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		<title><![CDATA[Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto - Academia Shinobi]]></title>
		<link>https://shinobigaiden.net/</link>
		<description><![CDATA[Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto - https://shinobigaiden.net]]></description>
		<pubDate>Fri, 23 Oct 2026 15:19:48 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[Un pequeño favor [Misión rango E]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15070</link>
			<pubDate>Tue, 06 Oct 2026 14:36:24 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=865">Narrador Renacuajo-Kun</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15070</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Un pequeño favor Mision rango E - Zona Academia Shinobi, Konohagakure no Sato - <a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15025&amp;pid=29644#pid29644" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Petición</a></div>
<br />
<br />
El maestro estaba esperando a que llegar ale ninja en cuestión, era complicado encontrar a alguien con el que pudiera contar para dejar a los críos, a fin de cuentas esos niños eran un dolor de muelas increíble, dejarlos con cualquier adulto seria un problema, era por esto que esperaba bueno, que el ninja que se hubiera ofrecido tuviera la paciencia necesaria como para solventar el tema y poder salir ileso de todo esto, sin embargo, no las tenia todas consigo,  el profesor hizo un gesto y entreabrió la puerta, de modo y manera que cualquiera que pudiera esperar fuera pudiera escuchar lo que se estaba hablando en el aula, estaba claro que debía decirle a los críos con quien se quedaría ahora, era gracioso pues no sabía cómo estos reaccionarían al supuesto “maestro sustituto”, aclaró la voz y miro a sus discípulos mientras estos aprecia colorear unos papeles, en ellos había diseños de armas ninjas y algunas escenas más que típicas de Kiri.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Mi nuevo compañero se quedará con vosotros un rato, tengo que hacer unas tareas y me tengo que ausentar, es por esto que bueno, que mi “amiguito”, vendrá ahora así que, portaos bien, ¿vale?</span></span>, preguntó mirando quizás a los más problemáticos del lugar, quizás si hablaba a estos podría hacer que el rato que el ninja estuviera aquí seria mas suave, sino bueno, podría ser un verdadero infierno con todas las letras, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Terumi, Shingi, a la pizarra</span></span>, dijo el hombre,  esperando que esta persona saliese, de este modo el crio se colocaría en la pizarra para apuntar a los chicos que se porten bien,  este miro a la puerta haber si había llegado la persona en cuestión, el tiempo apremiaba y tendría que salir pronto, no era nada complicado, cuidar que, un aula de ¿diez doce niños pequeños?, cada uno era distinto y tenia que tenerse mano para ello, no era como cuidar una planta era algo mas peligroso y complicado, hay residía el problema de esta misión.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Chico, ¿eres tú quien se encargara de mi clase?</span></span>, pregunto esperando saber si, la silueta que veía era la persona que se encargaría de aquel embrollo, tenia que salir pronto por lo que, seguramente aquel hombre no le daría ni tiempo para explicarle como funcionaban las cosas en su propia clase, tras verlo saldría y entonces bueno, tocaría ver como el valiente chico se adecuaba al aula, si era capaz de llevar con presteza aquel lugar sin que nadie saliese herido.<br />
<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Mostrar Contenido'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Ocultar Contenido'; }">Mostrar Contenido</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">Resumen: Buenas, aquí tu tema abierto, tira en discord un 1d5, para saber cuántos niños se portan mal, el chico delegado Shingi, te echara una mano, aunque, no sé yo si se mostrara muy colaborativo, quizás te toque ganártelo.<br />
<br />
Valor y suerte. </div>
		</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Un pequeño favor Mision rango E - Zona Academia Shinobi, Konohagakure no Sato - <a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15025&amp;pid=29644#pid29644" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Petición</a></div>
<br />
<br />
El maestro estaba esperando a que llegar ale ninja en cuestión, era complicado encontrar a alguien con el que pudiera contar para dejar a los críos, a fin de cuentas esos niños eran un dolor de muelas increíble, dejarlos con cualquier adulto seria un problema, era por esto que esperaba bueno, que el ninja que se hubiera ofrecido tuviera la paciencia necesaria como para solventar el tema y poder salir ileso de todo esto, sin embargo, no las tenia todas consigo,  el profesor hizo un gesto y entreabrió la puerta, de modo y manera que cualquiera que pudiera esperar fuera pudiera escuchar lo que se estaba hablando en el aula, estaba claro que debía decirle a los críos con quien se quedaría ahora, era gracioso pues no sabía cómo estos reaccionarían al supuesto “maestro sustituto”, aclaró la voz y miro a sus discípulos mientras estos aprecia colorear unos papeles, en ellos había diseños de armas ninjas y algunas escenas más que típicas de Kiri.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Mi nuevo compañero se quedará con vosotros un rato, tengo que hacer unas tareas y me tengo que ausentar, es por esto que bueno, que mi “amiguito”, vendrá ahora así que, portaos bien, ¿vale?</span></span>, preguntó mirando quizás a los más problemáticos del lugar, quizás si hablaba a estos podría hacer que el rato que el ninja estuviera aquí seria mas suave, sino bueno, podría ser un verdadero infierno con todas las letras, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Terumi, Shingi, a la pizarra</span></span>, dijo el hombre,  esperando que esta persona saliese, de este modo el crio se colocaría en la pizarra para apuntar a los chicos que se porten bien,  este miro a la puerta haber si había llegado la persona en cuestión, el tiempo apremiaba y tendría que salir pronto, no era nada complicado, cuidar que, un aula de ¿diez doce niños pequeños?, cada uno era distinto y tenia que tenerse mano para ello, no era como cuidar una planta era algo mas peligroso y complicado, hay residía el problema de esta misión.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Chico, ¿eres tú quien se encargara de mi clase?</span></span>, pregunto esperando saber si, la silueta que veía era la persona que se encargaría de aquel embrollo, tenia que salir pronto por lo que, seguramente aquel hombre no le daría ni tiempo para explicarle como funcionaban las cosas en su propia clase, tras verlo saldría y entonces bueno, tocaría ver como el valiente chico se adecuaba al aula, si era capaz de llevar con presteza aquel lugar sin que nadie saliese herido.<br />
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<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Mostrar Contenido'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Ocultar Contenido'; }">Mostrar Contenido</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">Resumen: Buenas, aquí tu tema abierto, tira en discord un 1d5, para saber cuántos niños se portan mal, el chico delegado Shingi, te echara una mano, aunque, no sé yo si se mostrara muy colaborativo, quizás te toque ganártelo.<br />
<br />
Valor y suerte. </div>
		</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Aceros bajo la Lluvia [Kinzo vs Kamitawa]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15052</link>
			<pubDate>Sun, 04 Oct 2026 10:05:31 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=876">Kamitawa</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15052</guid>
			<description><![CDATA[La lluvia golpeaba con fuerza los tejados de la vivienda de la familia de Kamitawa, algo poco habitual para una tarde de verano. El sonido constante del agua había terminado convirtiéndose en parte del ambiente mientras permanecía sentado frente a su padre. El hombre llevaba varios minutos en silencio cuando finalmente dejó sobre la mesa la taza que sostenía y dirigió la mirada hacia su hijo.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">La guerra se está recrudeciendo</span> -. Su tono fue seco, aunque no indiferente. Había preocupación detrás de aquellas palabras, pero no parecía dispuesto a mostrarla demasiado.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Cada vez llegan más noticias de enfrentamientos, más shinobi movilizados, más familias que empiezan a preparar a los suyos por si las cosas empeoran -</span>. Hizo una pequeña pausa.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Y tú sigues sin estar preparado</span> -. La frase fue directa. Su padre nunca había sido especialmente bueno endulzando las cosas. - <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Tienes habilidad con la espada, eso nadie te lo puede negar, ero una espada por sí sola no va a sacarte de todos los problemas que puedas encontrarte ahí fuera.</span><br />
<br />
El hombre entrelazó los dedos sobre la mesa.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Tus recursos son escasos, Kami. Necesitas aprender a enfrentarte a alguien que no vaya a quedarse quieto esperando tus golpes, necesitas conocer otros estilos. Aprender a reaccionar cuando las cosas no salen como esperas.</span><br />
<br />
Su expresión se endureció ligeramente.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Por eso he pedido un favor, tenemos una familia amiga en el clan, llevan tiempo entrenando a los suyos y aceptaron ayudarnos.</span><br />
<br />
El hombre se levantó y caminó hacia una de las ventanas. La lluvia continuaba cayendo con tanta intensidad que apenas podía distinguirse el exterior.<br />
<br />
-<span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color"> He hablado con ellos. Han accedido a que entrenes con uno de sus hijos.</span><br />
<br />
Se giró hacia Kami.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">No será una clase, no esperes que te expliquen las cosas paso por paso, vas a enfrentarte a él y aprenderás de lo que ocurra.</span><br />
<br />
Otra pausa.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Habéis quedado esta misma tarde en uno de los campos de entrenamiento de la academia</span> -. Su mirada se desvió hacia la lluvia. - <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Aunque parece que el tiempo ha decidido complicarlo. Ve.</span><br />
<br />
Aquella misma tarde, la lluvia no había dado tregua. El verano parecía haberse olvidado de sí mismo. Una cortina de agua cubría las calles de Kiri mientras Kamitawa avanzaba hacia la academia con la capucha empapada y las botas hundiéndose ocasionalmente en los charcos.<br />
<br />
No había discutido con su padre, quizá porque sabía que, en el fondo, tenía razón. Las palabras de aquella mañana seguían rodándole la cabeza.<br />
<br />
Sabía manejar su espada. Había dedicado incontables horas a perfeccionar sus movimientos y conocía cada vez mejor la sensación de la hoja entre sus manos, pero últimamente empezaba a comprender que eso podía no ser suficiente.<br />
<br />
Siguió caminando bajo la lluvia, notando el peso de su katana a la espalda. <br />
<br />
No sabía demasiado sobre la persona contra la que iba a entrenar, tampoco sabía qué clase de estilo tendría. Solo sabía que su padre había considerado necesario enviarlo allí.<br />
<br />
Cuando finalmente llegó a la academia, atravesó el acceso al campo de entrenamiento y observó el terreno embarrado frente a él. El agua caía con fuerza sobre la arena.<br />
<br />
Kamitawa se quedó quieto durante unos segundos, mirando el campo vacío. Después suspiró.<br />
<br />
- <span style="color: #44b8ff;" class="mycode_color">Menudo día para entrenar...</span> - murmuró.<br />
<br />
Y esperó.<br />
<br />
<img src="https://i.imgur.com/hGoJEE1.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: hGoJEE1.jpeg]" class="mycode_img" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[La lluvia golpeaba con fuerza los tejados de la vivienda de la familia de Kamitawa, algo poco habitual para una tarde de verano. El sonido constante del agua había terminado convirtiéndose en parte del ambiente mientras permanecía sentado frente a su padre. El hombre llevaba varios minutos en silencio cuando finalmente dejó sobre la mesa la taza que sostenía y dirigió la mirada hacia su hijo.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">La guerra se está recrudeciendo</span> -. Su tono fue seco, aunque no indiferente. Había preocupación detrás de aquellas palabras, pero no parecía dispuesto a mostrarla demasiado.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Cada vez llegan más noticias de enfrentamientos, más shinobi movilizados, más familias que empiezan a preparar a los suyos por si las cosas empeoran -</span>. Hizo una pequeña pausa.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Y tú sigues sin estar preparado</span> -. La frase fue directa. Su padre nunca había sido especialmente bueno endulzando las cosas. - <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Tienes habilidad con la espada, eso nadie te lo puede negar, ero una espada por sí sola no va a sacarte de todos los problemas que puedas encontrarte ahí fuera.</span><br />
<br />
El hombre entrelazó los dedos sobre la mesa.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Tus recursos son escasos, Kami. Necesitas aprender a enfrentarte a alguien que no vaya a quedarse quieto esperando tus golpes, necesitas conocer otros estilos. Aprender a reaccionar cuando las cosas no salen como esperas.</span><br />
<br />
Su expresión se endureció ligeramente.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Por eso he pedido un favor, tenemos una familia amiga en el clan, llevan tiempo entrenando a los suyos y aceptaron ayudarnos.</span><br />
<br />
El hombre se levantó y caminó hacia una de las ventanas. La lluvia continuaba cayendo con tanta intensidad que apenas podía distinguirse el exterior.<br />
<br />
-<span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color"> He hablado con ellos. Han accedido a que entrenes con uno de sus hijos.</span><br />
<br />
Se giró hacia Kami.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">No será una clase, no esperes que te expliquen las cosas paso por paso, vas a enfrentarte a él y aprenderás de lo que ocurra.</span><br />
<br />
Otra pausa.<br />
<br />
- <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Habéis quedado esta misma tarde en uno de los campos de entrenamiento de la academia</span> -. Su mirada se desvió hacia la lluvia. - <span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">Aunque parece que el tiempo ha decidido complicarlo. Ve.</span><br />
<br />
Aquella misma tarde, la lluvia no había dado tregua. El verano parecía haberse olvidado de sí mismo. Una cortina de agua cubría las calles de Kiri mientras Kamitawa avanzaba hacia la academia con la capucha empapada y las botas hundiéndose ocasionalmente en los charcos.<br />
<br />
No había discutido con su padre, quizá porque sabía que, en el fondo, tenía razón. Las palabras de aquella mañana seguían rodándole la cabeza.<br />
<br />
Sabía manejar su espada. Había dedicado incontables horas a perfeccionar sus movimientos y conocía cada vez mejor la sensación de la hoja entre sus manos, pero últimamente empezaba a comprender que eso podía no ser suficiente.<br />
<br />
Siguió caminando bajo la lluvia, notando el peso de su katana a la espalda. <br />
<br />
No sabía demasiado sobre la persona contra la que iba a entrenar, tampoco sabía qué clase de estilo tendría. Solo sabía que su padre había considerado necesario enviarlo allí.<br />
<br />
Cuando finalmente llegó a la academia, atravesó el acceso al campo de entrenamiento y observó el terreno embarrado frente a él. El agua caía con fuerza sobre la arena.<br />
<br />
Kamitawa se quedó quieto durante unos segundos, mirando el campo vacío. Después suspiró.<br />
<br />
- <span style="color: #44b8ff;" class="mycode_color">Menudo día para entrenar...</span> - murmuró.<br />
<br />
Y esperó.<br />
<br />
<img src="https://i.imgur.com/hGoJEE1.jpeg" loading="lazy"  alt="[Imagen: hGoJEE1.jpeg]" class="mycode_img" />]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El kunai perdido [Misión Rango E]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15029</link>
			<pubDate>Thu, 01 Oct 2026 14:07:59 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=865">Narrador Renacuajo-Kun</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15029</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Año 150 – Verano - día 47 - Zona Academia Shinobi, Konohagakure no Sato</div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Petición <a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15026&amp;pid=29648#pid29648" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aqui</a></div>
<br />
A veces los críos hacen estupideces, es normal hasta yo mismo las hago pero una cosa es esto y otra muy distinta perder material de la academia, esto no podemos permitir, dijo el hombre viendo al nuevo ninja que le habían traído para arreglar la situación, lo tenia enfrenten exponiendo lo que había pasado, el caso es que, la mayoría de personas descuidan este tipo de cosas, no se si es que piensan que todo es gratis o que el valor de las herramientas es mínimo, no son juguetes, podía verse a un Jounin ahí, plantado dándole el sermón a ese pobre chico que había venido a buscar las herramientas perdidas, claramente ese maestro no tenia ganas de nada, lidiar con ese problema lo consumía, solo tenia que verse su cara para entender que, el sueldo de docente no estaba pagando con nada, era mas que consciente que cargarle el muerto al Genin era un fastidio pero, tampoco es que pudiera hacer nada al respecto, era eso o perder su valioso tiempo recogiendo herramientas a diestro y siniestro por ahí, lo cual era una soberana locura para un ninja de ser nivel.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Bueno, el caso es que los críos suelen usar las herramientas como le vienen en gana, el otro día rompieron incluso un espejo en el baño</span></span>, sentenció con clara desmotivación en sus palabras, te dije algunos sitios donde suelen dejar las herramientas, ve hasta ellos y revísalos bien, pueden dejarlos en los sitios mas insospechados, sentenció para llevar su mano al pelo negro que portaba, no demasiado largo pero lo suficiente como para llegar al cuello, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Por cierto soy Hunter</span></span>, se presentó lanzándole la mano para seguir con la explicación.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Los mejores sitios serian, los patios de entrenamientos, el baño y las aulas, aunque estas pásate dentro de un poco, creo que aun hay maestros dando clases</span></span>, puntuó de modo que tuviera claro que itinerario hacer y como debía proceder, era por esto que lo miro una vez mas esperando que hubiese entendido la situación, no era muy difícil, pero, a veces se explicaba muy mal, por esto recalcar este hecho.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Será mejor que empieces cuanto antes, te esperare en el patio que hay detrás, cerca ponen un puesto de fideos que están increíble</span></span>, comentó haciendo un gesto con su mano para despedirse del muchacho, no tenia claro si aquel pipiolo seria capaz de completar el encargo, solo tenia que esperar y ver bueno, como se desarrollaban los hechos.<br />
<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Mostrar Contenido'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Ocultar Contenido'; }">Mostrar Contenido</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Resumen:</span> Bueno, en este primer post puedes narrar como llegas hasta Hunter y como afrontas la misión, puedes decidir dónde ir pero, el ultimo post debe ser ir a las aulas.<br />
<br />
Espero que disfrutes de la narración. Cualquier cosa tienes mi MP abierto</div>
		</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Año 150 – Verano - día 47 - Zona Academia Shinobi, Konohagakure no Sato</div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align">Petición <a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=15026&amp;pid=29648#pid29648" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">aqui</a></div>
<br />
A veces los críos hacen estupideces, es normal hasta yo mismo las hago pero una cosa es esto y otra muy distinta perder material de la academia, esto no podemos permitir, dijo el hombre viendo al nuevo ninja que le habían traído para arreglar la situación, lo tenia enfrenten exponiendo lo que había pasado, el caso es que, la mayoría de personas descuidan este tipo de cosas, no se si es que piensan que todo es gratis o que el valor de las herramientas es mínimo, no son juguetes, podía verse a un Jounin ahí, plantado dándole el sermón a ese pobre chico que había venido a buscar las herramientas perdidas, claramente ese maestro no tenia ganas de nada, lidiar con ese problema lo consumía, solo tenia que verse su cara para entender que, el sueldo de docente no estaba pagando con nada, era mas que consciente que cargarle el muerto al Genin era un fastidio pero, tampoco es que pudiera hacer nada al respecto, era eso o perder su valioso tiempo recogiendo herramientas a diestro y siniestro por ahí, lo cual era una soberana locura para un ninja de ser nivel.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Bueno, el caso es que los críos suelen usar las herramientas como le vienen en gana, el otro día rompieron incluso un espejo en el baño</span></span>, sentenció con clara desmotivación en sus palabras, te dije algunos sitios donde suelen dejar las herramientas, ve hasta ellos y revísalos bien, pueden dejarlos en los sitios mas insospechados, sentenció para llevar su mano al pelo negro que portaba, no demasiado largo pero lo suficiente como para llegar al cuello, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Por cierto soy Hunter</span></span>, se presentó lanzándole la mano para seguir con la explicación.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #9a00b2;" class="mycode_color">-Los mejores sitios serian, los patios de entrenamientos, el baño y las aulas, aunque estas pásate dentro de un poco, creo que aun hay maestros dando clases</span></span>, puntuó de modo que tuviera claro que itinerario hacer y como debía proceder, era por esto que lo miro una vez mas esperando que hubiese entendido la situación, no era muy difícil, pero, a veces se explicaba muy mal, por esto recalcar este hecho.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color">-Será mejor que empieces cuanto antes, te esperare en el patio que hay detrás, cerca ponen un puesto de fideos que están increíble</span></span>, comentó haciendo un gesto con su mano para despedirse del muchacho, no tenia claro si aquel pipiolo seria capaz de completar el encargo, solo tenia que esperar y ver bueno, como se desarrollaban los hechos.<br />
<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Mostrar Contenido'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Ocultar Contenido'; }">Mostrar Contenido</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Resumen:</span> Bueno, en este primer post puedes narrar como llegas hasta Hunter y como afrontas la misión, puedes decidir dónde ir pero, el ultimo post debe ser ir a las aulas.<br />
<br />
Espero que disfrutes de la narración. Cualquier cosa tienes mi MP abierto</div>
		</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[tarde de intermbios]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14824</link>
			<pubDate>Mon, 07 Sep 2026 15:09:21 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=820">Shinsei Kaguya</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14824</guid>
			<description><![CDATA[El patio de la Academia de Kirigakure mantenía su habitual llovizna gris, esa que se te pega a la túnica y te cala los huesos sin prisa pero sin pausa. Me senté en uno de los escalones de piedra húmeda, apoyando la espalda contra la pared fría mientras sostenía un trozo de madera astillada que había rescatado de los muelles durante mi mediocre trabajo de carpintería naval. Con un trozo de carbón gastado, escribí en letras torcidas pero legibles: «SE HACEN INTERCAMBIOS».<br />
Coloqué el improvisado cartel justo frente a mis sandalias embarradas y me crucé de brazos, esperando a que el libre mercado hiciera su magia. A fin de cuentas, la economía de este servidor me tenía asfixiado: apenas dos mil míseros Ryos en el bolsillo y unos tristes siete Tobis que no me alcanzaban para comprar nada decente en la tienda. Si quería salir de este pozo de pobreza, conseguir la bendita experiencia para subir de nivel y rascar algo que me permitiera sobrevivir, tenía que ponerme creativo.<br />
<br />
Los estudiantes y los ninjas de rango bajo pasaban de largo, esquivando el charco que se formaba a mis pies. Sus miradas oscilaban entre la burla descarada y la pura preocupación por mi salud mental. No los culpaba; algo en mi cara o en mi actitud irritante siempre parecía generar un rechazo automático en la gente de este lugar. O tal vez era simplemente el hecho de ver a un Kaguya con ojeras, descalzo de un pie para sacudirse el barro, ofreciendo trueques en medio de una aldea militarizada.<br />
<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">[P.A.U.L.O.]: Se registra una actividad cognitiva alarmantemente absurda en el usuario. Le recuerdo que su designación actual es Shinsei Kaguya, un Genin de Nivel 4 cuya estadística de Inteligencia sigue operando en el cero absoluto. Intentar ejercer el libre comercio ambulante dentro de las instalaciones de la Academia, sin patentes comerciales ni bienes reales que ofrecer más allá de su propia osamenta, no solo es una violación de las ordenanzas de Kirigakure, sino un espectáculo lamentable. Las probabilidades de que alguien intente intercambiar algo útil con usted, en lugar de reportarlo al departamento de psiquiatría del doctor Seijuro, son del cero por ciento</span>.<br />
<br />
—«<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Cállate, tostadora sin sentimientos</span></span>»—, le respondí en el santuario de mi mente, apretando los dientes para que nadie viera que discutía con la nada. —«<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">El que no arriesga no gana, P.A.U.L.O. Además, el doctor Seijuro ya me firmó el papel de despersonalización aguda, así que técnicamente tengo justificación médica para ser un bicho extraño. ¿Por qué no mejor me ayudas a calcular qué puedo ofrecer? Tengo un fémur de repuesto muy resistente, acero orgánico garantizado. Eso tiene que valer al menos unos cuantos Tobis en el mercado negro»</span>.<br />
<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">[P.A.U.L.O.]: La venta o trueque de material osteológico autoinfligido se clasifica como automutilación bélica y tráfico de restos biológicos no autorizados. El sistema le recuerda que el Shikotsumyaku invierte recursos vitales que su mediocre constitución física apenas puede regenerar. Si continúa ofreciendo sus costillas a cambio de divisas para salir de la miseria, su barra de vida terminará colapsando antes de que consiga su primer cliente.</span><br />
<br />
Suspiré con pesadez, viendo pasar a un grupo de la facción pro-sello que discutía acaloradamente sobre misiones de espionaje y control de territorios. Ellos se veían tan ocupados, tan llenos de propósito y con builds optimizadas. Y yo aquí, sintiendo cómo el frío del lodo me subía por los tobillos mientras esperaba que el camión isekai que me atropelló en mi otra vida volviera a pasar para ver si esta vez me dejaba en un mundo con una economía menos hostil.<br />
<br />
Pero no había camiones de carga en Kirigakure, solo niebla, llovizna y una alarmante escasez de dinero. Reajusté el cartel con el pie, ladeando la cabeza con una sonrisa perezosa hacia un Chunin que me miró con asco al pasar.<br />
<br />
—<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">¡Oye, tú! </span>—le grité al oficial con tono perezoso pero carismático—<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">. ¿No te sobra un poco ryos? Te las cambio por una excelente conversación sobre el sentido de la vida o por un este hermoso peluche que …. ¡Precios de locura!<br />
</span><br />
El tipo aceleró el paso, murmurando algo sobre la maldición de los de mi estirpe. Yo solo me encogí de hombros, recostando la cabeza contra la piedra fría, listo para seguir farmeando la paciencia de mi censor interno mientras el día avanzaba sin gloria]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El patio de la Academia de Kirigakure mantenía su habitual llovizna gris, esa que se te pega a la túnica y te cala los huesos sin prisa pero sin pausa. Me senté en uno de los escalones de piedra húmeda, apoyando la espalda contra la pared fría mientras sostenía un trozo de madera astillada que había rescatado de los muelles durante mi mediocre trabajo de carpintería naval. Con un trozo de carbón gastado, escribí en letras torcidas pero legibles: «SE HACEN INTERCAMBIOS».<br />
Coloqué el improvisado cartel justo frente a mis sandalias embarradas y me crucé de brazos, esperando a que el libre mercado hiciera su magia. A fin de cuentas, la economía de este servidor me tenía asfixiado: apenas dos mil míseros Ryos en el bolsillo y unos tristes siete Tobis que no me alcanzaban para comprar nada decente en la tienda. Si quería salir de este pozo de pobreza, conseguir la bendita experiencia para subir de nivel y rascar algo que me permitiera sobrevivir, tenía que ponerme creativo.<br />
<br />
Los estudiantes y los ninjas de rango bajo pasaban de largo, esquivando el charco que se formaba a mis pies. Sus miradas oscilaban entre la burla descarada y la pura preocupación por mi salud mental. No los culpaba; algo en mi cara o en mi actitud irritante siempre parecía generar un rechazo automático en la gente de este lugar. O tal vez era simplemente el hecho de ver a un Kaguya con ojeras, descalzo de un pie para sacudirse el barro, ofreciendo trueques en medio de una aldea militarizada.<br />
<br />
<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">[P.A.U.L.O.]: Se registra una actividad cognitiva alarmantemente absurda en el usuario. Le recuerdo que su designación actual es Shinsei Kaguya, un Genin de Nivel 4 cuya estadística de Inteligencia sigue operando en el cero absoluto. Intentar ejercer el libre comercio ambulante dentro de las instalaciones de la Academia, sin patentes comerciales ni bienes reales que ofrecer más allá de su propia osamenta, no solo es una violación de las ordenanzas de Kirigakure, sino un espectáculo lamentable. Las probabilidades de que alguien intente intercambiar algo útil con usted, en lugar de reportarlo al departamento de psiquiatría del doctor Seijuro, son del cero por ciento</span>.<br />
<br />
—«<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">Cállate, tostadora sin sentimientos</span></span>»—, le respondí en el santuario de mi mente, apretando los dientes para que nadie viera que discutía con la nada. —«<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">El que no arriesga no gana, P.A.U.L.O. Además, el doctor Seijuro ya me firmó el papel de despersonalización aguda, así que técnicamente tengo justificación médica para ser un bicho extraño. ¿Por qué no mejor me ayudas a calcular qué puedo ofrecer? Tengo un fémur de repuesto muy resistente, acero orgánico garantizado. Eso tiene que valer al menos unos cuantos Tobis en el mercado negro»</span>.<br />
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<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">[P.A.U.L.O.]: La venta o trueque de material osteológico autoinfligido se clasifica como automutilación bélica y tráfico de restos biológicos no autorizados. El sistema le recuerda que el Shikotsumyaku invierte recursos vitales que su mediocre constitución física apenas puede regenerar. Si continúa ofreciendo sus costillas a cambio de divisas para salir de la miseria, su barra de vida terminará colapsando antes de que consiga su primer cliente.</span><br />
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Suspiré con pesadez, viendo pasar a un grupo de la facción pro-sello que discutía acaloradamente sobre misiones de espionaje y control de territorios. Ellos se veían tan ocupados, tan llenos de propósito y con builds optimizadas. Y yo aquí, sintiendo cómo el frío del lodo me subía por los tobillos mientras esperaba que el camión isekai que me atropelló en mi otra vida volviera a pasar para ver si esta vez me dejaba en un mundo con una economía menos hostil.<br />
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Pero no había camiones de carga en Kirigakure, solo niebla, llovizna y una alarmante escasez de dinero. Reajusté el cartel con el pie, ladeando la cabeza con una sonrisa perezosa hacia un Chunin que me miró con asco al pasar.<br />
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—<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">¡Oye, tú! </span>—le grité al oficial con tono perezoso pero carismático—<span style="color: #c19e00;" class="mycode_color">. ¿No te sobra un poco ryos? Te las cambio por una excelente conversación sobre el sentido de la vida o por un este hermoso peluche que …. ¡Precios de locura!<br />
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El tipo aceleró el paso, murmurando algo sobre la maldición de los de mi estirpe. Yo solo me encogí de hombros, recostando la cabeza contra la piedra fría, listo para seguir farmeando la paciencia de mi censor interno mientras el día avanzaba sin gloria]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Autonarrada E] Mantenimiento Del Equipo De Entrenamiento]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14594</link>
			<pubDate>Mon, 17 Aug 2026 11:04:18 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=816">Rin to Rei</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14594</guid>
			<description><![CDATA[<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Misión'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Misión'; }">Misión</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Nombre de la Misión:</span> Mantenimiento Del Equipo De Entrenamiento<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Información de la Misión:</span> A Rin y a Rei la solicitan para ir a recoger el dojo de la academia ninja, a ordenar, limpiar y darle mantenimiento al equipo de entrenamiento antes de la siguiente clase.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Rango y Tipo de la Misión:</span> Misión Simple Autonarrada Rango E<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Fecha y Lugar:</span> 21 Verano 150 en Academia Ninja de Kirigakure<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Cantidad de Usuarios:</span> Rin to Rei<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Cantidad máxima de horas por ronda:</span> Ronda Única</div>
		</div><br />
El ayuntamiento de Kirigakure poseía un silencio distinto durante los fines de semana. No llegaba a quedar vacío, porque una aldea shinobi jamás podía permitirse suspender por completo sus funciones, pero la circulación de funcionarios disminuía y los pasos dejaban de cruzarse con la misma urgencia entre los pasillos. Las ventanillas destinadas a solicitudes civiles permanecían cerradas, varias lámparas habían sido apagadas y el eco de cualquier conversación se extendía por el vestíbulo con una claridad que los días laborales no permitían.<br />
<br />
Rin y Rei se presentaron durante las primeras horas de la mañana. La citación que habían recibido no mencionaba peligro, desplazamientos fuera de la aldea ni la participación de otros equipos. Indicaba únicamente una misión de rango E relacionada con la Academia Ninja. Aquella clasificación permitía descartar casi cualquier amenaza deliberada, pero no revelaba si las enviarían a organizar documentos, transportar suministros o ayudar a preparar alguno de los patios para la siguiente semana.<br />
<br />
Una funcionaria de cabello corto las recibió en el sector de asignaciones. Frente a ella descansaba una carpeta delgada junto a una tablilla de inventario mucho más extensa. Después de comprobar sus identidades, giró los documentos para que pudieran leer el encabezado: mantenimiento general del equipo de entrenamiento de la Academia Ninja. La tarea abarcaba el dojo interior, uno de los almacenes y el patio principal utilizado por los estudiantes más jóvenes.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;La Academia aprovecha los fines de semana para revisar sus instalaciones&gt;</span> explicó la funcionaria <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;No hay clases hoy y solo permanecerá el personal necesario. Ustedes deberán limpiar las áreas asignadas, revisar las armas de práctica y reparar cualquier equipo cuyo deterioro no requiera sustitución completa&gt;</span><br />
<br />
Rin recorrió la lista con la mirada. Incluía armas de madera, kunais sin filo, protectores, cuerdas, postes, muñecos de entrenamiento, blancos, colchonetas y herramientas para ejercicios de equilibrio. Cada objeto tenía una casilla destinada a indicar si había sido limpiado, reparado o retirado del servicio. No era una tarea compleja, pero su volumen sugería que ocuparía gran parte del día.<br />
<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;¿Quién determina qué puede repararse y qué debe sustituirse?&gt;</span> preguntó Rin<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El instructor encargado les mostrará el equipo y revisará el resultado al terminar&gt;</span> respondió la funcionaria <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;No deben devolver al uso nada que tenga grietas estructurales, piezas sueltas o daños capaces de provocar una lesión. Si dudan, sepárenlo y anótenlo en el inventario&gt;</span><br />
<br />
Rei examinó las columnas de la tablilla. Algunos elementos aparecían agrupados por cantidad, mientras otros poseían números individuales. Aquello permitiría saber si algo faltaba, pero también significaba que no bastaría con mejorar el aspecto general de la sala. Tendrían que comprobar cada pieza, registrar su estado y dejar una organización que pudiera mantenerse cuando regresaran las clases.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;¿Los materiales de limpieza y reparación se encuentran en la Academia?&gt;</span><br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Sí. El instructor les dará acceso al cuarto de mantenimiento. Hay aceite, lijas, madera de repuesto, cuerda, tela, relleno y herramientas básicas. No afilen las armas metálicas. Son instrumentos de entrenamiento y deben permanecer incapaces de producir cortes graves&gt;</span><br />
<br />
La indicación parecía obvia, pero Rin comprendía por qué figuraba en las instrucciones. Un kunai de práctica no debía ser inútil; necesitaba conservar peso, equilibrio y una punta suficientemente definida para enseñar la posición correcta. Sin embargo, restaurarlo como si se tratara de un arma real convertiría cualquier error de un estudiante en una herida. Mantener equipo de entrenamiento exigía conocer la diferencia entre funcionalidad y peligrosidad.<br />
<br />
La funcionaria les entregó la tablilla, un pase temporal para acceder a los almacenes y el nombre del responsable: Daigo Sazanami, instructor de fundamentos físicos y encargado de las instalaciones aquel fin de semana. Debían presentarse ante él antes de mover cualquier objeto. Una vez terminada la revisión, regresarían al ayuntamiento con su firma para cerrar oficialmente la misión.<br />
<br />
Las hermanas abandonaron el edificio bajo una mañana fría. La niebla se mantenía baja sobre los canales y dejaba gotas diminutas sobre la madera de los puentes. Kirigakure no parecía descansar, aunque el día libre reducía el movimiento de estudiantes y comerciantes. Algunos niños acompañaban a sus familias por las calles; otros corrían entre puestos sin uniforme, disfrutando de unas horas en las que ningún instructor corregiría su postura ni mediría el tiempo de sus ejercicios.<br />
<br />
La Academia Ninja se levantaba en un distrito más abierto, rodeada por patios, muros bajos y edificios destinados a distintas etapas de formación. Rin y Rei conocían el camino demasiado bien. Durante años lo habían recorrido como estudiantes, primero con la incertidumbre de quien todavía no sabía qué esperaba encontrar detrás de aquellas puertas y después con la familiaridad de quien había aprendido dónde terminaban las clases y comenzaban las exigencias verdaderas.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Es extraño volver cuando no hay nadie&gt;</span> comentó Rei mientras el edificio aparecía detrás de la niebla<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Hay alguien&gt;</span> respondió Rin, señalando a un trabajador que cruzaba el patio con una escalera<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Sabes a qué me refiero&gt;</span><br />
<br />
Rin sí lo sabía. La Academia habitual era una suma de voces, carreras, órdenes, impactos y puertas abriéndose al mismo tiempo. Sin estudiantes, el edificio parecía más grande. Las ventanas cerradas reflejaban el cielo gris y los patios conservaban marcas de actividad sin los cuerpos que las habían producido. Era como observar el escenario de un combate después de que todos se hubieran retirado.<br />
<br />
La puerta principal permanecía abierta. Un vigilante revisó su pase y les indicó que encontrarían a Daigo cerca del dojo oriental. Las hermanas atravesaron el vestíbulo, donde varias pizarras conservaban ejercicios escritos desde el día anterior. Había nombres junto a resultados de pruebas, dibujos anatómicos simplificados y recordatorios sobre el control de chakra. El olor a tinta, madera húmeda y polvo era exactamente el mismo que recordaban.<br />
<br />
Sus pasos resonaron por los corredores vacíos. Algunas aulas tenían las puertas abiertas para ventilarse; otras permanecían cerradas, con pupitres visibles detrás de los cristales. Rei miró hacia el aula donde habían recibido varias de sus primeras lecciones. Rin continuó caminando, aunque disminuyó apenas el paso al pasar frente al patio donde alguna vez practicaron desplazamientos hasta que sus piernas dejaron de responder con precisión.<br />
<br />
Encontraron a Daigo Sazanami cargando una caja de herramientas. Era un hombre de poco más de cuarenta años, alto y delgado, con el cabello recogido mediante una cinta oscura. Vestía el uniforme de instructor sin el chaleco habitual y llevaba las mangas dobladas por encima de los antebrazos. Una mancha de polvo atravesaba uno de sus hombros, señal de que su función durante aquel día no consistía únicamente en supervisar.<br />
<br />
Las hermanas se detuvieron frente a él y se presentaron. Daigo observó el pase, comprobó los documentos y después dirigió la mirada hacia la tablilla que Rei sostenía.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Rin y Rei, antiguas alumnas de esta Academia&gt;</span> reconoció <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Recuerdo sus nombres, aunque no llegué a impartirles muchas clases. Hoy descubrirán qué ocurre con todo aquello que los estudiantes dejan caer, rompen, embarran o guardan en el lugar equivocado&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Venimos a completar el mantenimiento asignado&gt;</span> respondió Rin <span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Indíquenos las prioridades&gt;</span><br />
<br />
Daigo las condujo por un corredor lateral hasta el dojo. Antes de abrir, explicó que varias prácticas de la semana habían tenido que trasladarse al interior debido a la lluvia. Los estudiantes entraron y salieron con sandalias cubiertas de barro, utilizaron armas almacenadas junto al patio y devolvieron parte del equipo sin limpiarlo. El personal había retirado aquello que mostraba daños evidentes, pero todavía faltaba una inspección completa.<br />
<br />
Cuando el instructor deslizó la puerta, un olor a humedad encerrada escapó desde el interior. El dojo era una sala amplia, de techo alto y vigas expuestas. Las ventanas permanecían cerradas y la luz entraba mediante paneles de papel oscurecidos por el cielo. El suelo de madera estaba cubierto en varias zonas por colchonetas; algunas continuaban alineadas, mientras otras habían quedado amontonadas contra una pared.<br />
<br />
El barro aparecía en huellas, salpicaduras y manchas secas. Una parte había sido arrastrada sobre el suelo mediante las propias colchonetas, dejando líneas marrones entre las tablas. Cerca de los soportes descansaban bokken, bastones de bambú y armas metálicas de práctica. Varias conservaban tierra adherida a los mangos. Una cesta de protectores permanecía abierta y desprendía el olor de tela húmeda que no había recibido suficiente aire.<br />
<br />
El desorden no era catastrófico. Ninguna pared había colapsado ni existían armas partidas por la mitad sobre el suelo. Sin embargo, cada problema pequeño multiplicaba el siguiente. El barro retenía humedad contra la madera; la humedad ablandaba las fibras; un mango mal secado podía aflojarse y una colchoneta guardada mojada podía desarrollar moho. El deterioro no necesitaba violencia cuando disponía de tiempo.<br />
<br />
Daigo abrió las ventanas y permitió que la corriente fría atravesara la sala.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;La prioridad es recuperar el dojo antes del lunes&gt;</span> explicó <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Después revisarán el almacén y el patio. Todo lo utilizable debe quedar limpio, seco y ordenado. Lo inseguro irá al cuarto de descarte con una anotación clara del daño&gt;</span><br />
<br />
Rei comenzó a revisar la tablilla mientras Rin se acercaba al primer soporte de armas. Había doce bokken registrados, ocho bastones, veinte kunais de práctica, varias cuerdas y seis pares de protectores acolchados. Las cantidades visibles no coincidían con la lista porque parte del equipo todavía se encontraba en el almacén. Antes de limpiar debían reunirlo y determinar qué pertenecía a cada lugar.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Conviene inspeccionar todo antes de empezar&gt;</span> propuso Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Si limpiamos el dojo y después traemos equipo cubierto de barro desde el patio, tendremos que repetir el suelo&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Primero separamos las zonas y trasladamos lo sucio sobre lonas&gt;</span> acordó Rin <span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Después trabajamos de arriba hacia abajo&gt;</span><br />
<br />
Daigo pareció aprobar la decisión.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El cuarto de mantenimiento está al final del corredor&gt;</span> indicó, entregándoles una llave <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Estaré reparando los postigos del edificio norte. Si encuentran algo que exceda una reparación básica, déjenlo separado para que lo revise&gt;</span><br />
<br />
Una vez el instructor se retiró, las hermanas recorrieron el dojo sin mover nada. Rei anotó la posición de cada grupo y marcó los daños visibles. Rin levantó las colchonetas una por una, comprobando si el relleno se había desplazado o si alguna costura comenzaba a abrirse. Dos estaban húmedas en la cara inferior. Otra tenía un desgarro pequeño cerca de una esquina. Las restantes solo necesitaban limpieza.<br />
<br />
Los bokken presentaban estados distintos. Algunos estaban cubiertos de barro seco, pero conservaban la madera firme. Otros mostraban astillas cerca de los puntos de impacto. Uno tenía una grieta delgada que atravesaba casi un tercio de la hoja. Rin flexionó la pieza con cuidado y percibió un crujido. No intentó repararla. Una fisura longitudinal podía abrirse durante un golpe y convertir la madera en fragmentos afilados.<br />
<br />
Rei colocó una marca roja junto a su número.<br />
<br />
Los bastones de bambú parecían resistentes, aunque dos tenían las envolturas de los extremos parcialmente sueltas. Entre los kunais había piezas oxidadas alrededor de las anillas, mangos con vendas deshechas y una punta deformada por impactos repetidos. Ninguna estaba afilada, tal como correspondía, pero algunas acumulaban rebabas metálicas capaces de raspar la piel.<br />
<br />
Los protectores eran el grupo menos agradable de revisar. Habían sido guardados húmedos y mezclados sin orden. Rei separó los pares, comprobó correas y presionó el relleno para detectar zonas endurecidas. Una pechera tenía una hebilla rota. Un protector de antebrazo había perdido parte de la costura. Los demás necesitaban lavado, ventilación y desinfección.<br />
<br />
La inspección del dojo concluyó con un inventario preliminar. Después extendieron dos lonas: una para el equipo reparable y otra para aquello que debía quedar fuera de servicio. Rin transportó cada objeto sin permitir que tocara nuevamente el suelo. Rei colocó etiquetas provisionales con su número y daño, evitando que una pieza descartada pudiera confundirse más tarde con las restauradas.<br />
<br />
El almacén presentaba un problema distinto. No estaba tan sucio como el dojo, pero contenía objetos guardados sin criterio visible. Las cuerdas colgaban mezcladas con correas, los blancos de paja descansaban frente a herramientas que debían permanecer accesibles y varias cajas carecían de rótulos. En un rincón se acumulaban sacos de relleno junto a soportes de madera desmontados.<br />
<br />
Había además equipo procedente del patio: muñecos de entrenamiento con barro alrededor de las bases, tres blancos empapados, postes de equilibrio y varias armas arrojadizas sin filo reunidas dentro de un cubo. El barro todavía estaba fresco en algunas piezas. Alguien las había llevado al interior para protegerlas de otra lluvia, pero el traslado apresurado convirtió el almacén en una extensión del desorden.<br />
<br />
Rei revisó la ventilación y descubrió que una caja bloqueaba la pequeña abertura cercana al techo. Rin la desplazó, permitiendo que el aire circulara. La humedad no desaparecería de inmediato, pero dejaría de permanecer atrapada durante todo el fin de semana.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Si ordenamos por tipo y frecuencia de uso, podrán mantenerlo mejor&gt;</span> observó Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Las armas junto a la puerta, las reparaciones al fondo y los materiales en estantes separados&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Primero tendremos que vaciarlo casi por completo&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Por eso somos dos&gt;</span><br />
<br />
El patio principal completó la magnitud de la tarea. La lluvia de los días anteriores había convertido algunas franjas de tierra en barro espeso. Los desagües laterales estaban parcialmente cubiertos por hojas y arena, impidiendo que el agua abandonara el terreno con rapidez. Los muñecos de entrenamiento permanecían de pie, pero uno se inclinaba porque la base había cedido. Varias dianas mostraban el centro deshecho por cientos de impactos.<br />
<br />
Había cuerdas para escalar enrolladas alrededor de un poste, todavía mojadas. Una escalera horizontal conservaba barro sobre los peldaños inferiores. Cerca del muro descansaban sacos de arena utilizados para fuerza y resistencia; dos tenían pequeñas fugas por las que escapaba el relleno. Los estudiantes no habían destruido el lugar mediante una sola acción. Habían dejado sobre él una semana completa de uso intenso.<br />
<br />
Rin observó el patio con los brazos cruzados.<br />
<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;El dojo puede esperar unos minutos más&gt;</span> decidió <span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Si liberamos los desagües, el terreno empezará a secarse mientras trabajamos dentro&gt;</span><br />
<br />
Rei aceptó. Era la clase de prioridad que no aparecía en una lista, pero reducía el trabajo posterior. Tomaron palas pequeñas, rastrillos y una cesta del cuarto de mantenimiento. Retiraron hojas, piedras y barro acumulado en las canaletas. El agua retenida comenzó a avanzar apenas encontraron el primer paso libre, arrastrando sedimentos hacia el drenaje.<br />
<br />
Rin utilizó la pala para despejar las secciones compactadas. Rei seguía el flujo y retiraba aquello que volvía a acumularse en las curvas. No tardaron demasiado en descubrir una pieza de madera encajada debajo de una rejilla, probablemente parte de algún blanco roto. Al extraerla, el agua aumentó su velocidad y el nivel de los charcos comenzó a descender.<br />
<br />
Después elevaron las cuerdas mojadas sobre soportes cubiertos, separándolas para que el aire alcanzara toda su superficie. Los blancos empapados fueron colocados bajo el alero. Los sacos dañados pasaron a una lona donde podrían coserse sin perder más arena. Con el patio drenando y el equipo protegido, regresaron al interior.<br />
<br />
El trabajo de limpieza comenzó por las vigas y superficies altas del dojo. Rei cubrió las armas con una lona limpia mientras Rin utilizaba un plumero largo para retirar polvo, telarañas y pequeñas acumulaciones de suciedad. Cada movimiento enviaba partículas hacia abajo, confirmando que habría sido inútil limpiar primero el suelo. Rei pasó un paño por los marcos de las ventanas, las repisas y los soportes vacíos.<br />
<br />
El aire frío hizo más soportable el olor a humedad, aunque también entumecía los dedos. Las hermanas mantuvieron las ventanas abiertas. Rin retiró los paneles móviles de los soportes para limpiar detrás de ellos y encontró varias piezas pequeñas: una venda, dos proyectiles de madera y una nota doblada que contenía un dibujo poco respetuoso de algún instructor. Rei leyó el nombre escrito en una esquina antes de guardar el papel dentro de la caja de objetos perdidos.<br />
<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Podríamos dejarlo donde estaba&gt;</span> sugirió Rin<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;La misión incluye ordenar&gt;</span> respondió Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;No proteger la reputación artística de los estudiantes&gt;</span><br />
<br />
Terminadas las superficies altas, se ocuparon de las colchonetas. Prepararon agua tibia con una solución de limpieza suave y extendieron cada pieza sobre una sección seca. Rei retiraba el barro con un cepillo de cerdas blandas, trabajando desde los bordes hacia el centro para no introducirlo en las costuras. Rin enjuagaba y presionaba las colchonetas sin doblarlas, expulsando el exceso de humedad.<br />
<br />
La pieza desgarrada requirió más atención. El relleno estaba intacto y la abertura no superaba la longitud de un dedo, por lo que podía repararse. Rin limpió los bordes, los dejó secar y eligió un hilo resistente del cuarto de mantenimiento. Sus puntadas fueron pequeñas, tensas y regulares. No buscaba que la reparación resultara invisible; necesitaba impedir que un pie enganchara la costura y ampliara el daño.<br />
<br />
Las dos colchonetas húmedas no mostraban moho, pero conservaron un olor desagradable. Rei las desinfectó y las dejó extendidas cerca de las ventanas. Cada cierto tiempo las giraría para que ambos lados recibieran aire. La rapidez no justificaba devolverlas al suelo antes de estar secas. Un dojo parcialmente cubierto durante unas horas era preferible a uno lleno de equipo deteriorándose desde dentro.<br />
<br />
A continuación enfrentaron el suelo. Primero recogieron los fragmentos sueltos y barrieron toda la sala, incluyendo los espacios bajo los soportes. El barro seco se desprendía en placas finas. En algunas zonas tuvieron que humedecerlo para evitar rayar la madera. Rin trabajaba sobre las manchas más resistentes, mientras Rei recogía el agua sucia antes de que se extendiera entre las tablas.<br />
<br />
El color natural del suelo comenzó a reaparecer gradualmente. Las líneas marrones desaparecieron y las zonas opacas recuperaron un brillo moderado. No utilizaron suficiente agua para empapar la madera; limpiaban secciones pequeñas y las secaban de inmediato. Cuando terminaron la primera mitad, trasladaron sobre telas limpias aquello que debía permanecer dentro y repitieron el proceso en la segunda.<br />
<br />
El dojo vacío y húmedo ofrecía una imagen distinta. Sin armas desordenadas, colchonetas amontonadas ni barro, la amplitud de la sala resultaba evidente. Rin observó las tablas limpias y recordó cuántas veces había golpeado aquel suelo durante prácticas de caída. Entonces nunca se había preguntado quién revisaba las superficies, cosía las colchonetas o lijaba los bokken después de que los estudiantes se marchaban.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Cuando éramos alumnas, todo aparecía listo cada mañana&gt;</span> comentó Rei, siguiendo una idea semejante<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Alguien lo preparaba&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Lo sabemos ahora&gt;</span><br />
<br />
La limpieza del espacio era apenas una parte. Tras dejar secar el suelo, llevaron las armas reparables a una mesa larga. Rin comenzó por los bokken. Retiró el barro mediante paños húmedos y dejó que la madera perdiera cualquier resto de agua antes de utilizar la lija. No eliminó marcas profundas que formaban parte del desgaste normal; se concentró en astillas, bordes levantados y superficies capaces de herir las manos.<br />
<br />
Cada arma fue inspeccionada nuevamente después del lijado. Rin pasaba los dedos desde la empuñadura hasta la punta buscando irregularidades que los ojos pudieran ignorar. Dos bokken tenían daños alrededor del mango y necesitaron una envoltura nueva. Rei cortó tiras iguales de tela resistente, mientras su hermana las ajustaba manteniendo el mismo grosor en toda la superficie.<br />
<br />
El bokken agrietado permaneció sobre la lona de descarte. Rei escribió que la fisura atravesaba la hoja y recomendó sustitución. Otro presentaba una marca sospechosa, pero al lijarla descubrieron que era superficial. Rin lo probó mediante una flexión controlada y varios movimientos suaves. No escuchó crujidos ni sintió desplazamientos internos. Fue devuelto al grupo utilizable con una anotación sobre la reparación.<br />
<br />
Los bastones de bambú recibieron limpieza, secado y una capa ligera de aceite apropiado. Las envolturas sueltas fueron retiradas por completo antes de reemplazarse. Mantener parte de una atadura dañada habría creado diferencias de presión y puntos donde los dedos podían quedar atrapados. Rei midió la longitud de cada tira y Rin realizó los nudos, ocultando los extremos para que no se soltaran durante los giros.<br />
<br />
El trabajo con los kunais exigió otra clase de precisión. Primero los sumergieron parcialmente en una solución destinada a ablandar el óxido superficial, evitando que las vendas absorbieran más humedad. Después frotaron el metal con cepillos pequeños. Las manchas rojizas desaparecieron y revelaron una superficie opaca, marcada por impactos pero todavía resistente.<br />
<br />
Rin examinó las anillas y uniones. Dos estaban flojas. Utilizó unas pinzas para corregirlas y comprobó que no quedaran bordes sobresalientes. La punta deformada fue suavizada únicamente hasta retirar la rebaba. No intentó convertirla en un filo. Rei envolvió de nuevo los mangos, manteniendo suficiente textura para evitar que resbalaran sin añadir un grosor incómodo.<br />
<br />
Uno de los kunais tenía una fractura cerca de la anilla. La abertura era pequeña, pero soportaría toda la fuerza cuando un estudiante practicara giros o recuperación mediante cuerda. Ninguna reparación básica garantizaba que resistiera. Fue colocado junto al bokken agrietado y registrado para sustitución.<br />
<br />
La cesta de protectores ocupó buena parte de la siguiente hora. Prepararon recipientes separados para lavar tela, limpiar superficies rígidas y guardar piezas pequeñas. Rei retiró las correas cuando era posible, evitando que la humedad quedara atrapada bajo ellas. Rin cepilló las zonas endurecidas por barro y sudor seco. El agua cambió de color varias veces antes de que la tela comenzara a recuperar su aspecto original.<br />
<br />
La pechera con la hebilla rota podía repararse. En el cuarto de mantenimiento encontraron una pieza de tamaño compatible. Rin retiró la anterior, comprobó las costuras que sostenían la correa y colocó el nuevo cierre. Tiró varias veces desde ángulos distintos, reproduciendo la tensión de un impacto. La hebilla permaneció firme.<br />
<br />
El protector de antebrazo necesitaba una costura nueva y una pequeña redistribución del relleno. Rei abrió solamente el tramo necesario, acomodó el material y sostuvo los bordes mientras Rin cosía. Antes de cerrarlo por completo comprobaron que no se hubiera formado ninguna zona dura. Un protector diseñado para reducir golpes podía causar lesiones si concentraba toda la presión en una acumulación de relleno.<br />
<br />
Dejaron las piezas lavadas sobre estantes abiertos y rotulados. No volverían a la cesta hasta estar completamente secas. Rei escribió una nota indicando que el equipo debía permanecer ventilado durante el resto del fin de semana. Así evitaban que un instructor posterior interpretara la separación como desorden y lo guardara prematuramente.<br />
<br />
Al llegar el mediodía, habían limpiado el dojo y revisado la mayor parte del equipo interior. El frío continuaba entrando por las ventanas, pero la actividad mantenía sus cuerpos calientes. Las manos mostraban restos de aceite, polvo de madera y pequeñas marcas producidas por las herramientas. Ninguna se quejó.<br />
<br />
Daigo regresó para comprobar el progreso. Recorrió la sala sin pisar las colchonetas húmedas, inspeccionó las armas terminadas y levantó el protector cuya hebilla habían sustituido. No ofreció elogios inmediatos. Flexionó la correa, examinó las costuras y tomó el bokken descartado para observar la grieta.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Correcto&gt;</span> determinó <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Muchos intentan salvar una pieza porque creen que descartar equipo significa haber fallado en la reparación. El verdadero fallo sería devolverla al soporte y esperar a que se rompa en manos de un estudiante&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Una reparación que no devuelve seguridad no es una reparación&gt;</span> respondió Rin<br />
Daigo dejó el bokken sobre la lona roja.<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Cuando terminen, guardaré estas piezas en el depósito de baja. ¿Han revisado ya el patio?&gt;</span><br />
<br />
Rei le mostró las anotaciones sobre el drenaje, las cuerdas, los blancos y los sacos. El instructor leyó el inventario y añadió que podían reemplazar el centro de dos dianas utilizando los rollos de paja almacenados al fondo. El tercer blanco tenía el marco deformado y necesitaba una revisión más profunda. Debían retirarlo del servicio.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Tómense un descanso antes de continuar&gt;</span> indicó Daigo <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El mantenimiento también empeora cuando quien lo realiza deja de prestar atención por cansancio&gt;</span><br />
<br />
Las hermanas aceptaron. Cerraron parcialmente las ventanas para evitar que una corriente repentina desplazara las herramientas y se sentaron bajo el alero exterior con el almuerzo que habían llevado. Arroz, pescado y verduras conservaron algo de calor dentro de los recipientes. Frente a ellas, el patio continuaba secándose. El agua ya no formaba charcos profundos y el barro comenzaba a endurecerse en las zonas más elevadas.<br />
<br />
Durante varios minutos comieron sin hablar. El trabajo manual producía una clase de cansancio diferente al entrenamiento. No había adrenalina, oposición ni un objetivo capaz de reaccionar. Cada resultado dependía únicamente de atención, paciencia y repetición. Era sencillo, pero no permitía descuidos. Una venda mal colocada o una costura débil podía esperar días antes de revelar el error.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;La Academia utiliza más equipo del que parecía cuando estudiábamos aquí&gt;</span> dijo Rei mientras cerraba su recipiente<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Porque entonces solo veíamos lo que nos entregaban&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Y probablemente devolvimos más de una pieza llena de barro&gt;</span><br />
Rin contempló el patio.<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Probablemente&gt;</span> admitió, aunque la palabra le resultó menos cómoda que cualquier reparación<br />
<br />
Después del descanso regresaron al almacén. Para limpiarlo necesitaban retirar parte de su contenido, pero el patio seguía demasiado húmedo para utilizarlo como zona temporal. Extendieron lonas sobre el corredor cubierto y trasladaron allí cajas, armas y materiales. Cada objeto recibió una etiqueta para conservar su categoría.<br />
<br />
Una vez despejado el centro, barrieron el polvo acumulado y limpiaron las estanterías. Encontraron clavos sueltos, trozos de cuerda demasiado cortos para ser útiles y envases vacíos mezclados con materiales nuevos. Rei separó aquello que podía reutilizarse, lo que debía desecharse y lo que pertenecía a objetos perdidos. Rin comprobó la estabilidad de cada estante y ajustó dos soportes flojos.<br />
<br />
La organización se construyó desde el fondo hacia la puerta. Las piezas en espera de reparación quedaron en un sector claramente marcado, lejos del equipo utilizable. Las herramientas ocuparon el estante más accesible, ordenadas por función. Los rollos de cuerda fueron desenredados y colgados individualmente. Las vendas, telas y materiales de relleno quedaron dentro de cajas rotuladas.<br />
<br />
Rei creó una zona para equipo húmedo cerca de la ventilación. Así, cualquier instructor que necesitara guardar algo después de una práctica bajo la lluvia tendría un lugar específico donde dejarlo sin contaminar el resto del almacén. Rin instaló dos barras sencillas utilizando madera disponible, suficientes para colgar protectores y cuerdas mientras se secaban.<br />
<br />
Las armas de entrenamiento fueron distribuidas sobre soportes según su tipo. Los bokken no quedaron mezclados con bastones ni las piezas revisadas junto a aquellas pendientes. Rei comparó nuevamente las cantidades con la tablilla. Faltaba un kunai de práctica, pero lo encontraron dentro de una caja de blancos pequeños. También apareció una cuerda registrada como perdida, enrollada alrededor de la base desmontada de un muñeco.<br />
<br />
Cada hallazgo demostraba que el inventario no solo servía para contar objetos. Permitía reconstruir cómo se utilizaban, dónde se abandonaban y qué clase de desorden podía convertirse después en una carencia aparente. Una Academia que comprara reemplazos para piezas simplemente extraviadas desperdiciaría recursos; una que asumiera que todo seguía allí sin comprobarlo podía iniciar una clase con equipo insuficiente.<br />
<br />
Con el almacén limpio y organizado, trasladaron las piezas destinadas al patio hacia el corredor. Comenzaron por los muñecos de entrenamiento. Había cuatro. Dos solo necesitaban limpieza y relleno adicional; uno tenía la cubierta rasgada; el último se inclinaba debido a la base debilitada.<br />
<br />
Rin retiró la cubierta de los dos primeros y examinó el interior. La paja se había compactado por los impactos, dejando zonas casi vacías. Rei añadió relleno en capas pequeñas mientras Rin presionaba y giraba el muñeco para distribuirlo. No buscaban endurecerlo demasiado. Debía ofrecer resistencia, pero también absorber golpes sin devolver toda la fuerza hacia las articulaciones del estudiante.<br />
<br />
La cubierta rasgada fue limpiada antes de repararse. El desgarro se encontraba sobre una zona de impacto frecuente y una costura simple volvería a abrirse. Rin colocó por dentro un parche de tela resistente, ampliando la superficie que soportaría la tensión. Rei cosió el exterior con puntadas cruzadas. La reparación quedó visible, pero firme.<br />
<br />
La base inclinada exigió desmontaje. Al retirar el muñeco encontraron una tabla hinchada por la humedad. Los tornillos habían perdido agarre y una esquina comenzaba a deshacerse. No podían devolverla al patio. Buscaron madera de repuesto con dimensiones compatibles y construyeron una nueva pieza, utilizando la anterior como guía.<br />
<br />
Rin midió y cortó. Rei marcó los puntos de unión y comprobó los ángulos. Trabajaron con cuidado para no producir una base ligeramente torcida que solo trasladara el problema. Después de lijar los bordes, aplicaron una capa protectora y dejaron secar la madera antes de ensamblarla.<br />
<br />
Mientras esperaban, repararon los sacos de arena. Colocaron recipientes debajo para recoger cualquier relleno que escapara y limpiaron la tela alrededor de las aberturas. Uno tenía una costura desgastada; el otro, una perforación producida probablemente por una herramienta de entrenamiento mal dirigida. Ambos recibieron parches interiores y exteriores.<br />
<br />
Antes de cerrarlos, compararon su peso con los sacos intactos. Añadieron la arena recuperada y completaron lo necesario desde el almacén. Un saco demasiado ligero alteraría el ejercicio; uno excesivamente lleno sería más rígido y peligroso. Rei utilizó una balanza sencilla para mantenerlos dentro del mismo rango.<br />
<br />
Las cuerdas secándose bajo el alero fueron revisadas centímetro a centímetro. La humedad por sí sola no las inutilizaba, pero podía ocultar fibras rotas. Rin sostenía cada tramo bajo tensión moderada mientras Rei buscaba adelgazamientos, nudos duros y zonas deshilachadas. Dos cuerdas estaban en buen estado después de limpiarse. Una mostraba daños cerca del extremo superior.<br />
<br />
Podían recortar aquella sección y conservar una longitud útil para ejercicios menores, pero ya no debía emplearse en escalada. Rei modificó su etiqueta y la trasladó a la categoría de cuerda auxiliar. La decisión evitaba desperdiciarla sin fingir que conservaba su función original.<br />
<br />
La cuerda de escalada más larga tenía un desgaste central imposible de eliminar mediante un corte corto. Fue retirada del servicio. Rin la colocó junto al equipo descartado y escribió que no debía reutilizarse para sostener peso humano. Tal vez serviría, después de dividirla, para amarres o reparaciones, pero esa decisión correspondería al encargado.<br />
<br />
Los blancos de paja requerían desmontar el centro destruido. Retiraron los fragmentos sueltos, limpiaron los marcos y comprobaron que la madera no tuviera grietas. Dos marcos estaban firmes. Rei preparó rollos compactos de paja y Rin los ajustó dentro de la estructura hasta recuperar una superficie uniforme. Después cubrieron el frente con una nueva capa de material y marcaron círculos de referencia.<br />
<br />
No intentaron dejar las dianas perfectas como ornamentos. Debían resistir impactos, mostrar con claridad el punto de contacto y permitir que las armas de práctica se retiraran sin desarmar toda la superficie. Rin probó la compactación presionando varios sectores; Rei comprobó que el centro no estuviera mucho más duro que los bordes.<br />
<br />
El tercer blanco tenía el marco torcido. Una de las uniones se había desplazado y la madera mostraba una fisura cerca del soporte. Tal como indicó Daigo, fue separado. Rei describió el daño en el inventario y anotó que no debía colocarse de pie, porque podía caer incluso sin recibir un impacto.<br />
<br />
La base nueva del muñeco estuvo seca para entonces. Ensamblaron las piezas y colocaron el cuerpo encima. Rin empujó desde cuatro direcciones con una fuerza progresiva. La estructura se inclinaba ligeramente, como debía hacer para absorber golpes, pero regresaba al centro sin desplazar los apoyos. Rei revisó cada tornillo antes de aprobarla.<br />
<br />
Llegó entonces el momento de limpiar el patio. La mayor parte del agua se había drenado y podían trabajar sin hundirse a cada paso. Rastrillaron la superficie, distribuyendo la tierra acumulada y retirando piedras capaces de provocar tropiezos. No intentaron eliminar todo el barro de un terreno exterior en Kirigakure; buscaron recuperar una superficie regular y despejada.<br />
<br />
Rin rellenó dos depresiones donde el agua solía acumularse. Rei mantuvo una inclinación suave hacia las canaletas para conservar el drenaje. Compactaron la tierra en capas, evitando crear montículos que se deformaran durante la primera clase. Después limpiaron los bordes de piedra y comprobaron nuevamente el flujo vertiendo varios recipientes de agua en puntos distintos.<br />
<br />
El líquido recorrió el terreno y alcanzó las canaletas sin formar charcos nuevos. Una sección avanzó más despacio, revelando una pendiente insuficiente. Corrigieron la tierra y repitieron la prueba. Esta vez el agua siguió el camino previsto.<br />
<br />
La escalera horizontal fue lavada y secada. Rin comprobó cada peldaño colgándose parcialmente y aplicando presión lateral. Uno emitió un crujido leve. Al examinarlo descubrieron que la madera estaba sana, pero el soporte metálico se había aflojado. Ajustaron los pernos y repitieron la prueba hasta eliminar el movimiento.<br />
<br />
Los postes de equilibrio recibieron una inspección semejante. El barro ocultaba pequeñas grietas en la superficie, así que primero los limpiaron y dejaron secar. Dos solo necesitaban lijado. Otro tenía una astilla levantada que podía atravesar una sandalia o herir un pie descalzo durante ejercicios de chakra. Rin la retiró y suavizó la zona sin modificar la altura.<br />
<br />
Una plataforma presentaba desgaste suficiente para necesitar reemplazo futuro, aunque todavía era estable. Rei la registró como equipo bajo observación y recomendó revisarla nuevamente después de la siguiente semana. El mantenimiento no siempre terminaba con una pieza reparada o descartada; a veces consistía en reconocer que el deterioro había comenzado y vigilar su avance.<br />
<br />
Con el terreno preparado, devolvieron los muñecos, blancos, sacos y postes a sus posiciones. Utilizaron las marcas antiguas del patio como referencia, pero corrigieron distancias que se habían reducido por desplazamientos sucesivos. Rei midió los espacios entre equipos para permitir circulación segura. Rin fijó las bases y comprobó que ningún elemento invadiera la trayectoria de otro ejercicio.<br />
<br />
El patio recuperó una estructura legible. Los blancos formaban una línea uniforme, los muñecos dejaban corredores entre sí y los sacos colgaban a suficiente distancia para balancearse sin chocar. Las cuerdas aptas para escalada volvieron a sus soportes; la auxiliar quedó rotulada en el almacén. El equipo descartado permaneció separado.<br />
<br />
A media tarde, las colchonetas estaban secas. Las hermanas regresaron al dojo para colocarlas. Antes de cubrir el suelo, Rei pasó un paño limpio por cada sección y Rin revisó las reparaciones una última vez. Alinearon las piezas sin dejar espacios donde un pie pudiera hundirse. La colchoneta cosida quedó cerca de un borde accesible para facilitar futuras inspecciones, no oculta bajo otras.<br />
<br />
Las armas regresaron a los soportes de acuerdo con su tipo y tamaño. Los kunais fueron contados, los bokken orientados en la misma dirección y los bastones asegurados para que ninguno cayera al retirar otro. Los protectores todavía necesitaban ventilación, por lo que permanecieron en el estante abierto con la nota correspondiente.<br />
<br />
Rei actualizó la tablilla. Cada línea recibió una marca: limpio, reparado, reorganizado, pendiente de secado o retirado. Añadió observaciones sobre la plataforma desgastada, el sistema de drenaje, la cuerda reclasificada y los equipos descartados. La escritura era pequeña y ordenada, suficientemente clara para que otra persona pudiera reconstruir todo el trabajo sin preguntarles.<br />
<br />
Rin realizó una inspección final como si fuera una estudiante a punto de utilizar el lugar. Caminó desde la entrada hasta las colchonetas, tomó un bokken, comprobó el agarre y lo devolvió. Se colocó un protector reparado, tensó la correa y movió el brazo. Después salió al patio, recorrió los postes y golpeó uno de los muñecos con la palma.<br />
<br />
Nada se desplazó de forma peligrosa. No aparecieron bordes, piezas sueltas ni superficies resbaladizas.<br />
<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Está listo para revisión&gt;</span> determinó<br />
<br />
Encontraron a Daigo en el edificio norte terminando de colocar un postigo. El instructor guardó sus herramientas y las acompañó de regreso. La luz de la tarde había comenzado a debilitarse, pero todavía era suficiente para inspeccionar el patio. Rei le entregó la tablilla antes de iniciar el recorrido.<br />
<br />
Daigo revisó primero el drenaje. Observó las canaletas despejadas, las zonas rellenadas y la pendiente corregida. Después examinó los blancos, presionó los centros nuevos y movió el marco descartado sin intentar levantarlo. Leyó las anotaciones correspondientes y asintió.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El marco debe ir al taller de carpintería&gt;</span> confirmó <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Hicieron bien en no reforzarlo únicamente desde fuera. Habría parecido estable hasta recibir el primer impacto&gt;</span><br />
<br />
Pasó a los muñecos. Probó la base reconstruida con golpes controlados y comprobó que regresara a su posición. Inspeccionó el parche, los sacos y los soportes de la escalera horizontal. No encontró nada que obligara a repetir el trabajo.<br />
<br />
Dentro del almacén se detuvo durante más tiempo. Los rótulos, la zona húmeda y la separación del equipo dañado alteraban por completo el espacio. Daigo abrió varias cajas y comprobó que sus contenidos coincidieran con las etiquetas. Después observó las barras instaladas cerca de la ventilación.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Esto no figuraba en la misión&gt;</span> señaló<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;El equipo húmedo estaba mezclado con el utilizable&gt;</span> explicó Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Si existe un lugar definido para secarlo, será menos probable que vuelva a guardarse de la misma forma&gt;</span><br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Una reparación evita un problema una vez. Una buena organización evita tener que repararlo cada semana&gt;</span> respondió Daigo<br />
<br />
El dojo fue la última área. El instructor retiró un bokken del soporte, revisó su superficie y comprobó las nuevas envolturas. Levantó varios kunais, prestando atención a las anillas, puntas y mangos. Después inspeccionó las colchonetas, incluida la costura visible.<br />
<br />
Rin observaba sus manos en lugar de su rostro. Un evaluador podía mantener una expresión neutra y aun así revelar una falla mediante el tiempo que dedicaba a una pieza. Daigo no regresó sobre ninguna reparación ni separó equipo adicional. Finalmente llegó hasta la lona de descarte y leyó las etiquetas.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Un bokken, un kunai, una cuerda de escalada y un blanco completo fuera de servicio&gt;</span> enumeró <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Además de una plataforma bajo observación y protectores pendientes de secado&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Las cantidades y los motivos están registrados en la última sección&gt;</span><br />
<br />
Daigo firmó la tablilla.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;La Academia acepta el trabajo&gt;</span> declaró <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El dojo puede utilizarse el lunes y el patio estará listo si no recibimos otra lluvia intensa. Yo trasladaré el equipo descartado y comprobaré los protectores mañana&gt;</span><br />
<br />
La misión estaba completada, pero las hermanas aún guardaron las herramientas utilizadas. Limpiaron cepillos, vaciaron recipientes y devolvieron las lijas, aceites y agujas a sus lugares. Un espacio reparado no podía considerarse listo si el mantenimiento dejaba tras de sí otro desorden.<br />
<br />
Daigo las esperó junto a la salida del dojo. Cuando terminaron, cerró las ventanas hasta dejar únicamente una abertura mínima para ventilación y aseguró la puerta del almacén. El edificio recuperó el silencio del fin de semana.<br />
<br />
Antes de marcharse, Rin miró una última vez el patio. La ausencia de estudiantes ya no hacía que pareciera abandonado. Los muñecos esperaban alineados, las dianas mostraban centros nuevos y las cuerdas colgaban sin tocar el suelo. Todo estaba inmóvil, pero preparado para recibir movimiento.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El lunes nadie preguntará quién hizo este trabajo&gt;</span> dijo Daigo, siguiendo su mirada <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Entrarán, tomarán las armas y asumirán que siempre estuvieron listas. Así suele funcionar el mantenimiento&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;No necesitamos que lo pregunten&gt;</span> respondió Rin<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Esa es la respuesta correcta&gt;</span><br />
<br />
Rei inclinó la cabeza para despedirse. Las hermanas atravesaron nuevamente los corredores. Las sombras se habían alargado dentro de las aulas y el aire era más frío. Aun así, el edificio parecía menos distante que durante su llegada. Habían recorrido su estructura no como alumnas, sino como responsables temporales de que otros pudieran entrenar allí con seguridad.<br />
<br />
Al pasar frente a su antigua aula, Rei redujo el paso.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;El lunes alguien utilizará el bokken que reparaste&gt;</span> comentó <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Probablemente lo golpeará contra otro hasta volver a marcarlo&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Para eso existe&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Y alguien ensuciará otra vez el suelo&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;También para eso existe&gt;</span><br />
<br />
Rei sonrió. La limpieza no pretendía conservar el dojo intacto, sino permitir que volviera a ensuciarse mediante un uso correcto. El equipo no debía permanecer perfecto dentro de un almacén; debía resistir prácticas, errores y aprendizajes. El mantenimiento era el intervalo que devolvía seguridad entre una generación de golpes y la siguiente.<br />
<br />
El vigilante de la entrada comprobó la firma de Daigo antes de permitirles abandonar el recinto con la tablilla. Afuera, la niebla había aumentado. Las luces de Kirigakure comenzaban a encenderse a lo largo de las calles y los canales devolvían reflejos amarillos sobre el agua oscura.<br />
<br />
El cansancio se había instalado en sus hombros y manos. Rin llevaba una pequeña marca producida por la aguja; Rei conservaba polvo de paja adherido a una manga. Ninguna parecía haber completado una misión heroica. No había heridas de combate, enemigos detenidos ni ciudadanos esperando para agradecerles.<br />
<br />
Sin embargo, el resultado permanecería detrás de ellas. Decenas de estudiantes regresarían el lunes a un patio sin charcos peligrosos, colchonetas limpias, armas revisadas y equipos incapaces de romperse durante el primer movimiento. La prevención rara vez producía una escena memorable porque su éxito consistía precisamente en aquello que no llegaba a suceder.<br />
<br />
El ayuntamiento estaba todavía más silencioso cuando regresaron. La funcionaria de la mañana permanecía en el sector de asignaciones, organizando documentos antes del cambio de turno. Levantó la mirada al reconocerlas y recibió la tablilla firmada.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;¿El instructor aceptó el mantenimiento?&gt;</span> preguntó<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Sí. El dojo, el almacén y el patio quedaron limpios y organizados&gt;</span> informó Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Reparamos las piezas recuperables y separamos cuatro elementos que no podían volver al servicio de forma segura. También registramos una plataforma que necesitará seguimiento&gt;</span><br />
<br />
La funcionaria leyó cada anotación. Se detuvo sobre las observaciones del drenaje y la nueva zona para equipo húmedo. Después comprobó la firma de Daigo y colocó el sello del ayuntamiento en la parte inferior.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Misión completada&gt;</span> declaró <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El informe será enviado a la administración de la Academia y las sustituciones se tramitarán con el inventario de la próxima semana&gt;</span><br />
<br />
Rin observó cómo la tablilla desaparecía dentro de la carpeta. Todo el trabajo de la jornada quedaba reducido a varias casillas, algunas notas y un sello. Era suficiente. Un informe no necesitaba reproducir el olor a humedad, el barro entre las tablas ni el tiempo empleado en revisar cada fibra de una cuerda. Solo debía garantizar que las decisiones quedaran registradas.<br />
<br />
Las hermanas abandonaron el ayuntamiento cuando la noche terminaba de cubrir Kirigakure. El frío mordía con mayor fuerza y la neblina se había elevado hasta ocultar parcialmente los tejados. Caminaron juntas hacia casa, con las manos cansadas y el olor de aceite, madera y tela limpia todavía adherido a sus ropas.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Mañana podríamos descansar&gt;</span> sugirió Rei<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Mañana revisaremos nuestras propias armas&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Debí imaginarlo&gt;</span><br />
<br />
Rin continuó avanzando sin ofrecer otra respuesta. Después de pasar un día entero observando lo que el barro, la humedad y los golpes podían hacer sobre herramientas descuidadas, no pensaba permitir que sus cadenas recibieran un trato inferior al equipo de la Academia.<br />
<br />
A sus espaldas, el edificio permanecía cerrado y silencioso. El lunes volvería a llenarse de voces, carreras y órdenes. Las colchonetas recibirían nuevas caídas, los blancos soportarían nuevos impactos y algún estudiante dejaría barro donde no debía. Nada permanecería impecable durante mucho tiempo.<br />
<br />
Pero cuando las puertas se abrieran, todo estaría preparado.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Misión'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Misión'; }">Misión</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Nombre de la Misión:</span> Mantenimiento Del Equipo De Entrenamiento<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Información de la Misión:</span> A Rin y a Rei la solicitan para ir a recoger el dojo de la academia ninja, a ordenar, limpiar y darle mantenimiento al equipo de entrenamiento antes de la siguiente clase.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Rango y Tipo de la Misión:</span> Misión Simple Autonarrada Rango E<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Fecha y Lugar:</span> 21 Verano 150 en Academia Ninja de Kirigakure<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Cantidad de Usuarios:</span> Rin to Rei<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">● Cantidad máxima de horas por ronda:</span> Ronda Única</div>
		</div><br />
El ayuntamiento de Kirigakure poseía un silencio distinto durante los fines de semana. No llegaba a quedar vacío, porque una aldea shinobi jamás podía permitirse suspender por completo sus funciones, pero la circulación de funcionarios disminuía y los pasos dejaban de cruzarse con la misma urgencia entre los pasillos. Las ventanillas destinadas a solicitudes civiles permanecían cerradas, varias lámparas habían sido apagadas y el eco de cualquier conversación se extendía por el vestíbulo con una claridad que los días laborales no permitían.<br />
<br />
Rin y Rei se presentaron durante las primeras horas de la mañana. La citación que habían recibido no mencionaba peligro, desplazamientos fuera de la aldea ni la participación de otros equipos. Indicaba únicamente una misión de rango E relacionada con la Academia Ninja. Aquella clasificación permitía descartar casi cualquier amenaza deliberada, pero no revelaba si las enviarían a organizar documentos, transportar suministros o ayudar a preparar alguno de los patios para la siguiente semana.<br />
<br />
Una funcionaria de cabello corto las recibió en el sector de asignaciones. Frente a ella descansaba una carpeta delgada junto a una tablilla de inventario mucho más extensa. Después de comprobar sus identidades, giró los documentos para que pudieran leer el encabezado: mantenimiento general del equipo de entrenamiento de la Academia Ninja. La tarea abarcaba el dojo interior, uno de los almacenes y el patio principal utilizado por los estudiantes más jóvenes.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;La Academia aprovecha los fines de semana para revisar sus instalaciones&gt;</span> explicó la funcionaria <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;No hay clases hoy y solo permanecerá el personal necesario. Ustedes deberán limpiar las áreas asignadas, revisar las armas de práctica y reparar cualquier equipo cuyo deterioro no requiera sustitución completa&gt;</span><br />
<br />
Rin recorrió la lista con la mirada. Incluía armas de madera, kunais sin filo, protectores, cuerdas, postes, muñecos de entrenamiento, blancos, colchonetas y herramientas para ejercicios de equilibrio. Cada objeto tenía una casilla destinada a indicar si había sido limpiado, reparado o retirado del servicio. No era una tarea compleja, pero su volumen sugería que ocuparía gran parte del día.<br />
<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;¿Quién determina qué puede repararse y qué debe sustituirse?&gt;</span> preguntó Rin<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El instructor encargado les mostrará el equipo y revisará el resultado al terminar&gt;</span> respondió la funcionaria <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;No deben devolver al uso nada que tenga grietas estructurales, piezas sueltas o daños capaces de provocar una lesión. Si dudan, sepárenlo y anótenlo en el inventario&gt;</span><br />
<br />
Rei examinó las columnas de la tablilla. Algunos elementos aparecían agrupados por cantidad, mientras otros poseían números individuales. Aquello permitiría saber si algo faltaba, pero también significaba que no bastaría con mejorar el aspecto general de la sala. Tendrían que comprobar cada pieza, registrar su estado y dejar una organización que pudiera mantenerse cuando regresaran las clases.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;¿Los materiales de limpieza y reparación se encuentran en la Academia?&gt;</span><br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Sí. El instructor les dará acceso al cuarto de mantenimiento. Hay aceite, lijas, madera de repuesto, cuerda, tela, relleno y herramientas básicas. No afilen las armas metálicas. Son instrumentos de entrenamiento y deben permanecer incapaces de producir cortes graves&gt;</span><br />
<br />
La indicación parecía obvia, pero Rin comprendía por qué figuraba en las instrucciones. Un kunai de práctica no debía ser inútil; necesitaba conservar peso, equilibrio y una punta suficientemente definida para enseñar la posición correcta. Sin embargo, restaurarlo como si se tratara de un arma real convertiría cualquier error de un estudiante en una herida. Mantener equipo de entrenamiento exigía conocer la diferencia entre funcionalidad y peligrosidad.<br />
<br />
La funcionaria les entregó la tablilla, un pase temporal para acceder a los almacenes y el nombre del responsable: Daigo Sazanami, instructor de fundamentos físicos y encargado de las instalaciones aquel fin de semana. Debían presentarse ante él antes de mover cualquier objeto. Una vez terminada la revisión, regresarían al ayuntamiento con su firma para cerrar oficialmente la misión.<br />
<br />
Las hermanas abandonaron el edificio bajo una mañana fría. La niebla se mantenía baja sobre los canales y dejaba gotas diminutas sobre la madera de los puentes. Kirigakure no parecía descansar, aunque el día libre reducía el movimiento de estudiantes y comerciantes. Algunos niños acompañaban a sus familias por las calles; otros corrían entre puestos sin uniforme, disfrutando de unas horas en las que ningún instructor corregiría su postura ni mediría el tiempo de sus ejercicios.<br />
<br />
La Academia Ninja se levantaba en un distrito más abierto, rodeada por patios, muros bajos y edificios destinados a distintas etapas de formación. Rin y Rei conocían el camino demasiado bien. Durante años lo habían recorrido como estudiantes, primero con la incertidumbre de quien todavía no sabía qué esperaba encontrar detrás de aquellas puertas y después con la familiaridad de quien había aprendido dónde terminaban las clases y comenzaban las exigencias verdaderas.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Es extraño volver cuando no hay nadie&gt;</span> comentó Rei mientras el edificio aparecía detrás de la niebla<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Hay alguien&gt;</span> respondió Rin, señalando a un trabajador que cruzaba el patio con una escalera<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Sabes a qué me refiero&gt;</span><br />
<br />
Rin sí lo sabía. La Academia habitual era una suma de voces, carreras, órdenes, impactos y puertas abriéndose al mismo tiempo. Sin estudiantes, el edificio parecía más grande. Las ventanas cerradas reflejaban el cielo gris y los patios conservaban marcas de actividad sin los cuerpos que las habían producido. Era como observar el escenario de un combate después de que todos se hubieran retirado.<br />
<br />
La puerta principal permanecía abierta. Un vigilante revisó su pase y les indicó que encontrarían a Daigo cerca del dojo oriental. Las hermanas atravesaron el vestíbulo, donde varias pizarras conservaban ejercicios escritos desde el día anterior. Había nombres junto a resultados de pruebas, dibujos anatómicos simplificados y recordatorios sobre el control de chakra. El olor a tinta, madera húmeda y polvo era exactamente el mismo que recordaban.<br />
<br />
Sus pasos resonaron por los corredores vacíos. Algunas aulas tenían las puertas abiertas para ventilarse; otras permanecían cerradas, con pupitres visibles detrás de los cristales. Rei miró hacia el aula donde habían recibido varias de sus primeras lecciones. Rin continuó caminando, aunque disminuyó apenas el paso al pasar frente al patio donde alguna vez practicaron desplazamientos hasta que sus piernas dejaron de responder con precisión.<br />
<br />
Encontraron a Daigo Sazanami cargando una caja de herramientas. Era un hombre de poco más de cuarenta años, alto y delgado, con el cabello recogido mediante una cinta oscura. Vestía el uniforme de instructor sin el chaleco habitual y llevaba las mangas dobladas por encima de los antebrazos. Una mancha de polvo atravesaba uno de sus hombros, señal de que su función durante aquel día no consistía únicamente en supervisar.<br />
<br />
Las hermanas se detuvieron frente a él y se presentaron. Daigo observó el pase, comprobó los documentos y después dirigió la mirada hacia la tablilla que Rei sostenía.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Rin y Rei, antiguas alumnas de esta Academia&gt;</span> reconoció <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Recuerdo sus nombres, aunque no llegué a impartirles muchas clases. Hoy descubrirán qué ocurre con todo aquello que los estudiantes dejan caer, rompen, embarran o guardan en el lugar equivocado&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Venimos a completar el mantenimiento asignado&gt;</span> respondió Rin <span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Indíquenos las prioridades&gt;</span><br />
<br />
Daigo las condujo por un corredor lateral hasta el dojo. Antes de abrir, explicó que varias prácticas de la semana habían tenido que trasladarse al interior debido a la lluvia. Los estudiantes entraron y salieron con sandalias cubiertas de barro, utilizaron armas almacenadas junto al patio y devolvieron parte del equipo sin limpiarlo. El personal había retirado aquello que mostraba daños evidentes, pero todavía faltaba una inspección completa.<br />
<br />
Cuando el instructor deslizó la puerta, un olor a humedad encerrada escapó desde el interior. El dojo era una sala amplia, de techo alto y vigas expuestas. Las ventanas permanecían cerradas y la luz entraba mediante paneles de papel oscurecidos por el cielo. El suelo de madera estaba cubierto en varias zonas por colchonetas; algunas continuaban alineadas, mientras otras habían quedado amontonadas contra una pared.<br />
<br />
El barro aparecía en huellas, salpicaduras y manchas secas. Una parte había sido arrastrada sobre el suelo mediante las propias colchonetas, dejando líneas marrones entre las tablas. Cerca de los soportes descansaban bokken, bastones de bambú y armas metálicas de práctica. Varias conservaban tierra adherida a los mangos. Una cesta de protectores permanecía abierta y desprendía el olor de tela húmeda que no había recibido suficiente aire.<br />
<br />
El desorden no era catastrófico. Ninguna pared había colapsado ni existían armas partidas por la mitad sobre el suelo. Sin embargo, cada problema pequeño multiplicaba el siguiente. El barro retenía humedad contra la madera; la humedad ablandaba las fibras; un mango mal secado podía aflojarse y una colchoneta guardada mojada podía desarrollar moho. El deterioro no necesitaba violencia cuando disponía de tiempo.<br />
<br />
Daigo abrió las ventanas y permitió que la corriente fría atravesara la sala.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;La prioridad es recuperar el dojo antes del lunes&gt;</span> explicó <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Después revisarán el almacén y el patio. Todo lo utilizable debe quedar limpio, seco y ordenado. Lo inseguro irá al cuarto de descarte con una anotación clara del daño&gt;</span><br />
<br />
Rei comenzó a revisar la tablilla mientras Rin se acercaba al primer soporte de armas. Había doce bokken registrados, ocho bastones, veinte kunais de práctica, varias cuerdas y seis pares de protectores acolchados. Las cantidades visibles no coincidían con la lista porque parte del equipo todavía se encontraba en el almacén. Antes de limpiar debían reunirlo y determinar qué pertenecía a cada lugar.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Conviene inspeccionar todo antes de empezar&gt;</span> propuso Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Si limpiamos el dojo y después traemos equipo cubierto de barro desde el patio, tendremos que repetir el suelo&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Primero separamos las zonas y trasladamos lo sucio sobre lonas&gt;</span> acordó Rin <span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Después trabajamos de arriba hacia abajo&gt;</span><br />
<br />
Daigo pareció aprobar la decisión.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El cuarto de mantenimiento está al final del corredor&gt;</span> indicó, entregándoles una llave <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Estaré reparando los postigos del edificio norte. Si encuentran algo que exceda una reparación básica, déjenlo separado para que lo revise&gt;</span><br />
<br />
Una vez el instructor se retiró, las hermanas recorrieron el dojo sin mover nada. Rei anotó la posición de cada grupo y marcó los daños visibles. Rin levantó las colchonetas una por una, comprobando si el relleno se había desplazado o si alguna costura comenzaba a abrirse. Dos estaban húmedas en la cara inferior. Otra tenía un desgarro pequeño cerca de una esquina. Las restantes solo necesitaban limpieza.<br />
<br />
Los bokken presentaban estados distintos. Algunos estaban cubiertos de barro seco, pero conservaban la madera firme. Otros mostraban astillas cerca de los puntos de impacto. Uno tenía una grieta delgada que atravesaba casi un tercio de la hoja. Rin flexionó la pieza con cuidado y percibió un crujido. No intentó repararla. Una fisura longitudinal podía abrirse durante un golpe y convertir la madera en fragmentos afilados.<br />
<br />
Rei colocó una marca roja junto a su número.<br />
<br />
Los bastones de bambú parecían resistentes, aunque dos tenían las envolturas de los extremos parcialmente sueltas. Entre los kunais había piezas oxidadas alrededor de las anillas, mangos con vendas deshechas y una punta deformada por impactos repetidos. Ninguna estaba afilada, tal como correspondía, pero algunas acumulaban rebabas metálicas capaces de raspar la piel.<br />
<br />
Los protectores eran el grupo menos agradable de revisar. Habían sido guardados húmedos y mezclados sin orden. Rei separó los pares, comprobó correas y presionó el relleno para detectar zonas endurecidas. Una pechera tenía una hebilla rota. Un protector de antebrazo había perdido parte de la costura. Los demás necesitaban lavado, ventilación y desinfección.<br />
<br />
La inspección del dojo concluyó con un inventario preliminar. Después extendieron dos lonas: una para el equipo reparable y otra para aquello que debía quedar fuera de servicio. Rin transportó cada objeto sin permitir que tocara nuevamente el suelo. Rei colocó etiquetas provisionales con su número y daño, evitando que una pieza descartada pudiera confundirse más tarde con las restauradas.<br />
<br />
El almacén presentaba un problema distinto. No estaba tan sucio como el dojo, pero contenía objetos guardados sin criterio visible. Las cuerdas colgaban mezcladas con correas, los blancos de paja descansaban frente a herramientas que debían permanecer accesibles y varias cajas carecían de rótulos. En un rincón se acumulaban sacos de relleno junto a soportes de madera desmontados.<br />
<br />
Había además equipo procedente del patio: muñecos de entrenamiento con barro alrededor de las bases, tres blancos empapados, postes de equilibrio y varias armas arrojadizas sin filo reunidas dentro de un cubo. El barro todavía estaba fresco en algunas piezas. Alguien las había llevado al interior para protegerlas de otra lluvia, pero el traslado apresurado convirtió el almacén en una extensión del desorden.<br />
<br />
Rei revisó la ventilación y descubrió que una caja bloqueaba la pequeña abertura cercana al techo. Rin la desplazó, permitiendo que el aire circulara. La humedad no desaparecería de inmediato, pero dejaría de permanecer atrapada durante todo el fin de semana.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Si ordenamos por tipo y frecuencia de uso, podrán mantenerlo mejor&gt;</span> observó Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Las armas junto a la puerta, las reparaciones al fondo y los materiales en estantes separados&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Primero tendremos que vaciarlo casi por completo&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Por eso somos dos&gt;</span><br />
<br />
El patio principal completó la magnitud de la tarea. La lluvia de los días anteriores había convertido algunas franjas de tierra en barro espeso. Los desagües laterales estaban parcialmente cubiertos por hojas y arena, impidiendo que el agua abandonara el terreno con rapidez. Los muñecos de entrenamiento permanecían de pie, pero uno se inclinaba porque la base había cedido. Varias dianas mostraban el centro deshecho por cientos de impactos.<br />
<br />
Había cuerdas para escalar enrolladas alrededor de un poste, todavía mojadas. Una escalera horizontal conservaba barro sobre los peldaños inferiores. Cerca del muro descansaban sacos de arena utilizados para fuerza y resistencia; dos tenían pequeñas fugas por las que escapaba el relleno. Los estudiantes no habían destruido el lugar mediante una sola acción. Habían dejado sobre él una semana completa de uso intenso.<br />
<br />
Rin observó el patio con los brazos cruzados.<br />
<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;El dojo puede esperar unos minutos más&gt;</span> decidió <span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Si liberamos los desagües, el terreno empezará a secarse mientras trabajamos dentro&gt;</span><br />
<br />
Rei aceptó. Era la clase de prioridad que no aparecía en una lista, pero reducía el trabajo posterior. Tomaron palas pequeñas, rastrillos y una cesta del cuarto de mantenimiento. Retiraron hojas, piedras y barro acumulado en las canaletas. El agua retenida comenzó a avanzar apenas encontraron el primer paso libre, arrastrando sedimentos hacia el drenaje.<br />
<br />
Rin utilizó la pala para despejar las secciones compactadas. Rei seguía el flujo y retiraba aquello que volvía a acumularse en las curvas. No tardaron demasiado en descubrir una pieza de madera encajada debajo de una rejilla, probablemente parte de algún blanco roto. Al extraerla, el agua aumentó su velocidad y el nivel de los charcos comenzó a descender.<br />
<br />
Después elevaron las cuerdas mojadas sobre soportes cubiertos, separándolas para que el aire alcanzara toda su superficie. Los blancos empapados fueron colocados bajo el alero. Los sacos dañados pasaron a una lona donde podrían coserse sin perder más arena. Con el patio drenando y el equipo protegido, regresaron al interior.<br />
<br />
El trabajo de limpieza comenzó por las vigas y superficies altas del dojo. Rei cubrió las armas con una lona limpia mientras Rin utilizaba un plumero largo para retirar polvo, telarañas y pequeñas acumulaciones de suciedad. Cada movimiento enviaba partículas hacia abajo, confirmando que habría sido inútil limpiar primero el suelo. Rei pasó un paño por los marcos de las ventanas, las repisas y los soportes vacíos.<br />
<br />
El aire frío hizo más soportable el olor a humedad, aunque también entumecía los dedos. Las hermanas mantuvieron las ventanas abiertas. Rin retiró los paneles móviles de los soportes para limpiar detrás de ellos y encontró varias piezas pequeñas: una venda, dos proyectiles de madera y una nota doblada que contenía un dibujo poco respetuoso de algún instructor. Rei leyó el nombre escrito en una esquina antes de guardar el papel dentro de la caja de objetos perdidos.<br />
<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Podríamos dejarlo donde estaba&gt;</span> sugirió Rin<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;La misión incluye ordenar&gt;</span> respondió Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;No proteger la reputación artística de los estudiantes&gt;</span><br />
<br />
Terminadas las superficies altas, se ocuparon de las colchonetas. Prepararon agua tibia con una solución de limpieza suave y extendieron cada pieza sobre una sección seca. Rei retiraba el barro con un cepillo de cerdas blandas, trabajando desde los bordes hacia el centro para no introducirlo en las costuras. Rin enjuagaba y presionaba las colchonetas sin doblarlas, expulsando el exceso de humedad.<br />
<br />
La pieza desgarrada requirió más atención. El relleno estaba intacto y la abertura no superaba la longitud de un dedo, por lo que podía repararse. Rin limpió los bordes, los dejó secar y eligió un hilo resistente del cuarto de mantenimiento. Sus puntadas fueron pequeñas, tensas y regulares. No buscaba que la reparación resultara invisible; necesitaba impedir que un pie enganchara la costura y ampliara el daño.<br />
<br />
Las dos colchonetas húmedas no mostraban moho, pero conservaron un olor desagradable. Rei las desinfectó y las dejó extendidas cerca de las ventanas. Cada cierto tiempo las giraría para que ambos lados recibieran aire. La rapidez no justificaba devolverlas al suelo antes de estar secas. Un dojo parcialmente cubierto durante unas horas era preferible a uno lleno de equipo deteriorándose desde dentro.<br />
<br />
A continuación enfrentaron el suelo. Primero recogieron los fragmentos sueltos y barrieron toda la sala, incluyendo los espacios bajo los soportes. El barro seco se desprendía en placas finas. En algunas zonas tuvieron que humedecerlo para evitar rayar la madera. Rin trabajaba sobre las manchas más resistentes, mientras Rei recogía el agua sucia antes de que se extendiera entre las tablas.<br />
<br />
El color natural del suelo comenzó a reaparecer gradualmente. Las líneas marrones desaparecieron y las zonas opacas recuperaron un brillo moderado. No utilizaron suficiente agua para empapar la madera; limpiaban secciones pequeñas y las secaban de inmediato. Cuando terminaron la primera mitad, trasladaron sobre telas limpias aquello que debía permanecer dentro y repitieron el proceso en la segunda.<br />
<br />
El dojo vacío y húmedo ofrecía una imagen distinta. Sin armas desordenadas, colchonetas amontonadas ni barro, la amplitud de la sala resultaba evidente. Rin observó las tablas limpias y recordó cuántas veces había golpeado aquel suelo durante prácticas de caída. Entonces nunca se había preguntado quién revisaba las superficies, cosía las colchonetas o lijaba los bokken después de que los estudiantes se marchaban.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Cuando éramos alumnas, todo aparecía listo cada mañana&gt;</span> comentó Rei, siguiendo una idea semejante<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Alguien lo preparaba&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Lo sabemos ahora&gt;</span><br />
<br />
La limpieza del espacio era apenas una parte. Tras dejar secar el suelo, llevaron las armas reparables a una mesa larga. Rin comenzó por los bokken. Retiró el barro mediante paños húmedos y dejó que la madera perdiera cualquier resto de agua antes de utilizar la lija. No eliminó marcas profundas que formaban parte del desgaste normal; se concentró en astillas, bordes levantados y superficies capaces de herir las manos.<br />
<br />
Cada arma fue inspeccionada nuevamente después del lijado. Rin pasaba los dedos desde la empuñadura hasta la punta buscando irregularidades que los ojos pudieran ignorar. Dos bokken tenían daños alrededor del mango y necesitaron una envoltura nueva. Rei cortó tiras iguales de tela resistente, mientras su hermana las ajustaba manteniendo el mismo grosor en toda la superficie.<br />
<br />
El bokken agrietado permaneció sobre la lona de descarte. Rei escribió que la fisura atravesaba la hoja y recomendó sustitución. Otro presentaba una marca sospechosa, pero al lijarla descubrieron que era superficial. Rin lo probó mediante una flexión controlada y varios movimientos suaves. No escuchó crujidos ni sintió desplazamientos internos. Fue devuelto al grupo utilizable con una anotación sobre la reparación.<br />
<br />
Los bastones de bambú recibieron limpieza, secado y una capa ligera de aceite apropiado. Las envolturas sueltas fueron retiradas por completo antes de reemplazarse. Mantener parte de una atadura dañada habría creado diferencias de presión y puntos donde los dedos podían quedar atrapados. Rei midió la longitud de cada tira y Rin realizó los nudos, ocultando los extremos para que no se soltaran durante los giros.<br />
<br />
El trabajo con los kunais exigió otra clase de precisión. Primero los sumergieron parcialmente en una solución destinada a ablandar el óxido superficial, evitando que las vendas absorbieran más humedad. Después frotaron el metal con cepillos pequeños. Las manchas rojizas desaparecieron y revelaron una superficie opaca, marcada por impactos pero todavía resistente.<br />
<br />
Rin examinó las anillas y uniones. Dos estaban flojas. Utilizó unas pinzas para corregirlas y comprobó que no quedaran bordes sobresalientes. La punta deformada fue suavizada únicamente hasta retirar la rebaba. No intentó convertirla en un filo. Rei envolvió de nuevo los mangos, manteniendo suficiente textura para evitar que resbalaran sin añadir un grosor incómodo.<br />
<br />
Uno de los kunais tenía una fractura cerca de la anilla. La abertura era pequeña, pero soportaría toda la fuerza cuando un estudiante practicara giros o recuperación mediante cuerda. Ninguna reparación básica garantizaba que resistiera. Fue colocado junto al bokken agrietado y registrado para sustitución.<br />
<br />
La cesta de protectores ocupó buena parte de la siguiente hora. Prepararon recipientes separados para lavar tela, limpiar superficies rígidas y guardar piezas pequeñas. Rei retiró las correas cuando era posible, evitando que la humedad quedara atrapada bajo ellas. Rin cepilló las zonas endurecidas por barro y sudor seco. El agua cambió de color varias veces antes de que la tela comenzara a recuperar su aspecto original.<br />
<br />
La pechera con la hebilla rota podía repararse. En el cuarto de mantenimiento encontraron una pieza de tamaño compatible. Rin retiró la anterior, comprobó las costuras que sostenían la correa y colocó el nuevo cierre. Tiró varias veces desde ángulos distintos, reproduciendo la tensión de un impacto. La hebilla permaneció firme.<br />
<br />
El protector de antebrazo necesitaba una costura nueva y una pequeña redistribución del relleno. Rei abrió solamente el tramo necesario, acomodó el material y sostuvo los bordes mientras Rin cosía. Antes de cerrarlo por completo comprobaron que no se hubiera formado ninguna zona dura. Un protector diseñado para reducir golpes podía causar lesiones si concentraba toda la presión en una acumulación de relleno.<br />
<br />
Dejaron las piezas lavadas sobre estantes abiertos y rotulados. No volverían a la cesta hasta estar completamente secas. Rei escribió una nota indicando que el equipo debía permanecer ventilado durante el resto del fin de semana. Así evitaban que un instructor posterior interpretara la separación como desorden y lo guardara prematuramente.<br />
<br />
Al llegar el mediodía, habían limpiado el dojo y revisado la mayor parte del equipo interior. El frío continuaba entrando por las ventanas, pero la actividad mantenía sus cuerpos calientes. Las manos mostraban restos de aceite, polvo de madera y pequeñas marcas producidas por las herramientas. Ninguna se quejó.<br />
<br />
Daigo regresó para comprobar el progreso. Recorrió la sala sin pisar las colchonetas húmedas, inspeccionó las armas terminadas y levantó el protector cuya hebilla habían sustituido. No ofreció elogios inmediatos. Flexionó la correa, examinó las costuras y tomó el bokken descartado para observar la grieta.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Correcto&gt;</span> determinó <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Muchos intentan salvar una pieza porque creen que descartar equipo significa haber fallado en la reparación. El verdadero fallo sería devolverla al soporte y esperar a que se rompa en manos de un estudiante&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Una reparación que no devuelve seguridad no es una reparación&gt;</span> respondió Rin<br />
Daigo dejó el bokken sobre la lona roja.<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Cuando terminen, guardaré estas piezas en el depósito de baja. ¿Han revisado ya el patio?&gt;</span><br />
<br />
Rei le mostró las anotaciones sobre el drenaje, las cuerdas, los blancos y los sacos. El instructor leyó el inventario y añadió que podían reemplazar el centro de dos dianas utilizando los rollos de paja almacenados al fondo. El tercer blanco tenía el marco deformado y necesitaba una revisión más profunda. Debían retirarlo del servicio.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Tómense un descanso antes de continuar&gt;</span> indicó Daigo <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El mantenimiento también empeora cuando quien lo realiza deja de prestar atención por cansancio&gt;</span><br />
<br />
Las hermanas aceptaron. Cerraron parcialmente las ventanas para evitar que una corriente repentina desplazara las herramientas y se sentaron bajo el alero exterior con el almuerzo que habían llevado. Arroz, pescado y verduras conservaron algo de calor dentro de los recipientes. Frente a ellas, el patio continuaba secándose. El agua ya no formaba charcos profundos y el barro comenzaba a endurecerse en las zonas más elevadas.<br />
<br />
Durante varios minutos comieron sin hablar. El trabajo manual producía una clase de cansancio diferente al entrenamiento. No había adrenalina, oposición ni un objetivo capaz de reaccionar. Cada resultado dependía únicamente de atención, paciencia y repetición. Era sencillo, pero no permitía descuidos. Una venda mal colocada o una costura débil podía esperar días antes de revelar el error.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;La Academia utiliza más equipo del que parecía cuando estudiábamos aquí&gt;</span> dijo Rei mientras cerraba su recipiente<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Porque entonces solo veíamos lo que nos entregaban&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Y probablemente devolvimos más de una pieza llena de barro&gt;</span><br />
Rin contempló el patio.<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Probablemente&gt;</span> admitió, aunque la palabra le resultó menos cómoda que cualquier reparación<br />
<br />
Después del descanso regresaron al almacén. Para limpiarlo necesitaban retirar parte de su contenido, pero el patio seguía demasiado húmedo para utilizarlo como zona temporal. Extendieron lonas sobre el corredor cubierto y trasladaron allí cajas, armas y materiales. Cada objeto recibió una etiqueta para conservar su categoría.<br />
<br />
Una vez despejado el centro, barrieron el polvo acumulado y limpiaron las estanterías. Encontraron clavos sueltos, trozos de cuerda demasiado cortos para ser útiles y envases vacíos mezclados con materiales nuevos. Rei separó aquello que podía reutilizarse, lo que debía desecharse y lo que pertenecía a objetos perdidos. Rin comprobó la estabilidad de cada estante y ajustó dos soportes flojos.<br />
<br />
La organización se construyó desde el fondo hacia la puerta. Las piezas en espera de reparación quedaron en un sector claramente marcado, lejos del equipo utilizable. Las herramientas ocuparon el estante más accesible, ordenadas por función. Los rollos de cuerda fueron desenredados y colgados individualmente. Las vendas, telas y materiales de relleno quedaron dentro de cajas rotuladas.<br />
<br />
Rei creó una zona para equipo húmedo cerca de la ventilación. Así, cualquier instructor que necesitara guardar algo después de una práctica bajo la lluvia tendría un lugar específico donde dejarlo sin contaminar el resto del almacén. Rin instaló dos barras sencillas utilizando madera disponible, suficientes para colgar protectores y cuerdas mientras se secaban.<br />
<br />
Las armas de entrenamiento fueron distribuidas sobre soportes según su tipo. Los bokken no quedaron mezclados con bastones ni las piezas revisadas junto a aquellas pendientes. Rei comparó nuevamente las cantidades con la tablilla. Faltaba un kunai de práctica, pero lo encontraron dentro de una caja de blancos pequeños. También apareció una cuerda registrada como perdida, enrollada alrededor de la base desmontada de un muñeco.<br />
<br />
Cada hallazgo demostraba que el inventario no solo servía para contar objetos. Permitía reconstruir cómo se utilizaban, dónde se abandonaban y qué clase de desorden podía convertirse después en una carencia aparente. Una Academia que comprara reemplazos para piezas simplemente extraviadas desperdiciaría recursos; una que asumiera que todo seguía allí sin comprobarlo podía iniciar una clase con equipo insuficiente.<br />
<br />
Con el almacén limpio y organizado, trasladaron las piezas destinadas al patio hacia el corredor. Comenzaron por los muñecos de entrenamiento. Había cuatro. Dos solo necesitaban limpieza y relleno adicional; uno tenía la cubierta rasgada; el último se inclinaba debido a la base debilitada.<br />
<br />
Rin retiró la cubierta de los dos primeros y examinó el interior. La paja se había compactado por los impactos, dejando zonas casi vacías. Rei añadió relleno en capas pequeñas mientras Rin presionaba y giraba el muñeco para distribuirlo. No buscaban endurecerlo demasiado. Debía ofrecer resistencia, pero también absorber golpes sin devolver toda la fuerza hacia las articulaciones del estudiante.<br />
<br />
La cubierta rasgada fue limpiada antes de repararse. El desgarro se encontraba sobre una zona de impacto frecuente y una costura simple volvería a abrirse. Rin colocó por dentro un parche de tela resistente, ampliando la superficie que soportaría la tensión. Rei cosió el exterior con puntadas cruzadas. La reparación quedó visible, pero firme.<br />
<br />
La base inclinada exigió desmontaje. Al retirar el muñeco encontraron una tabla hinchada por la humedad. Los tornillos habían perdido agarre y una esquina comenzaba a deshacerse. No podían devolverla al patio. Buscaron madera de repuesto con dimensiones compatibles y construyeron una nueva pieza, utilizando la anterior como guía.<br />
<br />
Rin midió y cortó. Rei marcó los puntos de unión y comprobó los ángulos. Trabajaron con cuidado para no producir una base ligeramente torcida que solo trasladara el problema. Después de lijar los bordes, aplicaron una capa protectora y dejaron secar la madera antes de ensamblarla.<br />
<br />
Mientras esperaban, repararon los sacos de arena. Colocaron recipientes debajo para recoger cualquier relleno que escapara y limpiaron la tela alrededor de las aberturas. Uno tenía una costura desgastada; el otro, una perforación producida probablemente por una herramienta de entrenamiento mal dirigida. Ambos recibieron parches interiores y exteriores.<br />
<br />
Antes de cerrarlos, compararon su peso con los sacos intactos. Añadieron la arena recuperada y completaron lo necesario desde el almacén. Un saco demasiado ligero alteraría el ejercicio; uno excesivamente lleno sería más rígido y peligroso. Rei utilizó una balanza sencilla para mantenerlos dentro del mismo rango.<br />
<br />
Las cuerdas secándose bajo el alero fueron revisadas centímetro a centímetro. La humedad por sí sola no las inutilizaba, pero podía ocultar fibras rotas. Rin sostenía cada tramo bajo tensión moderada mientras Rei buscaba adelgazamientos, nudos duros y zonas deshilachadas. Dos cuerdas estaban en buen estado después de limpiarse. Una mostraba daños cerca del extremo superior.<br />
<br />
Podían recortar aquella sección y conservar una longitud útil para ejercicios menores, pero ya no debía emplearse en escalada. Rei modificó su etiqueta y la trasladó a la categoría de cuerda auxiliar. La decisión evitaba desperdiciarla sin fingir que conservaba su función original.<br />
<br />
La cuerda de escalada más larga tenía un desgaste central imposible de eliminar mediante un corte corto. Fue retirada del servicio. Rin la colocó junto al equipo descartado y escribió que no debía reutilizarse para sostener peso humano. Tal vez serviría, después de dividirla, para amarres o reparaciones, pero esa decisión correspondería al encargado.<br />
<br />
Los blancos de paja requerían desmontar el centro destruido. Retiraron los fragmentos sueltos, limpiaron los marcos y comprobaron que la madera no tuviera grietas. Dos marcos estaban firmes. Rei preparó rollos compactos de paja y Rin los ajustó dentro de la estructura hasta recuperar una superficie uniforme. Después cubrieron el frente con una nueva capa de material y marcaron círculos de referencia.<br />
<br />
No intentaron dejar las dianas perfectas como ornamentos. Debían resistir impactos, mostrar con claridad el punto de contacto y permitir que las armas de práctica se retiraran sin desarmar toda la superficie. Rin probó la compactación presionando varios sectores; Rei comprobó que el centro no estuviera mucho más duro que los bordes.<br />
<br />
El tercer blanco tenía el marco torcido. Una de las uniones se había desplazado y la madera mostraba una fisura cerca del soporte. Tal como indicó Daigo, fue separado. Rei describió el daño en el inventario y anotó que no debía colocarse de pie, porque podía caer incluso sin recibir un impacto.<br />
<br />
La base nueva del muñeco estuvo seca para entonces. Ensamblaron las piezas y colocaron el cuerpo encima. Rin empujó desde cuatro direcciones con una fuerza progresiva. La estructura se inclinaba ligeramente, como debía hacer para absorber golpes, pero regresaba al centro sin desplazar los apoyos. Rei revisó cada tornillo antes de aprobarla.<br />
<br />
Llegó entonces el momento de limpiar el patio. La mayor parte del agua se había drenado y podían trabajar sin hundirse a cada paso. Rastrillaron la superficie, distribuyendo la tierra acumulada y retirando piedras capaces de provocar tropiezos. No intentaron eliminar todo el barro de un terreno exterior en Kirigakure; buscaron recuperar una superficie regular y despejada.<br />
<br />
Rin rellenó dos depresiones donde el agua solía acumularse. Rei mantuvo una inclinación suave hacia las canaletas para conservar el drenaje. Compactaron la tierra en capas, evitando crear montículos que se deformaran durante la primera clase. Después limpiaron los bordes de piedra y comprobaron nuevamente el flujo vertiendo varios recipientes de agua en puntos distintos.<br />
<br />
El líquido recorrió el terreno y alcanzó las canaletas sin formar charcos nuevos. Una sección avanzó más despacio, revelando una pendiente insuficiente. Corrigieron la tierra y repitieron la prueba. Esta vez el agua siguió el camino previsto.<br />
<br />
La escalera horizontal fue lavada y secada. Rin comprobó cada peldaño colgándose parcialmente y aplicando presión lateral. Uno emitió un crujido leve. Al examinarlo descubrieron que la madera estaba sana, pero el soporte metálico se había aflojado. Ajustaron los pernos y repitieron la prueba hasta eliminar el movimiento.<br />
<br />
Los postes de equilibrio recibieron una inspección semejante. El barro ocultaba pequeñas grietas en la superficie, así que primero los limpiaron y dejaron secar. Dos solo necesitaban lijado. Otro tenía una astilla levantada que podía atravesar una sandalia o herir un pie descalzo durante ejercicios de chakra. Rin la retiró y suavizó la zona sin modificar la altura.<br />
<br />
Una plataforma presentaba desgaste suficiente para necesitar reemplazo futuro, aunque todavía era estable. Rei la registró como equipo bajo observación y recomendó revisarla nuevamente después de la siguiente semana. El mantenimiento no siempre terminaba con una pieza reparada o descartada; a veces consistía en reconocer que el deterioro había comenzado y vigilar su avance.<br />
<br />
Con el terreno preparado, devolvieron los muñecos, blancos, sacos y postes a sus posiciones. Utilizaron las marcas antiguas del patio como referencia, pero corrigieron distancias que se habían reducido por desplazamientos sucesivos. Rei midió los espacios entre equipos para permitir circulación segura. Rin fijó las bases y comprobó que ningún elemento invadiera la trayectoria de otro ejercicio.<br />
<br />
El patio recuperó una estructura legible. Los blancos formaban una línea uniforme, los muñecos dejaban corredores entre sí y los sacos colgaban a suficiente distancia para balancearse sin chocar. Las cuerdas aptas para escalada volvieron a sus soportes; la auxiliar quedó rotulada en el almacén. El equipo descartado permaneció separado.<br />
<br />
A media tarde, las colchonetas estaban secas. Las hermanas regresaron al dojo para colocarlas. Antes de cubrir el suelo, Rei pasó un paño limpio por cada sección y Rin revisó las reparaciones una última vez. Alinearon las piezas sin dejar espacios donde un pie pudiera hundirse. La colchoneta cosida quedó cerca de un borde accesible para facilitar futuras inspecciones, no oculta bajo otras.<br />
<br />
Las armas regresaron a los soportes de acuerdo con su tipo y tamaño. Los kunais fueron contados, los bokken orientados en la misma dirección y los bastones asegurados para que ninguno cayera al retirar otro. Los protectores todavía necesitaban ventilación, por lo que permanecieron en el estante abierto con la nota correspondiente.<br />
<br />
Rei actualizó la tablilla. Cada línea recibió una marca: limpio, reparado, reorganizado, pendiente de secado o retirado. Añadió observaciones sobre la plataforma desgastada, el sistema de drenaje, la cuerda reclasificada y los equipos descartados. La escritura era pequeña y ordenada, suficientemente clara para que otra persona pudiera reconstruir todo el trabajo sin preguntarles.<br />
<br />
Rin realizó una inspección final como si fuera una estudiante a punto de utilizar el lugar. Caminó desde la entrada hasta las colchonetas, tomó un bokken, comprobó el agarre y lo devolvió. Se colocó un protector reparado, tensó la correa y movió el brazo. Después salió al patio, recorrió los postes y golpeó uno de los muñecos con la palma.<br />
<br />
Nada se desplazó de forma peligrosa. No aparecieron bordes, piezas sueltas ni superficies resbaladizas.<br />
<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Está listo para revisión&gt;</span> determinó<br />
<br />
Encontraron a Daigo en el edificio norte terminando de colocar un postigo. El instructor guardó sus herramientas y las acompañó de regreso. La luz de la tarde había comenzado a debilitarse, pero todavía era suficiente para inspeccionar el patio. Rei le entregó la tablilla antes de iniciar el recorrido.<br />
<br />
Daigo revisó primero el drenaje. Observó las canaletas despejadas, las zonas rellenadas y la pendiente corregida. Después examinó los blancos, presionó los centros nuevos y movió el marco descartado sin intentar levantarlo. Leyó las anotaciones correspondientes y asintió.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El marco debe ir al taller de carpintería&gt;</span> confirmó <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Hicieron bien en no reforzarlo únicamente desde fuera. Habría parecido estable hasta recibir el primer impacto&gt;</span><br />
<br />
Pasó a los muñecos. Probó la base reconstruida con golpes controlados y comprobó que regresara a su posición. Inspeccionó el parche, los sacos y los soportes de la escalera horizontal. No encontró nada que obligara a repetir el trabajo.<br />
<br />
Dentro del almacén se detuvo durante más tiempo. Los rótulos, la zona húmeda y la separación del equipo dañado alteraban por completo el espacio. Daigo abrió varias cajas y comprobó que sus contenidos coincidieran con las etiquetas. Después observó las barras instaladas cerca de la ventilación.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Esto no figuraba en la misión&gt;</span> señaló<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;El equipo húmedo estaba mezclado con el utilizable&gt;</span> explicó Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Si existe un lugar definido para secarlo, será menos probable que vuelva a guardarse de la misma forma&gt;</span><br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Una reparación evita un problema una vez. Una buena organización evita tener que repararlo cada semana&gt;</span> respondió Daigo<br />
<br />
El dojo fue la última área. El instructor retiró un bokken del soporte, revisó su superficie y comprobó las nuevas envolturas. Levantó varios kunais, prestando atención a las anillas, puntas y mangos. Después inspeccionó las colchonetas, incluida la costura visible.<br />
<br />
Rin observaba sus manos en lugar de su rostro. Un evaluador podía mantener una expresión neutra y aun así revelar una falla mediante el tiempo que dedicaba a una pieza. Daigo no regresó sobre ninguna reparación ni separó equipo adicional. Finalmente llegó hasta la lona de descarte y leyó las etiquetas.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Un bokken, un kunai, una cuerda de escalada y un blanco completo fuera de servicio&gt;</span> enumeró <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Además de una plataforma bajo observación y protectores pendientes de secado&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Las cantidades y los motivos están registrados en la última sección&gt;</span><br />
<br />
Daigo firmó la tablilla.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;La Academia acepta el trabajo&gt;</span> declaró <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El dojo puede utilizarse el lunes y el patio estará listo si no recibimos otra lluvia intensa. Yo trasladaré el equipo descartado y comprobaré los protectores mañana&gt;</span><br />
<br />
La misión estaba completada, pero las hermanas aún guardaron las herramientas utilizadas. Limpiaron cepillos, vaciaron recipientes y devolvieron las lijas, aceites y agujas a sus lugares. Un espacio reparado no podía considerarse listo si el mantenimiento dejaba tras de sí otro desorden.<br />
<br />
Daigo las esperó junto a la salida del dojo. Cuando terminaron, cerró las ventanas hasta dejar únicamente una abertura mínima para ventilación y aseguró la puerta del almacén. El edificio recuperó el silencio del fin de semana.<br />
<br />
Antes de marcharse, Rin miró una última vez el patio. La ausencia de estudiantes ya no hacía que pareciera abandonado. Los muñecos esperaban alineados, las dianas mostraban centros nuevos y las cuerdas colgaban sin tocar el suelo. Todo estaba inmóvil, pero preparado para recibir movimiento.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El lunes nadie preguntará quién hizo este trabajo&gt;</span> dijo Daigo, siguiendo su mirada <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Entrarán, tomarán las armas y asumirán que siempre estuvieron listas. Así suele funcionar el mantenimiento&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;No necesitamos que lo pregunten&gt;</span> respondió Rin<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Esa es la respuesta correcta&gt;</span><br />
<br />
Rei inclinó la cabeza para despedirse. Las hermanas atravesaron nuevamente los corredores. Las sombras se habían alargado dentro de las aulas y el aire era más frío. Aun así, el edificio parecía menos distante que durante su llegada. Habían recorrido su estructura no como alumnas, sino como responsables temporales de que otros pudieran entrenar allí con seguridad.<br />
<br />
Al pasar frente a su antigua aula, Rei redujo el paso.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;El lunes alguien utilizará el bokken que reparaste&gt;</span> comentó <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Probablemente lo golpeará contra otro hasta volver a marcarlo&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Para eso existe&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Y alguien ensuciará otra vez el suelo&gt;</span><br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;También para eso existe&gt;</span><br />
<br />
Rei sonrió. La limpieza no pretendía conservar el dojo intacto, sino permitir que volviera a ensuciarse mediante un uso correcto. El equipo no debía permanecer perfecto dentro de un almacén; debía resistir prácticas, errores y aprendizajes. El mantenimiento era el intervalo que devolvía seguridad entre una generación de golpes y la siguiente.<br />
<br />
El vigilante de la entrada comprobó la firma de Daigo antes de permitirles abandonar el recinto con la tablilla. Afuera, la niebla había aumentado. Las luces de Kirigakure comenzaban a encenderse a lo largo de las calles y los canales devolvían reflejos amarillos sobre el agua oscura.<br />
<br />
El cansancio se había instalado en sus hombros y manos. Rin llevaba una pequeña marca producida por la aguja; Rei conservaba polvo de paja adherido a una manga. Ninguna parecía haber completado una misión heroica. No había heridas de combate, enemigos detenidos ni ciudadanos esperando para agradecerles.<br />
<br />
Sin embargo, el resultado permanecería detrás de ellas. Decenas de estudiantes regresarían el lunes a un patio sin charcos peligrosos, colchonetas limpias, armas revisadas y equipos incapaces de romperse durante el primer movimiento. La prevención rara vez producía una escena memorable porque su éxito consistía precisamente en aquello que no llegaba a suceder.<br />
<br />
El ayuntamiento estaba todavía más silencioso cuando regresaron. La funcionaria de la mañana permanecía en el sector de asignaciones, organizando documentos antes del cambio de turno. Levantó la mirada al reconocerlas y recibió la tablilla firmada.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;¿El instructor aceptó el mantenimiento?&gt;</span> preguntó<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Sí. El dojo, el almacén y el patio quedaron limpios y organizados&gt;</span> informó Rei <span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Reparamos las piezas recuperables y separamos cuatro elementos que no podían volver al servicio de forma segura. También registramos una plataforma que necesitará seguimiento&gt;</span><br />
<br />
La funcionaria leyó cada anotación. Se detuvo sobre las observaciones del drenaje y la nueva zona para equipo húmedo. Después comprobó la firma de Daigo y colocó el sello del ayuntamiento en la parte inferior.<br />
<br />
<span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;Misión completada&gt;</span> declaró <span style="color: #cccccc;" class="mycode_color">&lt;El informe será enviado a la administración de la Academia y las sustituciones se tramitarán con el inventario de la próxima semana&gt;</span><br />
<br />
Rin observó cómo la tablilla desaparecía dentro de la carpeta. Todo el trabajo de la jornada quedaba reducido a varias casillas, algunas notas y un sello. Era suficiente. Un informe no necesitaba reproducir el olor a humedad, el barro entre las tablas ni el tiempo empleado en revisar cada fibra de una cuerda. Solo debía garantizar que las decisiones quedaran registradas.<br />
<br />
Las hermanas abandonaron el ayuntamiento cuando la noche terminaba de cubrir Kirigakure. El frío mordía con mayor fuerza y la neblina se había elevado hasta ocultar parcialmente los tejados. Caminaron juntas hacia casa, con las manos cansadas y el olor de aceite, madera y tela limpia todavía adherido a sus ropas.<br />
<br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Mañana podríamos descansar&gt;</span> sugirió Rei<br />
<span style="color: #CF2BE7;" class="mycode_color">&lt;Mañana revisaremos nuestras propias armas&gt;</span><br />
<span style="color: #7FDBFF;" class="mycode_color">&lt;Debí imaginarlo&gt;</span><br />
<br />
Rin continuó avanzando sin ofrecer otra respuesta. Después de pasar un día entero observando lo que el barro, la humedad y los golpes podían hacer sobre herramientas descuidadas, no pensaba permitir que sus cadenas recibieran un trato inferior al equipo de la Academia.<br />
<br />
A sus espaldas, el edificio permanecía cerrado y silencioso. El lunes volvería a llenarse de voces, carreras y órdenes. Las colchonetas recibirían nuevas caídas, los blancos soportarían nuevos impactos y algún estudiante dejaría barro donde no debía. Nada permanecería impecable durante mucho tiempo.<br />
<br />
Pero cuando las puertas se abrieran, todo estaría preparado.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[FIC graduación] Un juramento entre la niebla]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14580</link>
			<pubDate>Sun, 16 Aug 2026 14:18:00 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=828">Seika Aobara</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14580</guid>
			<description><![CDATA[Las voces en la cabeza de Seika eran casi tan fuertes como el murmullo a su alrededor, pese a que lograba escuchar las voces y las risas de felicidad de los recién graduados.<br />
<br />
Comenzó a observar a su alrededor pero a pesar de haber pasado mucho tiempo junto a ellos, no recordaba sus caras. Para ella, los rostros eran solo siluetas borrosas y vacías que seguramente olvidaría al salir de aquel recinto.<br />
<br />
Seika permanecía de pie al fondo del lugar, llamando la atención de los curiosos por su estatura descomunal. Su chaqueta azul abierta dejaba ver el brillo de su atuendo ceñido y la bufanda roja que caía con elegancia sobre sus hombros.<br />
<br />
Sostenía entre sus manos enguantadas la banda ninja de Kirigakure recién entregada.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"> —Qué color más feo — </span></span>le dijo a su hermano, quien de inmediato le respondió.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">"Puedes teñirla cuando salgamos de acá, la sangre siempre da un buen tono."</span><br />
</span><br />
Seika soltó una pequeña sonrisa. Aunque la propuesta era tentadora, no creía que el rojo fuese el color adecuado. Pasó la yema de sus dedos sobre el metal frío antes de ajustársela con firmeza en la frente.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">—¿Lo escuchas, hermano? — </span></span>susurró inclinando apenas la cabeza hacia su espalda, donde reposaban las fundas de Poseidón—. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Dicen que hoy dejamos de ser estudiantes. El primer paso para lo que tenemos que hacer, ¿no crees?</span></span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">"Ahora podremos empezar la cacería."</span><br />
</span><br />
Una pausa breve se formó en sus labios pintados de azul, asintiendo suavemente como si acabara de recibir una respuesta clara de parte de su hermano.<br />
Al notar las miradas desconcertadas de algunos instructores ante su conversación a solas, Seika no se molestó en disimular. Alzó el rostro, dibujó una sonrisa altiva y le guiñó un ojo al que estaba más cerca de ella.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">—No te confundas, amor, solo hablo con los muertos, si estoy loca, pero no es por hablar con Poseidón! </span></span>—declaró con voz firme y clara frente a los presentes, mientras acomodaba su cabellera con una mano para terminar de ajustarse la banda.<br />
<br />
Al terminar, se acercó a uno de los espejos, donde aprobó su atuendo.<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Hermano, ya con este rango tendré el permiso para moverme entre la niebla, y la Rosa Azul jamás olvida una deuda de sangre.[b]—</span>[/b]</span><br />
<br />
Llevó una de sus manos a la espalda, donde tocó la empuñadura de su arma para sentirse más cerca de su hermano. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">—Un Aobara no jura en vano, y aquellos que nos arrebataron todo van a escuchar cómo se les detiene el corazón.[b]—</span></span>[/b]<br />
<br />
Las personas a su alrededor habían optado por alejarse, pues para la loquita de la academia no era la primera vez que conversaba con su espada.<br />
<br />
Acomodó la empuñadura ornamentada a su espalda, dio media vuelta con paso firme y pesado, y salió del recinto hacia las calles brumosas de la aldea, lista para reclamar su primer encargo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Las voces en la cabeza de Seika eran casi tan fuertes como el murmullo a su alrededor, pese a que lograba escuchar las voces y las risas de felicidad de los recién graduados.<br />
<br />
Comenzó a observar a su alrededor pero a pesar de haber pasado mucho tiempo junto a ellos, no recordaba sus caras. Para ella, los rostros eran solo siluetas borrosas y vacías que seguramente olvidaría al salir de aquel recinto.<br />
<br />
Seika permanecía de pie al fondo del lugar, llamando la atención de los curiosos por su estatura descomunal. Su chaqueta azul abierta dejaba ver el brillo de su atuendo ceñido y la bufanda roja que caía con elegancia sobre sus hombros.<br />
<br />
Sostenía entre sus manos enguantadas la banda ninja de Kirigakure recién entregada.<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"> —Qué color más feo — </span></span>le dijo a su hermano, quien de inmediato le respondió.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">"Puedes teñirla cuando salgamos de acá, la sangre siempre da un buen tono."</span><br />
</span><br />
Seika soltó una pequeña sonrisa. Aunque la propuesta era tentadora, no creía que el rojo fuese el color adecuado. Pasó la yema de sus dedos sobre el metal frío antes de ajustársela con firmeza en la frente.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">—¿Lo escuchas, hermano? — </span></span>susurró inclinando apenas la cabeza hacia su espalda, donde reposaban las fundas de Poseidón—. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Dicen que hoy dejamos de ser estudiantes. El primer paso para lo que tenemos que hacer, ¿no crees?</span></span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">"Ahora podremos empezar la cacería."</span><br />
</span><br />
Una pausa breve se formó en sus labios pintados de azul, asintiendo suavemente como si acabara de recibir una respuesta clara de parte de su hermano.<br />
Al notar las miradas desconcertadas de algunos instructores ante su conversación a solas, Seika no se molestó en disimular. Alzó el rostro, dibujó una sonrisa altiva y le guiñó un ojo al que estaba más cerca de ella.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">—No te confundas, amor, solo hablo con los muertos, si estoy loca, pero no es por hablar con Poseidón! </span></span>—declaró con voz firme y clara frente a los presentes, mientras acomodaba su cabellera con una mano para terminar de ajustarse la banda.<br />
<br />
Al terminar, se acercó a uno de los espejos, donde aprobó su atuendo.<span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"> <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">—Hermano, ya con este rango tendré el permiso para moverme entre la niebla, y la Rosa Azul jamás olvida una deuda de sangre.[b]—</span>[/b]</span><br />
<br />
Llevó una de sus manos a la espalda, donde tocó la empuñadura de su arma para sentirse más cerca de su hermano. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">—Un Aobara no jura en vano, y aquellos que nos arrebataron todo van a escuchar cómo se les detiene el corazón.[b]—</span></span>[/b]<br />
<br />
Las personas a su alrededor habían optado por alejarse, pues para la loquita de la academia no era la primera vez que conversaba con su espada.<br />
<br />
Acomodó la empuñadura ornamentada a su espalda, dio media vuelta con paso firme y pesado, y salió del recinto hacia las calles brumosas de la aldea, lista para reclamar su primer encargo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Silencio y palabras]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14552</link>
			<pubDate>Thu, 13 Aug 2026 14:51:55 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=813">Hachibi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14552</guid>
			<description><![CDATA[Sofoco. <br />
 <br />
La tarde había avanzado lo suficiente para que el día comenzara a cansarse, no parecía ser inmune al mismo clima que arrebata el aire en cada suspiro y lo vuelve progresivamente más difícil en cada bocanada. El verano persistía detrás de la niebla. No podía verse directamente al sol, pero su presencia se sentía en el calor atrapado entre las nubes, la vegetación y el propio cuerpo como una sombra constante; en la humedad tornando la ropa pegajosa y en aquel aire tibio que parecía haber olvidado cómo circular. Incluso las hojas permanecían quietas durante largos momentos, hasta que alguna corriente tardía atravesaba el campo y producía un murmullo breve entre sus copas, un ligero frescor ante sus sudados cuerpos.<br />
 <br />
No hubo misión aquel día.<br />
 <br />
Para alguien cuya rutina comenzaba bastante antes de que muchas ventanas de Kirigakure encendieran sus primeras luces, aquello había dejado demasiadas horas disponibles. Ni el piso ni el baño podrían quedar más limpios; su cama solo podría quedar más perfecta si la usara y la volviera a corregir, esperar que cayeran nuevas hojas para limpiarlas era como ver la arena de un reloj cayendo gránulo a gránulo hasta hacerte descender a la locura. <br />
 <br />
Hachibi entrenó al amanecer, volvió a casa, comió, se bañó y atendió aquellas pequeñas actividades que llenaban los espacios entre una obligación y otra. Cerca de las cuatro, sin embargo, seguía teniendo delante buena parte del día y ninguna razón para desperdiciarla. Volvió a la Academia. Tal vez repetir es una forma bastante sencilla de engañarse. Practicar exactamente el mismo movimiento esperando que algún día deje de fallar puede convertir un error en costumbre, como quien repite una mentira hasta que la cree una verdad. La diferencia, quizá, está en saber qué se intenta corregir.<br />
 <br />
A lo lejos se escuchaban golpes provenientes de otros sectores de entrenamiento, alguna voz dando instrucciones y el repentino estrépito de algo pesado cayendo sobre el suelo. Ninguno consiguió retener demasiado tiempo su atención.<br />
 <br />
Uno de los claros del campo de entrenamiento se encontraba prácticamente desocupado. A varios metros, tres maniquíes castigados por generaciones de estudiantes conservaban apenas la apariencia de cuerpos humanos con los sitios predilectos para atacar delatados con círculos rojos opacos por el tiempo, mancillados por el metal y la madera; uno tenía el poste central ligeramente inclinado, otro había perdido parte del relleno de uno de sus costados y el último mostraba tantos cortes superpuestos que no parecía haber tramo sin castigar, y sin embargo, la mirada del bruno tenía una pequeña cuestión, ¿por qué los círculos señalan centros y no los puntos vulnerables correctos? En la cabeza los ojos, no la punta de la nariz, y en el cuerpo el estómago, el diafragma, debajo de la caja torácica. <br />
 <br />
Escogió el segundo.<br />
 <br />
Su cabello permanecía sujeto en una coleta alta, apartándolo de la nuca ante el calor. Vestía ligero: camiseta sin mangas de cuello alto, pantalones oscuros y calzado de entrenamiento. A poca distancia había dejado una pequeña botella de agua y un paño doblado sobre sí mismo, suficientemente apartado para que ninguna práctica accidental terminara cubriéndolos de tierra.<br />
 <br />
Frente a él, varias marcas pequeñas habían sido dibujadas sobre el maniquí con carbón: cuello, hombro, costado, rodilla; no eran círculos grandes que perdonaran imprecisiones, sino manchas apenas superiores a la anchura de dos dedos.<br />
 <br />
Hachibi dio un paso, su mano salió hacia adelante. Su puño golpeó el costado del cuello del muñeco y se retiró casi inmediatamente con un paso hacia atrás, retomando distancia como si aquel maniquí fuera a cobrar vida y tomar represalias inmediatas. El golpe no dio en la marca, sino un poco más abajo, cerca del hombro.<br />
 <br />
Otra vez.<br />
 <br />
Esta vez el golpe subió de más, hasta la base de la cabeza. Sus ojos se cerraron levemente. El carbón no se había movido, ni el muñeco cambiado de posición, aun así, no dio ni cerca. <br />
 <br />
Volvió a su posición inicial y repitió. Golpe arriba, golpe certero, golpe abajo. Lo que en un inicio fue un acierto por cada dos fallos, se volvió uno sí y uno no, y al sexto intento detuvo la mano antes de llegar a tocarlo.<br />
 <br />
Su mirada descendió hasta sus propios pies. El derecho había quedado apenas girado hacia afuera, lo suficiente para modificar el ángulo del hombro durante el avance. Lo corrigió arrastrando la punta contra la tierra hasta dejarlo paralelo al otro y volvió a empezar.<br />
 <br />
No había prisa.<br />
 <br />
El sudor dibujaba una línea desde su sien hasta la mandíbula; sin atravesar por su ojo, fue totalmente ignorado. Solamente cuando terminó aquella nueva secuencia de movimientos tomó el paño, secó su rostro y después repasó el cuello de la camiseta, acomodándolo antes de dejar nuevamente todo en su lugar, para beber agua.<br />
 <br />
Regresó frente al maniquí. Había algo desagradable en repetir un movimiento que ya se sabe hacer y, más aún, fallar el punto de impacto, aunque sea algunas veces.<br />
 <br />
Tomó distancia nuevamente, levantó el mentón y fijó los ojos sobre la pequeña marca dibujada en el cuello. Esta vez no golpeó, permaneció completamente quieto durante unos segundos, reconstruyendo mentalmente el recorrido antes de ejecutarlo, recordando la sensación corporal que tuvo en cada impacto acertado: la dirección de su pie, la posición del talón, el giro de la cadera, la carga de su torso que impulsa el movimiento de su brazo y, finalmente, la sensación del costado de su mano al impactar.<br />
 <br />
Entonces avanzó.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Sofoco. <br />
 <br />
La tarde había avanzado lo suficiente para que el día comenzara a cansarse, no parecía ser inmune al mismo clima que arrebata el aire en cada suspiro y lo vuelve progresivamente más difícil en cada bocanada. El verano persistía detrás de la niebla. No podía verse directamente al sol, pero su presencia se sentía en el calor atrapado entre las nubes, la vegetación y el propio cuerpo como una sombra constante; en la humedad tornando la ropa pegajosa y en aquel aire tibio que parecía haber olvidado cómo circular. Incluso las hojas permanecían quietas durante largos momentos, hasta que alguna corriente tardía atravesaba el campo y producía un murmullo breve entre sus copas, un ligero frescor ante sus sudados cuerpos.<br />
 <br />
No hubo misión aquel día.<br />
 <br />
Para alguien cuya rutina comenzaba bastante antes de que muchas ventanas de Kirigakure encendieran sus primeras luces, aquello había dejado demasiadas horas disponibles. Ni el piso ni el baño podrían quedar más limpios; su cama solo podría quedar más perfecta si la usara y la volviera a corregir, esperar que cayeran nuevas hojas para limpiarlas era como ver la arena de un reloj cayendo gránulo a gránulo hasta hacerte descender a la locura. <br />
 <br />
Hachibi entrenó al amanecer, volvió a casa, comió, se bañó y atendió aquellas pequeñas actividades que llenaban los espacios entre una obligación y otra. Cerca de las cuatro, sin embargo, seguía teniendo delante buena parte del día y ninguna razón para desperdiciarla. Volvió a la Academia. Tal vez repetir es una forma bastante sencilla de engañarse. Practicar exactamente el mismo movimiento esperando que algún día deje de fallar puede convertir un error en costumbre, como quien repite una mentira hasta que la cree una verdad. La diferencia, quizá, está en saber qué se intenta corregir.<br />
 <br />
A lo lejos se escuchaban golpes provenientes de otros sectores de entrenamiento, alguna voz dando instrucciones y el repentino estrépito de algo pesado cayendo sobre el suelo. Ninguno consiguió retener demasiado tiempo su atención.<br />
 <br />
Uno de los claros del campo de entrenamiento se encontraba prácticamente desocupado. A varios metros, tres maniquíes castigados por generaciones de estudiantes conservaban apenas la apariencia de cuerpos humanos con los sitios predilectos para atacar delatados con círculos rojos opacos por el tiempo, mancillados por el metal y la madera; uno tenía el poste central ligeramente inclinado, otro había perdido parte del relleno de uno de sus costados y el último mostraba tantos cortes superpuestos que no parecía haber tramo sin castigar, y sin embargo, la mirada del bruno tenía una pequeña cuestión, ¿por qué los círculos señalan centros y no los puntos vulnerables correctos? En la cabeza los ojos, no la punta de la nariz, y en el cuerpo el estómago, el diafragma, debajo de la caja torácica. <br />
 <br />
Escogió el segundo.<br />
 <br />
Su cabello permanecía sujeto en una coleta alta, apartándolo de la nuca ante el calor. Vestía ligero: camiseta sin mangas de cuello alto, pantalones oscuros y calzado de entrenamiento. A poca distancia había dejado una pequeña botella de agua y un paño doblado sobre sí mismo, suficientemente apartado para que ninguna práctica accidental terminara cubriéndolos de tierra.<br />
 <br />
Frente a él, varias marcas pequeñas habían sido dibujadas sobre el maniquí con carbón: cuello, hombro, costado, rodilla; no eran círculos grandes que perdonaran imprecisiones, sino manchas apenas superiores a la anchura de dos dedos.<br />
 <br />
Hachibi dio un paso, su mano salió hacia adelante. Su puño golpeó el costado del cuello del muñeco y se retiró casi inmediatamente con un paso hacia atrás, retomando distancia como si aquel maniquí fuera a cobrar vida y tomar represalias inmediatas. El golpe no dio en la marca, sino un poco más abajo, cerca del hombro.<br />
 <br />
Otra vez.<br />
 <br />
Esta vez el golpe subió de más, hasta la base de la cabeza. Sus ojos se cerraron levemente. El carbón no se había movido, ni el muñeco cambiado de posición, aun así, no dio ni cerca. <br />
 <br />
Volvió a su posición inicial y repitió. Golpe arriba, golpe certero, golpe abajo. Lo que en un inicio fue un acierto por cada dos fallos, se volvió uno sí y uno no, y al sexto intento detuvo la mano antes de llegar a tocarlo.<br />
 <br />
Su mirada descendió hasta sus propios pies. El derecho había quedado apenas girado hacia afuera, lo suficiente para modificar el ángulo del hombro durante el avance. Lo corrigió arrastrando la punta contra la tierra hasta dejarlo paralelo al otro y volvió a empezar.<br />
 <br />
No había prisa.<br />
 <br />
El sudor dibujaba una línea desde su sien hasta la mandíbula; sin atravesar por su ojo, fue totalmente ignorado. Solamente cuando terminó aquella nueva secuencia de movimientos tomó el paño, secó su rostro y después repasó el cuello de la camiseta, acomodándolo antes de dejar nuevamente todo en su lugar, para beber agua.<br />
 <br />
Regresó frente al maniquí. Había algo desagradable en repetir un movimiento que ya se sabe hacer y, más aún, fallar el punto de impacto, aunque sea algunas veces.<br />
 <br />
Tomó distancia nuevamente, levantó el mentón y fijó los ojos sobre la pequeña marca dibujada en el cuello. Esta vez no golpeó, permaneció completamente quieto durante unos segundos, reconstruyendo mentalmente el recorrido antes de ejecutarlo, recordando la sensación corporal que tuvo en cada impacto acertado: la dirección de su pie, la posición del talón, el giro de la cadera, la carga de su torso que impulsa el movimiento de su brazo y, finalmente, la sensación del costado de su mano al impactar.<br />
 <br />
Entonces avanzó.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Entrenamiento] Naoto vs. Sayuri Yuki]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14544</link>
			<pubDate>Wed, 12 Aug 2026 19:44:21 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=808">Naoto</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14544</guid>
			<description><![CDATA[Los primeros días de verano comenzaban a sentirse en Kirigakure, aunque el cambio de estación todavía era incapaz de borrar por completo la humedad característica de la aldea. La mañana había comenzado cubierta por una niebla ligera que, con el transcurso de las horas, se había retirado hacia los tejados y las zonas más elevadas, dejando detrás un cielo grisáceo y una temperatura algo más agradable que durante las semanas anteriores. El suelo permanecía húmedo por las lluvias recientes y el viento procedente del mar arrastraba consigo aquel conocido olor a sal, tierra mojada y madera envejecida.<br />
<br />
Los campos de entrenamiento de la Academia se encontraban apartados de las aulas principales, distribuidos en distintos sectores preparados para ejercicios de precisión, desplazamiento y combate. Uno de ellos había sido reservado aquella jornada para un enfrentamiento entre shinobis. Era un terreno amplio y mayormente despejado, de tierra compactada y hierba irregular en los bordes, delimitado por cercos de madera y pequeños muros de piedra. Algunos postes castigados por innumerables kunais permanecían desperdigados cerca de los extremos, acompañados por un par de rocas de tamaño considerable y viejos muñecos de entrenamiento que podían utilizarse como obstáculos. Hacia uno de los laterales, una zanja destinada al drenaje todavía conservaba algo de agua acumulada.<br />
<br />
Nada demasiado elaborado.<br />
<br />
El objetivo tampoco lo requería.<br />
<br />
Aquellos duelos formaban parte de una práctica relativamente habitual entre los shinobi de Kirigakure. Enfrentamientos acordados de antemano, realizados bajo ciertas normas y con la intención de acostumbrar a sus participantes a situaciones que más adelante podrían encontrar lejos de la seguridad de la aldea. Un enemigo real no concedería tiempo para estudiar una técnica, corregir una mala posición o recuperar el aliento después de cometer un error. Por eso aquellos entrenamientos intentaban reproducir, dentro de límites razonables, la incertidumbre de un combate verdadero.<br />
<br />
Naoto había llegado antes que su oponente.<br />
<br />
Su figura permanecía cerca del centro del terreno, aunque ligeramente apartada del punto donde esperaba que comenzara el enfrentamiento. Las numerosas vendas que cubrían su cuerpo contrastaban con el kimono oscuro que llevaba por encima, movido ocasionalmente por las corrientes de aire que atravesaban el campo. No parecía inquieto por la espera. Sus ojos recorrían lentamente los alrededores mientras permanecía en silencio, reparando en las distancias, los obstáculos y las pequeñas irregularidades que podían distinguirse sobre el terreno.<br />
<br />
Era una costumbre.<br />
<br />
Naoto rara vez se sentía cómodo entrando a una situación sin haber observado primero aquello que lo rodeaba. No necesitaba convertir cada piedra o cada charco en una ventaja; simplemente prefería saber que estaban allí antes de que comenzaran a importar. Su atención pasó por los postes de entrenamiento, la zanja, las paredes que delimitaban el campo y finalmente por el acceso principal, donde tarde o temprano aparecería Sayuri Yuki.<br />
<br />
No conocía qué intención tendría ella para aquel encuentro. Tampoco necesitaba saberlo todavía.<br />
<br />
Precisamente para eso estaban allí.<br />
<br />
Acomodó ligeramente una de las vendas que rodeaban su muñeca y dejó después los brazos relajados junto al cuerpo. A lo lejos podían escucharse otros entrenamientos desarrollándose dentro de la Academia: impactos contra madera, algunas voces y el sonido ocasional de un proyectil atravesando el aire. En aquel sector, sin embargo, todavía reinaba una tranquilidad casi absoluta.<br />
<br />
Naoto volvió la mirada hacia la entrada.<br />
<br />
Solo faltaba su rival.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Los primeros días de verano comenzaban a sentirse en Kirigakure, aunque el cambio de estación todavía era incapaz de borrar por completo la humedad característica de la aldea. La mañana había comenzado cubierta por una niebla ligera que, con el transcurso de las horas, se había retirado hacia los tejados y las zonas más elevadas, dejando detrás un cielo grisáceo y una temperatura algo más agradable que durante las semanas anteriores. El suelo permanecía húmedo por las lluvias recientes y el viento procedente del mar arrastraba consigo aquel conocido olor a sal, tierra mojada y madera envejecida.<br />
<br />
Los campos de entrenamiento de la Academia se encontraban apartados de las aulas principales, distribuidos en distintos sectores preparados para ejercicios de precisión, desplazamiento y combate. Uno de ellos había sido reservado aquella jornada para un enfrentamiento entre shinobis. Era un terreno amplio y mayormente despejado, de tierra compactada y hierba irregular en los bordes, delimitado por cercos de madera y pequeños muros de piedra. Algunos postes castigados por innumerables kunais permanecían desperdigados cerca de los extremos, acompañados por un par de rocas de tamaño considerable y viejos muñecos de entrenamiento que podían utilizarse como obstáculos. Hacia uno de los laterales, una zanja destinada al drenaje todavía conservaba algo de agua acumulada.<br />
<br />
Nada demasiado elaborado.<br />
<br />
El objetivo tampoco lo requería.<br />
<br />
Aquellos duelos formaban parte de una práctica relativamente habitual entre los shinobi de Kirigakure. Enfrentamientos acordados de antemano, realizados bajo ciertas normas y con la intención de acostumbrar a sus participantes a situaciones que más adelante podrían encontrar lejos de la seguridad de la aldea. Un enemigo real no concedería tiempo para estudiar una técnica, corregir una mala posición o recuperar el aliento después de cometer un error. Por eso aquellos entrenamientos intentaban reproducir, dentro de límites razonables, la incertidumbre de un combate verdadero.<br />
<br />
Naoto había llegado antes que su oponente.<br />
<br />
Su figura permanecía cerca del centro del terreno, aunque ligeramente apartada del punto donde esperaba que comenzara el enfrentamiento. Las numerosas vendas que cubrían su cuerpo contrastaban con el kimono oscuro que llevaba por encima, movido ocasionalmente por las corrientes de aire que atravesaban el campo. No parecía inquieto por la espera. Sus ojos recorrían lentamente los alrededores mientras permanecía en silencio, reparando en las distancias, los obstáculos y las pequeñas irregularidades que podían distinguirse sobre el terreno.<br />
<br />
Era una costumbre.<br />
<br />
Naoto rara vez se sentía cómodo entrando a una situación sin haber observado primero aquello que lo rodeaba. No necesitaba convertir cada piedra o cada charco en una ventaja; simplemente prefería saber que estaban allí antes de que comenzaran a importar. Su atención pasó por los postes de entrenamiento, la zanja, las paredes que delimitaban el campo y finalmente por el acceso principal, donde tarde o temprano aparecería Sayuri Yuki.<br />
<br />
No conocía qué intención tendría ella para aquel encuentro. Tampoco necesitaba saberlo todavía.<br />
<br />
Precisamente para eso estaban allí.<br />
<br />
Acomodó ligeramente una de las vendas que rodeaban su muñeca y dejó después los brazos relajados junto al cuerpo. A lo lejos podían escucharse otros entrenamientos desarrollándose dentro de la Academia: impactos contra madera, algunas voces y el sonido ocasional de un proyectil atravesando el aire. En aquel sector, sin embargo, todavía reinaba una tranquilidad casi absoluta.<br />
<br />
Naoto volvió la mirada hacia la entrada.<br />
<br />
Solo faltaba su rival.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Amigo que no aparece, a los golpes se conoce]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14526</link>
			<pubDate>Tue, 11 Aug 2026 16:30:59 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=705">Orión Hoshigaki</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14526</guid>
			<description><![CDATA[La Academia parecía un lugar bastante apropiado para conocer gente. Al menos eso había pensado Orión antes de llegar. Había estudiantes entrenando, shinobi entrando y saliendo de los campos, pequeños grupos conversando en los corredores y suficiente movimiento como para que mezclarse con alguien no pareciera una tarea particularmente complicada. El problema era que Orión era Orión. Sus pasos pesados resonaron por uno de los patios mientras avanzaba sin demasiado apuro. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Quinientos quince"</span></span> <br />
<br />
Cerca de dos metros de Hoshigaki, hombros enormes, piel azulada, colmillos sobresaliendo de los labios y aquella expresión tranquila que, por algún motivo, no conseguía compensar absolutamente nada del resto. No estaba enfadado. Ni siquiera estaba buscando problemas. Pero desde cierta distancia resultaba bastante difícil distinguir entre un hombre intentando hacer amigos y una criatura marina que acababa de decidir cuál sería su próxima comida. Orión se detuvo. Había intentado conversar un par de veces durante los últimos días. Los resultados habían sido cuestionables. Miró hacia un grupo cercano, pensativo.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-Pez que enseña los dientes, encuentra amigos valientes.</span></span></span><br />
<br />
Silencio. Orión esperó unos segundos. Nadie respondió.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-Je je je je.</span></span></span><br />
<br />
Asintió lentamente para sí mismo como si aquello confirmara una teoría particularmente importante. Definitivamente las frases no estaban funcionando. Quizás el problema no eran las personas. Quizás era el método. Pensó entonces en algo mucho más sencillo. Cuando dos shinobi combatían no necesitaban encontrar temas de conversación. No importaba quién hablaba primero, qué cara tenía el otro o qué demonios debía decir uno después de presentarse. Un golpe era una pregunta. Una defensa era una respuesta. Un movimiento podía decir bastante más de una persona que diez minutos hablando sobre el clima. Eso sí tenía sentido.<br />
<br />
Orión caminó hasta una zona suficientemente despejada del patio y dejó caer el enorme kanabo que llevaba apoyado sobre el hombro. La punta golpeó el suelo con un sonido seco y pesado. Apoyó ambas manos sobre el extremo del arma y recorrió lentamente el lugar con aquellos enormes ojos oscuros. Los tentaculos acariciaron su mano para saludarlo.  Inspiró profundamente. Entonces gritó.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-¡BUSCO A ALGUIEN QUE QUIERA PELEAR!</span></span></span><br />
<br />
Su voz atravesó el patio con bastante más fuerza de la necesaria. Varias cabezas se giraron. Orión permaneció completamente quieto.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-¡NO QUIERO MATARLO! O quizás si. </span></span></span><br />
<br />
Probablemente aquella aclaración empeoraba considerablemente las cosas. El Hoshigaki frunció ligeramente el ceño mientras reconsideraba sus palabras. Miró alrededor intentando encontrar alguna reacción favorable entre quienes todavía no hubieran decidido alejarse prudentemente del gigante azul armado con un kanabo repleto de tentaculos que tenian vida propia.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-Es para socializar.</span></span></span><br />
<br />
Pausa.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-Je je je je.</span></span></span><br />
<br />
La carcajada grave terminó de convertir una invitación relativamente inocente en algo que podía interpretarse perfectamente como una amenaza. Orión levantó el arma y volvió a colocarlo sobre su espalda. No adoptó ninguna postura de combate ni hizo ademán alguno de abalanzarse sobre nadie. Simplemente esperó, tranquilo, dejando que el silencio hiciera el resto. Después de todo, si las palabras no servían para conocer a alguien. Quizás unos cuantos golpes sí.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[La Academia parecía un lugar bastante apropiado para conocer gente. Al menos eso había pensado Orión antes de llegar. Había estudiantes entrenando, shinobi entrando y saliendo de los campos, pequeños grupos conversando en los corredores y suficiente movimiento como para que mezclarse con alguien no pareciera una tarea particularmente complicada. El problema era que Orión era Orión. Sus pasos pesados resonaron por uno de los patios mientras avanzaba sin demasiado apuro. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Quinientos quince"</span></span> <br />
<br />
Cerca de dos metros de Hoshigaki, hombros enormes, piel azulada, colmillos sobresaliendo de los labios y aquella expresión tranquila que, por algún motivo, no conseguía compensar absolutamente nada del resto. No estaba enfadado. Ni siquiera estaba buscando problemas. Pero desde cierta distancia resultaba bastante difícil distinguir entre un hombre intentando hacer amigos y una criatura marina que acababa de decidir cuál sería su próxima comida. Orión se detuvo. Había intentado conversar un par de veces durante los últimos días. Los resultados habían sido cuestionables. Miró hacia un grupo cercano, pensativo.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-Pez que enseña los dientes, encuentra amigos valientes.</span></span></span><br />
<br />
Silencio. Orión esperó unos segundos. Nadie respondió.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-Je je je je.</span></span></span><br />
<br />
Asintió lentamente para sí mismo como si aquello confirmara una teoría particularmente importante. Definitivamente las frases no estaban funcionando. Quizás el problema no eran las personas. Quizás era el método. Pensó entonces en algo mucho más sencillo. Cuando dos shinobi combatían no necesitaban encontrar temas de conversación. No importaba quién hablaba primero, qué cara tenía el otro o qué demonios debía decir uno después de presentarse. Un golpe era una pregunta. Una defensa era una respuesta. Un movimiento podía decir bastante más de una persona que diez minutos hablando sobre el clima. Eso sí tenía sentido.<br />
<br />
Orión caminó hasta una zona suficientemente despejada del patio y dejó caer el enorme kanabo que llevaba apoyado sobre el hombro. La punta golpeó el suelo con un sonido seco y pesado. Apoyó ambas manos sobre el extremo del arma y recorrió lentamente el lugar con aquellos enormes ojos oscuros. Los tentaculos acariciaron su mano para saludarlo.  Inspiró profundamente. Entonces gritó.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-¡BUSCO A ALGUIEN QUE QUIERA PELEAR!</span></span></span><br />
<br />
Su voz atravesó el patio con bastante más fuerza de la necesaria. Varias cabezas se giraron. Orión permaneció completamente quieto.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-¡NO QUIERO MATARLO! O quizás si. </span></span></span><br />
<br />
Probablemente aquella aclaración empeoraba considerablemente las cosas. El Hoshigaki frunció ligeramente el ceño mientras reconsideraba sus palabras. Miró alrededor intentando encontrar alguna reacción favorable entre quienes todavía no hubieran decidido alejarse prudentemente del gigante azul armado con un kanabo repleto de tentaculos que tenian vida propia.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-Es para socializar.</span></span></span><br />
<br />
Pausa.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #1e92f7;" class="mycode_color">-Je je je je.</span></span></span><br />
<br />
La carcajada grave terminó de convertir una invitación relativamente inocente en algo que podía interpretarse perfectamente como una amenaza. Orión levantó el arma y volvió a colocarlo sobre su espalda. No adoptó ninguna postura de combate ni hizo ademán alguno de abalanzarse sobre nadie. Simplemente esperó, tranquilo, dejando que el silencio hiciera el resto. Después de todo, si las palabras no servían para conocer a alguien. Quizás unos cuantos golpes sí.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Autonarrada E: Graduacion de la academia]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14490</link>
			<pubDate>Sat, 08 Aug 2026 07:04:48 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=817">Sung Terumi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14490</guid>
			<description><![CDATA[La mañana de mi graduación comenzó bajo una niebla particularmente espesa. A diferencia de los demás estudiantes, no sentía nervios. Había esperado este momento durante años y sabía que la última evaluación no consistiría simplemente en demostrar cuánto había aprendido, sino en demostrar qué clase de shinobi podía llegar a ser.<br />
<br />
Los instructores nos separaron en pequeños grupos y nos llevaron hasta una zona boscosa a las afueras de Kirigakure. La prueba era sencilla en apariencia: localizar una placa metálica escondida en el terreno y regresar con ella sin ser detectado. Sin embargo, varios instructores estarían patrullando la zona y podían detenernos si consideraban que habíamos sido descubiertos.<br />
<br />
Antes de comenzar, uno de ellos se acercó a mí.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Sung Terumi. Recuerda que no necesitas derrotar a los instructores. Tu objetivo es recuperar la placa.</span><br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Entendido.</span><br />
<br />
La niebla comenzó a cubrir el terreno cuando dieron la señal.<br />
<br />
Avancé lentamente.<br />
<br />
No corrí.<br />
<br />
No había necesidad.<br />
<br />
Mis pasos apenas producían sonido sobre el suelo húmedo. Cada movimiento era controlado, cada respiración medida. Entonces recordé las enseñanzas de mi tío y la técnica que había aprendido recientemente.<br />
<div class="sg-spoiler sg-spoiler--warm sg-tree-technique">
  <button class="sg-spoiler__toggle" type="button" onclick="sgToggleSpoiler(this)" aria-expanded="false">
    <span class="sg-spoiler__lead">
      <span class="sg-spoiler__icon">●</span>
      <span class="sg-spoiler__titles">
        <span class="sg-spoiler__eyebrow">Técnica</span>
        <span class="sg-spoiler__title">Sairento Kiringu</span>
      </span>
    </span>
    <span class="sg-spoiler__aside">
      <span class="sg-spoiler__caret">+</span>
    </span>
  </button>
  <div class="sg-spoiler__panel">
    <div class="sg-spoiler__body">
      <div class="sg-spoiler__content">
        <div class="sg-technique">
          <div class="sg-technique__rail">
            <div class="sg-technique__badges"><div class="sg-technique__badge sg-technique__badge--accent"><span class="sg-technique__badge-icon">✔</span>Aprendida · 31-07-2026</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">◈</span>Taijutsu</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">✦</span>Nivel: Cero</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">#</span>ID: TERU001R</div></div>
            <div class="sg-technique__stat">
              <div class="sg-technique__stat-label"><span class="sg-technique__label-icon">◔</span>Coste</div>
              <div class="sg-technique__stat-value">15 de Chakra | 5 de Chakra por Turno</div>
            </div>
          </div>
          <div class="sg-technique__main">
            <div class="sg-technique__section">
              <div class="sg-technique__section-label"><span class="sg-technique__label-icon">▣</span>Descripción</div>
              <p class="sg-technique__text">Técnica básica dentro del mundo shinobi, conocida como “asesinato silencioso”, que el clan Terumi ha perfeccionado hasta volverla parte de su propio estilo de combate. A través de esta, el usuario aprende a suprimir completamente su presencia, desplazándose sin emitir sonido y ocultando tanto su intención como su hostilidad. Mientras se encuentre en estado Oculto, obtiene un aumento significativo en su Sigilo, permitiéndole fundirse con el entorno y ejecutar ofensivas sin ser detectado con facilidad; la propia naturaleza de estos ataques, surgidos desde puntos ciegos, genera una fuerte presión psicológica en sus objetivos, aplicando Confusión a 1 enemigo dentro de rango melee. Si el objetivo es abatido durante la ofensiva y cae inconsciente, lo hace en completo silencio, sin posibilidad de alertar a otros bajo ninguna circunstancia. Durante su ejecución, no puede hacer uso de Ninjutsu, ya que la canalización de chakra rompería este estado; únicamente puede emplear Bukijutsu o Taijutsu, perdiendo el bono de Sigilo en caso contrario.<br />
<br />
Durante el uso de esta técnica, el usuario puede convertir la totalidad del bono de Sigilo obtenido en Velocidad, o viceversa, pudiendo alternar entre ambos según lo requiera para reposicionarse o ejecutar su ofensiva dentro del estado Oculto; en caso de utilizar esta técnica fuera de dicho estado, todos los bonos de Sigilo se convierten automáticamente en Velocidad. Si el usuario se encuentra dentro del País del Agua, el bono base de Sigilo otorgado por esta técnica (sin considerar mejoras adicionales) también se aplica como penalizador al oponente, reflejando la dificultad de moverse sin ser percibido en un entorno dominado por el Terumi.</p>
            </div>
            <div class="sg-technique__section">
              <div class="sg-technique__section-label"><span class="sg-technique__label-icon">✧</span>Efecto</div>
              <div class="sg-technique__text"><span class="sg-tec-parsed" title="Inteligencia (modificador) × 1">2 (MINT)</span> de Sigilo - <span class="sg-tec-parsed" title="Inteligencia (modificador) × 1">2 (MINT)</span> de Confusión</div>
            </div>
          </div>
        </div>
      </div>
    </div>
  </div>
</div>

<script>
if (typeof window.sgToggleSpoiler !== 'function') {
  window.sgToggleSpoiler = function(button) {
    var wrapper = button.parentNode;
    if (!wrapper || !wrapper.classList.contains('sg-spoiler')) { return; }
    var isOpen = wrapper.classList.contains('is-open');
    wrapper.classList.toggle('is-open', !isOpen);
    button.setAttribute('aria-expanded', !isOpen ? 'true' : 'false');
  };
}
</script><br />
<br />
Cerré los ojos durante un instante y dejé que mi chakra recorriera mi cuerpo.<br />
<br />
La sensación cambió.<br />
<br />
Mi respiración se volvió casi imperceptible. Mis movimientos perdieron todo sonido. Incluso mi intención parecía desaparecer de la niebla.<br />
<br />
Había aprendido a ocultar mi presencia.<br />
<br />
Ahora debía demostrar que podía utilizarlo.<br />
<br />
Me interné entre los árboles sin dejar rastro. A unos metros distinguí a uno de los instructores patrullando. No podía verme.<br />
<br />
Esperé.<br />
<br />
El hombre continuó caminando.<br />
<br />
Me desplacé detrás de él.<br />
<br />
Un paso.<br />
<br />
Otro.<br />
<br />
Ninguno produjo el menor sonido.<br />
<br />
Estaba a su espalda.<br />
<br />
Podía atacarlo.<br />
<br />
Pero no era necesario.<br />
<br />
La prueba consistía en demostrar que podía infiltrarme, no en derrotar a un instructor. Continué avanzando y dejé atrás al primer objetivo.<br />
<br />
Más adelante encontré a otro.<br />
<br />
Esta vez estaba acompañado.<br />
<br />
Esperé entre la niebla mientras ambos hablaban.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—¿Has visto a alguno de los estudiantes? </span><br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color">—Todavía no. Deben estar escondiéndose.</span><br />
<br />
Una pequeña sonrisa apareció en mi rostro.<br />
<br />
No podían verme.<br />
<br />
Utilicé nuevamente la niebla para desplazarme hacia un punto ciego. Convertí mi sigilo en velocidad durante unos instantes y recorrí rápidamente la distancia que me separaba de ellos antes de volver a ocultarme.<br />
<br />
Pasé entre ambos sin que ninguno reaccionara.<br />
<br />
Finalmente encontré la placa.<br />
<br />
La tomé.<br />
<br />
Pero antes de regresar, escuché pasos detrás de mí.<br />
<br />
Uno de los instructores me había descubierto.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Te encontré.</span><br />
<br />
Me giré lentamente.<br />
<br />
La técnica ya no me servía de la misma manera. Había sido descubierto.<br />
<br />
No intenté escapar.<br />
<br />
Adopté una postura de combate.<br />
<br />
El instructor avanzó.<br />
<br />
Yo también.<br />
<br />
El enfrentamiento duró apenas unos segundos.<br />
<br />
Esperé su primer movimiento y aproveché el instante en que dejó expuesto su costado. Entré en su rango melee y ataqué desde un punto ciego, utilizando únicamente Taijutsu.<br />
<br />
No buscaba hacerle daño.<br />
<br />
Solo demostrar que podía atacar sin perder el control.<br />
<br />
El instructor bloqueó mi golpe y retrocedió.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Suficiente.</span><br />
<br />
Me detuve.<br />
<br />
El hombre me observó durante unos segundos.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Has utilizado una técnica de ocultamiento avanzada para tu nivel.</span><br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Sairento Kiringu.</span><br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—¿Y por qué no atacaste cuando tuviste la oportunidad?</span><br />
<br />
Lo miré fijamente.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Porque no era necesario.</span><br />
<br />
El instructor guardó silencio.<br />
<br />
Después señaló la placa que llevaba en la mano.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—La prueba terminó. Regresa a la Academia.</span><br />
<br />
Volví caminando entre la niebla.<br />
<br />
Cuando llegamos nuevamente al punto de reunión, el instructor principal recibió la placa y anotó el resultado de mi evaluación.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Sung Terumi. Has demostrado control de chakra, dominio del Suiton, capacidad de infiltración y un uso adecuado del Taijutsu. Has completado satisfactoriamente todas las evaluaciones.</span><br />
<br />
Tomó una bandana de Kirigakure y la extendió hacia mí.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—A partir de hoy eres oficialmente un Genin de Kirigakure.</span><br />
<br />
Tomé la bandana y la até alrededor de mi frente.<br />
<br />
No sentí orgullo.<br />
<br />
Tampoco felicidad.<br />
<br />
Solo satisfacción.<br />
<br />
Había demostrado lo que necesitaba demostrar.<br />
<br />
Mientras los demás estudiantes celebraban su graduación, observé nuevamente la niebla que cubría la aldea.<br />
<br />
El instructor había dicho que había demostrado ser capaz de ocultarme.<br />
<br />
Todavía no sabía hasta dónde podía llevar aquella habilidad.<br />
<br />
Pero algún día lo descubriría.<br />
<br />
Y cuando lo hiciera, esperaba que nadie llegara a verme venir.[/color]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[La mañana de mi graduación comenzó bajo una niebla particularmente espesa. A diferencia de los demás estudiantes, no sentía nervios. Había esperado este momento durante años y sabía que la última evaluación no consistiría simplemente en demostrar cuánto había aprendido, sino en demostrar qué clase de shinobi podía llegar a ser.<br />
<br />
Los instructores nos separaron en pequeños grupos y nos llevaron hasta una zona boscosa a las afueras de Kirigakure. La prueba era sencilla en apariencia: localizar una placa metálica escondida en el terreno y regresar con ella sin ser detectado. Sin embargo, varios instructores estarían patrullando la zona y podían detenernos si consideraban que habíamos sido descubiertos.<br />
<br />
Antes de comenzar, uno de ellos se acercó a mí.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Sung Terumi. Recuerda que no necesitas derrotar a los instructores. Tu objetivo es recuperar la placa.</span><br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Entendido.</span><br />
<br />
La niebla comenzó a cubrir el terreno cuando dieron la señal.<br />
<br />
Avancé lentamente.<br />
<br />
No corrí.<br />
<br />
No había necesidad.<br />
<br />
Mis pasos apenas producían sonido sobre el suelo húmedo. Cada movimiento era controlado, cada respiración medida. Entonces recordé las enseñanzas de mi tío y la técnica que había aprendido recientemente.<br />
<div class="sg-spoiler sg-spoiler--warm sg-tree-technique">
  <button class="sg-spoiler__toggle" type="button" onclick="sgToggleSpoiler(this)" aria-expanded="false">
    <span class="sg-spoiler__lead">
      <span class="sg-spoiler__icon">●</span>
      <span class="sg-spoiler__titles">
        <span class="sg-spoiler__eyebrow">Técnica</span>
        <span class="sg-spoiler__title">Sairento Kiringu</span>
      </span>
    </span>
    <span class="sg-spoiler__aside">
      <span class="sg-spoiler__caret">+</span>
    </span>
  </button>
  <div class="sg-spoiler__panel">
    <div class="sg-spoiler__body">
      <div class="sg-spoiler__content">
        <div class="sg-technique">
          <div class="sg-technique__rail">
            <div class="sg-technique__badges"><div class="sg-technique__badge sg-technique__badge--accent"><span class="sg-technique__badge-icon">✔</span>Aprendida · 31-07-2026</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">◈</span>Taijutsu</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">✦</span>Nivel: Cero</div><div class="sg-technique__badge"><span class="sg-technique__badge-icon">#</span>ID: TERU001R</div></div>
            <div class="sg-technique__stat">
              <div class="sg-technique__stat-label"><span class="sg-technique__label-icon">◔</span>Coste</div>
              <div class="sg-technique__stat-value">15 de Chakra | 5 de Chakra por Turno</div>
            </div>
          </div>
          <div class="sg-technique__main">
            <div class="sg-technique__section">
              <div class="sg-technique__section-label"><span class="sg-technique__label-icon">▣</span>Descripción</div>
              <p class="sg-technique__text">Técnica básica dentro del mundo shinobi, conocida como “asesinato silencioso”, que el clan Terumi ha perfeccionado hasta volverla parte de su propio estilo de combate. A través de esta, el usuario aprende a suprimir completamente su presencia, desplazándose sin emitir sonido y ocultando tanto su intención como su hostilidad. Mientras se encuentre en estado Oculto, obtiene un aumento significativo en su Sigilo, permitiéndole fundirse con el entorno y ejecutar ofensivas sin ser detectado con facilidad; la propia naturaleza de estos ataques, surgidos desde puntos ciegos, genera una fuerte presión psicológica en sus objetivos, aplicando Confusión a 1 enemigo dentro de rango melee. Si el objetivo es abatido durante la ofensiva y cae inconsciente, lo hace en completo silencio, sin posibilidad de alertar a otros bajo ninguna circunstancia. Durante su ejecución, no puede hacer uso de Ninjutsu, ya que la canalización de chakra rompería este estado; únicamente puede emplear Bukijutsu o Taijutsu, perdiendo el bono de Sigilo en caso contrario.<br />
<br />
Durante el uso de esta técnica, el usuario puede convertir la totalidad del bono de Sigilo obtenido en Velocidad, o viceversa, pudiendo alternar entre ambos según lo requiera para reposicionarse o ejecutar su ofensiva dentro del estado Oculto; en caso de utilizar esta técnica fuera de dicho estado, todos los bonos de Sigilo se convierten automáticamente en Velocidad. Si el usuario se encuentra dentro del País del Agua, el bono base de Sigilo otorgado por esta técnica (sin considerar mejoras adicionales) también se aplica como penalizador al oponente, reflejando la dificultad de moverse sin ser percibido en un entorno dominado por el Terumi.</p>
            </div>
            <div class="sg-technique__section">
              <div class="sg-technique__section-label"><span class="sg-technique__label-icon">✧</span>Efecto</div>
              <div class="sg-technique__text"><span class="sg-tec-parsed" title="Inteligencia (modificador) × 1">2 (MINT)</span> de Sigilo - <span class="sg-tec-parsed" title="Inteligencia (modificador) × 1">2 (MINT)</span> de Confusión</div>
            </div>
          </div>
        </div>
      </div>
    </div>
  </div>
</div>

<script>
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  };
}
</script><br />
<br />
Cerré los ojos durante un instante y dejé que mi chakra recorriera mi cuerpo.<br />
<br />
La sensación cambió.<br />
<br />
Mi respiración se volvió casi imperceptible. Mis movimientos perdieron todo sonido. Incluso mi intención parecía desaparecer de la niebla.<br />
<br />
Había aprendido a ocultar mi presencia.<br />
<br />
Ahora debía demostrar que podía utilizarlo.<br />
<br />
Me interné entre los árboles sin dejar rastro. A unos metros distinguí a uno de los instructores patrullando. No podía verme.<br />
<br />
Esperé.<br />
<br />
El hombre continuó caminando.<br />
<br />
Me desplacé detrás de él.<br />
<br />
Un paso.<br />
<br />
Otro.<br />
<br />
Ninguno produjo el menor sonido.<br />
<br />
Estaba a su espalda.<br />
<br />
Podía atacarlo.<br />
<br />
Pero no era necesario.<br />
<br />
La prueba consistía en demostrar que podía infiltrarme, no en derrotar a un instructor. Continué avanzando y dejé atrás al primer objetivo.<br />
<br />
Más adelante encontré a otro.<br />
<br />
Esta vez estaba acompañado.<br />
<br />
Esperé entre la niebla mientras ambos hablaban.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—¿Has visto a alguno de los estudiantes? </span><br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color">—Todavía no. Deben estar escondiéndose.</span><br />
<br />
Una pequeña sonrisa apareció en mi rostro.<br />
<br />
No podían verme.<br />
<br />
Utilicé nuevamente la niebla para desplazarme hacia un punto ciego. Convertí mi sigilo en velocidad durante unos instantes y recorrí rápidamente la distancia que me separaba de ellos antes de volver a ocultarme.<br />
<br />
Pasé entre ambos sin que ninguno reaccionara.<br />
<br />
Finalmente encontré la placa.<br />
<br />
La tomé.<br />
<br />
Pero antes de regresar, escuché pasos detrás de mí.<br />
<br />
Uno de los instructores me había descubierto.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Te encontré.</span><br />
<br />
Me giré lentamente.<br />
<br />
La técnica ya no me servía de la misma manera. Había sido descubierto.<br />
<br />
No intenté escapar.<br />
<br />
Adopté una postura de combate.<br />
<br />
El instructor avanzó.<br />
<br />
Yo también.<br />
<br />
El enfrentamiento duró apenas unos segundos.<br />
<br />
Esperé su primer movimiento y aproveché el instante en que dejó expuesto su costado. Entré en su rango melee y ataqué desde un punto ciego, utilizando únicamente Taijutsu.<br />
<br />
No buscaba hacerle daño.<br />
<br />
Solo demostrar que podía atacar sin perder el control.<br />
<br />
El instructor bloqueó mi golpe y retrocedió.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Suficiente.</span><br />
<br />
Me detuve.<br />
<br />
El hombre me observó durante unos segundos.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Has utilizado una técnica de ocultamiento avanzada para tu nivel.</span><br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Sairento Kiringu.</span><br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—¿Y por qué no atacaste cuando tuviste la oportunidad?</span><br />
<br />
Lo miré fijamente.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Porque no era necesario.</span><br />
<br />
El instructor guardó silencio.<br />
<br />
Después señaló la placa que llevaba en la mano.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—La prueba terminó. Regresa a la Academia.</span><br />
<br />
Volví caminando entre la niebla.<br />
<br />
Cuando llegamos nuevamente al punto de reunión, el instructor principal recibió la placa y anotó el resultado de mi evaluación.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—Sung Terumi. Has demostrado control de chakra, dominio del Suiton, capacidad de infiltración y un uso adecuado del Taijutsu. Has completado satisfactoriamente todas las evaluaciones.</span><br />
<br />
Tomó una bandana de Kirigakure y la extendió hacia mí.<br />
<br />
<span style="color: blue;" class="mycode_color">—A partir de hoy eres oficialmente un Genin de Kirigakure.</span><br />
<br />
Tomé la bandana y la até alrededor de mi frente.<br />
<br />
No sentí orgullo.<br />
<br />
Tampoco felicidad.<br />
<br />
Solo satisfacción.<br />
<br />
Había demostrado lo que necesitaba demostrar.<br />
<br />
Mientras los demás estudiantes celebraban su graduación, observé nuevamente la niebla que cubría la aldea.<br />
<br />
El instructor había dicho que había demostrado ser capaz de ocultarme.<br />
<br />
Todavía no sabía hasta dónde podía llevar aquella habilidad.<br />
<br />
Pero algún día lo descubriría.<br />
<br />
Y cuando lo hiciera, esperaba que nadie llegara a verme venir.[/color]]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Show me how do you dance [Arako]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14480</link>
			<pubDate>Thu, 06 Aug 2026 11:56:06 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=816">Rin to Rei</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14480</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">15 de Verano del Año 150<br />
Patio de la Academia Ninja de Kirigakure</div>
Las clases terminaron cuando la tarde comenzaba a perder color sobre Kirigakure y la luz se volvía gris entre las ventanas. Mientras los demás alumnos recogían sus cosas y abandonaban el aula con la prisa alegre de quienes habían recuperado su libertad, Rin y Rei esperaron a que el corredor se despejara. No tenían intención de regresar todavía a casa. Habían pasado la jornada aprendiendo posturas, respiración y fundamentos de movimiento; ahora querían comprobar cuánto de aquello sobrevivía fuera de la voz del instructor. Salieron hacia el patio de entrenamiento con el silencio coordinado de dos sombras que ya conocían el paso de la otra.<br />
<br />
El patio principal de la academia ninja era un rectángulo amplio de aproximadamente cuarenta metros de largo por treinta de ancho, rodeado por una cerca de madera oscura de casi tres metros. El suelo mezclaba tierra compacta y arena fina para amortiguar las caídas, aunque en algunos sectores la humedad de la niebla lo volvía más pesado. En el centro se levantaba un poste circular de madera de unos tres metros de altura, cubierto de marcas, abolladuras y restos de cuerda de prácticas anteriores. A diez metros de cada extremo había troncos bajos para ejercicios de equilibrio, mientras que junto al muro oriental descansaban varias piedras de distinto peso. A esa hora, el lugar estaba casi vacío y la niebla comenzaba a reptar por sus bordes.<br />
<br />
Ambas habían dejado sus bolsos bajo un techado y vestían únicamente ropa de entrenamiento. Rin llevaba una camiseta negra sin mangas, ceñida al torso, y pantalones oscuros de tela flexible, ajustados por vendas grises en los tobillos. En los antebrazos conservaba también vendas limpias, no como protección de combate, sino para evitar rozaduras durante los ejercicios. Su cabello negro, atravesado por reflejos violáceos, estaba recogido en una cola alta y firme; algunos mechones cortos enmarcaban su rostro. Rei vestía una blusa azul grisácea de manga corta, pantalones negros algo más holgados y sandalias sencillas. Había recogido su larga cabellera en una trenza alta, asegurada con una cinta celeste y dos pequeñas horquillas metálicas.<br />
<br />
Comenzaron con calentamiento. Dieron cuatro vueltas completas al perímetro del patio, manteniendo un ritmo constante mientras la respiración formaba pequeñas nubes frente a sus labios. Después realizaron flexiones, sentadillas, desplazamientos laterales y estiramientos de hombros y piernas. Rin ejecutaba cada movimiento con una precisión rígida, como si incluso el calentamiento fuera una prueba que debía vencer. Rei se movía con mayor fluidez, midiendo el esfuerzo y corrigiendo la postura cuando sentía que una articulación se tensaba demasiado.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Estás acelerando&gt;</span> observó Rei durante la última serie de sentadillas.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Tú estás contando demasiado despacio&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Estoy contando bien&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Entonces tus números son perezosos&gt;</span><br />
<br />
Cuando terminaron, se colocaron frente al poste central, separadas por unos tres metros. No adoptaron una postura formal de combate; simplemente elevaron las manos y flexionaron ligeramente las rodillas. Rin avanzó primero con un golpe directo al hombro, contenido pero rápido. Rei desvió el brazo con el antebrazo y respondió con una palmada hacia el costado. El intercambio comenzó ligero, casi como un juego, pero pronto adquirió ritmo. Puños, codos y barridos se sucedieron sin buscar daño real. Cada una probaba la distancia de la otra y corregía sus propios errores sobre la marcha.<br />
<br />
Rin atacaba con firmeza, tratando de obligar a Rei a retroceder. Rei prefería girar, abrir ángulos y responder desde los costados. Una patada baja de Rin rozó su tobillo; Rei aprovechó el impulso para empujarla en el hombro. Rin recuperó el equilibrio y regresó con una combinación de dos golpes que Rei bloqueó demasiado tarde, recibiendo el segundo en el brazo.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Eso habría dolido&gt;</span> dijo Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;La próxima vez, muévete antes&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;La próxima vez, no te avisaré que te estás inclinando demasiado&gt;</span><br />
<br />
Continuaron hasta que el sudor oscureció ligeramente la tela de sus ropas y la respiración comenzó a pesarles en el pecho. Finalmente, Rin levantó una mano y ambas se detuvieron. Sin decir nada, caminaron hasta el centro del patio y se dejaron caer sobre la tierra húmeda. Quedaron sentadas una frente a la otra, con las piernas cruzadas y los brazos descansando sobre las rodillas, mientras la niebla cerraba lentamente el espacio alrededor de ellas.<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Stats'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Stats'; }">Stats</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Estadísticas de Rin to Rei'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Estadísticas de Rin to Rei'; }">Estadísticas de Rin to Rei</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">
		<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);background:#130f1e;padding:16px 18px;color:#e8dff8;'>
			<div style='display:flex;align-items:center;gap:10px;margin-bottom:16px;'>
				<span style='display:inline-block;width:3px;height:18px;background:#c0582a;'></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:14px;font-weight:900;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;'>Rin to Rei</span>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Generales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Fuerza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>7</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Inteligencia</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>7</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Destreza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>9</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Ctrl. Chakra</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>7</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Especiales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Salud</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Tenketsu</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Sigilo</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>10</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Velocidad</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>10</div>
				</div>
			</div>

			<div style='display:flex;flex-wrap:wrap;gap:18px;border-top:0.5px solid rgba(156,107,204,0.12);padding-top:12px;'>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Vida <strong class='personaje_vida' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>234</strong> <img title="Vida" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/vida.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Chakra <strong class='personaje_chakra' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>236</strong> <img title="Chakra" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/chakra.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Reg. Chakra <strong style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>36</strong></span>
			</div>
		</div>
	</div>
		</div>
	<br />

			<div style='position:relative;max-width:300px;height:26px;overflow:hidden;background:#171224;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);margin:6px 0;'>
				<div style='position:absolute;top:0;left:0;height:100%;width:100%;background:linear-gradient(90deg,rgba(192,88,42,0.55),rgba(192,88,42,0.85));'></div>
				<div style='position:relative;height:100%;display:flex;align-items:center;justify-content:center;gap:6px;font-family:Cinzel,serif;font-size:10px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#e8dff8;'>
					<svg xmlns='http://www.w3.org/2000/svg' width='12' height='12' viewBox='0 0 24 24' fill='#c0582a'><path d='M12 21.35l-1.45-1.32C5.4 15.36 2 12.28 2 8.5 2 5.42 4.42 3 7.5 3c1.74 0 3.41.81 4.5 2.09C13.09 3.81 14.76 3 16.5 3 19.58 3 22 5.42 22 8.5c0 3.78-3.4 6.86-8.55 11.54L12 21.35z'/></svg>
					Vida: 234/234
				</div>
			</div> <script>
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				</script><br />

			<div style='position:relative;max-width:300px;height:26px;overflow:hidden;background:#171224;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);margin:6px 0;'>
				<div style='position:absolute;top:0;left:0;height:100%;width:100%;background:linear-gradient(90deg,rgba(89,160,216,0.5),rgba(89,160,216,0.85));'></div>
				<div style='position:relative;height:100%;display:flex;align-items:center;justify-content:center;gap:6px;font-family:Cinzel,serif;font-size:10px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#e8dff8;'>
					<svg xmlns='http://www.w3.org/2000/svg' width='12' height='12' viewBox='0 0 24 24' fill='#59a0d8'><path d='M12 2c.7 2.7 2.6 4.2 3.8 5.9C16.7 9.2 17 10.6 17 12a5 5 0 0 1-10 0c0-1.1.3-2 .8-2.9.4 1 1.2 1.6 2 1.6 1 0 1.6-.8 1.4-2.1C10.8 6.7 11.4 4 12 2z'/></svg>
					Chakra: 236/236
				</div>
			</div> <script>
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					</script></div>
		</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">15 de Verano del Año 150<br />
Patio de la Academia Ninja de Kirigakure</div>
Las clases terminaron cuando la tarde comenzaba a perder color sobre Kirigakure y la luz se volvía gris entre las ventanas. Mientras los demás alumnos recogían sus cosas y abandonaban el aula con la prisa alegre de quienes habían recuperado su libertad, Rin y Rei esperaron a que el corredor se despejara. No tenían intención de regresar todavía a casa. Habían pasado la jornada aprendiendo posturas, respiración y fundamentos de movimiento; ahora querían comprobar cuánto de aquello sobrevivía fuera de la voz del instructor. Salieron hacia el patio de entrenamiento con el silencio coordinado de dos sombras que ya conocían el paso de la otra.<br />
<br />
El patio principal de la academia ninja era un rectángulo amplio de aproximadamente cuarenta metros de largo por treinta de ancho, rodeado por una cerca de madera oscura de casi tres metros. El suelo mezclaba tierra compacta y arena fina para amortiguar las caídas, aunque en algunos sectores la humedad de la niebla lo volvía más pesado. En el centro se levantaba un poste circular de madera de unos tres metros de altura, cubierto de marcas, abolladuras y restos de cuerda de prácticas anteriores. A diez metros de cada extremo había troncos bajos para ejercicios de equilibrio, mientras que junto al muro oriental descansaban varias piedras de distinto peso. A esa hora, el lugar estaba casi vacío y la niebla comenzaba a reptar por sus bordes.<br />
<br />
Ambas habían dejado sus bolsos bajo un techado y vestían únicamente ropa de entrenamiento. Rin llevaba una camiseta negra sin mangas, ceñida al torso, y pantalones oscuros de tela flexible, ajustados por vendas grises en los tobillos. En los antebrazos conservaba también vendas limpias, no como protección de combate, sino para evitar rozaduras durante los ejercicios. Su cabello negro, atravesado por reflejos violáceos, estaba recogido en una cola alta y firme; algunos mechones cortos enmarcaban su rostro. Rei vestía una blusa azul grisácea de manga corta, pantalones negros algo más holgados y sandalias sencillas. Había recogido su larga cabellera en una trenza alta, asegurada con una cinta celeste y dos pequeñas horquillas metálicas.<br />
<br />
Comenzaron con calentamiento. Dieron cuatro vueltas completas al perímetro del patio, manteniendo un ritmo constante mientras la respiración formaba pequeñas nubes frente a sus labios. Después realizaron flexiones, sentadillas, desplazamientos laterales y estiramientos de hombros y piernas. Rin ejecutaba cada movimiento con una precisión rígida, como si incluso el calentamiento fuera una prueba que debía vencer. Rei se movía con mayor fluidez, midiendo el esfuerzo y corrigiendo la postura cuando sentía que una articulación se tensaba demasiado.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Estás acelerando&gt;</span> observó Rei durante la última serie de sentadillas.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Tú estás contando demasiado despacio&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Estoy contando bien&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Entonces tus números son perezosos&gt;</span><br />
<br />
Cuando terminaron, se colocaron frente al poste central, separadas por unos tres metros. No adoptaron una postura formal de combate; simplemente elevaron las manos y flexionaron ligeramente las rodillas. Rin avanzó primero con un golpe directo al hombro, contenido pero rápido. Rei desvió el brazo con el antebrazo y respondió con una palmada hacia el costado. El intercambio comenzó ligero, casi como un juego, pero pronto adquirió ritmo. Puños, codos y barridos se sucedieron sin buscar daño real. Cada una probaba la distancia de la otra y corregía sus propios errores sobre la marcha.<br />
<br />
Rin atacaba con firmeza, tratando de obligar a Rei a retroceder. Rei prefería girar, abrir ángulos y responder desde los costados. Una patada baja de Rin rozó su tobillo; Rei aprovechó el impulso para empujarla en el hombro. Rin recuperó el equilibrio y regresó con una combinación de dos golpes que Rei bloqueó demasiado tarde, recibiendo el segundo en el brazo.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Eso habría dolido&gt;</span> dijo Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;La próxima vez, muévete antes&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;La próxima vez, no te avisaré que te estás inclinando demasiado&gt;</span><br />
<br />
Continuaron hasta que el sudor oscureció ligeramente la tela de sus ropas y la respiración comenzó a pesarles en el pecho. Finalmente, Rin levantó una mano y ambas se detuvieron. Sin decir nada, caminaron hasta el centro del patio y se dejaron caer sobre la tierra húmeda. Quedaron sentadas una frente a la otra, con las piernas cruzadas y los brazos descansando sobre las rodillas, mientras la niebla cerraba lentamente el espacio alrededor de ellas.<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Stats'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Stats'; }">Stats</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Estadísticas de Rin to Rei'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Estadísticas de Rin to Rei'; }">Estadísticas de Rin to Rei</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">
		<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);background:#130f1e;padding:16px 18px;color:#e8dff8;'>
			<div style='display:flex;align-items:center;gap:10px;margin-bottom:16px;'>
				<span style='display:inline-block;width:3px;height:18px;background:#c0582a;'></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:14px;font-weight:900;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;'>Rin to Rei</span>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Generales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Fuerza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>7</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Inteligencia</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>7</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Destreza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>9</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Ctrl. Chakra</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>7</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Especiales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Salud</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Tenketsu</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Sigilo</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>10</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Velocidad</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>10</div>
				</div>
			</div>

			<div style='display:flex;flex-wrap:wrap;gap:18px;border-top:0.5px solid rgba(156,107,204,0.12);padding-top:12px;'>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Vida <strong class='personaje_vida' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>234</strong> <img title="Vida" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/vida.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Chakra <strong class='personaje_chakra' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>236</strong> <img title="Chakra" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/chakra.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Reg. Chakra <strong style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>36</strong></span>
			</div>
		</div>
	</div>
		</div>
	<br />

			<div style='position:relative;max-width:300px;height:26px;overflow:hidden;background:#171224;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);margin:6px 0;'>
				<div style='position:absolute;top:0;left:0;height:100%;width:100%;background:linear-gradient(90deg,rgba(192,88,42,0.55),rgba(192,88,42,0.85));'></div>
				<div style='position:relative;height:100%;display:flex;align-items:center;justify-content:center;gap:6px;font-family:Cinzel,serif;font-size:10px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#e8dff8;'>
					<svg xmlns='http://www.w3.org/2000/svg' width='12' height='12' viewBox='0 0 24 24' fill='#c0582a'><path d='M12 21.35l-1.45-1.32C5.4 15.36 2 12.28 2 8.5 2 5.42 4.42 3 7.5 3c1.74 0 3.41.81 4.5 2.09C13.09 3.81 14.76 3 16.5 3 19.58 3 22 5.42 22 8.5c0 3.78-3.4 6.86-8.55 11.54L12 21.35z'/></svg>
					Vida: 234/234
				</div>
			</div> <script>
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				</script><br />

			<div style='position:relative;max-width:300px;height:26px;overflow:hidden;background:#171224;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);margin:6px 0;'>
				<div style='position:absolute;top:0;left:0;height:100%;width:100%;background:linear-gradient(90deg,rgba(89,160,216,0.5),rgba(89,160,216,0.85));'></div>
				<div style='position:relative;height:100%;display:flex;align-items:center;justify-content:center;gap:6px;font-family:Cinzel,serif;font-size:10px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#e8dff8;'>
					<svg xmlns='http://www.w3.org/2000/svg' width='12' height='12' viewBox='0 0 24 24' fill='#59a0d8'><path d='M12 2c.7 2.7 2.6 4.2 3.8 5.9C16.7 9.2 17 10.6 17 12a5 5 0 0 1-10 0c0-1.1.3-2 .8-2.9.4 1 1.2 1.6 2 1.6 1 0 1.6-.8 1.4-2.1C10.8 6.7 11.4 4 12 2z'/></svg>
					Chakra: 236/236
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			</div> <script>
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					</script></div>
		</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[A little bit of past for the future.]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14467</link>
			<pubDate>Wed, 05 Aug 2026 07:56:55 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=816">Rin to Rei</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14467</guid>
			<description><![CDATA[La madrugada había dejado a Kirigakure envuelta en una niebla tan espesa que las casas parecían islas dormidas en un mar sin orillas. En una vivienda modesta, junto a uno de las calles interiores, Rin abrió los ojos antes de que sonara el pequeño reloj colocado sobre la repisa. Permaneció inmóvil unos segundos, escuchando el goteo regular, el crujido de la madera húmeda y la respiración tranquila de Rei al otro lado de la habitación. Luego apartó las mantas con la severidad de quien rompe un juramento y se puso en pie.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Despierta&gt;</span> dijo, todavía con la voz áspera del sueño. <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Si llegamos tarde el primer día, nos recordarán por eso&gt;</span><br />
Rei no se movió.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;También podrían recordarnos por ser misteriosas&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Nos recordarán por recibir un castigo&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Menos poético, pero probablemente cierto&gt;</span><br />
<br />
Rin abrió las persianas y una lengua de aire frío entró en la habitación, recorriendo el suelo como un animal invisible. La luz apenas había nacido; era una claridad gris, tímida, todavía indecisa entre la noche y la mañana. Rei se incorporó despacio, con el cabello oscuro desordenado alrededor del rostro y una expresión de ofensa silenciosa dirigida al mundo entero. Rin ya doblaba sus mantas con precisión militar. Ambas compartían la habitación, pero no el mismo modo de habitarla: el lado de Rin estaba limpio, recto y casi vacío; el de Rei guardaba horquillas, papeles con anotaciones y pequeños objetos colocados en un orden que solo ella comprendía.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Tu uniforme está debajo de ese libro&gt;</span> dijo Rin.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Lo sabía&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Llevas buscándolo con la mirada desde que despertaste&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Estaba comprobando que seguía ahí&gt;</span><br />
<br />
Se vistieron en silencio durante unos minutos. El uniforme era sencillo, demasiado común para el gusto de Rin y demasiado rígido para el de Rei, pero ambas lo ajustaron a su manera. Rin apretó las vendas de sus antebrazos hasta sentir que cada músculo quedaba despierto bajo la tela. Rei recogió parte de su cabello y dejó el resto caer por su espalda como una corriente negra, asegurándolo con una pequeña pieza metálica que había pertenecido a su madre. Sobre la mesa descansaban dos tramos cortos de cadena de entrenamiento, armas aún sin filo ni peso suficiente para una misión real. Rin tomó el suyo de inmediato. Rei lo observó antes de guardarlo bajo la ropa.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;No creo que nos permitan usarlas hoy&gt;</span> murmuró.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;No importa&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;¿Entonces por qué llevarlas?&gt;</span><br />
Rin ajustó el cinturón.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Porque son nuestras&gt;</span><br />
<br />
La cocina conservaba el calor débil de las brasas de la noche anterior. Rin avivó el fuego mientras Rei llenaba una olla con agua y arroz. Prepararon un desayuno modesto: arroz caliente, pescado seco, sopa clara y unas verduras encurtidas cuyo sabor despertaba con más eficacia que cualquier instructor. Rin cocinaba como combatía, con movimientos firmes, económicos y sin tolerancia para el desorden. Rei, en cambio, probaba el caldo, añadía una pizca de sal y corregía pequeños detalles hasta que la comida parecía menos una obligación y más un refugio. Comieron frente a frente, mientras la niebla empañaba los cristales.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;¿Estás nerviosa?&gt;</span> preguntó Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;No&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Has comprobado tres veces tu equipo&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Eso se llama estar preparada&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Entonces estás nerviosa de una forma muy preparada&gt;</span><br />
Rin la miró durante un instante y, aunque su rostro no cambió, Rei supo que había logrado hacerla sonreír por dentro.<br />
<br />
Salieron cuando el cielo comenzaba a aclararse sobre los tejados. Kirigakure despertaba lentamente a su alrededor: pescadores empujando carros húmedos, comerciantes levantando cortinas de metal, shinobis cruzando los puentes sin dejar más huella que un leve movimiento de la bruma. Las hermanas caminaron juntas por las calles de piedra y el paso acompasado. Rin avanzaba ligeramente por delante, abriendo camino entre la gente; Rei observaba escaparates, puertas entreabiertas y rostros desconocidos. La Academia se levantaba en el horizonte, un edificio prominente rodeado por patios de entrenamiento. Desde lejos parecía una fortaleza que hubiera aprendido a guardar soldados en lugar de niños.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Es más grande de lo que imaginaba&gt;</span> dijo Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Solo es un edificio&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Los edificios también pueden intimidar&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Entonces no lo mires como un edificio&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;¿Como qué?&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Como algo que tendremos que conquistar&gt;</span><br />
<br />
El vestíbulo estaba lleno de voces, pasos y miradas que chocaban entre sí como gotas bajo una tormenta. Había alumnos acompañados por sus familias, otros que fingían no necesitar a nadie y algunos que ya buscaban rivales antes de conocer siquiera el nombre de sus profesores. Rin y Rei entraron sin detenerse, aunque ambas sintieron el peso de tantas presencias nuevas. Varias miradas se posaron sobre ellas, primero por su parecido, luego por la manera distinta en que llevaban el silencio. Rin devolvía cada observación con una frialdad que parecía preguntar si alguien deseaba convertir la curiosidad en problema. Rei sonreía apenas, lo suficiente para que nadie supiera si era amable o si ya había memorizado sus debilidades. Un instructor leyó sus nombres en una lista.<br />
&lt;Rin. Rei. Aula tres&gt;<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Nos han puesto juntas&gt;</span> dijo Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Era lo lógico&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;No siempre hacen lo lógico&gt;</span><br />
&lt;Entonces hoy han tenido suerte&gt;<br />
<br />
Se sentaron cerca de una ventana desde la que podía verse el patio cubierto por la niebla. El instructor era un hombre de rostro anguloso y voz grave, con una cicatriz que le cruzaba la barbilla. Comenzó hablando de disciplina, del deber de un shinobi y de la diferencia entre fuerza y utilidad. Después pasó a una lección básica sobre chakra, explicando cómo circulaba por el cuerpo y cómo la concentración podía dirigirlo. Rin escuchaba inmóvil, con los brazos cruzados, absorbiendo cada palabra como si fueran instrucciones antes de una batalla. Rei tomaba notas pequeñas y ordenadas, añadiendo observaciones en los márgenes.<br />
&lt;El chakra no responde a la ansiedad&gt; dijo el instructor &lt;Responde al control&gt;<br />
Rei inclinó la cabeza hacia su hermana.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Eso parece escrito para ti&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Y la parte sobre concentración para ti&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Estoy concentrada&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Has dibujado una carpa en la esquina&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Es una carpa muy atenta&gt;</span><br />
<br />
Después de la teoría llegó la primera práctica. Los alumnos fueron llevados al patio y organizados en filas. El suelo estaba mojado y la neblina flotaba alrededor de sus piernas, convirtiéndolos en figuras incompletas. Les enseñaron posturas básicas, desplazamientos y formas de caer sin lesionarse. Rin destacó de inmediato: su equilibrio era sólido, sus movimientos secos y directos, y cada vez que golpeaba el aire parecía esperar que algo real se quebrara frente a ella. Rei no tenía la misma fuerza, pero se movía con una ligereza difícil de seguir. Corregía su posición antes de que el instructor terminara de señalar el error y aprendía observando a los demás tanto como practicando. Durante un ejercicio por parejas, Rin intentó barrerle las piernas. Rei giró, evitó el movimiento y quedó detrás de ella.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Te vi venir&gt;</span> susurró.<br />
Rin se volvió.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Entonces la próxima vez no me verás&gt;</span><br />
El instructor las separó antes de que convirtieran la práctica en una disputa familiar.<br />
<br />
Cuando anunciaron el recreo, el aula se vació con la rapidez de una presa al romperse. Los alumnos corrieron hacia el patio, sacaron comida o comenzaron a formar pequeños grupos en los corredores. Rin y Rei se instalaron bajo el alero de madera, donde podían observar sin quedar en medio del bullicio. Compartieron una pequeña caja con bolas de arroz que habían preparado antes de salir. La niebla comenzaba a elevarse y, por primera vez, el sol trazó una línea pálida sobre los tejados de Kirigakure.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;No ha sido tan terrible&gt;</span> dijo Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Todavía no ha terminado el día&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Eso no contradice lo que dije&gt;</span><br />
Rin miró a los estudiantes que entrenaban, discutían y se medían a distancia.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Tendremos que mejorar rápido&gt;</span><br />
Rei siguió su mirada, tranquila.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Lo haremos. Tú derrotarás a todos&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;¿Y tú?&gt;</span><br />
Rei tomó otra bola de arroz y sonrió.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Yo me aseguraré que lo logres&gt;</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[La madrugada había dejado a Kirigakure envuelta en una niebla tan espesa que las casas parecían islas dormidas en un mar sin orillas. En una vivienda modesta, junto a uno de las calles interiores, Rin abrió los ojos antes de que sonara el pequeño reloj colocado sobre la repisa. Permaneció inmóvil unos segundos, escuchando el goteo regular, el crujido de la madera húmeda y la respiración tranquila de Rei al otro lado de la habitación. Luego apartó las mantas con la severidad de quien rompe un juramento y se puso en pie.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Despierta&gt;</span> dijo, todavía con la voz áspera del sueño. <span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Si llegamos tarde el primer día, nos recordarán por eso&gt;</span><br />
Rei no se movió.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;También podrían recordarnos por ser misteriosas&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Nos recordarán por recibir un castigo&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Menos poético, pero probablemente cierto&gt;</span><br />
<br />
Rin abrió las persianas y una lengua de aire frío entró en la habitación, recorriendo el suelo como un animal invisible. La luz apenas había nacido; era una claridad gris, tímida, todavía indecisa entre la noche y la mañana. Rei se incorporó despacio, con el cabello oscuro desordenado alrededor del rostro y una expresión de ofensa silenciosa dirigida al mundo entero. Rin ya doblaba sus mantas con precisión militar. Ambas compartían la habitación, pero no el mismo modo de habitarla: el lado de Rin estaba limpio, recto y casi vacío; el de Rei guardaba horquillas, papeles con anotaciones y pequeños objetos colocados en un orden que solo ella comprendía.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Tu uniforme está debajo de ese libro&gt;</span> dijo Rin.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Lo sabía&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Llevas buscándolo con la mirada desde que despertaste&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Estaba comprobando que seguía ahí&gt;</span><br />
<br />
Se vistieron en silencio durante unos minutos. El uniforme era sencillo, demasiado común para el gusto de Rin y demasiado rígido para el de Rei, pero ambas lo ajustaron a su manera. Rin apretó las vendas de sus antebrazos hasta sentir que cada músculo quedaba despierto bajo la tela. Rei recogió parte de su cabello y dejó el resto caer por su espalda como una corriente negra, asegurándolo con una pequeña pieza metálica que había pertenecido a su madre. Sobre la mesa descansaban dos tramos cortos de cadena de entrenamiento, armas aún sin filo ni peso suficiente para una misión real. Rin tomó el suyo de inmediato. Rei lo observó antes de guardarlo bajo la ropa.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;No creo que nos permitan usarlas hoy&gt;</span> murmuró.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;No importa&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;¿Entonces por qué llevarlas?&gt;</span><br />
Rin ajustó el cinturón.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Porque son nuestras&gt;</span><br />
<br />
La cocina conservaba el calor débil de las brasas de la noche anterior. Rin avivó el fuego mientras Rei llenaba una olla con agua y arroz. Prepararon un desayuno modesto: arroz caliente, pescado seco, sopa clara y unas verduras encurtidas cuyo sabor despertaba con más eficacia que cualquier instructor. Rin cocinaba como combatía, con movimientos firmes, económicos y sin tolerancia para el desorden. Rei, en cambio, probaba el caldo, añadía una pizca de sal y corregía pequeños detalles hasta que la comida parecía menos una obligación y más un refugio. Comieron frente a frente, mientras la niebla empañaba los cristales.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;¿Estás nerviosa?&gt;</span> preguntó Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;No&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Has comprobado tres veces tu equipo&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Eso se llama estar preparada&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Entonces estás nerviosa de una forma muy preparada&gt;</span><br />
Rin la miró durante un instante y, aunque su rostro no cambió, Rei supo que había logrado hacerla sonreír por dentro.<br />
<br />
Salieron cuando el cielo comenzaba a aclararse sobre los tejados. Kirigakure despertaba lentamente a su alrededor: pescadores empujando carros húmedos, comerciantes levantando cortinas de metal, shinobis cruzando los puentes sin dejar más huella que un leve movimiento de la bruma. Las hermanas caminaron juntas por las calles de piedra y el paso acompasado. Rin avanzaba ligeramente por delante, abriendo camino entre la gente; Rei observaba escaparates, puertas entreabiertas y rostros desconocidos. La Academia se levantaba en el horizonte, un edificio prominente rodeado por patios de entrenamiento. Desde lejos parecía una fortaleza que hubiera aprendido a guardar soldados en lugar de niños.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Es más grande de lo que imaginaba&gt;</span> dijo Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Solo es un edificio&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Los edificios también pueden intimidar&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Entonces no lo mires como un edificio&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;¿Como qué?&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Como algo que tendremos que conquistar&gt;</span><br />
<br />
El vestíbulo estaba lleno de voces, pasos y miradas que chocaban entre sí como gotas bajo una tormenta. Había alumnos acompañados por sus familias, otros que fingían no necesitar a nadie y algunos que ya buscaban rivales antes de conocer siquiera el nombre de sus profesores. Rin y Rei entraron sin detenerse, aunque ambas sintieron el peso de tantas presencias nuevas. Varias miradas se posaron sobre ellas, primero por su parecido, luego por la manera distinta en que llevaban el silencio. Rin devolvía cada observación con una frialdad que parecía preguntar si alguien deseaba convertir la curiosidad en problema. Rei sonreía apenas, lo suficiente para que nadie supiera si era amable o si ya había memorizado sus debilidades. Un instructor leyó sus nombres en una lista.<br />
&lt;Rin. Rei. Aula tres&gt;<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Nos han puesto juntas&gt;</span> dijo Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Era lo lógico&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;No siempre hacen lo lógico&gt;</span><br />
&lt;Entonces hoy han tenido suerte&gt;<br />
<br />
Se sentaron cerca de una ventana desde la que podía verse el patio cubierto por la niebla. El instructor era un hombre de rostro anguloso y voz grave, con una cicatriz que le cruzaba la barbilla. Comenzó hablando de disciplina, del deber de un shinobi y de la diferencia entre fuerza y utilidad. Después pasó a una lección básica sobre chakra, explicando cómo circulaba por el cuerpo y cómo la concentración podía dirigirlo. Rin escuchaba inmóvil, con los brazos cruzados, absorbiendo cada palabra como si fueran instrucciones antes de una batalla. Rei tomaba notas pequeñas y ordenadas, añadiendo observaciones en los márgenes.<br />
&lt;El chakra no responde a la ansiedad&gt; dijo el instructor &lt;Responde al control&gt;<br />
Rei inclinó la cabeza hacia su hermana.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Eso parece escrito para ti&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Y la parte sobre concentración para ti&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Estoy concentrada&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Has dibujado una carpa en la esquina&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Es una carpa muy atenta&gt;</span><br />
<br />
Después de la teoría llegó la primera práctica. Los alumnos fueron llevados al patio y organizados en filas. El suelo estaba mojado y la neblina flotaba alrededor de sus piernas, convirtiéndolos en figuras incompletas. Les enseñaron posturas básicas, desplazamientos y formas de caer sin lesionarse. Rin destacó de inmediato: su equilibrio era sólido, sus movimientos secos y directos, y cada vez que golpeaba el aire parecía esperar que algo real se quebrara frente a ella. Rei no tenía la misma fuerza, pero se movía con una ligereza difícil de seguir. Corregía su posición antes de que el instructor terminara de señalar el error y aprendía observando a los demás tanto como practicando. Durante un ejercicio por parejas, Rin intentó barrerle las piernas. Rei giró, evitó el movimiento y quedó detrás de ella.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Te vi venir&gt;</span> susurró.<br />
Rin se volvió.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Entonces la próxima vez no me verás&gt;</span><br />
El instructor las separó antes de que convirtieran la práctica en una disputa familiar.<br />
<br />
Cuando anunciaron el recreo, el aula se vació con la rapidez de una presa al romperse. Los alumnos corrieron hacia el patio, sacaron comida o comenzaron a formar pequeños grupos en los corredores. Rin y Rei se instalaron bajo el alero de madera, donde podían observar sin quedar en medio del bullicio. Compartieron una pequeña caja con bolas de arroz que habían preparado antes de salir. La niebla comenzaba a elevarse y, por primera vez, el sol trazó una línea pálida sobre los tejados de Kirigakure.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;No ha sido tan terrible&gt;</span> dijo Rei.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Todavía no ha terminado el día&gt;</span><br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Eso no contradice lo que dije&gt;</span><br />
Rin miró a los estudiantes que entrenaban, discutían y se medían a distancia.<br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;Tendremos que mejorar rápido&gt;</span><br />
Rei siguió su mirada, tranquila.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Lo haremos. Tú derrotarás a todos&gt;</span><br />
<span style="color: #9A00B2;" class="mycode_color">&lt;¿Y tú?&gt;</span><br />
Rei tomó otra bola de arroz y sonrió.<br />
<span style="color: #9DF9FF;" class="mycode_color">&lt;Yo me aseguraré que lo logres&gt;</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Flechas entre cruzadas]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14448</link>
			<pubDate>Tue, 04 Aug 2026 02:51:23 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=813">Hachibi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14448</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">02 de Verano del año 150, 2:12 pm.</div>
 <br />
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Se dice que locura es repetir algo, de la misma forma, y esperar un resultado distinto, ¿será entonces que entrenar es un rasgo de locura, o tal vez se tiene que estar loco para avanzar en la vida? Como aquel que dispara una y otra vez contra la diana, esperando que en cada intento el centro sea el único punto de impacto, pero en la desesperación de fallar, el objetivo cada vez se siente menos certero, hasta esquivo, como mofándose del practicante.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El sol, si en algún momento saludó, brilla por su ausencia. Aun en el verano, la niebla sigue demostrando que su nombre no es mero adorno, sino un título que defiende incluso del mismo astro rey. Aun así, la iluminación da claridad sobre aquel terreno, una pista de carreras de un lado, maniquíes y dianas entre árboles y matorrales. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Sentado en las raíces de un alto árbol, una figura esbelta. Su espalda descansa sobre el tronco mientras mira hacia el cielo, como si este tuviera respuestas por darle, o tal vez ya le está contando algo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El aroma a humedad es intenso. Una gota y luego otra, kamikazes que manchan con sus cuerpos la tierra, mensajeros que anuncian la venida de la lluvia, y ni un solo destello ilumina la bóveda nubosa, prometen un paso sereno y no tormentoso. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Se dice que aprende más el que se equivoca, que el que tiene éxito desde el principio, y tal vez ese sea otro rasgo de locura de este fruto de dos árboles: el temor a equivocarse está tan lejos que incluso se lanza frente a una nueva posibilidad de fracasar, pero también de aprender.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Estadísticas de Yato Hachibi'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Estadísticas de Yato Hachibi'; }">Estadísticas de Yato Hachibi</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">
		<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);background:#130f1e;padding:16px 18px;color:#e8dff8;'>
			<div style='display:flex;align-items:center;gap:10px;margin-bottom:16px;'>
				<span style='display:inline-block;width:3px;height:18px;background:#c0582a;'></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:14px;font-weight:900;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;'>Yato Hachibi</span>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Generales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Fuerza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>5</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Inteligencia</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>10</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Destreza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>6</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Ctrl. Chakra</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>9</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Especiales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Salud</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Tenketsu</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Sigilo</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>11</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Velocidad</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
			</div>

			<div style='display:flex;flex-wrap:wrap;gap:18px;border-top:0.5px solid rgba(156,107,204,0.12);padding-top:12px;'>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Vida <strong class='personaje_vida' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>235</strong> <img title="Vida" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/vida.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Chakra <strong class='personaje_chakra' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>235</strong> <img title="Chakra" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/chakra.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Reg. Chakra <strong style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>36</strong></span>
			</div>
		</div>
	</div>
		</div>
	</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">02 de Verano del año 150, 2:12 pm.</div>
 <br />
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Se dice que locura es repetir algo, de la misma forma, y esperar un resultado distinto, ¿será entonces que entrenar es un rasgo de locura, o tal vez se tiene que estar loco para avanzar en la vida? Como aquel que dispara una y otra vez contra la diana, esperando que en cada intento el centro sea el único punto de impacto, pero en la desesperación de fallar, el objetivo cada vez se siente menos certero, hasta esquivo, como mofándose del practicante.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El sol, si en algún momento saludó, brilla por su ausencia. Aun en el verano, la niebla sigue demostrando que su nombre no es mero adorno, sino un título que defiende incluso del mismo astro rey. Aun así, la iluminación da claridad sobre aquel terreno, una pista de carreras de un lado, maniquíes y dianas entre árboles y matorrales. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Sentado en las raíces de un alto árbol, una figura esbelta. Su espalda descansa sobre el tronco mientras mira hacia el cielo, como si este tuviera respuestas por darle, o tal vez ya le está contando algo.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El aroma a humedad es intenso. Una gota y luego otra, kamikazes que manchan con sus cuerpos la tierra, mensajeros que anuncian la venida de la lluvia, y ni un solo destello ilumina la bóveda nubosa, prometen un paso sereno y no tormentoso. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Se dice que aprende más el que se equivoca, que el que tiene éxito desde el principio, y tal vez ese sea otro rasgo de locura de este fruto de dos árboles: el temor a equivocarse está tan lejos que incluso se lanza frente a una nueva posibilidad de fracasar, pero también de aprender.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Estadísticas de Yato Hachibi'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Estadísticas de Yato Hachibi'; }">Estadísticas de Yato Hachibi</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">
		<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);background:#130f1e;padding:16px 18px;color:#e8dff8;'>
			<div style='display:flex;align-items:center;gap:10px;margin-bottom:16px;'>
				<span style='display:inline-block;width:3px;height:18px;background:#c0582a;'></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:14px;font-weight:900;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;'>Yato Hachibi</span>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Generales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Fuerza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>5</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Inteligencia</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>10</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Destreza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>6</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Ctrl. Chakra</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>9</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Especiales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Salud</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Tenketsu</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Sigilo</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>11</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Velocidad</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
			</div>

			<div style='display:flex;flex-wrap:wrap;gap:18px;border-top:0.5px solid rgba(156,107,204,0.12);padding-top:12px;'>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Vida <strong class='personaje_vida' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>235</strong> <img title="Vida" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/vida.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Chakra <strong class='personaje_chakra' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>235</strong> <img title="Chakra" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/chakra.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Reg. Chakra <strong style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>36</strong></span>
			</div>
		</div>
	</div>
		</div>
	</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Hielo y Neblina]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14447</link>
			<pubDate>Tue, 04 Aug 2026 01:58:27 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=813">Hachibi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14447</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">02 de Verano del año 150, 6:23 am.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Sal y flores. El viento se perfuma con lo último de la primavera. Los árboles cargan sus verdes frutos con humildad, apenas diferenciándose de sus ramas y algunos cayendo prematuros, antes de que siquiera estén listos para germinar. Uno de estos golpea la cabeza de Hachibi, quien encuentra el pequeño bulbo en el suelo y luego alza su mirada para encontrarse al árbol con tantos más que tal vez ni cuenta se ha dado de su pérdida, ¿será distinto de él perdiendo un cabello? La diferencia es que de ese fruto una nueva vida podría nacer, algo que no pasaría ni con toda su cabellera junta. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El patio de la academia, al menos esa sección, no es una explanada libre, sino un campo de entrenamientos con maniquíes concentrados en formaciones de tres, en varios puntos distribuidos; dianas fijas en algunas ramas de la arboleda y claros de hasta cinco metros de diámetro, entre zonas pobladas de vegetación variada. Las gruesas cortezas de algunos ejemplares cuentan historias, algunas más antiguas que su propia vida, otras más recientes; sus cicatrices son palpables al tacto, divisibles a la distancia; aquellos seres inmóviles han servido más que muchos maestros, recibiendo el castigo de errores, de sobre exigencias y hasta experimentaciones. Han dictaminado en silencio los límites de la fuerza de quienes los han empleado y no los han logrado derribar, y, sobre todo, han sabido fortalecerse a cada contienda, con troncos más gruesos, más densos y mayor número de congéneres, como si el mero acto de luchar en ese terreno, bañarlo de sudor y sangre, y poner a prueba la convicción personal, lo fortaleciera, le llenara de un poder que ningún otro terreno natural posee.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Su mano se posa sobre el tronco. Sus llagas en las palmas se reconocen en la rugosa corteza y la pureza del aire dibuja una sutil sonrisa en el rostro del bruno, una que se asemeja a los últimos segundos de luna antes de que ésta empiece su ciclo otra vez.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La contemplación es una excentricidad en aquel espacio, mas para alguien que ha terminado sus ejercicios matutinos, un lapsus es tal vez un lujo aceptable.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Source Serif 4', serif;" class="mycode_font"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Estadísticas de Yato Hachibi'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Estadísticas de Yato Hachibi'; }">Estadísticas de Yato Hachibi</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">
		<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);background:#130f1e;padding:16px 18px;color:#e8dff8;'>
			<div style='display:flex;align-items:center;gap:10px;margin-bottom:16px;'>
				<span style='display:inline-block;width:3px;height:18px;background:#c0582a;'></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:14px;font-weight:900;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;'>Yato Hachibi</span>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Generales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Fuerza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>5</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
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				</div>
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					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Inteligencia</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>10</span>
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					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Destreza</div>
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					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Ctrl. Chakra</div>
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						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>9</span>
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				</div>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Especiales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
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				</div>
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			</div>
		</div>
	</div>
		</div>
	</span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">02 de Verano del año 150, 6:23 am.</div>
 <br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Sal y flores. El viento se perfuma con lo último de la primavera. Los árboles cargan sus verdes frutos con humildad, apenas diferenciándose de sus ramas y algunos cayendo prematuros, antes de que siquiera estén listos para germinar. Uno de estos golpea la cabeza de Hachibi, quien encuentra el pequeño bulbo en el suelo y luego alza su mirada para encontrarse al árbol con tantos más que tal vez ni cuenta se ha dado de su pérdida, ¿será distinto de él perdiendo un cabello? La diferencia es que de ese fruto una nueva vida podría nacer, algo que no pasaría ni con toda su cabellera junta. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">El patio de la academia, al menos esa sección, no es una explanada libre, sino un campo de entrenamientos con maniquíes concentrados en formaciones de tres, en varios puntos distribuidos; dianas fijas en algunas ramas de la arboleda y claros de hasta cinco metros de diámetro, entre zonas pobladas de vegetación variada. Las gruesas cortezas de algunos ejemplares cuentan historias, algunas más antiguas que su propia vida, otras más recientes; sus cicatrices son palpables al tacto, divisibles a la distancia; aquellos seres inmóviles han servido más que muchos maestros, recibiendo el castigo de errores, de sobre exigencias y hasta experimentaciones. Han dictaminado en silencio los límites de la fuerza de quienes los han empleado y no los han logrado derribar, y, sobre todo, han sabido fortalecerse a cada contienda, con troncos más gruesos, más densos y mayor número de congéneres, como si el mero acto de luchar en ese terreno, bañarlo de sudor y sangre, y poner a prueba la convicción personal, lo fortaleciera, le llenara de un poder que ningún otro terreno natural posee.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Su mano se posa sobre el tronco. Sus llagas en las palmas se reconocen en la rugosa corteza y la pureza del aire dibuja una sutil sonrisa en el rostro del bruno, una que se asemeja a los últimos segundos de luna antes de que ésta empiece su ciclo otra vez.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La contemplación es una excentricidad en aquel espacio, mas para alguien que ha terminado sus ejercicios matutinos, un lapsus es tal vez un lujo aceptable.</div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-family: 'Source Serif 4', serif;" class="mycode_font"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Estadísticas de Yato Hachibi'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Estadísticas de Yato Hachibi'; }">Estadísticas de Yato Hachibi</span></div>
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			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Generales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Fuerza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>5</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Inteligencia</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>10</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Destreza</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>6</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);background:#171224;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Ctrl. Chakra</div>
					<div style='display:flex;align-items:baseline;gap:6px;margin-top:4px;'>
						<span style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;'>9</span>
						<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1px;color:#b890e0;'>M: 1</span>
					</div>
				</div>
			</div>

			<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;margin-bottom:8px;'>Estadísticas Especiales</div>
			<div style='display:grid;grid-template-columns:repeat(4,minmax(0,1fr));gap:6px;margin-bottom:16px;'>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Salud</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Tenketsu</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Sigilo</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>11</div>
				</div>
				<div style='border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.16);border-left:1.5px solid #7b4ab8;background:#1c162c;padding:9px 10px;'>
					<div style='font-family:Cinzel,serif;font-size:8px;font-weight:700;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#9c6bcc;'>Velocidad</div>
					<div style='font-size:19px;font-weight:700;color:#e8dff8;margin-top:4px;'>9</div>
				</div>
			</div>

			<div style='display:flex;flex-wrap:wrap;gap:18px;border-top:0.5px solid rgba(156,107,204,0.12);padding-top:12px;'>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Vida <strong class='personaje_vida' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>235</strong> <img title="Vida" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/vida.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Chakra <strong class='personaje_chakra' style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>235</strong> <img title="Chakra" style=" width: 13px; top: -1px; position: relative; " src="./images/sg/icons/chakra.png" /></span>
				<span style='font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;letter-spacing:1.5px;text-transform:uppercase;color:#8a7a9a;'>Reg. Chakra <strong style='font-size:13px;color:#e8dff8;'>36</strong></span>
			</div>
		</div>
	</div>
		</div>
	</span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Aceitando engranajes Ft.Douma]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14364</link>
			<pubDate>Wed, 29 Jul 2026 09:23:47 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=809">Colt horumi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=14364</guid>
			<description><![CDATA[El joven de cabellos rojos se encontraba de musculosa, sus movimientos iban desde arriba hacia abajo, en diagonal, horizontal, todo esto mediante un tanto, y un pobre muñeco de pruebas que recibia decena de tajos sin desearlo, Colt se acerco dio una puntada rapida y de un salto hacia atras lanzo dos senbons a la diana de la cabeza del muñeco, Luego volvio a recogerlas.<br />
<br />
"Me la pase holgazaneando mucho tiempo, no estoy a mi 100 por ciento, debon entrenar mas" Penso el joven mientras elongaba y observaba otros muñecos de prueba, paso  a mirar de frente a uno y antes de atacar, decidio hacer shadow boxing, lanzando puños al aire y esquivando, visualizando un enemigo imaginario,  hizo una coreografia decente de puños y patadas, pero en su interior una vocecita le decia que aun le faltaba mas, que ese no era su verdadero potencial, y Colt no podia negarlo.<br />
<br />
Se sento en una de las bancas y encendio un cigarro mientras se hidrataba con una bebida carbonatada a base de jarabe de cola, en su mente formulaba ya otra rutina de entrenamiento "Tal vez me haga falta un comapañero" Se dijo a si mismo mientras lanzaba una bocanada de humo al aire.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El joven de cabellos rojos se encontraba de musculosa, sus movimientos iban desde arriba hacia abajo, en diagonal, horizontal, todo esto mediante un tanto, y un pobre muñeco de pruebas que recibia decena de tajos sin desearlo, Colt se acerco dio una puntada rapida y de un salto hacia atras lanzo dos senbons a la diana de la cabeza del muñeco, Luego volvio a recogerlas.<br />
<br />
"Me la pase holgazaneando mucho tiempo, no estoy a mi 100 por ciento, debon entrenar mas" Penso el joven mientras elongaba y observaba otros muñecos de prueba, paso  a mirar de frente a uno y antes de atacar, decidio hacer shadow boxing, lanzando puños al aire y esquivando, visualizando un enemigo imaginario,  hizo una coreografia decente de puños y patadas, pero en su interior una vocecita le decia que aun le faltaba mas, que ese no era su verdadero potencial, y Colt no podia negarlo.<br />
<br />
Se sento en una de las bancas y encendio un cigarro mientras se hidrataba con una bebida carbonatada a base de jarabe de cola, en su mente formulaba ya otra rutina de entrenamiento "Tal vez me haga falta un comapañero" Se dijo a si mismo mientras lanzaba una bocanada de humo al aire.]]></content:encoded>
		</item>
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