf571d81951aff49780f4e4c6e506a17e7284dec8e3&amp;=&amp;width=464&amp;height=656" loading="lazy"  alt="[Imagen: image0.jpg?ex=65490ad6&amp;is=653695d6&amp;hm=a4...height=656]" class="mycode_img" /></span></div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">24 de octubre, 15 D.K.</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Isla del Norte</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">02.35 am.</span></span></span></div>
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Tras una intensa batalla, muchos ninjas ya habían muerto en este enfrentamiento, que poco a poco se convirtió en una pelea de rebeldes contra imperiales, donde dos batallones de distintos países llegaron a enfrentarse a quienes parecían ser superados en número, pero que conocían más sobre el terreno… sin embargo, un leve cese al fuego se estaba viviendo en este momento, el grupo imperial se encontraba ahora reunidos dentro de una iglesia antigua, recuperando sus fuerzas, entre sus filas, gente de otras aldeas se habían colado, sin embargo… no, Nakia no estaba del todo feliz… acababan de atenderle una herida en la cabeza, pero ella no paraba de ver a todo aquel seudo imperial que provenía de otras aldeas, y de la misma manera, observaba a los kirienses que se supone venían a apoyar… no… ella tal vez no podía estar a salvo en ese lugar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Por otro lado, los rebeldes y mercenarios se dividirían en dos grupos, uno atrincherado al sur del puente que daba a esta iglesia, donde nada era lo que parecía, estaban reuniendo fuerzas, contando kunais y comiendo entre tiempos para reponer algo de energía, algo ligero, simples píldoras de soldado y algo de pan que lograron robar de algunas de estas casas… los aldeanos escaparon apenas pudieron del lugar, mientras que otros pocos tuvieron que encerrarse en sus cuartos deseando no morir en esa noche de octubre…</span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Por otro lado, en la plaza, otro grupo de mercenarios y rebeldes, quienes no compartían apatía con los del sur estaban reagrupados dentro de las casas que daban al Este, montaron un pequeño campamento improvisado en medio de la plaza e ignoraron a los civiles que tuvieron que evacuar la zona o esconderse en sus pobres residencias, el atentado a esta ciudad seria noticia probablemente, pero lo que importaba ahora era la jugosa recompensa por la cabeza de aquella mujer...</span><br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/987054787474382869/1166843309260550244/a271ed3573c0e0e44858aff520a49639.png?ex=654bf683&amp;is=65398183&amp;hm=9bb98021d54eaa85c70801fb6d6ce3184507992c4f2e11a413045b06e9365118&amp;=&amp;width=464&amp;height=656" loading="lazy"  alt="[Imagen: a271ed3573c0e0e44858aff520a49639.png?ex=...height=656]" class="mycode_img" /></span></div>
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Reglas'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Reglas'; }">Reglas</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><ul class="mycode_list"><li>Ok chicos, quiero un combate simple, sin golpes bajos ni mordidas de ser necesario. Si alguien muere en este enfrentamiento, será netamente porque realmente merecía morir.<br />
</li>
<li>En caso de tener que moderarse, se hará según el reglamento, el tema quedara paralizado hasta que todo quede listo.<br />
</li>
<li>Cada ronda inicia y termina con el post del narrador, en caso de que no sea necesaria mi intervención, les indicare que pueden saltar mi turno.<br />
</li>
<li>No es necesario sobre-extenderse con los mensajes, con 250 palabras es más que suficiente.<br />
</li>
<li>Se requiere de un Resumen al final del post.<br />
</li>
<li>Las rondas serán de<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"> 48 horas </span></span>sin contar los fines de semanas y festivos.<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">Importante:</span></span></span><ul class="mycode_list"><li>El primer Post deberá ser indicando como se enteraron del Bingo, como llegaron al grupo atacante/protector y como tomaron posición en uno de los lugares indicados. También deberán colocar SI O SI su código de<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"> [ PERSONAJE]</span><br />
</li>
<li>Cada posición inicial está a<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"> 50 metros</span> separados unos de otros (el mapa es referencial), el objetivo es el bingo, pero eso no impide que los atacantes no se ataquen entre ellos, la única regla importante es que por ningún motivo puede haber alianza entre ellos.<br />
</li>
<li>Para los que ingresan Sin Aldea, pueden tomar cualquiera de los puestos, tanto del Sur como del Este, si finalizada la primera ronda extendida no se llenan los cupos, entonces el bando que quede vacío será “eliminado” de la ecuación.<br />
</li>
<li>Los 3 bandos serán nivelados una vez termine la primera ronda, así que no importa si vas solo, tendrás apoyo.<br />
</li>
<li>El premio será repartido al bando ganador y repartido equitativamente, si un miembro abandona o se va AFK, este perderá la posibilidad de ganar huevos de pascua.<br />
</li>
</ul>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">¡Espero que todos la pasen bien y que este bingo sea exitoso para cualquier bando!</span></span></div>
		</div></div>
<br />

					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>48 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/1027315828212904002/1166857585077518439/950682-bigthumbnail.png?ex=654c03cf&amp;is=65398ecf&amp;hm=fe13e9db669e45da606a4c50d82a6fbc5d93af860f3973e342da12dd54e49dba&amp;=" loading="lazy"  alt="[Imagen: 950682-bigthumbnail.png?ex=654c03cf&amp;is=6...54e49dba&amp;=]" class="mycode_img" /></span></div>
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">21 de octubre, 15 D.K.</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Isla del Norte</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">11.57 pm.</span></span></span></div>
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Érase una vez, una aldea común y corriente ubicada en una de las islas pertenecientes al País de la Niebla, una isla cuyo poblado se regía por lo religioso, donde el cambio de una era no afecto en lo más mínimo a este sector… pero que por lo mismo, el tráfico de sustancias ilegales y contrabando empezó a ser cada vez más y más potentes… en este lugar, un lugar desolado, se dio a entender que, por mucho que la gente creyese que Kamisama no es la verdadera deidad, a él igual le rezaron… a dios buscaron y pidieron perdón, pues sus vidas empezaban a ser opacadas por una única persona, una extremista, Nakia de las profundidades…</span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">En este escenario, la penumbra de la noche se veía teñida por el calor de las antorchas y el tinte rojo de la sangre en los pastizales y las paredes de esas antiguas casas de madera antigua. Los cementerios e iglesias solo adornaban el comienzo de una matanza, pero así como empezó… termino… solo cinco muertos en una plaza principal fueron las víctimas de esta noche, los cinco responsables de una operación clandestina de especies… pero lo más importante fue que los actos de esta mujer fueron en plena vía publica, a la vista de muchos… el rumor se extendió, ahora todos ya sabían la ubicación de esta Kunoichi… pero no… al día siguiente, un muerto más había aparecido… y al siguiente día… y al siguiente…</span><br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">24 de octubre, 15 D.K.</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Isla del Norte</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">00.15 am.</span></span></span></div>
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">La aldea se cobraba de un muerto más esta noche, un nuevo contrabandista caía en el sueño eterno, cuando un grupo de ninjas simpatizantes de Nakia darían con su paradero, intentarían convencerla de unirse a ellos, pero algo cambio… en medio de las negociaciones, un ataque repentino impacto el área, dos ninjas de Kiri murieron en el intercambio, un grupo de rebeldes y mercenarios empezaron su ataque, o al menos eso parecía, pues el intercambio de Kunais y jutsus inicio en aquel momento… fue entonces cuando la tensión en aquel lugar había cobrado su rumbo, en el que ya todo era inevitable, los ninjas imperiales emprendieron la retirada…</span><br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/987054787474382869/1166040496167190658/image0.jpg?ex=65490ad6&amp;is=653695d6&amp;hm=a46045e0d8d1498a0459ccf571d81951aff49780f4e4c6e506a17e7284dec8e3&amp;=&amp;width=464&amp;height=656" loading="lazy"  alt="[Imagen: image0.jpg?ex=65490ad6&amp;is=653695d6&amp;hm=a4...height=656]" class="mycode_img" /></span></div>
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<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">24 de octubre, 15 D.K.</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Isla del Norte</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">02.35 am.</span></span></span></div>
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<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Tras una intensa batalla, muchos ninjas ya habían muerto en este enfrentamiento, que poco a poco se convirtió en una pelea de rebeldes contra imperiales, donde dos batallones de distintos países llegaron a enfrentarse a quienes parecían ser superados en número, pero que conocían más sobre el terreno… sin embargo, un leve cese al fuego se estaba viviendo en este momento, el grupo imperial se encontraba ahora reunidos dentro de una iglesia antigua, recuperando sus fuerzas, entre sus filas, gente de otras aldeas se habían colado, sin embargo… no, Nakia no estaba del todo feliz… acababan de atenderle una herida en la cabeza, pero ella no paraba de ver a todo aquel seudo imperial que provenía de otras aldeas, y de la misma manera, observaba a los kirienses que se supone venían a apoyar… no… ella tal vez no podía estar a salvo en ese lugar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Por otro lado, los rebeldes y mercenarios se dividirían en dos grupos, uno atrincherado al sur del puente que daba a esta iglesia, donde nada era lo que parecía, estaban reuniendo fuerzas, contando kunais y comiendo entre tiempos para reponer algo de energía, algo ligero, simples píldoras de soldado y algo de pan que lograron robar de algunas de estas casas… los aldeanos escaparon apenas pudieron del lugar, mientras que otros pocos tuvieron que encerrarse en sus cuartos deseando no morir en esa noche de octubre…</span><br />
<br />
<span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font">Por otro lado, en la plaza, otro grupo de mercenarios y rebeldes, quienes no compartían apatía con los del sur estaban reagrupados dentro de las casas que daban al Este, montaron un pequeño campamento improvisado en medio de la plaza e ignoraron a los civiles que tuvieron que evacuar la zona o esconderse en sus pobres residencias, el atentado a esta ciudad seria noticia probablemente, pero lo que importaba ahora era la jugosa recompensa por la cabeza de aquella mujer...</span><br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: Times New Roman;" class="mycode_font"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/987054787474382869/1166843309260550244/a271ed3573c0e0e44858aff520a49639.png?ex=654bf683&amp;is=65398183&amp;hm=9bb98021d54eaa85c70801fb6d6ce3184507992c4f2e11a413045b06e9365118&amp;=&amp;width=464&amp;height=656" loading="lazy"  alt="[Imagen: a271ed3573c0e0e44858aff520a49639.png?ex=...height=656]" class="mycode_img" /></span></div>
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<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Reglas'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Reglas'; }">Reglas</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><ul class="mycode_list"><li>Ok chicos, quiero un combate simple, sin golpes bajos ni mordidas de ser necesario. Si alguien muere en este enfrentamiento, será netamente porque realmente merecía morir.<br />
</li>
<li>En caso de tener que moderarse, se hará según el reglamento, el tema quedara paralizado hasta que todo quede listo.<br />
</li>
<li>Cada ronda inicia y termina con el post del narrador, en caso de que no sea necesaria mi intervención, les indicare que pueden saltar mi turno.<br />
</li>
<li>No es necesario sobre-extenderse con los mensajes, con 250 palabras es más que suficiente.<br />
</li>
<li>Se requiere de un Resumen al final del post.<br />
</li>
<li>Las rondas serán de<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"> 48 horas </span></span>sin contar los fines de semanas y festivos.<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">Importante:</span></span></span><ul class="mycode_list"><li>El primer Post deberá ser indicando como se enteraron del Bingo, como llegaron al grupo atacante/protector y como tomaron posición en uno de los lugares indicados. También deberán colocar SI O SI su código de<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"> [ PERSONAJE]</span><br />
</li>
<li>Cada posición inicial está a<span style="color: #ff851b;" class="mycode_color"> 50 metros</span> separados unos de otros (el mapa es referencial), el objetivo es el bingo, pero eso no impide que los atacantes no se ataquen entre ellos, la única regla importante es que por ningún motivo puede haber alianza entre ellos.<br />
</li>
<li>Para los que ingresan Sin Aldea, pueden tomar cualquiera de los puestos, tanto del Sur como del Este, si finalizada la primera ronda extendida no se llenan los cupos, entonces el bando que quede vacío será “eliminado” de la ecuación.<br />
</li>
<li>Los 3 bandos serán nivelados una vez termine la primera ronda, así que no importa si vas solo, tendrás apoyo.<br />
</li>
<li>El premio será repartido al bando ganador y repartido equitativamente, si un miembro abandona o se va AFK, este perderá la posibilidad de ganar huevos de pascua.<br />
</li>
</ul>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #ff851b;" class="mycode_color">¡Espero que todos la pasen bien y que este bingo sea exitoso para cualquier bando!</span></span></div>
		</div></div>
<br />

					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>48 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Auto-narrada D] Recolectando en la escasez]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2602</link>
			<pubDate>Fri, 20 Oct 2023 15:45:27 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=191">Dante</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2602</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Primer día</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">A pesar de que el viaje fue relativamente corto, tuve el tiempo suficiente para poder relajarme y ensimismarme en el objetivo por el cual se me había pedido cumplir desde un principio. Debía de admitir que todo el trayecto fue bastante pacífico. El sonido de las olas relajadas a horas muy tempranas del día simplemente me tranquilizaba hasta tal punto que fácilmente podría cerrar mis párpados y dejarme llevar por todo lo que me rodeaba. La mejor parte de todo es que era el único pasajero a bordo. Aquello no me extrañaba en lo absoluto, puesto que era un barco que había sido reservado por el mismo gobierno imperial de la aldea. Y aunque tampoco quería desacreditarme, claramente encontraba aquel hecho bastante innecesario para una simple misión de recolecta: era como si quisiera abrigar a un oso polar cuando ese animal es capaz de cuidarse por sí solo con su propio pelaje. Sin embargo, no era nadie para cuestionar las decisiones de la aldea y su modus operandi. Tampoco es que me encontraba por estos lares del País del Agua para vacacionar, sino para llevar a cabo una misión de índole necesaria para el sector de la salud de la Aldea de la Neblina.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Al arribar al único puerto de la Isla del Norte, ya podía sentir lo diferente que era al compararlo con el ambiente de la aldea de la Neblina. Aquella isla era demasiado tranquila, como si se tratase de un templo donde casi nadie hablaba. El único sonido que podía percibir era el de las olas y sólo porque estaba precisamente en el puerto de ese territorio. Al descender del barco, no dudé en poner en marcha los preparativos para la misión. Me había acercado a una tienda vacía donde había una mesa y una silla. Las utilicé como mi base de operaciones. No solamente traía conmigo más que varias armas arrojadizas y un pequeño arsenal de técnicas, sino también llevaba información de las muestras que debía de recolectar dentro de la isla y un pequeño mapa donde se trazaban las diversas rutas locales de la Isla del Norte. Aunque no me lo hayan dicho todo mientras estuve escuchando los detalles de la misión en el despacho de la aldea, había deducido dónde podría encontrar cada información cuando me entregaron el mapa de la isla y la información de cada cultivo. Sólo debía leer las descripciones de cada muestra para compararlas con las referencias del mapa que tenía a mano, puesto que el mapa estaba especialmente diseñado para mostrar las áreas donde se encontrarían las diferentes hierbas que se necesitaban. Me había tomado unos quince minutos para prepararlo todo. Había realizado la ruta principal de todo el recorrido la cual trazaba los lugares claves en donde tendría posibilidades de recolectar las muestras que estaba buscando.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></div>
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Después de planificarlo todo, tomé el mapa y guardé las cartillas que me proporcionaban información sobre las diferentes hierbas que debía de recolectar el día de hoy─ <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Deberé tomar todo este camino para llegar al bosque principal de la isla. Allí encontraré la primera muestra . . .</span> ─Comenté en mis pensamientos, iniciando la caminata que daría comienzo a la misión de recolecta. Estaba sorprendido ante lo inerme que parecía ser la Isla del Norte. A veces pensaba que simplemente era una isla desierta, pero de vez en cuando veía uno que otro habitante deambular por las veredas del bosque. Apenas era la diez de la mañana y con sólo adentrarme al seno del bosque comencé a sentir la soledad que lo atormentaba: lo único que escuchaba eran las hojas de los pinos y árboles centenarios rozarse entre sí gracias a los movimientos convectivos del viento. El frío aún se mantenía y las nubes tapaban el resplandor del sol, por lo que entendía que la temperatura se iba a mantener intacta dentro de toda la zona boscosa. Traer la capa conmigo fue una excelente idea, ya que sin ella me hubiese visto combatiendo con el frío seco que habitaba todo el lugar.</span><br />
<br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La primera porción del recorrido fue bastante apacible. Con lo único que estaba rodeado era de praderas y un sinnúmero de troncos que servían como protección del monumental jardín. Al asomarme levemente entre la apertura de un par de ramas, me llamó la atención un pequeño grupo de hierbas que se ondulaban entre sí gracias a la magnitud con la que colisionaba el viento en ellas. Al verlas, me parecieron bastante idénticas a una de las fotos. No dudé en acercarme y sacar el mapa por un momento de mis bolsillos para asegurarme que estaba en el área correcta. Hice una leve pausa, analizando todas las referencias que me presentaba el mapa. Mi cabeza subió con levedad para asegurarme que estaba en el lugar indicado. Asentí suavemente y luego me arrodillé, apoyando una rodilla sobre el suelo. Rápidamente saqué un frasco diáfano de uno de mis estuches de utensilios y lo abrí con cierto cuidado. Dirigí la vista nuevamente a la plantación que veía, a la vez que lo comparaba con una de las fichas que contenían información y una imagen de cómo lucía la hierba en cuestión─ <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Es exactamente idéntico a la de la imagen. No cabe duda que esto es el . . . tomillo</span> ─Vertiginosamente, comencé a tomar un buen número de muestras para comenzar a enfrascarlos dentro del contenedor. Según el propósito que describía la cartilla, el tomillo se usaba para tratar los malestares digestivos y respiratorios. En esta época del año era bastante difícil conseguirlo en el mercado y el hecho de que sólo existía un porcentaje paupérrimo en lo más profundo de esta isla simplemente conseguir tomillo era un milagro.</span><br />
<br />
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Al terminar la primera recolección, me aseguré de que el frasco que utilizaba se encontraba completamente sellado con el tapón correspondiente y asegurado conmigo en uno de los estuches. La primera recolecta sólo me costó una hora y media. Los dos ingredientes que me faltan son los más difíciles de encontrar. Sin embargo, estaba más que seguro que los encontraría si me adentraba aún más al bosque.    </span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Primer día</span></span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">A pesar de que el viaje fue relativamente corto, tuve el tiempo suficiente para poder relajarme y ensimismarme en el objetivo por el cual se me había pedido cumplir desde un principio. Debía de admitir que todo el trayecto fue bastante pacífico. El sonido de las olas relajadas a horas muy tempranas del día simplemente me tranquilizaba hasta tal punto que fácilmente podría cerrar mis párpados y dejarme llevar por todo lo que me rodeaba. La mejor parte de todo es que era el único pasajero a bordo. Aquello no me extrañaba en lo absoluto, puesto que era un barco que había sido reservado por el mismo gobierno imperial de la aldea. Y aunque tampoco quería desacreditarme, claramente encontraba aquel hecho bastante innecesario para una simple misión de recolecta: era como si quisiera abrigar a un oso polar cuando ese animal es capaz de cuidarse por sí solo con su propio pelaje. Sin embargo, no era nadie para cuestionar las decisiones de la aldea y su modus operandi. Tampoco es que me encontraba por estos lares del País del Agua para vacacionar, sino para llevar a cabo una misión de índole necesaria para el sector de la salud de la Aldea de la Neblina.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Al arribar al único puerto de la Isla del Norte, ya podía sentir lo diferente que era al compararlo con el ambiente de la aldea de la Neblina. Aquella isla era demasiado tranquila, como si se tratase de un templo donde casi nadie hablaba. El único sonido que podía percibir era el de las olas y sólo porque estaba precisamente en el puerto de ese territorio. Al descender del barco, no dudé en poner en marcha los preparativos para la misión. Me había acercado a una tienda vacía donde había una mesa y una silla. Las utilicé como mi base de operaciones. No solamente traía conmigo más que varias armas arrojadizas y un pequeño arsenal de técnicas, sino también llevaba información de las muestras que debía de recolectar dentro de la isla y un pequeño mapa donde se trazaban las diversas rutas locales de la Isla del Norte. Aunque no me lo hayan dicho todo mientras estuve escuchando los detalles de la misión en el despacho de la aldea, había deducido dónde podría encontrar cada información cuando me entregaron el mapa de la isla y la información de cada cultivo. Sólo debía leer las descripciones de cada muestra para compararlas con las referencias del mapa que tenía a mano, puesto que el mapa estaba especialmente diseñado para mostrar las áreas donde se encontrarían las diferentes hierbas que se necesitaban. Me había tomado unos quince minutos para prepararlo todo. Había realizado la ruta principal de todo el recorrido la cual trazaba los lugares claves en donde tendría posibilidades de recolectar las muestras que estaba buscando.</span></div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font"> </span></div>
<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Después de planificarlo todo, tomé el mapa y guardé las cartillas que me proporcionaban información sobre las diferentes hierbas que debía de recolectar el día de hoy─ <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Deberé tomar todo este camino para llegar al bosque principal de la isla. Allí encontraré la primera muestra . . .</span> ─Comenté en mis pensamientos, iniciando la caminata que daría comienzo a la misión de recolecta. Estaba sorprendido ante lo inerme que parecía ser la Isla del Norte. A veces pensaba que simplemente era una isla desierta, pero de vez en cuando veía uno que otro habitante deambular por las veredas del bosque. Apenas era la diez de la mañana y con sólo adentrarme al seno del bosque comencé a sentir la soledad que lo atormentaba: lo único que escuchaba eran las hojas de los pinos y árboles centenarios rozarse entre sí gracias a los movimientos convectivos del viento. El frío aún se mantenía y las nubes tapaban el resplandor del sol, por lo que entendía que la temperatura se iba a mantener intacta dentro de toda la zona boscosa. Traer la capa conmigo fue una excelente idea, ya que sin ella me hubiese visto combatiendo con el frío seco que habitaba todo el lugar.</span><br />
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<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">La primera porción del recorrido fue bastante apacible. Con lo único que estaba rodeado era de praderas y un sinnúmero de troncos que servían como protección del monumental jardín. Al asomarme levemente entre la apertura de un par de ramas, me llamó la atención un pequeño grupo de hierbas que se ondulaban entre sí gracias a la magnitud con la que colisionaba el viento en ellas. Al verlas, me parecieron bastante idénticas a una de las fotos. No dudé en acercarme y sacar el mapa por un momento de mis bolsillos para asegurarme que estaba en el área correcta. Hice una leve pausa, analizando todas las referencias que me presentaba el mapa. Mi cabeza subió con levedad para asegurarme que estaba en el lugar indicado. Asentí suavemente y luego me arrodillé, apoyando una rodilla sobre el suelo. Rápidamente saqué un frasco diáfano de uno de mis estuches de utensilios y lo abrí con cierto cuidado. Dirigí la vista nuevamente a la plantación que veía, a la vez que lo comparaba con una de las fichas que contenían información y una imagen de cómo lucía la hierba en cuestión─ <span style="color: #0074d9;" class="mycode_color">Es exactamente idéntico a la de la imagen. No cabe duda que esto es el . . . tomillo</span> ─Vertiginosamente, comencé a tomar un buen número de muestras para comenzar a enfrascarlos dentro del contenedor. Según el propósito que describía la cartilla, el tomillo se usaba para tratar los malestares digestivos y respiratorios. En esta época del año era bastante difícil conseguirlo en el mercado y el hecho de que sólo existía un porcentaje paupérrimo en lo más profundo de esta isla simplemente conseguir tomillo era un milagro.</span><br />
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<span style="font-family: 'Times New Roman', serif;" class="mycode_font">Al terminar la primera recolección, me aseguré de que el frasco que utilizaba se encontraba completamente sellado con el tapón correspondiente y asegurado conmigo en uno de los estuches. La primera recolecta sólo me costó una hora y media. Los dos ingredientes que me faltan son los más difíciles de encontrar. Sin embargo, estaba más que seguro que los encontraría si me adentraba aún más al bosque.    </span>]]></content:encoded>
		</item>
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