Shinobi Gaiden Foro Rol
  • Guías
  • Técnicas
  • Información ▾
    • Mapa del Mundo
    • Virtudes y Defectos
    • Registro de Personajes
    • Objetos
    • Calc. de Estadísticas
    • Censo y Estadísticas
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate
  • Primeros pasos
Hachibi vs Daeru y Chota
忍 SG
知
¿Sabías que… Nara, Akimichi y Yamanaka llegaron a la unión como una alianza ya consolidada?
Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?
Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto   ›   Mundo   ›   Pais del Agua   ›   Kirigakure no Sato   ›   Zona Residencial
1 2 3 4 Siguiente »
  ›   [Misión Simple] [Misión | D] Limpieza de los Canales: El Azote de los Cangrejos Gigantes.
Responder
[Misión | D] Limpieza de los Canales: El Azote de los Cangrejos Gigantes.
Naoto
Rango Genin
Clan Heizu
Nivel 8
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra25(2)
Inteligencia95(4)
Especiales
Salud9
Velocidad10
Tenketsu10
Sigilo15
430
370
Enlace al Post
13-08-2026, 05:19 PM
Última modificación: 13-08-2026, 06:35 PM por Naoto.
2 Verano, Año 150,
Kirigakure no Sato - Zona Residencia
Misión protagonizada por Shinsei Kaguya
Misión narrada por Naoto Heizu
Limpieza de los Canales: El Azote de los Cangrejos Gigantes


El segundo día del verano había traído consigo una mañana húmeda sobre Kirigakure. No era algo particularmente extraño en la aldea; la humedad se pegaba a las paredes, oscurecía la madera de las viviendas y mantenía sobre los tejados aquella fina capa de agua que parecía no desaparecer nunca del todo. En la zona residencial, los pequeños canales que atravesaban las calles cumplían precisamente la función de conducir el exceso hacia una extensa red de drenajes construida bajo las viviendas.


Aquella mañana, sin embargo, nadie parecía demasiado interesado en acercarse a ellos.

Varias tablas habían sido colocadas apresuradamente sobre una de las entradas principales del drenaje. Un par de trabajadores mantenían alejados a los curiosos mientras algunas familias observaban desde las puertas de sus casas. Había rastros evidentes de que algo había ocurrido: una cesta de pescado destrozada, algunas tejas caídas y marcas irregulares sobre la madera de un pequeño puente. Más cerca del agua podían distinguirse manchas rojizas que la corriente todavía no había terminado de llevarse.

El responsable de mantenimiento esperaba junto al canal cuando Shinsei apareció.

Era un hombre cercano a los cincuenta años, ancho de hombros y vestido con ropa de trabajo cubierta de barro hasta las rodillas. Tenía el antebrazo izquierdo rodeado por un vendaje reciente y sujetaba con la otra mano una vara de madera partida prácticamente por la mitad.

—Shinsei Kaguya, supongo.

No necesitó demasiada confirmación antes de continuar.

—Bien. Me dijeron que enviarían a alguien capaz de pelear de cerca. Aquí abajo vas a necesitarlo.

El hombre se presentó como Sato, encargado de supervisar los canales del sector oriental. Según explicó, los primeros problemas habían comenzado dos días atrás. Algunos trabajadores encontraron pequeños crustáceos escondidos entre las compuertas inferiores y, en un principio, nadie le dio demasiada importancia. Los canales conectaban parcialmente con cursos de agua exteriores y no era raro que algún animal terminara arrastrado hasta allí.
El problema fue que siguieron apareciendo.

Y creciendo.

—Esta mañana salieron seis. Tal vez siete. Los pequeños llegan más o menos hasta la rodilla. Los grandes...

[i]Sato levantó la vara rota.[/i]

—Uno hizo esto de un solo golpe.

Una violenta sacudida interrumpió momentáneamente la conversación.

Clac.

Algo golpeó desde debajo de las tablas.

Los trabajadores que permanecían cerca retrocedieron inmediatamente. Otro impacto levantó ligeramente uno de los tablones y durante un instante apareció entre la oscuridad una gruesa pinza rojiza, cubierta de barro y algas. Se cerró con fuerza sobre el aire antes de desaparecer nuevamente hacia el interior.
Nadie necesitó explicar por qué habían solicitado un shinobi.

[i]Sato se acercó hasta el borde y señaló con la vara hacia la abertura. Bajo aquellas tablas comenzaba una escalera de piedra que descendía varios metros hasta el sistema principal. Los canales inferiores eran antiguos, estrechos y estaban construidos mediante corredores de roca unidos por pequeñas cámaras destinadas a acumular residuos antes de que el agua continuara su recorrido. Había espacio suficiente para una persona, quizá dos dependiendo del sector, pero difícilmente para maniobrar con comodidad.[/i]

—Creemos que hicieron el nido en la cámara de sedimentación. Está más abajo, donde convergen estos tres canales. Encontramos huevos, restos de caparazones y algunos peces arrastrados hasta allí. También vimos algo bastante más grande que los demás antes de salir corriendo.

La reina.

Si los trabajadores estaban en lo correcto, matar únicamente a los ejemplares que alcanzaban la superficie no resolvería nada. Mientras aquella criatura permaneciera dentro, la colonia continuaría reproduciéndose y eventualmente terminaría bloqueando por completo los drenajes de aquella parte de la aldea.
Existía, además, otro inconveniente.

—Puedes destrozar tantos cangrejos como quieras. Las paredes, no.

[i]Sato golpeó con los nudillos una de las piedras que rodeaban la entrada.[/i]

—Hay casas encima de buena parte del recorrido y la compuerta principal está al final del conducto. Si el canal colapsa o rompes el mecanismo, cambiaremos una plaga de cangrejos por varias calles inundadas. No creo que los vecinos encuentren mucha diferencia.

Desde las profundidades llegó nuevamente aquel sonido.

Clac. Clac.

Esta vez fueron varios.

Los hombres comenzaron a retirar las tablas una a una hasta dejar completamente expuesta la escalera. Un olor mucho más intenso escapó desde abajo: agua estancada, lodo, pescado podrido y aquella desagradable humedad encerrada durante años entre piedras que rara vez recibían la luz del sol.
Al final de los escalones solo esperaba oscuridad.

[i]Sato se apartó del camino.[/i]

—El conducto principal sigue recto unos treinta metros. Después se divide. Sigue las marcas azules de las paredes y llegarás a la cámara de sedimentación. Si realmente hay una reina ahí dentro... acaba con ella.

Desde algún lugar perdido bajo las viviendas volvió a escucharse el golpeteo de decenas de pequeñas patas contra la piedra.

La colonia ya estaba despierta.
Cita:● Nombre de la Misión: Limpieza de los Canales: El Azote de los Cangrejos Gigantes.
● Información de la Misión: Una plaga de crustáceos gigantes ha invadido los canales de drenaje de la zona residencial, atacando a los civiles. Se requiere un shinobi capaz de enfrentarlos en combate cerrado y exterminar a la reina de la colonia.
● Rango y Tipo de la Misión: Misión Normal - Rango D.
● Fecha y Lugar: 2 Verano, Año 150. Kirigakure no Sato - Zona Residencial
.
● Cantidad de Usuarios: 1 (Shinsei Kaguya).
● Cantidad máxima de horas por ronda: 48 horas.
Responder
Salto de foro:

Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)