13-09-2026, 11:47 PM
La estancia en Chashiro había terminado dejando más preguntas que respuestas, pero Kuroto no tenía intención de quedarse allí por el momento. Todavía quedaban demasiados lugares por explorar. Alex había abandonado el grupo poco tiempo después. Al parecer, quedarse sin buena parte de sus provisiones había resultado motivo suficiente para emprender el camino de regreso a Konoha. Kuroto todavía no tenía claro qué decía aquello del Akimichi. De su capacidad de previsión, desde luego, no demasiado.
- Al menos llegó hasta aquí...
Así que únicamente quedaban Daeru y él. A primera hora de la mañana, Kuroto volvió a reunirse con el otro Uchiha cerca de una de las salidas de Chashiro. Había repuesto agua y alimentos, revisado su equipo y conseguido un mapa razonablemente fiable de la región. Lo extendió brevemente y señaló el siguiente destino.
- Naldor. País de las Olas. -Miró a Daeru con una leve sonrisa.- Habrá que volver...
Resultaba curioso regresar tan pronto. Apenas habían pasado unos días desde que Kuroto había abandonado aquellas tierras junto a la enorme delegación de Konoha y ahora volvía acompañado únicamente por Daeru. Las circunstancias, al menos, eran bastante diferentes. Enrolló el mapa y lo guardó en la mochila.
- Si estás listo, vámonos.
Homurakiba permanecía asegurada en su cintura y el resto del equipo seguía distribuido en su posición habitual. Kuroto dirigió una última mirada hacia Chashiro antes de comenzar a caminar junto a Daeru, dejando poco a poco la capital del País del Té atrás.
- Veamos qué encontramos esta vez.
- Al menos llegó hasta aquí...
Así que únicamente quedaban Daeru y él. A primera hora de la mañana, Kuroto volvió a reunirse con el otro Uchiha cerca de una de las salidas de Chashiro. Había repuesto agua y alimentos, revisado su equipo y conseguido un mapa razonablemente fiable de la región. Lo extendió brevemente y señaló el siguiente destino.
- Naldor. País de las Olas. -Miró a Daeru con una leve sonrisa.- Habrá que volver...
Resultaba curioso regresar tan pronto. Apenas habían pasado unos días desde que Kuroto había abandonado aquellas tierras junto a la enorme delegación de Konoha y ahora volvía acompañado únicamente por Daeru. Las circunstancias, al menos, eran bastante diferentes. Enrolló el mapa y lo guardó en la mochila.
- Si estás listo, vámonos.
Homurakiba permanecía asegurada en su cintura y el resto del equipo seguía distribuido en su posición habitual. Kuroto dirigió una última mirada hacia Chashiro antes de comenzar a caminar junto a Daeru, dejando poco a poco la capital del País del Té atrás.
- Veamos qué encontramos esta vez.
-Hablo-
-Pienso-
-Narro-
-Narro-
![[Imagen: 1bb5716d6be2fa2b4e048ccb8fb0d90a.gif]](https://i.pinimg.com/originals/1b/b5/71/1bb5716d6be2fa2b4e048ccb8fb0d90a.gif)