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		<title><![CDATA[Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto - Isla del Oeste]]></title>
		<link>https://shinobigaiden.net/</link>
		<description><![CDATA[Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto - https://shinobigaiden.net]]></description>
		<pubDate>Fri, 23 Oct 2026 14:00:08 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[Palabras esperanzadoras (Miku) ((Pasado))]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13094</link>
			<pubDate>Sat, 01 Jun 2024 03:26:55 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=504">Relincho</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13094</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">"<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Levántate estúpido trozo de mierda seca</span></span>" pensó. "<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Otro día más, otro día desperdiciado. ¿Es esto lo que te hace sentir orgulloso?</span></span>".<br />
<br />
Relincho estaba tumbado sobre la hierba silvestre. Se encontraba en las orillas de la parte oeste de la isla más al oeste del País del Agua. Estaba en el borde de la nación. Justo esa zona no era muy poblada, habían algunas casetas de campo cerca de la orilla, varios huertos de arroz y otros cultivos, y mucho territorio de simplemente playa, acantilado, y vegetación autóctona. Relincho permanecía sobre la hierba de un pequeño acantilado que subía de la playa, el cual miraba directamente al mar del oeste a unos 15 metros de altura. Desde allí se podía apreciar el final de la península que era El País del Colmillo y la Garra, y, quizá a lo lejos, se podía distinguir el diminuto País de las Olas. Lo más impresionante era el atardecer. Aquel día el tiempo había sido perfecto. Un cielo despejado bañado de suficientes nubes como para guardarse un rato, una brisa marina suave, pero reconfortante, y un sol acalorado que te acompañaba reconfortante por los paseos en la playa. Ahora se estaba poniendo, y presidía majestuoso la cresta de las montañas del País del Colmillo y la Garra, como un general que se marcha a descansar, después de haber protegido a toda su nación. Era un atardecer imponente.<br />
"<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Menuda puta mierda</span></span>" se dijo a sí mismo Relincho. "<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Otro día más y aquí estás, tirado.</span></span>"<br />
<br />
La Isla del Oeste era un lugar extraño y no muy transitado por los ciudadanos de las otras partes del país. Pero era un lugar que hacía sentir cómodo a Relincho. Desde que se había convertido en ninja, a menudo se veía luchando por encontrar la razón de por qué hacía las cosas. No sentía alegría o emoción por luchar o defender algún aspecto de la identidad patria, solo inseguridad y, realmente, mucha pereza. Pero allí, las cosas parecían tener un poco más de sentido. La isla la habitaba gente extraña, amargada, reaccionaria y con bastante ira acumulada. Personas con retazos oscuros pintados a brocha gorda en su interior, donde la vida se traducía en un absurdo quehacer mientras se debe reprimir las ansias y deseos más grises que hacen a uno mismo preguntarse si es siquiera humano sentir algo así. <br />
Ahí, Relincho se sentía como en casa.<br />
<br />
El sol se estaba poniendo, pero aun había luz de sobra. Lo cierto es que el clan en el que había nacido tenía cierta proximidad a la misma isla, y desde luego, la personalidad sí que era autóctona. Sobre todo en la rama de la familia de Relincho, quizá la más rarita y menos poderosa de todo el clan. A Relincho le daba igual, no obstante. Si sentía un aura reconfortante en aquel lugar no era por su ascendencia. Era por complicidad. Era por alineación. Era por auténtica y verdadera magia.<br />
<br />
— <span style="color: #4CEA5E;" class="mycode_color">Hey, Relincho, te traigo otra jarra de cerveza pero en cuanto te la acabes ya te estás marchando de mi parcela</span> —espetó un agricultor que se dirigía hacia el ninja.<br />
<br />
Esa magia era, en realidad, tan solo el alcohol. Pero daba igual. Hacía a Relincho sentirse agusto. Había hablado con aquel campesino y, sin saber muy bien cómo, le había convencido para que le invitase a un par de cervezas.<br />
<br />
— <span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">Gracias, muy amable, de verdad</span> —le contestó Relincho.<br />
— <span style="color: #4CEA5E;" class="mycode_color">Puto tío raro...</span> —masculló entre dientes el campesino volviéndose a su casa. Quizá le había parecido rara la cabeza de caballo que siempre llevaba Relincho, pero bueno, estaba acostumbrado. Para algo la llevaba.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">"<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Levántate estúpido trozo de mierda seca</span></span>" pensó. "<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Otro día más, otro día desperdiciado. ¿Es esto lo que te hace sentir orgulloso?</span></span>".<br />
<br />
Relincho estaba tumbado sobre la hierba silvestre. Se encontraba en las orillas de la parte oeste de la isla más al oeste del País del Agua. Estaba en el borde de la nación. Justo esa zona no era muy poblada, habían algunas casetas de campo cerca de la orilla, varios huertos de arroz y otros cultivos, y mucho territorio de simplemente playa, acantilado, y vegetación autóctona. Relincho permanecía sobre la hierba de un pequeño acantilado que subía de la playa, el cual miraba directamente al mar del oeste a unos 15 metros de altura. Desde allí se podía apreciar el final de la península que era El País del Colmillo y la Garra, y, quizá a lo lejos, se podía distinguir el diminuto País de las Olas. Lo más impresionante era el atardecer. Aquel día el tiempo había sido perfecto. Un cielo despejado bañado de suficientes nubes como para guardarse un rato, una brisa marina suave, pero reconfortante, y un sol acalorado que te acompañaba reconfortante por los paseos en la playa. Ahora se estaba poniendo, y presidía majestuoso la cresta de las montañas del País del Colmillo y la Garra, como un general que se marcha a descansar, después de haber protegido a toda su nación. Era un atardecer imponente.<br />
"<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Menuda puta mierda</span></span>" se dijo a sí mismo Relincho. "<span style="color: #E86E04;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Otro día más y aquí estás, tirado.</span></span>"<br />
<br />
La Isla del Oeste era un lugar extraño y no muy transitado por los ciudadanos de las otras partes del país. Pero era un lugar que hacía sentir cómodo a Relincho. Desde que se había convertido en ninja, a menudo se veía luchando por encontrar la razón de por qué hacía las cosas. No sentía alegría o emoción por luchar o defender algún aspecto de la identidad patria, solo inseguridad y, realmente, mucha pereza. Pero allí, las cosas parecían tener un poco más de sentido. La isla la habitaba gente extraña, amargada, reaccionaria y con bastante ira acumulada. Personas con retazos oscuros pintados a brocha gorda en su interior, donde la vida se traducía en un absurdo quehacer mientras se debe reprimir las ansias y deseos más grises que hacen a uno mismo preguntarse si es siquiera humano sentir algo así. <br />
Ahí, Relincho se sentía como en casa.<br />
<br />
El sol se estaba poniendo, pero aun había luz de sobra. Lo cierto es que el clan en el que había nacido tenía cierta proximidad a la misma isla, y desde luego, la personalidad sí que era autóctona. Sobre todo en la rama de la familia de Relincho, quizá la más rarita y menos poderosa de todo el clan. A Relincho le daba igual, no obstante. Si sentía un aura reconfortante en aquel lugar no era por su ascendencia. Era por complicidad. Era por alineación. Era por auténtica y verdadera magia.<br />
<br />
— <span style="color: #4CEA5E;" class="mycode_color">Hey, Relincho, te traigo otra jarra de cerveza pero en cuanto te la acabes ya te estás marchando de mi parcela</span> —espetó un agricultor que se dirigía hacia el ninja.<br />
<br />
Esa magia era, en realidad, tan solo el alcohol. Pero daba igual. Hacía a Relincho sentirse agusto. Había hablado con aquel campesino y, sin saber muy bien cómo, le había convencido para que le invitase a un par de cervezas.<br />
<br />
— <span style="color: #E86E04;" class="mycode_color">Gracias, muy amable, de verdad</span> —le contestó Relincho.<br />
— <span style="color: #4CEA5E;" class="mycode_color">Puto tío raro...</span> —masculló entre dientes el campesino volviéndose a su casa. Quizá le había parecido rara la cabeza de caballo que siempre llevaba Relincho, pero bueno, estaba acostumbrado. Para algo la llevaba.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Preguntas [ Priv. Mei ]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13064</link>
			<pubDate>Mon, 27 May 2024 04:13:18 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=501">Onmyōji Noa</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=13064</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Todo tenía que tener un comienzo, y el comienzo de la aventura que estaba por vivir Noa estaba por darse. Había perdido prácticamente todo en su vida, se había quedado completamente sola. Ahí donde antes podía encontrar un consuelo en su familia, ahora solo podría encontrar los restos de la vida de sus padres y un rastro inexistente de sus hermanos. Las preguntas no dejaban de invadir su cabeza, las preocupaciones de qué sería de ella. ¿Acaso todo estaba orquestado por una mano superior que desconocía? ¿Y si la aparición de aquellos yokais no tenía nada que ver? Envuelta en dudas solo encontró un modo de salir de ellas, que era comenzando a dar sus primeros pasos en busca de respuestas. No quería vivir en el constante sentimiento de venganza, sabía que aquello no le llevaría por el buen camino, pero no podía ignorar aquel sentimiento.<br />
<br />
Por esas mismas razones era que estaba marchando a la Isla del Oeste, quizá en un intento de satisfacer ese rencor o dolor que pesaba en su pecho en todo momento, recordándole lo poco de lo que fue capaz y lo mucho que le quedaba aún por delante. No era desconocido que aquella isla aguardaba personas que quizá no iban a ser las más entregadas a dar la información que ella necesitaba, pero quizá le daban la pelea que su cuerpo y dolor pedía. No quería, de verdad no quería caer en ello. Sin embargo, parecía que estaba buscando el peligro al visitar un lugar como aquel, pero si lo pensaba bien.. « <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">Quizá el lugar más obvio sea donde esté alguna pista de ellos...</span></span>». Tenía creencia de la obviedad de que aquella isla pudiera tener algo sobre sus hermanos por lo sanguinaria que era su reputación, por los rumores de la misma. ¿Por dónde empezaba si no? No tenía nada, absolutamente nada, sobre dónde pudieran estar.<br />
<br />
La rueda del destino había comenzado a dar su vuelta a un ritmo constante, no iba a detenerse por la conveniencia de Noa, y mucho menos ella encontraría paz en ello. No quería pensar constantemente en la pérdida, y era algo en lo que no paraba de caer, pero por suerte había llegado a una de las primeras aldeas del lugar y podría comenzar a hacer preguntas. ¿Qué tanto podría esconderse a sus hermanos? La mayoría eran pequeños, demasiado jóvenes, como para no llamar la atención. — <span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Disculpe, ¿podría...</span></span> — No, no podría. Se había acercado a una anciana que nada más Noa abrió la boca se acabaría marchando con un refunfuñar. ¿Así de complicado iba a resultar? Eso parecía. Se llevó la mano al cuello, masajeando el mismo para liberar la tensión que tenía acumulada del viaje que había realizado, oteando el entorno en busca de alguien a quien preguntar.<br />
<br />
El lugar se veía lúgubre, apagado y con un silencio que resultaba ciertamente espeluznante. Lo más destacable era como en más de una ocasión había ciertas personas esquivaban a otras, que había juzgado como nativas dada aquella reacción. « <span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">No mentían con lo que decían de ellos...</span> </span>». Detenida en medio de lo que parecía un cruce de calles, buscó a quien fuera que fuese, siendo una mujer de cabellos oscuros como los mismos de Noa la que acabase de llamar su atención. De tal modo fue que acabaría por dar unos pasos marcados, pero ligeros, hacia dicha persona para alzar ligeramente su mano en señal de detener. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Disculpe, ¿podría ayudarme?</span></span> — Sería como se manifestaría sus palabras en esta ocasión. No sabía si era del lugar, pero igualmente tenía ojos funcionales según percibía... tal vez había visto algo. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Ha visto alguien extraño con adolescentes?</span></span> — Bien sabía que la isla podría ser propicia para ese tipo de misterios, o quien sabía, pero por preguntar no perdía nada. Tampoco sabía como hacerlo de otro modo. Desde que no tenía a su familia... se sentía perdida.</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Todo tenía que tener un comienzo, y el comienzo de la aventura que estaba por vivir Noa estaba por darse. Había perdido prácticamente todo en su vida, se había quedado completamente sola. Ahí donde antes podía encontrar un consuelo en su familia, ahora solo podría encontrar los restos de la vida de sus padres y un rastro inexistente de sus hermanos. Las preguntas no dejaban de invadir su cabeza, las preocupaciones de qué sería de ella. ¿Acaso todo estaba orquestado por una mano superior que desconocía? ¿Y si la aparición de aquellos yokais no tenía nada que ver? Envuelta en dudas solo encontró un modo de salir de ellas, que era comenzando a dar sus primeros pasos en busca de respuestas. No quería vivir en el constante sentimiento de venganza, sabía que aquello no le llevaría por el buen camino, pero no podía ignorar aquel sentimiento.<br />
<br />
Por esas mismas razones era que estaba marchando a la Isla del Oeste, quizá en un intento de satisfacer ese rencor o dolor que pesaba en su pecho en todo momento, recordándole lo poco de lo que fue capaz y lo mucho que le quedaba aún por delante. No era desconocido que aquella isla aguardaba personas que quizá no iban a ser las más entregadas a dar la información que ella necesitaba, pero quizá le daban la pelea que su cuerpo y dolor pedía. No quería, de verdad no quería caer en ello. Sin embargo, parecía que estaba buscando el peligro al visitar un lugar como aquel, pero si lo pensaba bien.. « <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #C10300;" class="mycode_color">Quizá el lugar más obvio sea donde esté alguna pista de ellos...</span></span>». Tenía creencia de la obviedad de que aquella isla pudiera tener algo sobre sus hermanos por lo sanguinaria que era su reputación, por los rumores de la misma. ¿Por dónde empezaba si no? No tenía nada, absolutamente nada, sobre dónde pudieran estar.<br />
<br />
La rueda del destino había comenzado a dar su vuelta a un ritmo constante, no iba a detenerse por la conveniencia de Noa, y mucho menos ella encontraría paz en ello. No quería pensar constantemente en la pérdida, y era algo en lo que no paraba de caer, pero por suerte había llegado a una de las primeras aldeas del lugar y podría comenzar a hacer preguntas. ¿Qué tanto podría esconderse a sus hermanos? La mayoría eran pequeños, demasiado jóvenes, como para no llamar la atención. — <span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Disculpe, ¿podría...</span></span> — No, no podría. Se había acercado a una anciana que nada más Noa abrió la boca se acabaría marchando con un refunfuñar. ¿Así de complicado iba a resultar? Eso parecía. Se llevó la mano al cuello, masajeando el mismo para liberar la tensión que tenía acumulada del viaje que había realizado, oteando el entorno en busca de alguien a quien preguntar.<br />
<br />
El lugar se veía lúgubre, apagado y con un silencio que resultaba ciertamente espeluznante. Lo más destacable era como en más de una ocasión había ciertas personas esquivaban a otras, que había juzgado como nativas dada aquella reacción. « <span style="color: #c10300;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">No mentían con lo que decían de ellos...</span> </span>». Detenida en medio de lo que parecía un cruce de calles, buscó a quien fuera que fuese, siendo una mujer de cabellos oscuros como los mismos de Noa la que acabase de llamar su atención. De tal modo fue que acabaría por dar unos pasos marcados, pero ligeros, hacia dicha persona para alzar ligeramente su mano en señal de detener. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">Disculpe, ¿podría ayudarme?</span></span> — Sería como se manifestaría sus palabras en esta ocasión. No sabía si era del lugar, pero igualmente tenía ojos funcionales según percibía... tal vez había visto algo. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #c10300;" class="mycode_color">¿Ha visto alguien extraño con adolescentes?</span></span> — Bien sabía que la isla podría ser propicia para ese tipo de misterios, o quien sabía, pero por preguntar no perdía nada. Tampoco sabía como hacerlo de otro modo. Desde que no tenía a su familia... se sentía perdida.</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Seguridad Náutica [Autonarrada C]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12885</link>
			<pubDate>Tue, 09 Apr 2024 18:02:21 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=467">Usohime</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12885</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">Seguridad Náutica</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12 de Febrero del 16<br />
País del Agua</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Aguas Meridionales</span></span></div>
<br />
Las aguas estaban agitadas, el viento elevaba y dispersaba la espuma de las olas por el aire transmitiendo su humedad, las gaviotas volaban en el cielo graznando mientras mantenían el mismo rumbo del navío, las velas se encontraban hinchadas con vigor impulsando la embarcación hacia su destino a gran velocidad. Y ahí estaba yo, sobre el mascarón de proa en forma de un pequeño carnero joven, apoyando mi pierna derecha sobre la estructura de madera mientras llevaba mis dedos al mentón con una gran sonrisa llena de confianza, como si realmente supiera algo sobre el océano, el estado de las corrientes y la navegación. Que realmente ni idea, no obstante, esa pose caracterizaba a su madre cuando se hacia a la mar en sus viajes comerciales, como si desafiara al mismo océano pidiéndole un reto en este viaje, brindando a su vez confianza a sus tripulantes, toda una capitana.<br />
<br />
Y mi torpeza se haría presente para variar, una hola golpeo el estribor del barco haciendo que el mismo se sacudiera, causando que mi tobillo se torciera un poco en falso haciendo que todo mi pie se deslizara derrapando por la madera, hasta salirse justo entre el mascaron y el casto del barco con la suficiente inercia como para que yo diera una una pequeña voltereta por encima de las maderas que servían justo para evitar que las cosas y personas del barco salieran volando, para ser arrojada de forma patética al mar.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— ¡Pero chica, que demonios haces! —</span> No me estaba haciendo una pregunta, estaba riñéndome claramente y no se le podía culpar. Ese hombre era Eddy Jones, un pescador y comerciante bastante veterano, debía estar en sus 50. Y evidentemente ya estaba un poco desconfiado cuando para una misión de escolta le asignaron una genin tan pequeña y poco intimidante como yo, pero que me cayera del barco para hacer el tonto ya era la gota que colmaba el vaso de su paciencia. Yo me puse en pie sobre el agua y corrí rápidamente hasta el barco antes de que la corriente se lo llevara demasiado rápido como para que lo alcanzara. Brinque con todas mis fuerzas enganchándome al casco del barco, para acabar de trepar pegándome a la pared hacia arriba, apareciendo al lado del timón que era manejado por el mercader <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Lo siento de veras, me pillo desprevenida el oleaje, no volverá a ocurrir —</span></span> Agacharía la cabeza repetidas veces de forma respetuosa para disculparme <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— Pero chica, de verdad estarás bien si aparecen los piratas, no me inspiras mucha confianza —</span> Por un lado no se le podía culpar por la falta de confianza, pero bien mirado si me habian mandado a mí es porque fue un tacaño pagando una miseria con todas las letras <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Por favor, confié, usted y sus bienes llegaran sanos y salvo hasta su hogar.</span></span><br />
<br />
La inseguridad del hombre venia de que le habian convencido de que por las aguas cercanas a su isla se habian avistado piratas y saqueadores, por lo menos una banda, aunque era infundado y era complicado de demostrar, pero el hombre no podía esperar a que Kirigakure enviara a shinobis para ocuparse del asunto, así que opto por contratar una escolta, concretamente a mí. Eso fue debido a que pago lo mínimo de lo mínimo. No para desprestigiarme consideraremos que soy lo más bajo de la aldea, no obstante su presupuesto no daba para mucho más que un genin con poca experiencia y justo yo estaba disponible, es lo que hay, recibió lo que pago, por hiriente que sea eso para mi.<br />
<br />
 Pero antes de que nada se pudiera decir o hacer, un barco se atisbo en el horizonte, no portaban ninguna bandera y llevaba las velas recogidas indicando que optaban por moverse a remo, algo claramente enfocado en no seguir la corriente y poder interceptar a los que si lo hacían  <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Creo que pueden ser ellos, por favor mantenga el rumbo, me acercare para verificarlo —</span></span> Antes de que el hombre pudiera replicar yo ya no estaría frente a él, aunque bueno si lo estaba, pero transformada en un charco de agua que se lanzo rápidamente por la borda, avanzando así mezclada con el agua hasta alcanzar el navío sospechoso. Una habilidad que herede de los genes del clan Hozuki de mi madre. <br />
<br />
Una vez alcanzado el navío pude escalar en forma liquida el casco del barco pudiendo observar a los hombres armados y ocultos esperando a que los que remaban bajo la cubierta los acercaran lo suficiente a su objetivo, definitivamente eran enemigos. Entonces en lugar de buscar luchar yo sola frente a tantos enemigos arriesgándome a que algo saliera mal, me deslice hasta la parte inferior del barco por la parte del mar y con mi cuerpo liquido comencé a atacar al casco del barco para abrir múltiples agujeros a este, e inutilice algunos de los remos rompiendo su extremo, causando que aunque desde dentro no se notara, dejaran de ser nada efectivos.<br />
<br />
Tras eso regrese con el señor Eddy a su navío, el cual estaba contemplando como el barco sospechoso tuvo que frenar su avance y parecían de golpe algo ajetreados por la cubierta. Emergí de nuevo frente al mercader <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">— Avance a toda prisa, estarán un rato ocupados —</span></span> El hombre algo sorprendido viro el timón para tomar la corriente de agua y avanzar a toda vela <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— Lo siento chica, claramente te subestime —</span> Me diría el hombre <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— No pasa nada, se que puedo ser algo torpe a veces, pero si acepto una misión es para cumplirla —</span></span> Le respondería amablemente mientras viajábamos ya divisando la costa de su hogar, al que llegamos sin ningún tipo de problema. <br />
<br />
Mientras estaba volviendo ya con la misión cumplida por mi cuenta me tope con que el barco de los piratas estaba prácticamente hundido, aunque aun no del todo, pero algunos de los navegantes ya saltaron por la borda.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">Seguridad Náutica</span></span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12 de Febrero del 16<br />
País del Agua</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Aguas Meridionales</span></span></div>
<br />
Las aguas estaban agitadas, el viento elevaba y dispersaba la espuma de las olas por el aire transmitiendo su humedad, las gaviotas volaban en el cielo graznando mientras mantenían el mismo rumbo del navío, las velas se encontraban hinchadas con vigor impulsando la embarcación hacia su destino a gran velocidad. Y ahí estaba yo, sobre el mascarón de proa en forma de un pequeño carnero joven, apoyando mi pierna derecha sobre la estructura de madera mientras llevaba mis dedos al mentón con una gran sonrisa llena de confianza, como si realmente supiera algo sobre el océano, el estado de las corrientes y la navegación. Que realmente ni idea, no obstante, esa pose caracterizaba a su madre cuando se hacia a la mar en sus viajes comerciales, como si desafiara al mismo océano pidiéndole un reto en este viaje, brindando a su vez confianza a sus tripulantes, toda una capitana.<br />
<br />
Y mi torpeza se haría presente para variar, una hola golpeo el estribor del barco haciendo que el mismo se sacudiera, causando que mi tobillo se torciera un poco en falso haciendo que todo mi pie se deslizara derrapando por la madera, hasta salirse justo entre el mascaron y el casto del barco con la suficiente inercia como para que yo diera una una pequeña voltereta por encima de las maderas que servían justo para evitar que las cosas y personas del barco salieran volando, para ser arrojada de forma patética al mar.<br />
<br />
<span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— ¡Pero chica, que demonios haces! —</span> No me estaba haciendo una pregunta, estaba riñéndome claramente y no se le podía culpar. Ese hombre era Eddy Jones, un pescador y comerciante bastante veterano, debía estar en sus 50. Y evidentemente ya estaba un poco desconfiado cuando para una misión de escolta le asignaron una genin tan pequeña y poco intimidante como yo, pero que me cayera del barco para hacer el tonto ya era la gota que colmaba el vaso de su paciencia. Yo me puse en pie sobre el agua y corrí rápidamente hasta el barco antes de que la corriente se lo llevara demasiado rápido como para que lo alcanzara. Brinque con todas mis fuerzas enganchándome al casco del barco, para acabar de trepar pegándome a la pared hacia arriba, apareciendo al lado del timón que era manejado por el mercader <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Lo siento de veras, me pillo desprevenida el oleaje, no volverá a ocurrir —</span></span> Agacharía la cabeza repetidas veces de forma respetuosa para disculparme <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— Pero chica, de verdad estarás bien si aparecen los piratas, no me inspiras mucha confianza —</span> Por un lado no se le podía culpar por la falta de confianza, pero bien mirado si me habian mandado a mí es porque fue un tacaño pagando una miseria con todas las letras <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Por favor, confié, usted y sus bienes llegaran sanos y salvo hasta su hogar.</span></span><br />
<br />
La inseguridad del hombre venia de que le habian convencido de que por las aguas cercanas a su isla se habian avistado piratas y saqueadores, por lo menos una banda, aunque era infundado y era complicado de demostrar, pero el hombre no podía esperar a que Kirigakure enviara a shinobis para ocuparse del asunto, así que opto por contratar una escolta, concretamente a mí. Eso fue debido a que pago lo mínimo de lo mínimo. No para desprestigiarme consideraremos que soy lo más bajo de la aldea, no obstante su presupuesto no daba para mucho más que un genin con poca experiencia y justo yo estaba disponible, es lo que hay, recibió lo que pago, por hiriente que sea eso para mi.<br />
<br />
 Pero antes de que nada se pudiera decir o hacer, un barco se atisbo en el horizonte, no portaban ninguna bandera y llevaba las velas recogidas indicando que optaban por moverse a remo, algo claramente enfocado en no seguir la corriente y poder interceptar a los que si lo hacían  <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— Creo que pueden ser ellos, por favor mantenga el rumbo, me acercare para verificarlo —</span></span> Antes de que el hombre pudiera replicar yo ya no estaría frente a él, aunque bueno si lo estaba, pero transformada en un charco de agua que se lanzo rápidamente por la borda, avanzando así mezclada con el agua hasta alcanzar el navío sospechoso. Una habilidad que herede de los genes del clan Hozuki de mi madre. <br />
<br />
Una vez alcanzado el navío pude escalar en forma liquida el casco del barco pudiendo observar a los hombres armados y ocultos esperando a que los que remaban bajo la cubierta los acercaran lo suficiente a su objetivo, definitivamente eran enemigos. Entonces en lugar de buscar luchar yo sola frente a tantos enemigos arriesgándome a que algo saliera mal, me deslice hasta la parte inferior del barco por la parte del mar y con mi cuerpo liquido comencé a atacar al casco del barco para abrir múltiples agujeros a este, e inutilice algunos de los remos rompiendo su extremo, causando que aunque desde dentro no se notara, dejaran de ser nada efectivos.<br />
<br />
Tras eso regrese con el señor Eddy a su navío, el cual estaba contemplando como el barco sospechoso tuvo que frenar su avance y parecían de golpe algo ajetreados por la cubierta. Emergí de nuevo frente al mercader <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">— Avance a toda prisa, estarán un rato ocupados —</span></span> El hombre algo sorprendido viro el timón para tomar la corriente de agua y avanzar a toda vela <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">— Lo siento chica, claramente te subestime —</span> Me diría el hombre <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">— No pasa nada, se que puedo ser algo torpe a veces, pero si acepto una misión es para cumplirla —</span></span> Le respondería amablemente mientras viajábamos ya divisando la costa de su hogar, al que llegamos sin ningún tipo de problema. <br />
<br />
Mientras estaba volviendo ya con la misión cumplida por mi cuenta me tope con que el barco de los piratas estaba prácticamente hundido, aunque aun no del todo, pero algunos de los navegantes ya saltaron por la borda.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Reclutamiento] - Cuarteles en la Playa]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12779</link>
			<pubDate>Wed, 27 Mar 2024 08:37:25 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=256">Narrador Miope-kun</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12779</guid>
			<description><![CDATA[Un bote a la deriva y una joven con un cartel de auxilio escrito en un retazo de madera, el mar se veía apacible, era difícil de ver, y más para ese barco que poco a poco se aproximaba a su paradero. Unos marinos se prestaron al rescate, subiendo a la borda a quien parecía ser una joven mujer de pelo azulado. No tardaron en reconocerla, era toda una mujer, bien reconocida y con la mirada perdida, era Hozuki Nao.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/originals/95/21/49/952149175b9b33011ee5110d8b4d164f.jpg" loading="lazy"  width="251" height="456" alt="[Imagen: 952149175b9b33011ee5110d8b4d164f.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<br />
Los marinos no dudaron en atarla a una silla, privarla de comidas y agua y llamaron a su capitán a bordo, este, sin mayores preámbulos se acercó a ella con una mirada desafiante, era un joven marino, pero había sido reconocido por su habilidad en combate. Portaba las insignias del imperio, era un verdadero soldado de Kirigakure, se acercó a la mujer y dijo con voz altanera –<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"> vaya vaya, así que la famosa Nao se encuentra en mi barco, ¿eh camaradas?</span> – dijo, burlándose y extendiendo sus brazos mientras se erguía y miraba para atrás, un sonido sordo se escuchaba en el barco, algunos movimientos, pero nada importante, varios se rieron en ese entonces –<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"> y dime preciosa, ¿qué te trae por aquí? </span>– le dijo, apoyando su pie en el borde de la silla y acercando su rostro al de ella –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> a… agua... agua… por favor… </span>- dijo la rebelde, mientras tosía y gemía. El capitán de la fragata sonrió, retrocedió un paso y, tras chasquear los dedos, uno de sus soldados vertió una cubeta de agua fría sobre la Hozuki, tras recibir la cubeta, esta movió el rostro de lado a lado, secándose del agua salada que le habían vertido y dijo, con un tono para nada fatigado, mientras los sonidos de golpes cada vez eran más cercanos, dijo con un tono molesto –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> esa agua no, idiota, cuando alguien te ruega por agua es para que le des un vaso de agua y se lo arrojes en la cara, ¿Qué aún no se lo enseñan al señorito?</span> – su tono burlesco y su mueca en el rostro enervación al joven imperial, este de un movimiento rápido volvió a posar su pie sobre la silla, esta vez entre las piernas de la Hozuki y, con total rapidez, él puso el filo de su katana en el cuello de la mujer – <span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color">insúltame una vez más y tus días de reb… </span>- un escupitajo en su cara –<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"> tú lo pediste </span>– diría, deslizando el filo de su katana por el cuello de Nao, pero esta, lejos de morir, simplemente hizo una mímica de moribunda muy mal fingida y entre risas decía –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> oh no, me estoy muriendo </span>– moviendo sus manos en un exagerado ademan, mientras que se paraba de la silla y, con un movimiento rápido, arrojaba al imperial al suelo, posándose sobre este y amenazándolo con su propia espada tras un rápido movimiento. Su cuerpo estaba volviendo a materializarse, se había convertido en agua para esta hazaña, y con un simple desliz, acabo con la vida de aquel imperial – <span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color">sayonara </span>– dijo, mientras la ironía y el desconsuelo de ese capitán que, al caer, esperanzado de ver como su tropa intentaría hacer algo, solo pudo ver que era el último de sus hombres en cubierta que había logrado sobrevivir a ese ataque sorpresa.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://cdn.donmai.us/sample/8f/18/__kitsurubami_flcl_drawn_by_sadamoto_yoshiyuki__sample-8f1816a97a45d012ae7bfd5ec1a389f6.jpg" loading="lazy"  width="425" height="574" alt="[Imagen: __kitsurubami_flcl_drawn_by_sadamoto_yos...a389f6.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<br />
Quince minutos después, Hozuki Nao se encontraba llegando a las orillas de la playa, tras levantar el brazo y alzar la voz, esta diría –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> oookkaaaay chicos ya pueden cortar la niebla </span>– sus palabras fueron una orden directa, algo irrespetuosa tal vez, pero muy eficaz, pues la niebla se disipaba en toda el área y el sol, ese brillante sol, empezó a bañar aquella hermosa playa que ocultaba una base rebelde improvisada. Aquel barco, inusualmente lejos de su lugar de origen, se encontraba apenas a apenas 100 metros hacia el mar, se notaba que su curso había sido adulterado. Aun se escuchaba el sonido de la batalla en el barco, pero eso no le interesaba a Nao, ella solo quería volver a recostarse en su silla de playa, tomar su vaso de wiski recién servido y relajarse un poco… claro, si no fuese por la interrupción de su asistente, quien con la mayor de las etiquetas y protocolo militar se aproximaría a su costado derecho para informarle mientras hacia una reverencia – <span style="color: #f551ff;" class="mycode_color">Nao-dono, ha llegado un grupo de aspirantes a rebeldes, son 4 jóvenes de Kirigakure </span>– diría respetuosamente –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> aaah… que molestia… diles que vengan, ya que…</span> - decía, mientras bebía de su wiski y aquel barco, ahora en llamas, explotaba parte de la cabina.<br />
<br />
El campamento era un montón de tiendas ubicadas de manera algo desordenada, había rebeldes preparando sus armas, un campamento medico donde atendian a unos pocos ninjas y civiles que se encontraban mal de salud, pero sorprendentemente, no había ningún herido entre ellos. No tenían un lugar especifico para guardar rehenes, de hecho, tenían una especie de jaula improvisada de madera donde, al interior, se guardaba personal con traje imperial, presumiblemente gente del mismo barco que acababan de asaltar. En medio de todo el caos y observando la destrucción de aquel barco, Hozuki Nao se veía tranquila y feliz, aguardando por los nuevos reclutas de esta hermosa rebelión.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='OFF'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='OFF'; }">OFF</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
Ok, este es un post de reclutamiento, en tu post indica como llegaste a la playa de la Isla del Oeste, no le puse nombre a la misma playa pero si quieres ponerle, adelante. Una vez llegues en tu post, indica como te hacen esperar entre la niebla para luego, tras ser disipada, te indiquen que te acerques hacia Hozuki Nao junto a otros 3 aspirantes.<br />
</div>
		</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Un bote a la deriva y una joven con un cartel de auxilio escrito en un retazo de madera, el mar se veía apacible, era difícil de ver, y más para ese barco que poco a poco se aproximaba a su paradero. Unos marinos se prestaron al rescate, subiendo a la borda a quien parecía ser una joven mujer de pelo azulado. No tardaron en reconocerla, era toda una mujer, bien reconocida y con la mirada perdida, era Hozuki Nao.<br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/originals/95/21/49/952149175b9b33011ee5110d8b4d164f.jpg" loading="lazy"  width="251" height="456" alt="[Imagen: 952149175b9b33011ee5110d8b4d164f.jpg]" class="mycode_img" /></div>
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Los marinos no dudaron en atarla a una silla, privarla de comidas y agua y llamaron a su capitán a bordo, este, sin mayores preámbulos se acercó a ella con una mirada desafiante, era un joven marino, pero había sido reconocido por su habilidad en combate. Portaba las insignias del imperio, era un verdadero soldado de Kirigakure, se acercó a la mujer y dijo con voz altanera –<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"> vaya vaya, así que la famosa Nao se encuentra en mi barco, ¿eh camaradas?</span> – dijo, burlándose y extendiendo sus brazos mientras se erguía y miraba para atrás, un sonido sordo se escuchaba en el barco, algunos movimientos, pero nada importante, varios se rieron en ese entonces –<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"> y dime preciosa, ¿qué te trae por aquí? </span>– le dijo, apoyando su pie en el borde de la silla y acercando su rostro al de ella –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> a… agua... agua… por favor… </span>- dijo la rebelde, mientras tosía y gemía. El capitán de la fragata sonrió, retrocedió un paso y, tras chasquear los dedos, uno de sus soldados vertió una cubeta de agua fría sobre la Hozuki, tras recibir la cubeta, esta movió el rostro de lado a lado, secándose del agua salada que le habían vertido y dijo, con un tono para nada fatigado, mientras los sonidos de golpes cada vez eran más cercanos, dijo con un tono molesto –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> esa agua no, idiota, cuando alguien te ruega por agua es para que le des un vaso de agua y se lo arrojes en la cara, ¿Qué aún no se lo enseñan al señorito?</span> – su tono burlesco y su mueca en el rostro enervación al joven imperial, este de un movimiento rápido volvió a posar su pie sobre la silla, esta vez entre las piernas de la Hozuki y, con total rapidez, él puso el filo de su katana en el cuello de la mujer – <span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color">insúltame una vez más y tus días de reb… </span>- un escupitajo en su cara –<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"> tú lo pediste </span>– diría, deslizando el filo de su katana por el cuello de Nao, pero esta, lejos de morir, simplemente hizo una mímica de moribunda muy mal fingida y entre risas decía –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> oh no, me estoy muriendo </span>– moviendo sus manos en un exagerado ademan, mientras que se paraba de la silla y, con un movimiento rápido, arrojaba al imperial al suelo, posándose sobre este y amenazándolo con su propia espada tras un rápido movimiento. Su cuerpo estaba volviendo a materializarse, se había convertido en agua para esta hazaña, y con un simple desliz, acabo con la vida de aquel imperial – <span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color">sayonara </span>– dijo, mientras la ironía y el desconsuelo de ese capitán que, al caer, esperanzado de ver como su tropa intentaría hacer algo, solo pudo ver que era el último de sus hombres en cubierta que había logrado sobrevivir a ese ataque sorpresa.<br />
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<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://cdn.donmai.us/sample/8f/18/__kitsurubami_flcl_drawn_by_sadamoto_yoshiyuki__sample-8f1816a97a45d012ae7bfd5ec1a389f6.jpg" loading="lazy"  width="425" height="574" alt="[Imagen: __kitsurubami_flcl_drawn_by_sadamoto_yos...a389f6.jpg]" class="mycode_img" /></div>
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Quince minutos después, Hozuki Nao se encontraba llegando a las orillas de la playa, tras levantar el brazo y alzar la voz, esta diría –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> oookkaaaay chicos ya pueden cortar la niebla </span>– sus palabras fueron una orden directa, algo irrespetuosa tal vez, pero muy eficaz, pues la niebla se disipaba en toda el área y el sol, ese brillante sol, empezó a bañar aquella hermosa playa que ocultaba una base rebelde improvisada. Aquel barco, inusualmente lejos de su lugar de origen, se encontraba apenas a apenas 100 metros hacia el mar, se notaba que su curso había sido adulterado. Aun se escuchaba el sonido de la batalla en el barco, pero eso no le interesaba a Nao, ella solo quería volver a recostarse en su silla de playa, tomar su vaso de wiski recién servido y relajarse un poco… claro, si no fuese por la interrupción de su asistente, quien con la mayor de las etiquetas y protocolo militar se aproximaría a su costado derecho para informarle mientras hacia una reverencia – <span style="color: #f551ff;" class="mycode_color">Nao-dono, ha llegado un grupo de aspirantes a rebeldes, son 4 jóvenes de Kirigakure </span>– diría respetuosamente –<span style="color: #c3ffff;" class="mycode_color"> aaah… que molestia… diles que vengan, ya que…</span> - decía, mientras bebía de su wiski y aquel barco, ahora en llamas, explotaba parte de la cabina.<br />
<br />
El campamento era un montón de tiendas ubicadas de manera algo desordenada, había rebeldes preparando sus armas, un campamento medico donde atendian a unos pocos ninjas y civiles que se encontraban mal de salud, pero sorprendentemente, no había ningún herido entre ellos. No tenían un lugar especifico para guardar rehenes, de hecho, tenían una especie de jaula improvisada de madera donde, al interior, se guardaba personal con traje imperial, presumiblemente gente del mismo barco que acababan de asaltar. En medio de todo el caos y observando la destrucción de aquel barco, Hozuki Nao se veía tranquila y feliz, aguardando por los nuevos reclutas de esta hermosa rebelión.<br />
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<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='OFF'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='OFF'; }">OFF</span></div>
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Ok, este es un post de reclutamiento, en tu post indica como llegaste a la playa de la Isla del Oeste, no le puse nombre a la misma playa pero si quieres ponerle, adelante. Una vez llegues en tu post, indica como te hacen esperar entre la niebla para luego, tras ser disipada, te indiquen que te acerques hacia Hozuki Nao junto a otros 3 aspirantes.<br />
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		</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Meditación]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12680</link>
			<pubDate>Fri, 08 Mar 2024 14:27:00 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=396">Iroh Azulón</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=12680</guid>
			<description><![CDATA[El sol del atardecer pintaba el horizonte con tonalidades cálidas y doradas mientras Iroh se encontraba sentado en la cima de una colina, rodeado por la serenidad de la naturaleza. Con las piernas cruzadas y las manos descansando sobre las rodillas, el anciano buscador de tesoros se sumió en el silencio de la meditación.<br />
<br />
Cerró los ojos lentamente, dejando que el bullicio del mundo se disipara gradualmente. La brisa jugueteaba con su barba canosa mientras inspiraba profundamente el aire fresco que soplaba desde el paisaje circundante. En ese momento, comenzó su viaje interior, explorando los reinos de la mente con la misma dedicación que lo guiaba en sus búsquedas externas.<br />
<br />
El primer susurro de la meditación llevó a Iroh a sus recuerdos más preciados. Imágenes de su juventud, de días llenos de risas y enseñanzas, se materializaron en su mente. Recordó las historias contadas alrededor de una fogata y las lecciones impartidas por aquellos que lo habían guiado en su camino. Sonrió con gratitud por el cálido resplandor que esas memorias evocaban.<br />
<br />
Con cada respiración profunda, Iroh dejó que la tranquilidad lo envolviera. Las preocupaciones del presente y las incertidumbres del futuro se desvanecieron, y se sumergió en la eternidad del momento presente. La naturaleza misma le susurraba secretos ancestrales, y él, en su postura serena, estaba dispuesto a escuchar.<br />
<br />
Las sombras alargadas de los árboles danzaban en el suelo a medida que el sol continuaba su descenso. Iroh, inmerso en su meditación, exploraba las profundidades de su propia esencia. Se adentró en los recovecos de su corazón, explorando las emociones que yacían en lo más profundo. Reconoció la melancolía de las pérdidas y la alegría de los encuentros, abrazando cada aspecto de su viaje vital.<br />
<br />
En su mente, las llamas del fuego control danzaban en un ballet hipnótico. Iroh sintió la conexión con su elemento primordial, la danza eterna que había llevado consigo a lo largo de los años. El fuego, en su esencia, representaba el vigor de la vida, la pasión que ardía en su interior y la voluntad de seguir adelante.<br />
<br />
La brisa marina acariciaba su rostro, recordándole que estaba cerca del océano. En ese momento, decidió explorar su reciente conexión con el agua. Invocó en su mente las imágenes de las olas suaves, dejando que la sensación líquida se filtrara en su ser. La meditación se volvió una danza de elementos, donde el fuego y el agua convergían en un equilibrio delicado.<br />
<br />
A medida que la oscuridad del anochecer se apoderaba del cielo, Iroh continuaba su inmersión en la meditación. Se encontraba en un estado de plenitud, donde el tiempo parecía diluirse y las fronteras entre él y el mundo se desvanecían. Era un espectador y, al mismo tiempo, parte integral del vasto lienzo del universo.<br />
<br />
Las estrellas comenzaron a puntuar el firmamento, y la luna se alzó majestuosa. Iroh, aún en su postura serena, se fundió con la sinfonía cósmica que resonaba a su alrededor. Cada inhalación y exhalación se convirtieron en un mantra, una melodía que vibraba en armonía con el latido mismo de la existencia.<br />
<br />
Finalmente, cuando la medianoche envolvió la tierra en su manto de quietud, Iroh abrió lentamente los ojos. La paz interior que había encontrado en su meditación le acompañaría en sus futuras travesías. Se puso de pie, agradeciendo al universo por el regalo de la introspección. Con paso sereno, se alejó de la colina, llevando consigo la calma que solo la meditación podía proporcionar.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El sol del atardecer pintaba el horizonte con tonalidades cálidas y doradas mientras Iroh se encontraba sentado en la cima de una colina, rodeado por la serenidad de la naturaleza. Con las piernas cruzadas y las manos descansando sobre las rodillas, el anciano buscador de tesoros se sumió en el silencio de la meditación.<br />
<br />
Cerró los ojos lentamente, dejando que el bullicio del mundo se disipara gradualmente. La brisa jugueteaba con su barba canosa mientras inspiraba profundamente el aire fresco que soplaba desde el paisaje circundante. En ese momento, comenzó su viaje interior, explorando los reinos de la mente con la misma dedicación que lo guiaba en sus búsquedas externas.<br />
<br />
El primer susurro de la meditación llevó a Iroh a sus recuerdos más preciados. Imágenes de su juventud, de días llenos de risas y enseñanzas, se materializaron en su mente. Recordó las historias contadas alrededor de una fogata y las lecciones impartidas por aquellos que lo habían guiado en su camino. Sonrió con gratitud por el cálido resplandor que esas memorias evocaban.<br />
<br />
Con cada respiración profunda, Iroh dejó que la tranquilidad lo envolviera. Las preocupaciones del presente y las incertidumbres del futuro se desvanecieron, y se sumergió en la eternidad del momento presente. La naturaleza misma le susurraba secretos ancestrales, y él, en su postura serena, estaba dispuesto a escuchar.<br />
<br />
Las sombras alargadas de los árboles danzaban en el suelo a medida que el sol continuaba su descenso. Iroh, inmerso en su meditación, exploraba las profundidades de su propia esencia. Se adentró en los recovecos de su corazón, explorando las emociones que yacían en lo más profundo. Reconoció la melancolía de las pérdidas y la alegría de los encuentros, abrazando cada aspecto de su viaje vital.<br />
<br />
En su mente, las llamas del fuego control danzaban en un ballet hipnótico. Iroh sintió la conexión con su elemento primordial, la danza eterna que había llevado consigo a lo largo de los años. El fuego, en su esencia, representaba el vigor de la vida, la pasión que ardía en su interior y la voluntad de seguir adelante.<br />
<br />
La brisa marina acariciaba su rostro, recordándole que estaba cerca del océano. En ese momento, decidió explorar su reciente conexión con el agua. Invocó en su mente las imágenes de las olas suaves, dejando que la sensación líquida se filtrara en su ser. La meditación se volvió una danza de elementos, donde el fuego y el agua convergían en un equilibrio delicado.<br />
<br />
A medida que la oscuridad del anochecer se apoderaba del cielo, Iroh continuaba su inmersión en la meditación. Se encontraba en un estado de plenitud, donde el tiempo parecía diluirse y las fronteras entre él y el mundo se desvanecían. Era un espectador y, al mismo tiempo, parte integral del vasto lienzo del universo.<br />
<br />
Las estrellas comenzaron a puntuar el firmamento, y la luna se alzó majestuosa. Iroh, aún en su postura serena, se fundió con la sinfonía cósmica que resonaba a su alrededor. Cada inhalación y exhalación se convirtieron en un mantra, una melodía que vibraba en armonía con el latido mismo de la existencia.<br />
<br />
Finalmente, cuando la medianoche envolvió la tierra en su manto de quietud, Iroh abrió lentamente los ojos. La paz interior que había encontrado en su meditación le acompañaría en sus futuras travesías. Se puso de pie, agradeciendo al universo por el regalo de la introspección. Con paso sereno, se alejó de la colina, llevando consigo la calma que solo la meditación podía proporcionar.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Invocación] Axolotl]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=3066</link>
			<pubDate>Fri, 12 Jan 2024 10:10:40 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=356">Kaito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=3066</guid>
			<description><![CDATA[En la enigmática Isla Oeste del País del Agua, Kaito, se embarcó en una búsqueda para desentrañar los límites de su nuevo conocimiento. Con el pergamino en blanco en sus manos, el maestro de las marionetas se adentró en esta tierra misteriosa, ajeno al destino que le aguardaba.<br />
<br />
Resguardado por lo profundo de las casi olvidadas cavernas, ocultas entre las múltiples costas de aquella isla, Kaito, con su inquietud y curiosidad insaciables trazaba sellos en un pergamino en blanco iluminado por la poca luz que brindaba la luna y una única vela junto al muchacho, sus estudios le habían permitido dar con el conocimiento de una extraña técnica, un vinvulo animal, una conexión que le permitiría comunicarse con otro plano con la intención de invocar una entidad desconocida. Sus motivos, su inalcanzable búsqueda de poder y su sed incansable de conocimiento lo impulsaban a desafiar lo desconocido. Sin conocer la naturaleza de la invocación, Kaito se preparaba para enfrentar cualquier cosa.<br />
<br />
En una pequeña abertura entre las rocas, Kaito dispuso el pergamino, sus ojos centelleando con la sed de conocimiento. La bruma se arremolinaba alrededor, acentuando la atmósfera cargada de la isla. Sin tener idea de qué entidad invocaría, Kaito trazó los sellos con meticulosidad, canalizando su chakra en un intento de romper las barreras entre los mundos.<br />
<br />
El silencio de la isla fue interrumpido por el susurro de las rápidas sucesiones de sellos del marionetista, rítmicamente sincronizados con el palpitar de las mareas nocturnas y el tintineo de la vela que arrojaba luz tenue sobre el pergamino, testigo del susurro de los sellos y del titilar de la única vela que acompañaba el ritual. El pergamino, ahora impregnado de sellos resplandecientes, irradiaba una luz que desafiaba la oscuridad circundante. Kaito, con determinación en su mirada, pronunció las palabras del jutsu de invocación.<br />
<br />
La realidad misma pareció ondular cuando una niebla oscura envolvió el pergamino. La isla retumbó con la energía liberada, y en ese momento, una figura ominosa emergió de las sombras. Conforme la espesa niebla desaparecía la imponente silueta de un ser se hacia presente, cuerpo alargado, una especie de salamandra se erguía con una presencia imponente. Su aspecto singular yace en una fusión hipnotizante de rosados, creando una paleta de colores que desafía la realidad misma.<br />
<br />
Su piel escamosa exhibía una textura suave y resplandeciente, como si estuviera impregnada de una luz tenue y sutil. La variación de tonos se entrelazaba de manera armoniosa, desde un profundo violáceo que evocaba la majestuosidad de la noche hasta un delicado rosa que recordaba los matices de un atardecer en calma.<br />
<br />
Los ojos de la criatura eran esferas centelleantes de un tono rosado brillante e intenso, dotándola de una mirada penetrante e inteligente. Las branquias que adornaban su cabeza se movían con una gracia inquietante como si de tentáculos se trataran, revelando su conexión innata con las energías acuáticas que la rodeaban.<br />
<br />
La cola de la bestia, aplanada, como si del titánico remo de un barco se tratara, arrastraba consigo un rastro de vapor oscuro, como si estuviera envuelta en un misterio eterno. Sus extremidades, delicadamente formadas, terminaban en abultados dedos de apariencia repulsivamente similar a las manos humanas, y a demás de sus dos brazos y piernas una suerte de pequeños brazos secundarios yacían doblados pegados a su cuerpo. Una boca simple y aplanada se curvaba en una expresión que oscilaba entre la malicia y la sabiduría ancestral rellena por encías abultadas que parecían esconder alguna suerte de colmillos, tercidos como garfios hacia dentro de la boca, afilados como dagas, añadían un toque amenazante a su presencia, destacando que esta criatura no era simplemente un espectáculo visual, sino una fuerza a tener en cuenta.<br />
<br />
En el oscuro escenario de la Isla Oeste, la salamandra ajolote se erigía como una creación única y siniestra, fusionando los colores del crepúsculo y la noche en un todo armonioso. Katsuryoku, con su apariencia enigmática, estaba lista para explorar los límites de su alianza con Kaito en este rincón olvidado del país, donde cada escama parecía cargar con secretos ancestrales.<br />
<br />
Frente al marionetista, un nombre había sido escrito en el pergamino. Katsuryoku, la salamandra ajolote, se materializó en toda su majestuosidad, ocho metros de pura malevolencia.<br />
<br />
Kaito, de pie, contemplaba a Katsuryoku con asombro y cautela. El gigantesco ajolote, emanaba una presencia misteriosa y majestuosa. Sin embargo, algo en sus ojos centelleantes indicaba una inteligencia aguda que desafiaba cualquier expectativa.<br />
<br />
Katsuryoku movió sus branquias con gracia, como lo haría una serpiente con su lengua, casi como si analizara el ambiente mientras dirigía su mirada penetrante hacia Kaito. En un tono melódico y lleno de malicia, la salamandra formuló sus primeras palabras:<span style="color: #b20080;" class="mycode_color"> -¿Por qué, humano, me has convocado desde las sombras donde yacía en reposo? ¿Cuál es el propósito de perturbar mi existencia etérea con tu llamado?-</span><br />
<br />
Kaito, consciente de que estaba en presencia de una entidad excepcionalmente inteligente, respondió con cautela:<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> -Convocarte, no fue con la intención de provocarte alguna afrenta, es un acto de exploración y conocimiento, no deseaba perturbar la paz de tan majestuosa criatura-</span><br />
<br />
La salamandra, sin mostrar sorpresa, continuó su interrogatorio enigmático: -<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">¿Exploración, dices? ¿O acaso buscas, muchacho, tejer las sombras en un tapiz de intriga y oscuridad? Tu llamado tiene motivaciones más allá de la simple curiosidad. Habla con franqueza y desata los hilos de tu verdad.-</span><br />
<br />
Kaito, intrigado por la astucia de Katsuryoku, reveló parte de su plan: -<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Anhelo el conocimiento prohibido y el poder que se oculta en las sombras. El invocarte fue parte de ese camino, Juntos, podemos explorar las profundidades de todo aquello que nos es ajeno, desafiando los límites impuestos por la realidad misma.-</span><br />
<br />
Con la presencia de Katsuryoku, la atmósfera se cargó de expectación. Con ojos centelleantes y una risa sutil, la criatura decidía poner a prueba a Kaito antes de aceptarlo como su invocador. En ese rincón olvidado, donde la oscuridad y la intriga se entrelazaban, Katsuryoku habló con malicia:<span style="color: #b20080;" class="mycode_color"> -Si deseas mi lealtad, humano, deberás demostrar que tu búsqueda de conocimiento no es solo un juego de palabras. Pondrás a prueba tu valía como invocador.-</span><br />
<br />
Kaito, manteniendo la compostura, asintió con determinación.<br />
<br />
La salamandra, con un movimiento sinuoso de sus branquias, indicó la prueba que le aguardaba. <span style="color: #b20080;" class="mycode_color">-Mostrarás tu destreza en el arte de sanar y en el conocimiento de venenos ninja. La medicina y la oscuridad deben ser tus aliadas. ¿Estás preparado para demostrar tu valía en estos dominios?-</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[En la enigmática Isla Oeste del País del Agua, Kaito, se embarcó en una búsqueda para desentrañar los límites de su nuevo conocimiento. Con el pergamino en blanco en sus manos, el maestro de las marionetas se adentró en esta tierra misteriosa, ajeno al destino que le aguardaba.<br />
<br />
Resguardado por lo profundo de las casi olvidadas cavernas, ocultas entre las múltiples costas de aquella isla, Kaito, con su inquietud y curiosidad insaciables trazaba sellos en un pergamino en blanco iluminado por la poca luz que brindaba la luna y una única vela junto al muchacho, sus estudios le habían permitido dar con el conocimiento de una extraña técnica, un vinvulo animal, una conexión que le permitiría comunicarse con otro plano con la intención de invocar una entidad desconocida. Sus motivos, su inalcanzable búsqueda de poder y su sed incansable de conocimiento lo impulsaban a desafiar lo desconocido. Sin conocer la naturaleza de la invocación, Kaito se preparaba para enfrentar cualquier cosa.<br />
<br />
En una pequeña abertura entre las rocas, Kaito dispuso el pergamino, sus ojos centelleando con la sed de conocimiento. La bruma se arremolinaba alrededor, acentuando la atmósfera cargada de la isla. Sin tener idea de qué entidad invocaría, Kaito trazó los sellos con meticulosidad, canalizando su chakra en un intento de romper las barreras entre los mundos.<br />
<br />
El silencio de la isla fue interrumpido por el susurro de las rápidas sucesiones de sellos del marionetista, rítmicamente sincronizados con el palpitar de las mareas nocturnas y el tintineo de la vela que arrojaba luz tenue sobre el pergamino, testigo del susurro de los sellos y del titilar de la única vela que acompañaba el ritual. El pergamino, ahora impregnado de sellos resplandecientes, irradiaba una luz que desafiaba la oscuridad circundante. Kaito, con determinación en su mirada, pronunció las palabras del jutsu de invocación.<br />
<br />
La realidad misma pareció ondular cuando una niebla oscura envolvió el pergamino. La isla retumbó con la energía liberada, y en ese momento, una figura ominosa emergió de las sombras. Conforme la espesa niebla desaparecía la imponente silueta de un ser se hacia presente, cuerpo alargado, una especie de salamandra se erguía con una presencia imponente. Su aspecto singular yace en una fusión hipnotizante de rosados, creando una paleta de colores que desafía la realidad misma.<br />
<br />
Su piel escamosa exhibía una textura suave y resplandeciente, como si estuviera impregnada de una luz tenue y sutil. La variación de tonos se entrelazaba de manera armoniosa, desde un profundo violáceo que evocaba la majestuosidad de la noche hasta un delicado rosa que recordaba los matices de un atardecer en calma.<br />
<br />
Los ojos de la criatura eran esferas centelleantes de un tono rosado brillante e intenso, dotándola de una mirada penetrante e inteligente. Las branquias que adornaban su cabeza se movían con una gracia inquietante como si de tentáculos se trataran, revelando su conexión innata con las energías acuáticas que la rodeaban.<br />
<br />
La cola de la bestia, aplanada, como si del titánico remo de un barco se tratara, arrastraba consigo un rastro de vapor oscuro, como si estuviera envuelta en un misterio eterno. Sus extremidades, delicadamente formadas, terminaban en abultados dedos de apariencia repulsivamente similar a las manos humanas, y a demás de sus dos brazos y piernas una suerte de pequeños brazos secundarios yacían doblados pegados a su cuerpo. Una boca simple y aplanada se curvaba en una expresión que oscilaba entre la malicia y la sabiduría ancestral rellena por encías abultadas que parecían esconder alguna suerte de colmillos, tercidos como garfios hacia dentro de la boca, afilados como dagas, añadían un toque amenazante a su presencia, destacando que esta criatura no era simplemente un espectáculo visual, sino una fuerza a tener en cuenta.<br />
<br />
En el oscuro escenario de la Isla Oeste, la salamandra ajolote se erigía como una creación única y siniestra, fusionando los colores del crepúsculo y la noche en un todo armonioso. Katsuryoku, con su apariencia enigmática, estaba lista para explorar los límites de su alianza con Kaito en este rincón olvidado del país, donde cada escama parecía cargar con secretos ancestrales.<br />
<br />
Frente al marionetista, un nombre había sido escrito en el pergamino. Katsuryoku, la salamandra ajolote, se materializó en toda su majestuosidad, ocho metros de pura malevolencia.<br />
<br />
Kaito, de pie, contemplaba a Katsuryoku con asombro y cautela. El gigantesco ajolote, emanaba una presencia misteriosa y majestuosa. Sin embargo, algo en sus ojos centelleantes indicaba una inteligencia aguda que desafiaba cualquier expectativa.<br />
<br />
Katsuryoku movió sus branquias con gracia, como lo haría una serpiente con su lengua, casi como si analizara el ambiente mientras dirigía su mirada penetrante hacia Kaito. En un tono melódico y lleno de malicia, la salamandra formuló sus primeras palabras:<span style="color: #b20080;" class="mycode_color"> -¿Por qué, humano, me has convocado desde las sombras donde yacía en reposo? ¿Cuál es el propósito de perturbar mi existencia etérea con tu llamado?-</span><br />
<br />
Kaito, consciente de que estaba en presencia de una entidad excepcionalmente inteligente, respondió con cautela:<span style="color: #00369b;" class="mycode_color"> -Convocarte, no fue con la intención de provocarte alguna afrenta, es un acto de exploración y conocimiento, no deseaba perturbar la paz de tan majestuosa criatura-</span><br />
<br />
La salamandra, sin mostrar sorpresa, continuó su interrogatorio enigmático: -<span style="color: #b20080;" class="mycode_color">¿Exploración, dices? ¿O acaso buscas, muchacho, tejer las sombras en un tapiz de intriga y oscuridad? Tu llamado tiene motivaciones más allá de la simple curiosidad. Habla con franqueza y desata los hilos de tu verdad.-</span><br />
<br />
Kaito, intrigado por la astucia de Katsuryoku, reveló parte de su plan: -<span style="color: #00369b;" class="mycode_color">Anhelo el conocimiento prohibido y el poder que se oculta en las sombras. El invocarte fue parte de ese camino, Juntos, podemos explorar las profundidades de todo aquello que nos es ajeno, desafiando los límites impuestos por la realidad misma.-</span><br />
<br />
Con la presencia de Katsuryoku, la atmósfera se cargó de expectación. Con ojos centelleantes y una risa sutil, la criatura decidía poner a prueba a Kaito antes de aceptarlo como su invocador. En ese rincón olvidado, donde la oscuridad y la intriga se entrelazaban, Katsuryoku habló con malicia:<span style="color: #b20080;" class="mycode_color"> -Si deseas mi lealtad, humano, deberás demostrar que tu búsqueda de conocimiento no es solo un juego de palabras. Pondrás a prueba tu valía como invocador.-</span><br />
<br />
Kaito, manteniendo la compostura, asintió con determinación.<br />
<br />
La salamandra, con un movimiento sinuoso de sus branquias, indicó la prueba que le aguardaba. <span style="color: #b20080;" class="mycode_color">-Mostrarás tu destreza en el arte de sanar y en el conocimiento de venenos ninja. La medicina y la oscuridad deben ser tus aliadas. ¿Estás preparado para demostrar tu valía en estos dominios?-</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Evento Halloween - Bingo S] Los panegíricos de La Parca.]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2663</link>
			<pubDate>Fri, 03 Nov 2023 09:17:51 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=375">Narrador 2</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2663</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="560" height="315" src="//www.youtube-nocookie.com/embed/s5rzbttiMxA" frameborder="0" allowfullscreen="true"></iframe></div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Cementerio de la Isla del Oeste en el país del agua.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">26 de octubre, 15 D.K.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">23:59h</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/1169989934678020168/1170017691231338608/un-enorme-cementerio-con-una-colina-en-su-centro-upscaled.png?ex=655782e3&amp;is=65450de3&amp;hm=2b79f836bb4d2c78cc7bd8296fa7ddbb359bc7abb3b51b281abc0aaf24060fb5&amp;=&amp;width=1866&amp;height=1066" loading="lazy"  width="400" height="250" alt="[Imagen: un-enorme-cementerio-con-una-colina-en-s...eight=1066]" class="mycode_img" /></div>
<br />
Un murmullo del inframundo parecía palpitar en cada tumba del cementerio de la Isla del Oeste del país del agua, como si los propios muertos se estremecieran, por lo que cada año acontecía en aquel cementerio. El cementerio era el más grande del país, una enorme explanada de tumbas ordenadas en filas y columnas que de día se perdían a la vista, un paraje estremecedor acordonado por una verja de metro y medio en mal estado por la corrosión del tiempo y la humedad del ambiente. Había tumbas de todos los tipos y tamaños, y en cada una figuraba los nombres de sus dueños, en algunas faltaba descripción de aquel que estuviera bajo tierra, e incluso en algunas se rezaba el nombre de algún que otro vivo por raro que parezca, como si de una broma pesada y de mal gusto se tratase, pero, ¿quién en su sano juicio osaba jugar a eso?<br />
<br />
En todo el cementerio, se compactó una terrible niebla que impedía la visibilidad de la profunda noche, una niebla que hasta se podría palpar, dicho fenómeno era lo más usual por aquellas tierras, sin embargo, la de esa noche calaba hasta las entrañas e incapacitaba una visión medio lejana de todo aquel que quisiera internarse en aquel lugar. La niebla se arremolinaba, dejando levemente visible la cabeza de una extraña colina que se alzaba en el corazón del cementerio, cuya pendiente oscilaba hacia el oeste y que como todo lo relativo allí, era de lo más extraño. Una extraña sombra empezaba a cobrar presencia en lo alto de esta. Su aparición parecía bajar la temperatura del ambiente, se asentó un frío que penetraba hasta el interior de los huesos azotando incómodamente cualquier cuerpo, y un mal aura empezaba a colmar la zona para todo aquel con un mínimo de presentimiento.<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">00:00h</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/1169989934678020168/1169990051598434384/desktop-wallpaper-the-nightmare-before-christmas.jpg?ex=65576925&amp;is=6544f425&amp;hm=51c69e9c12b283d817ae2596073f7b324d079f1d0d73355ca18238883618d91b&amp;=&amp;width=1596&amp;height=1066" loading="lazy"  width="450" height="300" alt="[Imagen: desktop-wallpaper-the-nightmare-before-c...eight=1066]" class="mycode_img" /></div>
<br />
Una extraña y oscura figura, delgada y alta, se empezó a mover, pavoneándose tétricamente en el pico ladeado de aquella colina, sus brazos antinaturales se doblaban en contra del codo, cogía su cabeza arrancándosela para luego volver a depositarla en su cuello, una escena esperpéntica que en su contraluz con la enorme luna que se alzaba aquella noche, rompería la cordura del más cuerdo de los hombres, más sin embargo, todavía existían bravas y curiosas almas que presenciaban aquella innombrable escena. De un momento a otro, aquel ser se quedó quieto, clavado como una larga estaca.<br />
<br />
<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- HHAaaHHAHAHaaahhaHAAHA.... Añoo TRass aAAÑÑo sIGuennn LLLeeegGaAAAAndo mÁaSSS iLusSSSoOs quE IIiinnTenTTtaanN lo QuEEe naDdIIIee pUuddDo -</span></span><br />
<br />
Su voz retumbaba en la misma alma, una voz titánica y arcaica, ruinosa e implacable que todo aquel ser vivo del cementerio podría sentir en el pecho. Sus palabras llegarían a todos los allí presentes, desafiándolos y menospreciando la causa que le hubiera atraído hasta él, pues él quedaba lejos del alcance de cada uno de ellos por siglos y siglos, lejos de cada humano, lejos de la carne. Aquel ente despedía un negro fulgurante a su alrededor, oscilaba su verticalidad para atravesar con su mirada los cuerpos de los que lo estaban presenciando, él sabía de su majestuosa figura, pues se le consideraba una deidad oscura desde que el mundo es mundo.<br />
<br />
<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- VveoO VvvvEEeeoo a CadDaa unNNNnoo dEe vOsoTTrros AahOogadossS eNn VvueesTtrOOo eEstúUppiDDoo egGGGgo SshiiNnoBbi, AalIiMentTadDos pOrr VuEEstRRro estÚPpiDoO PppppooOOdDer EndDeeBLeEE y PrpeppOOteNnte, cEEggGadDos por vUeesTRaAA eSStúPIiidDDAaaa CodDicCCciA... PeRRroo noOO... NnOoo ConnTRaa mÍI, ConttrrRa Mmi vuEEStrRa CaRRrnE se PpuuUUudrEEEe, vVuuesTRos HueSSooOs qUuiiIeebrRran y eLl aLLmaaA se Oos CoorroompPPPeeEEee... puEESs Noo sSSooOiiISSs másS Queue SucioOOSs morTTalesSS... y Yoo.... VvIIvVo y SoYYYyy vueSSTrra PrroppiiaaAA MoorTTtalliidDAAAAAAaaaaaaAaaAaAaaadd HA<span style="font-size: large;" class="mycode_size">AhaH</span>AHAHAaaHaA<span style="font-size: xx-large;" class="mycode_size">HaA</span>hAhAha<span style="font-size: small;" class="mycode_size">HaH</span>Ahah<span style="font-size: xx-small;" class="mycode_size">ahahhaA</span>HaA<span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">AHAH</span>AAH -</span></span><br />
<br />
Aquel ser irreverente destapó su identidad, y así mismo se autodenominó como la mismísima muerte, y desde su condición, se reía de los presentes como si fueran muñecos de trapo que no tenían ningún tipo de influencia sobre él, o en ese mundo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color">- SSsinn EmmbaRRggoO, QuiiEro Vverr CcomoO oSS CommPorTtaiS siN VueEsstrRRaaA VioLLennnCCiaa, CcuaALll de vvOosSotrOOs PpueEEdee vEEr mÁAass aLLá dEE sUU sobBeerRRbbIaA y DDeJjaar PaasoO aAa sUU PersppicaZZiaA, LleGGaarrRr HhasTTaA mMí conNN Aallggo mAssS que AaAarrRmaASssS, PuuuUUesS aQUíii No TiieEnnneN CaBBbiDdAA IiNNeePttOs AHAaAHaAHAHAAhahaAA... EennPEecceEEMmoos... ¿EESsTáIs preParRradOOoooSs?? -</span></span><br />
<br />
Y de repente, de las lápidas sin inscripción aparecieron unas letras resplandecientes de un azul mortecino, y segundos después se formaron palabras. El cementerio adquirió una apariencia mucho más fantasmagórica con el centelleo de estas letras, las cuales, solo serían legibles para aquel que las tuviera en frente, y de lejos parecían unos fuegos fatuos que traicionarían a todo aquel que los siguiera.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/1169989934678020168/1169990011354087455/acertijo_1.png?ex=6557691c&amp;is=6544f41c&amp;hm=30a6f5e147454e21523107eb524870bc98575aabe14732bac5cc3b5fae2ac636&amp;=&amp;width=1272&amp;height=1066" loading="lazy"  width="340" height="290" alt="[Imagen: acertijo_1.png?ex=6557691c&amp;is=6544f41c&amp;h...eight=1066]" class="mycode_img" /></div>
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="var c=this.parentNode.nextElementSibling; c.style.display = (c.style.display==='block') ? 'none' : 'block';">Contenido Oculto </span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">Un cementerio</div>
		</div>
<br />
<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- DDeeE EestteE EEsSpErRRRoooO QuUUEeEEee PoOoddDAaíss PAassSarrR tooDDossS... SSii nOO vuuEEesstrRRaaA exIIsTTennCCiia eeN EsstTTeeE MMuunDDo sEErrIa iiiGGuUuaAAlll aa LAass DdeeEE LaaasSS RRrraaTTttaasSS -</span></span><br />
<br />
Volvió a decir desafiante, tronando con su voz los corazones de todos en el frío cementerio. Los allí presentes podrían ser de los pocos privilegiados en este mundo que cada año retan a la misma Parca, o eso al menos es como se proclamaba aquel ser, sin embargo, en sus mentes y no en sus manos estaba la labor de desprestigiar su yugo, y romper con un patrón primigenio en el que la humanidad yacía frágilmente bajo su poder. ¿Quién de todos acabaría desistiendo por la locura?, pues no sería el primero en tantos siglos de historia, ¿quién de todos sería el que lograse entender aquel espeluznante juego? pocos shinobis a lo largo de la historia lograron acercarse, y ¿quién de todos ellos tendría la ocasión de poder enfrentarla? nadie, absolutamente nadie lo logró hacer, o al menos es lo que se sabe.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='off'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='off'; }">off</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2653&amp;pid=14241#pid14241" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Link de misión.</a><br />
<br />
¡Hi! Os dejo a mano el link donde figuran las reglas de la misión. Me he tomado la licencia de narrar vuestra presencia en el cementerio, pero no he dado descripciones detalladas para que hagáis vosotros las que consideréis oportunas, como la llegada, las reflexiones del acertijo, o las que os de la gana.<br />
<br />
Recordad la respuesta en <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">[hide] SIEMPRE</span>, si no quedáis fuera de la lucha por el bingo. <br />
<br />
¡Suerte y leed detenidamente el acertijo! Este es facilito para entrar en calor, de los siguientes ya veremos.</div>
		</div><br />
<br />

					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>48 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><iframe width="560" height="315" src="//www.youtube-nocookie.com/embed/s5rzbttiMxA" frameborder="0" allowfullscreen="true"></iframe></div>
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">Cementerio de la Isla del Oeste en el país del agua.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">26 de octubre, 15 D.K.</span></span></div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">23:59h</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/1169989934678020168/1170017691231338608/un-enorme-cementerio-con-una-colina-en-su-centro-upscaled.png?ex=655782e3&amp;is=65450de3&amp;hm=2b79f836bb4d2c78cc7bd8296fa7ddbb359bc7abb3b51b281abc0aaf24060fb5&amp;=&amp;width=1866&amp;height=1066" loading="lazy"  width="400" height="250" alt="[Imagen: un-enorme-cementerio-con-una-colina-en-s...eight=1066]" class="mycode_img" /></div>
<br />
Un murmullo del inframundo parecía palpitar en cada tumba del cementerio de la Isla del Oeste del país del agua, como si los propios muertos se estremecieran, por lo que cada año acontecía en aquel cementerio. El cementerio era el más grande del país, una enorme explanada de tumbas ordenadas en filas y columnas que de día se perdían a la vista, un paraje estremecedor acordonado por una verja de metro y medio en mal estado por la corrosión del tiempo y la humedad del ambiente. Había tumbas de todos los tipos y tamaños, y en cada una figuraba los nombres de sus dueños, en algunas faltaba descripción de aquel que estuviera bajo tierra, e incluso en algunas se rezaba el nombre de algún que otro vivo por raro que parezca, como si de una broma pesada y de mal gusto se tratase, pero, ¿quién en su sano juicio osaba jugar a eso?<br />
<br />
En todo el cementerio, se compactó una terrible niebla que impedía la visibilidad de la profunda noche, una niebla que hasta se podría palpar, dicho fenómeno era lo más usual por aquellas tierras, sin embargo, la de esa noche calaba hasta las entrañas e incapacitaba una visión medio lejana de todo aquel que quisiera internarse en aquel lugar. La niebla se arremolinaba, dejando levemente visible la cabeza de una extraña colina que se alzaba en el corazón del cementerio, cuya pendiente oscilaba hacia el oeste y que como todo lo relativo allí, era de lo más extraño. Una extraña sombra empezaba a cobrar presencia en lo alto de esta. Su aparición parecía bajar la temperatura del ambiente, se asentó un frío que penetraba hasta el interior de los huesos azotando incómodamente cualquier cuerpo, y un mal aura empezaba a colmar la zona para todo aquel con un mínimo de presentimiento.<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-family: Courier New;" class="mycode_font">00:00h</span></span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/1169989934678020168/1169990051598434384/desktop-wallpaper-the-nightmare-before-christmas.jpg?ex=65576925&amp;is=6544f425&amp;hm=51c69e9c12b283d817ae2596073f7b324d079f1d0d73355ca18238883618d91b&amp;=&amp;width=1596&amp;height=1066" loading="lazy"  width="450" height="300" alt="[Imagen: desktop-wallpaper-the-nightmare-before-c...eight=1066]" class="mycode_img" /></div>
<br />
Una extraña y oscura figura, delgada y alta, se empezó a mover, pavoneándose tétricamente en el pico ladeado de aquella colina, sus brazos antinaturales se doblaban en contra del codo, cogía su cabeza arrancándosela para luego volver a depositarla en su cuello, una escena esperpéntica que en su contraluz con la enorme luna que se alzaba aquella noche, rompería la cordura del más cuerdo de los hombres, más sin embargo, todavía existían bravas y curiosas almas que presenciaban aquella innombrable escena. De un momento a otro, aquel ser se quedó quieto, clavado como una larga estaca.<br />
<br />
<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- HHAaaHHAHAHaaahhaHAAHA.... Añoo TRass aAAÑÑo sIGuennn LLLeeegGaAAAAndo mÁaSSS iLusSSSoOs quE IIiinnTenTTtaanN lo QuEEe naDdIIIee pUuddDo -</span></span><br />
<br />
Su voz retumbaba en la misma alma, una voz titánica y arcaica, ruinosa e implacable que todo aquel ser vivo del cementerio podría sentir en el pecho. Sus palabras llegarían a todos los allí presentes, desafiándolos y menospreciando la causa que le hubiera atraído hasta él, pues él quedaba lejos del alcance de cada uno de ellos por siglos y siglos, lejos de cada humano, lejos de la carne. Aquel ente despedía un negro fulgurante a su alrededor, oscilaba su verticalidad para atravesar con su mirada los cuerpos de los que lo estaban presenciando, él sabía de su majestuosa figura, pues se le consideraba una deidad oscura desde que el mundo es mundo.<br />
<br />
<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- VveoO VvvvEEeeoo a CadDaa unNNNnoo dEe vOsoTTrros AahOogadossS eNn VvueesTtrOOo eEstúUppiDDoo egGGGgo SshiiNnoBbi, AalIiMentTadDos pOrr VuEEstRRro estÚPpiDoO PppppooOOdDer EndDeeBLeEE y PrpeppOOteNnte, cEEggGadDos por vUeesTRaAA eSStúPIiidDDAaaa CodDicCCciA... PeRRroo noOO... NnOoo ConnTRaa mÍI, ConttrrRa Mmi vuEEStrRa CaRRrnE se PpuuUUudrEEEe, vVuuesTRos HueSSooOs qUuiiIeebrRran y eLl aLLmaaA se Oos CoorroompPPPeeEEee... puEESs Noo sSSooOiiISSs másS Queue SucioOOSs morTTalesSS... y Yoo.... VvIIvVo y SoYYYyy vueSSTrra PrroppiiaaAA MoorTTtalliidDAAAAAAaaaaaaAaaAaAaaadd HA<span style="font-size: large;" class="mycode_size">AhaH</span>AHAHAaaHaA<span style="font-size: xx-large;" class="mycode_size">HaA</span>hAhAha<span style="font-size: small;" class="mycode_size">HaH</span>Ahah<span style="font-size: xx-small;" class="mycode_size">ahahhaA</span>HaA<span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">AHAH</span>AAH -</span></span><br />
<br />
Aquel ser irreverente destapó su identidad, y así mismo se autodenominó como la mismísima muerte, y desde su condición, se reía de los presentes como si fueran muñecos de trapo que no tenían ningún tipo de influencia sobre él, o en ese mundo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color">- SSsinn EmmbaRRggoO, QuiiEro Vverr CcomoO oSS CommPorTtaiS siN VueEsstrRRaaA VioLLennnCCiaa, CcuaALll de vvOosSotrOOs PpueEEdee vEEr mÁAass aLLá dEE sUU sobBeerRRbbIaA y DDeJjaar PaasoO aAa sUU PersppicaZZiaA, LleGGaarrRr HhasTTaA mMí conNN Aallggo mAssS que AaAarrRmaASssS, PuuuUUesS aQUíii No TiieEnnneN CaBBbiDdAA IiNNeePttOs AHAaAHaAHAHAAhahaAA... EennPEecceEEMmoos... ¿EESsTáIs preParRradOOoooSs?? -</span></span><br />
<br />
Y de repente, de las lápidas sin inscripción aparecieron unas letras resplandecientes de un azul mortecino, y segundos después se formaron palabras. El cementerio adquirió una apariencia mucho más fantasmagórica con el centelleo de estas letras, las cuales, solo serían legibles para aquel que las tuviera en frente, y de lejos parecían unos fuegos fatuos que traicionarían a todo aquel que los siguiera.<br />
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/1169989934678020168/1169990011354087455/acertijo_1.png?ex=6557691c&amp;is=6544f41c&amp;hm=30a6f5e147454e21523107eb524870bc98575aabe14732bac5cc3b5fae2ac636&amp;=&amp;width=1272&amp;height=1066" loading="lazy"  width="340" height="290" alt="[Imagen: acertijo_1.png?ex=6557691c&amp;is=6544f41c&amp;h...eight=1066]" class="mycode_img" /></div>
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="var c=this.parentNode.nextElementSibling; c.style.display = (c.style.display==='block') ? 'none' : 'block';">Contenido Oculto </span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">Un cementerio</div>
		</div>
<br />
<span style="color: #eeeeee;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">- DDeeE EestteE EEsSpErRRRoooO QuUUEeEEee PoOoddDAaíss PAassSarrR tooDDossS... SSii nOO vuuEEesstrRRaaA exIIsTTennCCiia eeN EsstTTeeE MMuunDDo sEErrIa iiiGGuUuaAAlll aa LAass DdeeEE LaaasSS RRrraaTTttaasSS -</span></span><br />
<br />
Volvió a decir desafiante, tronando con su voz los corazones de todos en el frío cementerio. Los allí presentes podrían ser de los pocos privilegiados en este mundo que cada año retan a la misma Parca, o eso al menos es como se proclamaba aquel ser, sin embargo, en sus mentes y no en sus manos estaba la labor de desprestigiar su yugo, y romper con un patrón primigenio en el que la humanidad yacía frágilmente bajo su poder. ¿Quién de todos acabaría desistiendo por la locura?, pues no sería el primero en tantos siglos de historia, ¿quién de todos sería el que lograse entender aquel espeluznante juego? pocos shinobis a lo largo de la historia lograron acercarse, y ¿quién de todos ellos tendría la ocasión de poder enfrentarla? nadie, absolutamente nadie lo logró hacer, o al menos es lo que se sabe.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='off'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='off'; }">off</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><a href="https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2653&amp;pid=14241#pid14241" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Link de misión.</a><br />
<br />
¡Hi! Os dejo a mano el link donde figuran las reglas de la misión. Me he tomado la licencia de narrar vuestra presencia en el cementerio, pero no he dado descripciones detalladas para que hagáis vosotros las que consideréis oportunas, como la llegada, las reflexiones del acertijo, o las que os de la gana.<br />
<br />
Recordad la respuesta en <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">[hide] SIEMPRE</span>, si no quedáis fuera de la lucha por el bingo. <br />
<br />
¡Suerte y leed detenidamente el acertijo! Este es facilito para entrar en calor, de los siguientes ya veremos.</div>
		</div><br />
<br />

					<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:14px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
						<span style='position:absolute;top:-10px;right:6px;font-size:56px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>時</span>
						<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:6px;'>⏳ Tiempo expirado</div>
						<div style='position:relative;font-size:13.5px;color:#e8dff8;'>El límite de <strong>48 horas</strong> para postear ya se cumplió.</div>
					</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Junrei] Subasta: La Túnica del Primer Raikage]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2151</link>
			<pubDate>Tue, 01 Aug 2023 16:20:21 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=58">Narrador General</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=2151</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">25 de Mayo, 15 DK</div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Centro de Eventos de la capital de la Isla del Oeste</span></div>
<br />
Con una mochila bastante grande a sus espaldas y su katana envainada en su negra funda, en el lado izquierdo de la cintura, Mio Jiryoku, la Cuarta Capitana de la célula criminal del Rayo, fue interceptada por dos grandes bestias. Dos tipos, puro músculo y más de dos metros de altura, protegiendo la entrada trasera de la sede donde las subastas clandestinas se realizaban en el País del Agua. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">— Déjenme pasar o los rebano en cinco, estúpidos sin cerebro. —</span></span> Chasqueó la lengua rabiosa, sin mucha paciencia como de costumbre. La hija del supervisor del campo magnético de Kumo era respetada allí donde fuera, pero esos dos guardias ni habrían de conocerla. Estaban estáticos.<br />
<br />
Una pequeña y delicada mano salió de entre medio de los dos tanques, desde dentro del lugar, abriéndose paso. Salía desde una altura bastante baja, por debajo incluso de la cintura de los guardias. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #68c4e8;" class="mycode_color">— Todo correcto, déjenla entrar. —</span></span> Aquella voz angelical y dulce fue obedecida por todos allí. Los dos hombres se abrieron, y tanto Mio como sus dos secuaces que la acompañaban, ingresaron al edificio. De pie y con sus manos en la espalda, los esperaba Tao Yuki, Quinta Capitana de los Criminales del Agua, una niña de apenas 12 años que era alumna de la Shodai Suijin y encargada de la seguridad de las subastas y torneos dentro del País del Agua. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #68c4e8;" class="mycode_color">— ¡Mio-senpai! —</span></span> Se lanzó a abrazar a la pelinegra con mucha alegría, colgándose de su cintura. Para sorpresa de todos, Mio no actuó amargada y tajante. Tomó a Tao por debajo de los brazos y la levantó, dándole una vuelta en el aire. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">— Me alegra verte de nuevo, Tao-chan. —</span></span> Una inusual sonrisa se formó en su rostro.<br />
<br />
El lugar era bastante oscuro y lo alumbraban poquísimas luces y filtraciones de rayos de sol desde algunas tablas de madera deterioradas del techo. Hacia el frente del edificio, se sentían muchas voces y personas conversando. Era el día de la subasta, y muchos postores ya se habían acercado, varias horas antes del inicio de las subastas. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">— Aquí está. —</span></span> La Jiryoku se quitó su mochila y la abrió, sacando una caja de cristal con un piso acolchonado de rojo, dentro de la cual estaba la famosa Túnica del Primer Raikage. Yuki Tao abrió los ojos como platos y aplaudió tres veces. Dos shinobis de Kiri se acercaron, tomaron la reliquia y se la llevaron a otro cuarto. La niña se retiró unos cuantos metros, y de detrás de unas cajas comenzó a arrastrar un maletín, con un poco de esfuerzo. Lo levantó y lo puso frente a Mio, abriéndolo y dejando ver una cantidad de ryos tan alta, que era difícil de contar mentalmente a simple vista. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #68c4e8;" class="mycode_color">— Sakura les manda saludos. Este tesoro se paga por sí solo, y ya con el solo movimiento que ha tenido la Isla del Oeste ante el anuncio, hemos recaudado una buena cantidad. —</span></span> Mio asintió y cerró el maletín, cargándolo y dándoselo a uno de sus guardaespaldas. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">— Muy bien, Tao-chan. Espero verte en Ciudad Yani, eh. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Y sigue siendo como eres, no te dejes intimidar por estos idiotas. </span>—</span></span> Cabeceó hacia un rincón de aquella habitación ruidosa, donde estaban conversando muy enérgicamente Momochi Zaruko, Chihiro Kurama y algunos otros criminales.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
La subasta comenzaría a las 12:00 del mediodía. El centro clandestino de eventos estaba rodeado por varios edificios en dicha cuadra. Su entrada principal era por una calle bastante concurrida, y estaba lleno de rufianes, mafiosos, coleccionistas y gente de la peor calaña de casi todo el mundo. La entrada tenía un hall bastante grande donde los invitados y postores se reunían, bebían algunos tragos y conversaban antes del inicio de la función y el remate propiamente dicho. El edificio tenía dos pisos.<br />
<br />
La parte trasera del edificio conectaba con un callejón en 'L', que salía a la calle lateral de la sede, y conectaba con otros pequeños callejones oscuros dentro de la misma manzana, teniendo salidas por los cuatro puntos cardinales. En cada salida, sin embargo, había un centinela, un shinobi muy bueno en vigilancia, intentando descubrir a posibles rufianes o ladrones que intentasen colarse por la zona de 'Staff Only', como rezaban los carteles. Los mismos no eran sensores, pero sí estaban bastante entrenados.<br />
<br />
Dentro del centro habían varias habitaciones laterales en planta baja, donde los miembros de la facción criminal del Agua aguardaban, recorriendo las instalaciones, ultimando detalles y asegurándose de que nadie se cuele entre los pasillos y conexiones internas que llevaban al salón donde los objetos a subastar estaban guardados.<br />
<br />
Esta sala de los tesoros estaba ubicada en la primer planta del lugar, sin ventanas al exterior. Se accedía por una escalera y luego debías recorrer un pasillo con varias habitaciones laterales que eran oficinas para los altos mandos. Varias de estas estaban entre-abiertas y tenían gente dentro con frecuencia. El salón donde los tesoros estaban guardados contenía varios soportes de madera, todos organizados a los costados de la habitación, y encima de cada uno había una caja de cristal muy bien sellada y adornada con un objeto que iba a subastarse. Cada caja contenía una inscripción que decía qué objeto era y su monto de puja inicial. Y allí en el centro, el soporte más llamativo dejaba ver el tesoro principal: la Túnica del Primer Raikage, brillante y reluciente, con un aura que exclamaba MÍSTICA.<br />
<br />
La sala donde se realizaría la subasta era como un gran teatro, con butacas, palcos a los lados y un pulmón arriba, de frente al escenario. En el escenario mismo, había un atril donde se ubicaría el martillero a un lado, un soporte para ir colocando los objetos que vayan pasando por la puja, y detrás un gran telón rojo y una especie de pantalla donde mostrarían información y el valor mínimo de la puja de los objetos.<br />
<br />
En cuanto al personal y a la seguridad y vigilancia, había criminales y shinobis apostados en casi todas las locaciones del lugar. En los pasillos dando vueltas, en las escaleras, en la entrada trasera (los dos guardias de dos metros), tras bambalinas del escenario donde se realizaría la subasta, etcétera. No había nadie en la terraza, y el punto más bajo de vigilancia se daría en la hora de iniciar el evento, a las 12. La Túnica del Primer Raikage era la atracción principal, por lo que tardaría en ser subastada, dejada para lo último. Quizá ese era el punto clave para intentar concretar un robo.<br />
<br />
Recibiste un encargo, una carta, una misión por parte de la <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Yakuza</span>. Tenía un sello con las cabezas de dragón en su frente, y un sello de chakra que respondió a tu huella. Una vez que la leíste, se prendería fuego y desaparecería.<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Petición de Misión'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Petición de Misión'; }">Petición de Misión</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/897567169167114270/1054524008718159922/b41bc8a70480a5c658b983f64b44bc4a.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: b41bc8a70480a5c658b983f64b44bc4a.jpg]" class="mycode_img" /></div>
Si has recibido esta carta es porque te consideramos apto para esta tarea. Nuestro objetivo es la Túnica del Primer Raikage. Con ella, como Indra Tatsumaki ha expresado públicamente, podrás obtener una entrada a la Gran Subasta de Ciudad Yani, el 30 de junio. Allí participarás con una comisión en el objeto, si es que consigues traérnoslo. Esto se trata de algo más que obtener un tesoro y de una subasta, se trata de probar las habilidades de quienes asistirán a Ciudad Yani. Sólo los más hábiles pueden presenciar un hecho histórico y titánico como el que tendrá lugar el 30 de junio.<br />
Ve el 25 de mayo a la Isla del Oeste, en el País del Agua, y hazte con la Túnica del Primer Raikage. Si apuestas por ella no la aceptaremos, necesitamos probar que vales lo suficiente.<br />
Trae la Túnica del Primer Raikage a Sunagakure, en la sede de la Yakuza.<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Firma: Jinsoku Azumi, Shodai Senchō de la Yakuza.</span></div>
</div>
		</div><br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='REGLAS DEL MINI-EVENTO'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='REGLAS DEL MINI-EVENTO'; }">REGLAS DEL MINI-EVENTO</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">¡Bienvenidos a todos!<br />
<br />
Este mini-evento aleatorio tiene lugar en la Isla del Oeste, País del Agua. La localización fue elegida al azar por una tirada de dados en el servidor de Discord, de la que adjuntaré las capturas:<br />
<img src="https://i.gyazo.com/6968c16f81fb7b86e36a712405e7cece.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 6968c16f81fb7b86e36a712405e7cece.png]" class="mycode_img" /><br />
<img src="https://i.gyazo.com/066e84ef84893f870881c08af170436c.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 066e84ef84893f870881c08af170436c.png]" class="mycode_img" /><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">¿En qué consiste esta subasta?</span></span> La misma consiste en una subasta de la <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Túnica del Primer Raikage</span> como objeto principal, y la Yakuza ha hecho llegar a una serie de shinobis que considera capacitados, un encargo. El mismo consiste en infiltrarse en el lugar de la subasta en la Isla del Oeste y robar la túnica. La Yakuza quiere probar la fuerza de los shinobis y conseguir asistentes verdaderamente poderosos y hábiles para la <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Gran Subasta de Ciudad Yani el 30 de junio</span>, por lo que no le bastaba con quedarse la túnica, planeó a espaldas y ocultándoselo a los criminales del Rayo y del Agua, un encargo para robar la reliquia.<br />
<br />
Quienes participen deberán realizar una <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">única respuesta en este tema</span>, a modo de "mono-tema", un <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">one-shot auto conclusivo</span> donde narren su infiltración en la subasta y el robo de la Túnica del Primer Raikage. El mismo deberá contar con una <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">extensión mínima de 40 líneas</span>. Para ello tienen a disposición una breve descripción del lugar y sus condiciones que está más arriba, y pueden manipular levemente el entorno y a NPCs genéricos a su conveniencia. La idea es que pueden dar por hecho sus acciones y narrar por completo el robo, desde su llegada e infiltración hasta la sustracción del objeto y el escape. No hay una forma correcta de hacerlo, deben dejar volar su imaginación. Obviamente que se observarán las formas, por lo que eviten el god-rol o meta-rol y busquen una forma coherente de robar el objeto. Habrá un<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> tiempo límite</span> para realizar la narración que se extenderá hasta el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Martes 15 de Agosto (15/08/2023) a las 23:59, hora Argentina.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Condiciones para participar:</span></span> Para ingresar al mini-evento, el personaje deberá ACREDITAR, colocando en el inicio de su post el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">enlace</span>, de un tema FECHADO que lo ubique en las cercanías del País del Agua como máximo <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1 mes antes o después del 25 de Mayo del 15 DK (fecha on-rol) - </span>es decir, entre el 25 de Abril y el 25 de Junio -.</span> Obviamente no cuenta crear un tema después de anunciado este evento aleatorio. Las locaciones aceptadas como "cercanas" y válidas para participar si su personaje estuvo allí son:<br />
<ul class="mycode_list"><li>País del Agua.<br />
</li>
<li>País de las Olas.<br />
</li>
<li>País de las Montañas.<br />
</li>
<li>Países del Colmillo y de la Garra.<br />
</li>
<li>Isla Nagi.<br />
</li>
<li>Isla O'uzu.<br />
</li>
<li>País del Té.<br />
</li>
<li>País del Mar.<br />
</li>
<li>País de la Luna.<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Ganador:</span></span> El ganador será anunciado por el Staff una vez cumplido el plazo. El mismo se decidirá mediante una votación llevada a cabo por miembros de la Administración, que elegirán los 3 que mas le gusten de manera individual. Cada voto otorgará un punto, y además hay algunas condiciones extras secretas que pueden otorgar un punto extra. Quien tenga más puntos, ganará el mini-evento. Su relato se tomará como CANON, pasando a obtener la Túnica del Primer Raikage y así una Invitación Especial a la Subasta de Ciudad Yani (un evento a realizarse en el marco de esta saga Junrei). Además, recibirá un premio en PE. Además, lo que haga tendrá sus consecuencias on-rol.<br />
<br />
El relato del resto de participantes que no hayan ganado se tendrá como fallido, por lo que no habrán obtenido la túnica. Sin embargo, también obtendrán un premio en PE por haber participado.</div>
		</div><br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Apariencias'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Apariencias'; }">Apariencias</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Mio Jiryoku (Yondai Senchō Criminal del Rayo)'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Mio Jiryoku (Yondai Senchō Criminal del Rayo)'; }">Mio Jiryoku (Yondai Senchō Criminal del Rayo)</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/897365893791768599/1054644926903754842/b8bbfd2fcbbba81cf8a17d0d800d0202.jpg?width=339&amp;height=479" loading="lazy"  alt="[Imagen: b8bbfd2fcbbba81cf8a17d0d800d0202.jpg?wid...height=479]" class="mycode_img" /></div>
		</div></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Tao Yuki (Godai Senchō Criminal del Agua)'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Tao Yuki (Godai Senchō Criminal del Agua)'; }">Tao Yuki (Godai Senchō Criminal del Agua)</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/897365893791768599/1054909375124353064/079da2775845f2c799bb497f3598ea52.jpg?width=274&amp;height=480" loading="lazy"  alt="[Imagen: 079da2775845f2c799bb497f3598ea52.jpg?wid...height=480]" class="mycode_img" /></div>
		</div></div>
</div>
		</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">25 de Mayo, 15 DK</div>
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Centro de Eventos de la capital de la Isla del Oeste</span></div>
<br />
Con una mochila bastante grande a sus espaldas y su katana envainada en su negra funda, en el lado izquierdo de la cintura, Mio Jiryoku, la Cuarta Capitana de la célula criminal del Rayo, fue interceptada por dos grandes bestias. Dos tipos, puro músculo y más de dos metros de altura, protegiendo la entrada trasera de la sede donde las subastas clandestinas se realizaban en el País del Agua. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">— Déjenme pasar o los rebano en cinco, estúpidos sin cerebro. —</span></span> Chasqueó la lengua rabiosa, sin mucha paciencia como de costumbre. La hija del supervisor del campo magnético de Kumo era respetada allí donde fuera, pero esos dos guardias ni habrían de conocerla. Estaban estáticos.<br />
<br />
Una pequeña y delicada mano salió de entre medio de los dos tanques, desde dentro del lugar, abriéndose paso. Salía desde una altura bastante baja, por debajo incluso de la cintura de los guardias. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #68c4e8;" class="mycode_color">— Todo correcto, déjenla entrar. —</span></span> Aquella voz angelical y dulce fue obedecida por todos allí. Los dos hombres se abrieron, y tanto Mio como sus dos secuaces que la acompañaban, ingresaron al edificio. De pie y con sus manos en la espalda, los esperaba Tao Yuki, Quinta Capitana de los Criminales del Agua, una niña de apenas 12 años que era alumna de la Shodai Suijin y encargada de la seguridad de las subastas y torneos dentro del País del Agua. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #68c4e8;" class="mycode_color">— ¡Mio-senpai! —</span></span> Se lanzó a abrazar a la pelinegra con mucha alegría, colgándose de su cintura. Para sorpresa de todos, Mio no actuó amargada y tajante. Tomó a Tao por debajo de los brazos y la levantó, dándole una vuelta en el aire. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">— Me alegra verte de nuevo, Tao-chan. —</span></span> Una inusual sonrisa se formó en su rostro.<br />
<br />
El lugar era bastante oscuro y lo alumbraban poquísimas luces y filtraciones de rayos de sol desde algunas tablas de madera deterioradas del techo. Hacia el frente del edificio, se sentían muchas voces y personas conversando. Era el día de la subasta, y muchos postores ya se habían acercado, varias horas antes del inicio de las subastas. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">— Aquí está. —</span></span> La Jiryoku se quitó su mochila y la abrió, sacando una caja de cristal con un piso acolchonado de rojo, dentro de la cual estaba la famosa Túnica del Primer Raikage. Yuki Tao abrió los ojos como platos y aplaudió tres veces. Dos shinobis de Kiri se acercaron, tomaron la reliquia y se la llevaron a otro cuarto. La niña se retiró unos cuantos metros, y de detrás de unas cajas comenzó a arrastrar un maletín, con un poco de esfuerzo. Lo levantó y lo puso frente a Mio, abriéndolo y dejando ver una cantidad de ryos tan alta, que era difícil de contar mentalmente a simple vista. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #68c4e8;" class="mycode_color">— Sakura les manda saludos. Este tesoro se paga por sí solo, y ya con el solo movimiento que ha tenido la Isla del Oeste ante el anuncio, hemos recaudado una buena cantidad. —</span></span> Mio asintió y cerró el maletín, cargándolo y dándoselo a uno de sus guardaespaldas. <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #b20080;" class="mycode_color">— Muy bien, Tao-chan. Espero verte en Ciudad Yani, eh. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Y sigue siendo como eres, no te dejes intimidar por estos idiotas. </span>—</span></span> Cabeceó hacia un rincón de aquella habitación ruidosa, donde estaban conversando muy enérgicamente Momochi Zaruko, Chihiro Kurama y algunos otros criminales.<br />
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
La subasta comenzaría a las 12:00 del mediodía. El centro clandestino de eventos estaba rodeado por varios edificios en dicha cuadra. Su entrada principal era por una calle bastante concurrida, y estaba lleno de rufianes, mafiosos, coleccionistas y gente de la peor calaña de casi todo el mundo. La entrada tenía un hall bastante grande donde los invitados y postores se reunían, bebían algunos tragos y conversaban antes del inicio de la función y el remate propiamente dicho. El edificio tenía dos pisos.<br />
<br />
La parte trasera del edificio conectaba con un callejón en 'L', que salía a la calle lateral de la sede, y conectaba con otros pequeños callejones oscuros dentro de la misma manzana, teniendo salidas por los cuatro puntos cardinales. En cada salida, sin embargo, había un centinela, un shinobi muy bueno en vigilancia, intentando descubrir a posibles rufianes o ladrones que intentasen colarse por la zona de 'Staff Only', como rezaban los carteles. Los mismos no eran sensores, pero sí estaban bastante entrenados.<br />
<br />
Dentro del centro habían varias habitaciones laterales en planta baja, donde los miembros de la facción criminal del Agua aguardaban, recorriendo las instalaciones, ultimando detalles y asegurándose de que nadie se cuele entre los pasillos y conexiones internas que llevaban al salón donde los objetos a subastar estaban guardados.<br />
<br />
Esta sala de los tesoros estaba ubicada en la primer planta del lugar, sin ventanas al exterior. Se accedía por una escalera y luego debías recorrer un pasillo con varias habitaciones laterales que eran oficinas para los altos mandos. Varias de estas estaban entre-abiertas y tenían gente dentro con frecuencia. El salón donde los tesoros estaban guardados contenía varios soportes de madera, todos organizados a los costados de la habitación, y encima de cada uno había una caja de cristal muy bien sellada y adornada con un objeto que iba a subastarse. Cada caja contenía una inscripción que decía qué objeto era y su monto de puja inicial. Y allí en el centro, el soporte más llamativo dejaba ver el tesoro principal: la Túnica del Primer Raikage, brillante y reluciente, con un aura que exclamaba MÍSTICA.<br />
<br />
La sala donde se realizaría la subasta era como un gran teatro, con butacas, palcos a los lados y un pulmón arriba, de frente al escenario. En el escenario mismo, había un atril donde se ubicaría el martillero a un lado, un soporte para ir colocando los objetos que vayan pasando por la puja, y detrás un gran telón rojo y una especie de pantalla donde mostrarían información y el valor mínimo de la puja de los objetos.<br />
<br />
En cuanto al personal y a la seguridad y vigilancia, había criminales y shinobis apostados en casi todas las locaciones del lugar. En los pasillos dando vueltas, en las escaleras, en la entrada trasera (los dos guardias de dos metros), tras bambalinas del escenario donde se realizaría la subasta, etcétera. No había nadie en la terraza, y el punto más bajo de vigilancia se daría en la hora de iniciar el evento, a las 12. La Túnica del Primer Raikage era la atracción principal, por lo que tardaría en ser subastada, dejada para lo último. Quizá ese era el punto clave para intentar concretar un robo.<br />
<br />
Recibiste un encargo, una carta, una misión por parte de la <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Yakuza</span>. Tenía un sello con las cabezas de dragón en su frente, y un sello de chakra que respondió a tu huella. Una vez que la leíste, se prendería fuego y desaparecería.<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Petición de Misión'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Petición de Misión'; }">Petición de Misión</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/897567169167114270/1054524008718159922/b41bc8a70480a5c658b983f64b44bc4a.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: b41bc8a70480a5c658b983f64b44bc4a.jpg]" class="mycode_img" /></div>
Si has recibido esta carta es porque te consideramos apto para esta tarea. Nuestro objetivo es la Túnica del Primer Raikage. Con ella, como Indra Tatsumaki ha expresado públicamente, podrás obtener una entrada a la Gran Subasta de Ciudad Yani, el 30 de junio. Allí participarás con una comisión en el objeto, si es que consigues traérnoslo. Esto se trata de algo más que obtener un tesoro y de una subasta, se trata de probar las habilidades de quienes asistirán a Ciudad Yani. Sólo los más hábiles pueden presenciar un hecho histórico y titánico como el que tendrá lugar el 30 de junio.<br />
Ve el 25 de mayo a la Isla del Oeste, en el País del Agua, y hazte con la Túnica del Primer Raikage. Si apuestas por ella no la aceptaremos, necesitamos probar que vales lo suficiente.<br />
Trae la Túnica del Primer Raikage a Sunagakure, en la sede de la Yakuza.<br />
<br />
<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Firma: Jinsoku Azumi, Shodai Senchō de la Yakuza.</span></div>
</div>
		</div><br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='REGLAS DEL MINI-EVENTO'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='REGLAS DEL MINI-EVENTO'; }">REGLAS DEL MINI-EVENTO</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">¡Bienvenidos a todos!<br />
<br />
Este mini-evento aleatorio tiene lugar en la Isla del Oeste, País del Agua. La localización fue elegida al azar por una tirada de dados en el servidor de Discord, de la que adjuntaré las capturas:<br />
<img src="https://i.gyazo.com/6968c16f81fb7b86e36a712405e7cece.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 6968c16f81fb7b86e36a712405e7cece.png]" class="mycode_img" /><br />
<img src="https://i.gyazo.com/066e84ef84893f870881c08af170436c.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: 066e84ef84893f870881c08af170436c.png]" class="mycode_img" /><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">¿En qué consiste esta subasta?</span></span> La misma consiste en una subasta de la <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Túnica del Primer Raikage</span> como objeto principal, y la Yakuza ha hecho llegar a una serie de shinobis que considera capacitados, un encargo. El mismo consiste en infiltrarse en el lugar de la subasta en la Isla del Oeste y robar la túnica. La Yakuza quiere probar la fuerza de los shinobis y conseguir asistentes verdaderamente poderosos y hábiles para la <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Gran Subasta de Ciudad Yani el 30 de junio</span>, por lo que no le bastaba con quedarse la túnica, planeó a espaldas y ocultándoselo a los criminales del Rayo y del Agua, un encargo para robar la reliquia.<br />
<br />
Quienes participen deberán realizar una <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">única respuesta en este tema</span>, a modo de "mono-tema", un <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">one-shot auto conclusivo</span> donde narren su infiltración en la subasta y el robo de la Túnica del Primer Raikage. El mismo deberá contar con una <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">extensión mínima de 40 líneas</span>. Para ello tienen a disposición una breve descripción del lugar y sus condiciones que está más arriba, y pueden manipular levemente el entorno y a NPCs genéricos a su conveniencia. La idea es que pueden dar por hecho sus acciones y narrar por completo el robo, desde su llegada e infiltración hasta la sustracción del objeto y el escape. No hay una forma correcta de hacerlo, deben dejar volar su imaginación. Obviamente que se observarán las formas, por lo que eviten el god-rol o meta-rol y busquen una forma coherente de robar el objeto. Habrá un<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"> tiempo límite</span> para realizar la narración que se extenderá hasta el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Martes 15 de Agosto (15/08/2023) a las 23:59, hora Argentina.</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Condiciones para participar:</span></span> Para ingresar al mini-evento, el personaje deberá ACREDITAR, colocando en el inicio de su post el <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">enlace</span>, de un tema FECHADO que lo ubique en las cercanías del País del Agua como máximo <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">1 mes antes o después del 25 de Mayo del 15 DK (fecha on-rol) - </span>es decir, entre el 25 de Abril y el 25 de Junio -.</span> Obviamente no cuenta crear un tema después de anunciado este evento aleatorio. Las locaciones aceptadas como "cercanas" y válidas para participar si su personaje estuvo allí son:<br />
<ul class="mycode_list"><li>País del Agua.<br />
</li>
<li>País de las Olas.<br />
</li>
<li>País de las Montañas.<br />
</li>
<li>Países del Colmillo y de la Garra.<br />
</li>
<li>Isla Nagi.<br />
</li>
<li>Isla O'uzu.<br />
</li>
<li>País del Té.<br />
</li>
<li>País del Mar.<br />
</li>
<li>País de la Luna.<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">Ganador:</span></span> El ganador será anunciado por el Staff una vez cumplido el plazo. El mismo se decidirá mediante una votación llevada a cabo por miembros de la Administración, que elegirán los 3 que mas le gusten de manera individual. Cada voto otorgará un punto, y además hay algunas condiciones extras secretas que pueden otorgar un punto extra. Quien tenga más puntos, ganará el mini-evento. Su relato se tomará como CANON, pasando a obtener la Túnica del Primer Raikage y así una Invitación Especial a la Subasta de Ciudad Yani (un evento a realizarse en el marco de esta saga Junrei). Además, recibirá un premio en PE. Además, lo que haga tendrá sus consecuencias on-rol.<br />
<br />
El relato del resto de participantes que no hayan ganado se tendrá como fallido, por lo que no habrán obtenido la túnica. Sin embargo, también obtendrán un premio en PE por haber participado.</div>
		</div><br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Apariencias'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Apariencias'; }">Apariencias</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Mio Jiryoku (Yondai Senchō Criminal del Rayo)'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Mio Jiryoku (Yondai Senchō Criminal del Rayo)'; }">Mio Jiryoku (Yondai Senchō Criminal del Rayo)</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/897365893791768599/1054644926903754842/b8bbfd2fcbbba81cf8a17d0d800d0202.jpg?width=339&amp;height=479" loading="lazy"  alt="[Imagen: b8bbfd2fcbbba81cf8a17d0d800d0202.jpg?wid...height=479]" class="mycode_img" /></div>
		</div></div>
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Tao Yuki (Godai Senchō Criminal del Agua)'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Tao Yuki (Godai Senchō Criminal del Agua)'; }">Tao Yuki (Godai Senchō Criminal del Agua)</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><img src="https://media.discordapp.net/attachments/897365893791768599/1054909375124353064/079da2775845f2c799bb497f3598ea52.jpg?width=274&amp;height=480" loading="lazy"  alt="[Imagen: 079da2775845f2c799bb497f3598ea52.jpg?wid...height=480]" class="mycode_img" /></div>
		</div></div>
</div>
		</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[MISIÓN RANGO B] Akuma no Ame [PRIV. Saito Yamamoto]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1634</link>
			<pubDate>Sat, 29 Apr 2023 15:56:45 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=266">Hozuki Jinta</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1634</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">— <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oye, Saito. Tú puedes ver espíritus, ¿no? Leí tu expediente. Mejor dicho, me hicieron leerlo.</span></span> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Habían pasado ya unas seis horas desde que el barco que nos llevaría a la Isla de Oeste había dejado la bahía de la gran isla central y aún faltaban noventa minutos para legar a destino. Yo me encontraba recostado en la bamboleante cama de nuestro camarote con las manos entrelazadas por detrás de la nuca, haciendo de soporte a la cabeza, y la mirada clavada en el techo. Durante las primeras horas había dormido con la esperanza de que al abrir los ojos ya nos encontraríamos en la infame Isla del Oeste, pero ahora me hallaba en un estado de gran vigilia. No sentía el más mínimo ápice de sueño y desde que había despertado me había dedicado a mis propios pensamientos. Me preguntaba porque me habrían asignado el transporte de un bien preciado como primera misión, especialmente teniendo en cuenta que debíamos trasladarlo desde un lugar peligroso como lo era la mencionada isla. Quizá había escasez de personal. Yo no tenía experiencia en combate real y mi repertorio de jutsu era prácticamente nulo, pero era ahí donde entraba mi compañero. Por lo que tenía entendido, Saito sí tenía experiencia de campo como shinobi y, por su expediente podía deducir que debía de encontrarse en un nivel distinto al mío. No sabía si sentirme aliviado de tenerlo a mi lado o molesto porque, con toda seguridad, en esta misión yo sería un decorado. Debo admitir que sentía cierto recelo hacia él. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">— Oye, dime, ¿hay algún espíritu aquí con nosotros?</span></span> — pregunté con burlona sonrisa, dejando ver mis afilados dientes. — <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Quizá al tal Muyi ya le hayan cortado la cabeza y su espíritu haya viajado hasta aquí. A lo mejor ahora está quejándose de que no llegáramos antes y nos maldice lleno de furia. Aunque claro, yo no sería capaz de verlo ni escucharlo. Tú te comerías el garrón solo</span>.</span> — solté una carcajada. — <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y en cuento al caballo, con suerte se escapó y corretea libre por ahí. </span></span></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">— <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Oye, Saito. Tú puedes ver espíritus, ¿no? Leí tu expediente. Mejor dicho, me hicieron leerlo.</span></span> </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Habían pasado ya unas seis horas desde que el barco que nos llevaría a la Isla de Oeste había dejado la bahía de la gran isla central y aún faltaban noventa minutos para legar a destino. Yo me encontraba recostado en la bamboleante cama de nuestro camarote con las manos entrelazadas por detrás de la nuca, haciendo de soporte a la cabeza, y la mirada clavada en el techo. Durante las primeras horas había dormido con la esperanza de que al abrir los ojos ya nos encontraríamos en la infame Isla del Oeste, pero ahora me hallaba en un estado de gran vigilia. No sentía el más mínimo ápice de sueño y desde que había despertado me había dedicado a mis propios pensamientos. Me preguntaba porque me habrían asignado el transporte de un bien preciado como primera misión, especialmente teniendo en cuenta que debíamos trasladarlo desde un lugar peligroso como lo era la mencionada isla. Quizá había escasez de personal. Yo no tenía experiencia en combate real y mi repertorio de jutsu era prácticamente nulo, pero era ahí donde entraba mi compañero. Por lo que tenía entendido, Saito sí tenía experiencia de campo como shinobi y, por su expediente podía deducir que debía de encontrarse en un nivel distinto al mío. No sabía si sentirme aliviado de tenerlo a mi lado o molesto porque, con toda seguridad, en esta misión yo sería un decorado. Debo admitir que sentía cierto recelo hacia él. </div>
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #d900a7;" class="mycode_color">— Oye, dime, ¿hay algún espíritu aquí con nosotros?</span></span> — pregunté con burlona sonrisa, dejando ver mis afilados dientes. — <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Quizá al tal Muyi ya le hayan cortado la cabeza y su espíritu haya viajado hasta aquí. A lo mejor ahora está quejándose de que no llegáramos antes y nos maldice lleno de furia. Aunque claro, yo no sería capaz de verlo ni escucharlo. Tú te comerías el garrón solo</span>.</span> — solté una carcajada. — <span style="color: #d900a7;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Y en cuento al caballo, con suerte se escapó y corretea libre por ahí. </span></span></div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Pascua - Monotema] Perros de pascua]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1550</link>
			<pubDate>Thu, 13 Apr 2023 20:12:37 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=224">Sevro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1550</guid>
			<description><![CDATA[Quienes disfrutan del dolor y sufrimiento ajeno no necesitan colores ni banderas para identificarse. Los hay de todas las razas, nacionalidades, colores, edades e ideologías. Pero, sin duda, quienes más resaltan son aquellos que mantienen entre sus frías garras el poder. El poder para reinar y el poder para hacer sufrir al resto sin pararse a contemplar en consecuencias. Y Sevro lo sabía de primera mano. Lo sabía hoy, lo supo en el pasado y se aseguraría de saberlo tanto como distante sea el futuro. <br />
<br />
Después de todo por eso estaba ahí, mordiendo el barro con la cabeza pisoteada por unas sandalias similares a las suyas propias. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Quédate ahí donde perteneces y no te levantes. –</span></span> Decía el perpetrador de tal escenario. A su alrededor, otros reían y vitoreaban en un cantar que se perdía en el campo brumoso sobre el que estaban. <span style="color: #ffdc00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Acaba con él, Hideki. –</span></span> Diría otra voz, cercana también, y con un apuro equivalente a no poder aguantar las carcajadas. <br />
<br />
Sevro no se movía para nada. Sabía que poner resistencia iba a resultar en un caos del que probablemente no pudiese salir. Si se mantenía ahí, con la cabeza en el barro y las ganas de replicar tan sepultadas como su testa, todo iba a acabar eventualmente. O al menos siempre lo hacía. Algo, sin embargo, le decía que esta ocasión iba a resultar diferente. <br />
<br />
Tanto Sevro como los otros presentes no superaban los 13 años de edad. Algunos incluso llegaban con esfuerzo a los 12. El chico que mantenía a Sevro en el piso con su pierna firmemente era el mayor, y por tanto el que fungía como líder en aquella jerarquía vacía que se había formado. Y todos estaban ahí con un solo motivo; entretener a algunos imperiales en lo que ellos llamaban “la pascua y los perros”.<br />
<br />
Todos los años, para estas fechas, varios oficiales del imperio llevaban consigo a algunos jóvenes prospectos a la isla del oeste. En un campo delimitado por los mismos oficiales, los “perros de pelea” tendrían que enfrentarse a otros similares y encontrar un huevo dorado. Solo así tendrían permitido volver a casa, pero solo uno de ellos tendría un destino seguro y relativamente ileso; quien encontrase el huevo. El resto sufriría porvenires inciertos, pero los rumores no prometían un panorama alentador. <br />
<br />
De cualquier forma Sevro era uno de esos perros de pelea. Y su pascua, al igual que la del resto, iba de buscar huevos y ganar premios. Pero con el ligero retorcer de acontecimientos que significaba una batalla -posiblemente- a muerte. <br />
<br />
Aquel grupo de pequeños pandilleros parecía ignorar el hecho de que solo uno de ellos saldría bien parado de aquel evento mientras el autoproclamado líder seguía pateando a Sevro y enterrándole más en el barro. Al menos hasta que uno de ellos, que no formaba parte del grupo que rodeaba a Sevro, gritó desde la lejanía. <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– ¡Lo encontré! ¡Aquí está! –</span></span> El chiquillo sostenía el brillante botín en la diestra, como si todo fuese a terminar bien. <br />
<br />
Sevro alzó la mirada entre el barro aprovechando la distracción. Sus ojos brillaban con un intenso color celeste y de la nada, una intensa bruma surgió a su alrededor, cubriendo a todos los chicos en un instante. En un grito ahogado el líder del grupo caería al barro y pocos instantes más el que sostenía el huevo también, quejándose mientras soltaba el botín. Fugazmente, el pequeño Sevro habría recortado distancia y a medio camino había lanzado un kunai, cortando la muñeca del pobre diablo que había conseguido el huevo. El grupo parecía consternado, especialmente cuando el líder se reincorporó y lanzó al aire, aún entre la bruma. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– ¡El hijo de puta escapó! ¡Que alguien lo detenga! –</span></span> Todos empezarían a correr en círculos, al menos hasta que Sevro ejecutó un sello de manos y 3 explosiones violentas tuvieron lugar en medio de la bruma, hiriendo a todos los presentes. <br />
<br />
El joven Heizu daría unos cuantos saltos más hasta llegar al límite de la zona donde el nefasto concurso tenía lugar, y mostrando el huevo dorado ganó su pase de salida. El oficial que le había llevado reía sin control en el rostro del resto de oficiales. Por lo que entendía Sevro, habría apuestas y retos entre los organizadores. Pero a él no le importaba. Había sobrevivido a otra pascua más, y pretendía seguir haciéndolo todos los años. <br />
<br />
<br />

			<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:16px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
				<span style='position:absolute;top:-12px;right:6px;font-size:60px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>閉</span>
				<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:8px;'>🔒 Tema cerrado</div>
				<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:16px;font-weight:900;letter-spacing:1px;color:#e8dff8;'>Este tema ha sido cerrado.</div>
			</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Quienes disfrutan del dolor y sufrimiento ajeno no necesitan colores ni banderas para identificarse. Los hay de todas las razas, nacionalidades, colores, edades e ideologías. Pero, sin duda, quienes más resaltan son aquellos que mantienen entre sus frías garras el poder. El poder para reinar y el poder para hacer sufrir al resto sin pararse a contemplar en consecuencias. Y Sevro lo sabía de primera mano. Lo sabía hoy, lo supo en el pasado y se aseguraría de saberlo tanto como distante sea el futuro. <br />
<br />
Después de todo por eso estaba ahí, mordiendo el barro con la cabeza pisoteada por unas sandalias similares a las suyas propias. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Quédate ahí donde perteneces y no te levantes. –</span></span> Decía el perpetrador de tal escenario. A su alrededor, otros reían y vitoreaban en un cantar que se perdía en el campo brumoso sobre el que estaban. <span style="color: #ffdc00;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– Acaba con él, Hideki. –</span></span> Diría otra voz, cercana también, y con un apuro equivalente a no poder aguantar las carcajadas. <br />
<br />
Sevro no se movía para nada. Sabía que poner resistencia iba a resultar en un caos del que probablemente no pudiese salir. Si se mantenía ahí, con la cabeza en el barro y las ganas de replicar tan sepultadas como su testa, todo iba a acabar eventualmente. O al menos siempre lo hacía. Algo, sin embargo, le decía que esta ocasión iba a resultar diferente. <br />
<br />
Tanto Sevro como los otros presentes no superaban los 13 años de edad. Algunos incluso llegaban con esfuerzo a los 12. El chico que mantenía a Sevro en el piso con su pierna firmemente era el mayor, y por tanto el que fungía como líder en aquella jerarquía vacía que se había formado. Y todos estaban ahí con un solo motivo; entretener a algunos imperiales en lo que ellos llamaban “la pascua y los perros”.<br />
<br />
Todos los años, para estas fechas, varios oficiales del imperio llevaban consigo a algunos jóvenes prospectos a la isla del oeste. En un campo delimitado por los mismos oficiales, los “perros de pelea” tendrían que enfrentarse a otros similares y encontrar un huevo dorado. Solo así tendrían permitido volver a casa, pero solo uno de ellos tendría un destino seguro y relativamente ileso; quien encontrase el huevo. El resto sufriría porvenires inciertos, pero los rumores no prometían un panorama alentador. <br />
<br />
De cualquier forma Sevro era uno de esos perros de pelea. Y su pascua, al igual que la del resto, iba de buscar huevos y ganar premios. Pero con el ligero retorcer de acontecimientos que significaba una batalla -posiblemente- a muerte. <br />
<br />
Aquel grupo de pequeños pandilleros parecía ignorar el hecho de que solo uno de ellos saldría bien parado de aquel evento mientras el autoproclamado líder seguía pateando a Sevro y enterrándole más en el barro. Al menos hasta que uno de ellos, que no formaba parte del grupo que rodeaba a Sevro, gritó desde la lejanía. <span style="color: #b10dc9;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– ¡Lo encontré! ¡Aquí está! –</span></span> El chiquillo sostenía el brillante botín en la diestra, como si todo fuese a terminar bien. <br />
<br />
Sevro alzó la mirada entre el barro aprovechando la distracción. Sus ojos brillaban con un intenso color celeste y de la nada, una intensa bruma surgió a su alrededor, cubriendo a todos los chicos en un instante. En un grito ahogado el líder del grupo caería al barro y pocos instantes más el que sostenía el huevo también, quejándose mientras soltaba el botín. Fugazmente, el pequeño Sevro habría recortado distancia y a medio camino había lanzado un kunai, cortando la muñeca del pobre diablo que había conseguido el huevo. El grupo parecía consternado, especialmente cuando el líder se reincorporó y lanzó al aire, aún entre la bruma. <span style="color: #ff4136;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">– ¡El hijo de puta escapó! ¡Que alguien lo detenga! –</span></span> Todos empezarían a correr en círculos, al menos hasta que Sevro ejecutó un sello de manos y 3 explosiones violentas tuvieron lugar en medio de la bruma, hiriendo a todos los presentes. <br />
<br />
El joven Heizu daría unos cuantos saltos más hasta llegar al límite de la zona donde el nefasto concurso tenía lugar, y mostrando el huevo dorado ganó su pase de salida. El oficial que le había llevado reía sin control en el rostro del resto de oficiales. Por lo que entendía Sevro, habría apuestas y retos entre los organizadores. Pero a él no le importaba. Había sobrevivido a otra pascua más, y pretendía seguir haciéndolo todos los años. <br />
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			<div style='position:relative;overflow:hidden;text-align:center;margin:10px 0;padding:16px 18px;background:#130f1e;border:0.5px solid rgba(156,107,204,0.18);border-left:2px solid #b5544b;'>
				<span style='position:absolute;top:-12px;right:6px;font-size:60px;line-height:1;color:#b5544b;opacity:0.08;pointer-events:none;'>閉</span>
				<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:9px;font-weight:700;letter-spacing:2px;text-transform:uppercase;color:#b5544b;margin-bottom:8px;'>🔒 Tema cerrado</div>
				<div style='position:relative;font-family:Cinzel,serif;font-size:16px;font-weight:900;letter-spacing:1px;color:#e8dff8;'>Este tema ha sido cerrado.</div>
			</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El comienzo del fin [Priv. ???]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1462</link>
			<pubDate>Sat, 25 Mar 2023 16:04:59 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=207">Hikaru Yuki</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1462</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">-</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Al fin llegó el día.-</span> </span>Se dirigió a Kiyoko, que esperaba a su lado aún más ansiosa que el propio Hikaru. <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Más te vale que hayas elegido bien. Sería muy molesto tener que fumarnos a algún idiota por tanto tiempo.-</span></span> No era más que una broma, pues confiaba en el juicio de la Kurama. Sin embargo, lo incomodaba un poco llegar a la reunión sin conocer prácticamente a la mitad del equipo. Pero el tiempo apremiaba y como dijo una vez algún sabio: situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas.  Además, estaba seguro que aquellos seleccionados por Kiyoko serían sin duda lo suficientemente fuertes. <br />
<br />
Las instrucciones eran claras y si bien el lugar podía resultar algo incómodo, tanto secretismo estaba más que justificado si se tenía en cuenta la coyuntura del País. Incluso en la isla más recóndita y de mala muerte, la puta Shodai Suijin tenía a algunos de sus cuervos al acecho. De esta forma, el Yuki y la Kurama se ocuparon de encontrar una extraña cueva oculta bajo la caída de una hermosa cascada, a la cual hicieron ciertas modificaciones con el fin de limitar sus dimensiones y favorecer un flujo unidireccional que evitaría todo tipo de sorpresas. Una antiestética pero efectiva barrera compuesta únicamente por picos de hielo bloqueaba de forma casi hermética la salida posterior, por lo que nadie podía llegar hasta allí sin atravesar la cascada y, por ende, sin ser visto por ellos.<br />
<br />
La lluvia era inclemente y la niebla colaboraba en su búsqueda de discreción, aunque molestaría un poco para aquellos que pisaban por primera vez la Isla Oeste. En el camino, verían todo lo que escondía aquel submundo criminal. Restos de comida, armas e incluso cadáveres decoraban aquel suelo en el que las gotas de agua se mezclaban como si nada con la sangre. Nada más que lo típico para los lugareños, que circulaban vestidos con capas y evitando mirar demasiado, acostumbrados a una vida en los suburbios del más fiel vestigio de la niebla sangrienta.<br />
De esta forma, los visitantes llegarían al sitio uno por uno, para dar inicio a un largo viaje que terminaría con todo; para bien o para mal.<br />
Una vez adentro, encontrarían a ambos jounin sentados sobre lo que parecían ser saliencias del terreno gélido, las cuales  funcionaban como pequeños asientos y eran suficientes para todo el grupo. Apenas se completara el equipo, daría inicio la reunión.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='entrada a la cueva'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='entrada a la cueva'; }">entrada a la cueva</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
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<img src="https://i.pinimg.com/564x/f1/dd/69/f1dd6915fcd3cc6594baf3d3aad1047d.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: f1dd6915fcd3cc6594baf3d3aad1047d.jpg]" class="mycode_img" /><br />
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</div>
		</div><br />
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<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='final del escondite'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='final del escondite'; }">final del escondite</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
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<img src="https://i.pinimg.com/564x/56/f4/a0/56f4a0d0bf3854288bc8b28a4ace34a0.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: 56f4a0d0bf3854288bc8b28a4ace34a0.jpg]" class="mycode_img" /><br />
</div>
		</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">-</span><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Al fin llegó el día.-</span> </span>Se dirigió a Kiyoko, que esperaba a su lado aún más ansiosa que el propio Hikaru. <span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">-<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Más te vale que hayas elegido bien. Sería muy molesto tener que fumarnos a algún idiota por tanto tiempo.-</span></span> No era más que una broma, pues confiaba en el juicio de la Kurama. Sin embargo, lo incomodaba un poco llegar a la reunión sin conocer prácticamente a la mitad del equipo. Pero el tiempo apremiaba y como dijo una vez algún sabio: situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas.  Además, estaba seguro que aquellos seleccionados por Kiyoko serían sin duda lo suficientemente fuertes. <br />
<br />
Las instrucciones eran claras y si bien el lugar podía resultar algo incómodo, tanto secretismo estaba más que justificado si se tenía en cuenta la coyuntura del País. Incluso en la isla más recóndita y de mala muerte, la puta Shodai Suijin tenía a algunos de sus cuervos al acecho. De esta forma, el Yuki y la Kurama se ocuparon de encontrar una extraña cueva oculta bajo la caída de una hermosa cascada, a la cual hicieron ciertas modificaciones con el fin de limitar sus dimensiones y favorecer un flujo unidireccional que evitaría todo tipo de sorpresas. Una antiestética pero efectiva barrera compuesta únicamente por picos de hielo bloqueaba de forma casi hermética la salida posterior, por lo que nadie podía llegar hasta allí sin atravesar la cascada y, por ende, sin ser visto por ellos.<br />
<br />
La lluvia era inclemente y la niebla colaboraba en su búsqueda de discreción, aunque molestaría un poco para aquellos que pisaban por primera vez la Isla Oeste. En el camino, verían todo lo que escondía aquel submundo criminal. Restos de comida, armas e incluso cadáveres decoraban aquel suelo en el que las gotas de agua se mezclaban como si nada con la sangre. Nada más que lo típico para los lugareños, que circulaban vestidos con capas y evitando mirar demasiado, acostumbrados a una vida en los suburbios del más fiel vestigio de la niebla sangrienta.<br />
De esta forma, los visitantes llegarían al sitio uno por uno, para dar inicio a un largo viaje que terminaría con todo; para bien o para mal.<br />
Una vez adentro, encontrarían a ambos jounin sentados sobre lo que parecían ser saliencias del terreno gélido, las cuales  funcionaban como pequeños asientos y eran suficientes para todo el grupo. Apenas se completara el equipo, daría inicio la reunión.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='entrada a la cueva'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='entrada a la cueva'; }">entrada a la cueva</span></div>
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<img src="https://i.pinimg.com/564x/f1/dd/69/f1dd6915fcd3cc6594baf3d3aad1047d.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: f1dd6915fcd3cc6594baf3d3aad1047d.jpg]" class="mycode_img" /><br />
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</div>
		</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Peligro en cada esquina [Kiyoko]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1250</link>
			<pubDate>Sat, 11 Feb 2023 12:59:21 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=215">Nagi Yuki</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1250</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">15 de enero</span>.<br />
<br />
Bien temprano por la mañana, aún no amanecía del todo y Nagi ya estaba en un sitio tan peligroso como la isla del Oeste. Había escuchado una gran cantidad historias de ese lugar, pero nunca había ido. Curioso dato tomando en cuenta que él siempre va hacia la diversión. Nunca se la pierde. —<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> Me pregunto cuánto tardaré en encontrar algo que me llame la atención.</span></span> — Incluso en ese horario ya andaba gente por las calles y nadie lo miraba bien. Normalmente a los ciudadanos les llama la atención verlo permanente con esa cara alegre, pero se entendía que aquí ese no era el motivo. Veían en él un desconocido, un posible peligro. No deben gustarles los visitantes. ¿Alguien lo atacaría de la nada? Quizás, quién sabe. Si supiera la respuesta, dejaría de ser una sorpresa y estas son bastante entretenidas.<br />
<br />
Como si fuera poco, el Yuki les dirigía miradas a todos, sobre todo a los que lucían más peligrosos. Es casi como si los estuviera provocando. Quizás no es correcto que un ninja vaya por ahí buscando pleito, pero en realidad no es que haya ido hasta esa locación de vacaciones. Le encomendaron ir de refuerzo a una misión bastante peligrosa. Aparentemente un grupo de individuos con una fuerza a tener en cuenta están reuniendo personas que quieran realizar un golpe en Kirigakure. Proviniendo de ese grupo, no se les puede ignorar. Lo mejor es detenerlos desde antes.<br />
<br />
Lo que debía hacer junto a su compañero era encontrar a los que reclutan e infiltrarse. Pensaron que solo una persona sería suficiente, pero luego descubrieron por un informante anónimo que estaban reuniendo tipos con habilidades superiores a las esperadas. — <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Hubiera estado bien que me dijeran cómo es mi compañero, pero no importa. Perdería la gracia.</span></span> — Seguramente dará con él, confía.<br />
<br />
Ahora, el lugar más sencillo para recolectar información era el viejo y confiable bar. Obviamente sería mejor ir en la noche, pero no estará todo el día esperando. Necesitaba empezar desde ya. Si en el reporte post misión el otro ninja decía que Nagi tardó mucho en encontrarle y cooperar, lo regañarían. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Veamos. ¿Dónde estás? Ah, ahí. </span></span>— Una vez dio con el paradero de la cantina, entró como si nada y gritó. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Hola! </span></span>— En el sitio solo había una mujer trapeando el piso, un cantinero lavando vasos y unos cuantos borrachos durmiendo. A uno de ellos, sentado en la primera mesa de cuando ingresas al local, no le gustó el grito y de forma instantánea reaccionó violento. Tomó una botella de vidrio vacía y la rompió contra la mesa. Una vez hecho eso, buscó atacar en el cráneo al Yuki. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Cállate, muchacho imbécil!</span> — <br />
<br />
Tan pronto y las agresiones ya comenzaron. No se esperaba menos. Sin embargo, un ataque tan simple no podría con él. Casi sin esforzarse se agachó un poco para esquivar el ataque y tras tomar al agresor de la ropa, lo lanzó con fuerza contra una de las paredes. De inmediato el resto de ebrios se levantó, casi a punto de lanzarse a atacar. ¿Esto llamaría la atención de la gente de afuera? Al menos, debido a la hora, no hay tantas personas. Eso sí, le preocupaba la actitud del cantinero, quien solo miraba mientras mantenía la calma. Los que menos reaccionan siempre son los más sospechosos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">15 de enero</span>.<br />
<br />
Bien temprano por la mañana, aún no amanecía del todo y Nagi ya estaba en un sitio tan peligroso como la isla del Oeste. Había escuchado una gran cantidad historias de ese lugar, pero nunca había ido. Curioso dato tomando en cuenta que él siempre va hacia la diversión. Nunca se la pierde. —<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color"> Me pregunto cuánto tardaré en encontrar algo que me llame la atención.</span></span> — Incluso en ese horario ya andaba gente por las calles y nadie lo miraba bien. Normalmente a los ciudadanos les llama la atención verlo permanente con esa cara alegre, pero se entendía que aquí ese no era el motivo. Veían en él un desconocido, un posible peligro. No deben gustarles los visitantes. ¿Alguien lo atacaría de la nada? Quizás, quién sabe. Si supiera la respuesta, dejaría de ser una sorpresa y estas son bastante entretenidas.<br />
<br />
Como si fuera poco, el Yuki les dirigía miradas a todos, sobre todo a los que lucían más peligrosos. Es casi como si los estuviera provocando. Quizás no es correcto que un ninja vaya por ahí buscando pleito, pero en realidad no es que haya ido hasta esa locación de vacaciones. Le encomendaron ir de refuerzo a una misión bastante peligrosa. Aparentemente un grupo de individuos con una fuerza a tener en cuenta están reuniendo personas que quieran realizar un golpe en Kirigakure. Proviniendo de ese grupo, no se les puede ignorar. Lo mejor es detenerlos desde antes.<br />
<br />
Lo que debía hacer junto a su compañero era encontrar a los que reclutan e infiltrarse. Pensaron que solo una persona sería suficiente, pero luego descubrieron por un informante anónimo que estaban reuniendo tipos con habilidades superiores a las esperadas. — <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Hubiera estado bien que me dijeran cómo es mi compañero, pero no importa. Perdería la gracia.</span></span> — Seguramente dará con él, confía.<br />
<br />
Ahora, el lugar más sencillo para recolectar información era el viejo y confiable bar. Obviamente sería mejor ir en la noche, pero no estará todo el día esperando. Necesitaba empezar desde ya. Si en el reporte post misión el otro ninja decía que Nagi tardó mucho en encontrarle y cooperar, lo regañarían. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">Veamos. ¿Dónde estás? Ah, ahí. </span></span>— Una vez dio con el paradero de la cantina, entró como si nada y gritó. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #419dc1;" class="mycode_color">¡Hola! </span></span>— En el sitio solo había una mujer trapeando el piso, un cantinero lavando vasos y unos cuantos borrachos durmiendo. A uno de ellos, sentado en la primera mesa de cuando ingresas al local, no le gustó el grito y de forma instantánea reaccionó violento. Tomó una botella de vidrio vacía y la rompió contra la mesa. Una vez hecho eso, buscó atacar en el cráneo al Yuki. — <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¡Cállate, muchacho imbécil!</span> — <br />
<br />
Tan pronto y las agresiones ya comenzaron. No se esperaba menos. Sin embargo, un ataque tan simple no podría con él. Casi sin esforzarse se agachó un poco para esquivar el ataque y tras tomar al agresor de la ropa, lo lanzó con fuerza contra una de las paredes. De inmediato el resto de ebrios se levantó, casi a punto de lanzarse a atacar. ¿Esto llamaría la atención de la gente de afuera? Al menos, debido a la hora, no hay tantas personas. Eso sí, le preocupaba la actitud del cantinero, quien solo miraba mientras mantenía la calma. Los que menos reaccionan siempre son los más sospechosos.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Panem et circenses [Rango B]]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1236</link>
			<pubDate>Thu, 09 Feb 2023 15:32:30 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=197">Akaza</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1236</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">20 de enero</span></div>
<br />
Da igual tu género, tu raza, tu historia o tu clan, da igual tu posición o el dinero que tengas, da igual de donde procedas, con quien te hayas topado en tu camino y los desvíos que hayas tomado en él, en la arena todos son iguales. No hay reyes ni esclavos, no hay imperiales ni rebeldes, en la arena hay guerreros. Es como un oasis al margen de normas, conductas e imposiciones sociales que rigen el resto del desierto, es un lugar en el que las palabras y el pasado pierden importancia para cedérsela a los actos, al valor y la garra. Es un lugar donde encontrar tu destino, un lugar donde forjar tu leyenda, es el Coliseo de la isla del Oeste.<br />
<br />
Isla del Oeste era un lugar con un pasado y presente oscuro, la vida allí era dura y solo sobrevivía la gente con mas capacidades, los trapicheos, las peleas, las traiciones, todas estas cosas estaban a la orden del día en aquel lugar. Pero de alguna manera entre todo ese caos el coliseo consiguió erguirse con pilares de respeto, los mayores traficantes de la isla cumplían con las normas de aquel lugar, los piratas mas sádicos se comportaban como caballeros y nadie metía el hocico mas que en las apuestas. El coliseo era de un diseño similar a los antiguos, una arena de 20 metros de radio con suelo de tierra y rodeada de palcos de piedra, concretamente este coliseo era modesto pero estaba en ampliación, tenía capacidad para 200 espectadores y lo curioso era que siempre se llenaba. Había un hombre que comenzaba a forjar su propia leyenda, un tipo que venía de la nada, había comenzado como marinero raso de barcos mercantes y con el tiempo formó su propia tripulación pirata, con sus éxitos en el coliseo ahora estaba estacionado en aquella isla. Su nombre era Agatio, Agatio el bravo, no había perdido un solo combate desde la apertura de aquel lugar y la gente casi siempre apostaba por el. Hoy tendría un oponente especial, una sorpresa que ninguno de los presentes se esperaba, pero demomento no entraría en escena, era el turno del primer contrincante, un hombre con una especie de megáfono hacia de presentador.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #17b529;" class="mycode_color">¡Hola queridos amigos! ¡Bienvenidos una vez más al mejor espectáculo de la semana! ¡Esta vez tenemos con nosotros a nuestro favorito! ¡El marinero mas bravo de estas aguas! ¡Un hombre que ha demostrado mucho en esta arena! ¡¡¡Agatio!!!</span></span><br />
<br />
Todo el mundo rugió al unísono y este entró hasta el centro de la arena saludando a todos, parecía feliz, vestía con una camiseta corta sin mangas de marinero, un pañuelo en la cabeza y un pantalón apretado. En su cadera descansaba un extraño objeto de un tamaño similar al de un tanto, por desgracia no se veía del todo bien.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Resumen'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Resumen'; }">Resumen</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
¡Hola compañero! ¡Bienvenido a esta aventura! Creo que el post cuenta todo por si solo pero voy a aclararte en que consistirá este turno. Has de narrar como te enteras del coliseo y cómo te apuntas al combate que se va a producir hoy, en el siguiente turno te presentaré de manera oficial usando al presentador, si quieres que oculte o indique algún dato sobre tu pj avisa.<br />
</div>
		</div><br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Agatio'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Agatio'; }">Agatio</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nombre:</span> Agatio<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Edad aparente: </span>32<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Procedencia: </span>Desconocida.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Físico: </span>1,85cm<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><img src="https://i.ibb.co/gZ3HwfK/Darros.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: Darros.png]" class="mycode_img" /></span><br />
<br />
<br />
</div>
		</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">20 de enero</span></div>
<br />
Da igual tu género, tu raza, tu historia o tu clan, da igual tu posición o el dinero que tengas, da igual de donde procedas, con quien te hayas topado en tu camino y los desvíos que hayas tomado en él, en la arena todos son iguales. No hay reyes ni esclavos, no hay imperiales ni rebeldes, en la arena hay guerreros. Es como un oasis al margen de normas, conductas e imposiciones sociales que rigen el resto del desierto, es un lugar en el que las palabras y el pasado pierden importancia para cedérsela a los actos, al valor y la garra. Es un lugar donde encontrar tu destino, un lugar donde forjar tu leyenda, es el Coliseo de la isla del Oeste.<br />
<br />
Isla del Oeste era un lugar con un pasado y presente oscuro, la vida allí era dura y solo sobrevivía la gente con mas capacidades, los trapicheos, las peleas, las traiciones, todas estas cosas estaban a la orden del día en aquel lugar. Pero de alguna manera entre todo ese caos el coliseo consiguió erguirse con pilares de respeto, los mayores traficantes de la isla cumplían con las normas de aquel lugar, los piratas mas sádicos se comportaban como caballeros y nadie metía el hocico mas que en las apuestas. El coliseo era de un diseño similar a los antiguos, una arena de 20 metros de radio con suelo de tierra y rodeada de palcos de piedra, concretamente este coliseo era modesto pero estaba en ampliación, tenía capacidad para 200 espectadores y lo curioso era que siempre se llenaba. Había un hombre que comenzaba a forjar su propia leyenda, un tipo que venía de la nada, había comenzado como marinero raso de barcos mercantes y con el tiempo formó su propia tripulación pirata, con sus éxitos en el coliseo ahora estaba estacionado en aquella isla. Su nombre era Agatio, Agatio el bravo, no había perdido un solo combate desde la apertura de aquel lugar y la gente casi siempre apostaba por el. Hoy tendría un oponente especial, una sorpresa que ninguno de los presentes se esperaba, pero demomento no entraría en escena, era el turno del primer contrincante, un hombre con una especie de megáfono hacia de presentador.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #17b529;" class="mycode_color">¡Hola queridos amigos! ¡Bienvenidos una vez más al mejor espectáculo de la semana! ¡Esta vez tenemos con nosotros a nuestro favorito! ¡El marinero mas bravo de estas aguas! ¡Un hombre que ha demostrado mucho en esta arena! ¡¡¡Agatio!!!</span></span><br />
<br />
Todo el mundo rugió al unísono y este entró hasta el centro de la arena saludando a todos, parecía feliz, vestía con una camiseta corta sin mangas de marinero, un pañuelo en la cabeza y un pantalón apretado. En su cadera descansaba un extraño objeto de un tamaño similar al de un tanto, por desgracia no se veía del todo bien.<br />
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Resumen'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Resumen'; }">Resumen</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
¡Hola compañero! ¡Bienvenido a esta aventura! Creo que el post cuenta todo por si solo pero voy a aclararte en que consistirá este turno. Has de narrar como te enteras del coliseo y cómo te apuntas al combate que se va a producir hoy, en el siguiente turno te presentaré de manera oficial usando al presentador, si quieres que oculte o indique algún dato sobre tu pj avisa.<br />
</div>
		</div><br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Agatio'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Agatio'; }">Agatio</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nombre:</span> Agatio<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Edad aparente: </span>32<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Procedencia: </span>Desconocida.<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Físico: </span>1,85cm<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><img src="https://i.ibb.co/gZ3HwfK/Darros.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: Darros.png]" class="mycode_img" /></span><br />
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<br />
</div>
		</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[MISIÓN B] Shima no kyūjo]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1096</link>
			<pubDate>Tue, 24 Jan 2023 06:35:00 -0700</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=192">Kano Kurama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=1096</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">2 de Ichigatsu del 15 D.Y</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Isla del Oeste, País del Agua - 01:28 p.m</span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://thumbs.dreamstime.com/b/sea-island-mountain-fantasy-backdrop-concept-art-realistic-illustration-sea-island-mountain-fantasy-backdrop-concept-art-realistic-171536822.jpg" loading="lazy"  width="700" height="350" alt="[Imagen: sea-island-mountain-fantasy-backdrop-con...536822.jpg]" class="mycode_img" /></div>
<br />
<hr class="mycode_hr" />
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La velas del navío ondeaban al compás de la brisa marina, tan helada que podría llegar a congelar el corazón del mismísimo Sol. Aquel día los shinobis tendrían suerte; en el cielo, no había ningún indicio de que fuera a nevar por el momento, así que podrían moverse por la isla sin demasiada dificultad. <br />
El Imperio del Agua había hecho un buen trabajo formando el escuadrón que se aventuraría en el rescate de dos miembros de Kirigakure y la detención del grupo criminal que los había secuestrado. En total eran tres miembros, todos contratados de distintas partes del continente. Confiaban en que cumplirían su tarea sin demasiados problemas, ya que se habían asegurado de juntar a personas habilidosas; aunque al final, todo dependería de sus decisiones.<br />
<br />
A lo lejos, mientras el barco avanzaba contra la fuerza del océano, comenzaría a vislumbrarse la silueta de la Isla del Oeste. Aunque esta no se veía con demasiada nitidez por culpa de la niebla, tampoco era lo suficientemente densa para opacar todo—. <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Os acercaré un poco más, pero el resto del camino tendréis que hacerlo en barca</span> —alzó la voz el capitán, un cuarentón bastante fortachón con el carácter digno de un hombre que su día a día se basaba en enfrentar los desafíos del mar. Soltó algunas órdenes a gritos, y sus marineros sin pensárselo dos veces comenzaron a preparar la barca de madera; se pasaron un minuto discutiendo porque no encontraban los remos, pero al final casualmente tropezaron con ellos ya que estaban perdidos debajo de una tela—. <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">Mira que sois imbéciles, os he repetido mil veces que tengáis cuidado con donde guardáis los remos</span> —les replicó el hombre, para después volver a prestar atención al grupo de ninjas—. <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">Os están esperando en una cueva que hay en la costa, creo que antes la usaban los piratas. No tiene mucha complicación llegar, solo tendréis que seguir recto hasta llegar a la isla; la entrada es bastante grande, no os costará verla, aunque tened cuidado con las rocas si no queréis mojaros y pillar un catarro</span>.<br />
<br />
Después de unos 10 minutos todos los preparativos estarían listos, así que los tres podrían montarse en la barca y dar comienzo a su misión. El capitán ni siquiera se preocupó en si sabrían manejarla o no, él ya había hecho su trabajo así que deberían de arreglárselas. Ya cuando estuvieran todos sentados, los marineros aflojarían lentamente las cuerdas que la mantenían en alto para bajarla hasta el agua. Para entonces ya podrían comenzar a remar, y cuando se alejaran lo suficiente el barco viraría para dirigirse a su destino original.<br />
<br />
Siguiendo las indicaciones, el trío avanzaría hasta que después de un rato, finalmente la costa estaría a unos pocos metros de ellos. Todos habrían podido ver la gran entrada de la cueva, la cual estaba conectada directamente con el mar; por suerte no habían casi olas, así que podrían entrar directamente con la barca. A su alrededor, verían grandes estalagmitas que surgían de las profundidades, las cuales debían esquivar para seguir introduciéndose en la caverna. Al final, verían como el tramo de agua llegaría a su fin y de pie, les esperaba un hombre pelirrojo con la indumentaria de un Jounin de la Niebla—. <span style="color: #E82A1F;" class="mycode_color">¡Dios mío, por fin habéis llegado! Pensaba que me iba a volver loco aquí solo</span> —intentó sonreírles, aunque no fue capaz debido a todo el estrés que llevaba encima—. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Podéis bajaros aquí. Ataremos la barca a una roca para no perderla y ya está</span> —se acercó para ofrecerles ayuda para salir de la barca, extendiendo su brazo—. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Soy Asa Kenju, Jounin de Kirigakure. Como os podréis imaginar, soy el tutor de los dos muchachos que fueron secuestrados</span>.</div>
<br />
<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Apariencia Asa Kenju'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Apariencia Asa Kenju'; }">Apariencia Asa Kenju</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/564x/39/de/3a/39de3abab4dd95d1e629b751a3f3e538.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: 39de3abab4dd95d1e629b751a3f3e538.jpg]" class="mycode_img" /></div>
</div>
		</div><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Off'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Off'; }">Off</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">Dejo por aquí el primer post de la misión, tenéis 48h para responder. En cada respuesta deberéis colocar un resumen de vuestras acciones, así se me hará más fácil responder. Además, esta es la primera misión que narro así que si cometo algún error no dudéis en comentármelo, y si tenéis alguna sugerencia para hacerla más entretenida la escucharé encantado. Espero que disfrutéis.<br />
<br />
Si queréis podéis rolear el viaje en barco, para que vuestros pjs se conozcan un poco. En este turno deberéis explicar cómo salís del barco y seguís las indicaciones para llegar a la cueva, ahí os estará esperando Asa. Podéis presentaros y hacerle las preguntas que veáis oportunas.</div>
		</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">2 de Ichigatsu del 15 D.Y</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Isla del Oeste, País del Agua - 01:28 p.m</span></div>
<br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://thumbs.dreamstime.com/b/sea-island-mountain-fantasy-backdrop-concept-art-realistic-illustration-sea-island-mountain-fantasy-backdrop-concept-art-realistic-171536822.jpg" loading="lazy"  width="700" height="350" alt="[Imagen: sea-island-mountain-fantasy-backdrop-con...536822.jpg]" class="mycode_img" /></div>
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<hr class="mycode_hr" />
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<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">La velas del navío ondeaban al compás de la brisa marina, tan helada que podría llegar a congelar el corazón del mismísimo Sol. Aquel día los shinobis tendrían suerte; en el cielo, no había ningún indicio de que fuera a nevar por el momento, así que podrían moverse por la isla sin demasiada dificultad. <br />
El Imperio del Agua había hecho un buen trabajo formando el escuadrón que se aventuraría en el rescate de dos miembros de Kirigakure y la detención del grupo criminal que los había secuestrado. En total eran tres miembros, todos contratados de distintas partes del continente. Confiaban en que cumplirían su tarea sin demasiados problemas, ya que se habían asegurado de juntar a personas habilidosas; aunque al final, todo dependería de sus decisiones.<br />
<br />
A lo lejos, mientras el barco avanzaba contra la fuerza del océano, comenzaría a vislumbrarse la silueta de la Isla del Oeste. Aunque esta no se veía con demasiada nitidez por culpa de la niebla, tampoco era lo suficientemente densa para opacar todo—. <span style="color: #005dc2;" class="mycode_color">Os acercaré un poco más, pero el resto del camino tendréis que hacerlo en barca</span> —alzó la voz el capitán, un cuarentón bastante fortachón con el carácter digno de un hombre que su día a día se basaba en enfrentar los desafíos del mar. Soltó algunas órdenes a gritos, y sus marineros sin pensárselo dos veces comenzaron a preparar la barca de madera; se pasaron un minuto discutiendo porque no encontraban los remos, pero al final casualmente tropezaron con ellos ya que estaban perdidos debajo de una tela—. <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">Mira que sois imbéciles, os he repetido mil veces que tengáis cuidado con donde guardáis los remos</span> —les replicó el hombre, para después volver a prestar atención al grupo de ninjas—. <span style="color: #005DC2;" class="mycode_color">Os están esperando en una cueva que hay en la costa, creo que antes la usaban los piratas. No tiene mucha complicación llegar, solo tendréis que seguir recto hasta llegar a la isla; la entrada es bastante grande, no os costará verla, aunque tened cuidado con las rocas si no queréis mojaros y pillar un catarro</span>.<br />
<br />
Después de unos 10 minutos todos los preparativos estarían listos, así que los tres podrían montarse en la barca y dar comienzo a su misión. El capitán ni siquiera se preocupó en si sabrían manejarla o no, él ya había hecho su trabajo así que deberían de arreglárselas. Ya cuando estuvieran todos sentados, los marineros aflojarían lentamente las cuerdas que la mantenían en alto para bajarla hasta el agua. Para entonces ya podrían comenzar a remar, y cuando se alejaran lo suficiente el barco viraría para dirigirse a su destino original.<br />
<br />
Siguiendo las indicaciones, el trío avanzaría hasta que después de un rato, finalmente la costa estaría a unos pocos metros de ellos. Todos habrían podido ver la gran entrada de la cueva, la cual estaba conectada directamente con el mar; por suerte no habían casi olas, así que podrían entrar directamente con la barca. A su alrededor, verían grandes estalagmitas que surgían de las profundidades, las cuales debían esquivar para seguir introduciéndose en la caverna. Al final, verían como el tramo de agua llegaría a su fin y de pie, les esperaba un hombre pelirrojo con la indumentaria de un Jounin de la Niebla—. <span style="color: #E82A1F;" class="mycode_color">¡Dios mío, por fin habéis llegado! Pensaba que me iba a volver loco aquí solo</span> —intentó sonreírles, aunque no fue capaz debido a todo el estrés que llevaba encima—. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Podéis bajaros aquí. Ataremos la barca a una roca para no perderla y ya está</span> —se acercó para ofrecerles ayuda para salir de la barca, extendiendo su brazo—. <span style="color: #e82a1f;" class="mycode_color">Soy Asa Kenju, Jounin de Kirigakure. Como os podréis imaginar, soy el tutor de los dos muchachos que fueron secuestrados</span>.</div>
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<div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Apariencia Asa Kenju'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Apariencia Asa Kenju'; }">Apariencia Asa Kenju</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;"><br />
<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><img src="https://i.pinimg.com/564x/39/de/3a/39de3abab4dd95d1e629b751a3f3e538.jpg" loading="lazy"  alt="[Imagen: 39de3abab4dd95d1e629b751a3f3e538.jpg]" class="mycode_img" /></div>
</div>
		</div><div class="spoiler">
			<div class="spoiler_title"><span class="spoiler_button" onclick="javascript: if(parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display == 'block'){ parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'none'; this.innerHTML='Off'; } else { parentNode.parentNode.getElementsByTagName('div')[1].style.display = 'block'; this.innerHTML='Off'; }">Off</span></div>
			<div class="spoiler_content" style="display: none;">Dejo por aquí el primer post de la misión, tenéis 48h para responder. En cada respuesta deberéis colocar un resumen de vuestras acciones, así se me hará más fácil responder. Además, esta es la primera misión que narro así que si cometo algún error no dudéis en comentármelo, y si tenéis alguna sugerencia para hacerla más entretenida la escucharé encantado. Espero que disfrutéis.<br />
<br />
Si queréis podéis rolear el viaje en barco, para que vuestros pjs se conozcan un poco. En este turno deberéis explicar cómo salís del barco y seguís las indicaciones para llegar a la cueva, ahí os estará esperando Asa. Podéis presentaros y hacerle las preguntas que veáis oportunas.</div>
		</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Descripción Isla del Oeste]]></title>
			<link>https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=299</link>
			<pubDate>Sat, 09 Jul 2022 17:53:48 -0600</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://shinobigaiden.net/member.php?action=profile&uid=58">Narrador General</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://shinobigaiden.net/showthread.php?tid=299</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">Descripción General</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Isla de tamaño medio. Esta isla es una de las más oscuras y sangrientas del Archipiélago del Agua. Sus habitantes son personas muy desconfiadas y se dice que cualquier conversación puede acabar de un momento a otro en un baño de sangre. Casi todas las familias que habitan los pueblos y aldeas de la isla tienen un pasado oculto, y muchos de ellos han acabado sirviendo en organizaciones criminales o como mercenarios. Se les suele considerar fríos y despiadados. Hay quienes dicen que muchos de los clanes de Joki nacieron originalmente en esta isla, al igual que muchos piratas famosos. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Clima:</span><br />
<ul class="mycode_list"><li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Primavera:</span> Día Frío / Noche Frío<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Verano:</span> Día Templado / Noche Templado<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Otoño:</span> Día Frío / Noche Frío<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Invierno:</span> Día Nevado / Noche Nevado<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Rutas Marítimas:</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Joki:</span> La ruta a Joki es de 164 km<br />
<ul class="mycode_list"><li>Barco: 7 horas y media<br />
</li>
</ul>
<br />
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-large;" class="mycode_size">Descripción General</span></div>
<br />
<div style="text-align: justify;" class="mycode_align">Isla de tamaño medio. Esta isla es una de las más oscuras y sangrientas del Archipiélago del Agua. Sus habitantes son personas muy desconfiadas y se dice que cualquier conversación puede acabar de un momento a otro en un baño de sangre. Casi todas las familias que habitan los pueblos y aldeas de la isla tienen un pasado oculto, y muchos de ellos han acabado sirviendo en organizaciones criminales o como mercenarios. Se les suele considerar fríos y despiadados. Hay quienes dicen que muchos de los clanes de Joki nacieron originalmente en esta isla, al igual que muchos piratas famosos. <br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Clima:</span><br />
<ul class="mycode_list"><li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Primavera:</span> Día Frío / Noche Frío<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Verano:</span> Día Templado / Noche Templado<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Otoño:</span> Día Frío / Noche Frío<br />
</li>
<li><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Invierno:</span> Día Nevado / Noche Nevado<br />
</li>
</ul>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Rutas Marítimas:</span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Joki:</span> La ruta a Joki es de 164 km<br />
<ul class="mycode_list"><li>Barco: 7 horas y media<br />
</li>
</ul>
<br />
</div>]]></content:encoded>
		</item>
	</channel>
</rss>