11-08-2026, 09:46 AM
El mercado del puerto estaba bastante más concurrido de lo habitual. Entre pescadores descargando cajas, comerciantes ofreciendo mercancías y marineros intercambiando objetos traídos de otros lugares, Orión avanzaba con su habitual tranquilidad, cargando entre sus enormes manos una nudillera que había decidido vender. No por falta de dinero si no por falta de espacio. No había realizado ninguna investigación sobre ella. Tampoco había preguntado cuánto podía valer. La había observado aquella mañana durante un buen rato, girándola entre sus dedos mientras intentaba recordar exactamente cuándo había decidido conservarla. Era una pieza particular, robusta y evidentemente trabajada, pero para Orión aquello no significaba demasiado. Su relación con los objetos siempre había sido extraña. Guardaba anzuelos oxidados, piedras, dientes, pedazos de redes y cualquier cachivache que el mar considerara oportuno devolverle. Aquella nudillera simplemente había dejado de parecerle uno de esos momentos que merecía conservar. Así que decidió venderla.
El problema era ponerle precio. Orión permaneció sentado detrás de un pequeño espacio improvisado en el mercado, contemplando la nudillera colocada frente a él. Había empezado pensando en dos mil ryos. Después decidió que era demasiado. Bajó a mil quinientos. Tampoco consiguió explicar por qué. Luego pensó en mil. Frunció el ceño. "Muy poco." Añadió doscientos. Continuó mirando la pieza. "También poco." Veinticinco más. Asintió lentamente, satisfecho con aquel impecable procedimiento comercial. 1.225 ryos.
No había comparación de precios, tasación ni conocimiento sobre materiales detrás de aquella cifra. Simplemente le había parecido correcta. Orión escribió el precio sobre un pequeño trozo de madera y lo dejó junto a la nudillera. Mientras se sento de piernas cruzadas esperando un comprador. //Nudillera - 1.225 ryos// Se quedó mirando el cartel.
-Je, je, je...
Mordió distraídamente una esquina de la madera antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo y volver a colocarla en su sitio con la marca de sus dientes claramente visible. Después apoyó los brazos sobre las piernas y esperó. La nudillera permanecía allí, completamente expuesta frente a cualquiera que recorriera aquella parte del mercado. Orión desconocía su verdadero valor, su posible interés para otra persona o siquiera si 1.225 ryos era una cantidad remotamente razonable. Para él era simplemente una nudillera que ya no necesitaba. Y por esos ryos, podía ser de alguien más. El verdadero valor era el interés, y el precio era la necesidad de tener ese juego de roles que podía acercarlo a otro shinobi.
![[Imagen: l93r50D.png]](https://i.imgur.com/l93r50D.png)
El problema era ponerle precio. Orión permaneció sentado detrás de un pequeño espacio improvisado en el mercado, contemplando la nudillera colocada frente a él. Había empezado pensando en dos mil ryos. Después decidió que era demasiado. Bajó a mil quinientos. Tampoco consiguió explicar por qué. Luego pensó en mil. Frunció el ceño. "Muy poco." Añadió doscientos. Continuó mirando la pieza. "También poco." Veinticinco más. Asintió lentamente, satisfecho con aquel impecable procedimiento comercial. 1.225 ryos.
No había comparación de precios, tasación ni conocimiento sobre materiales detrás de aquella cifra. Simplemente le había parecido correcta. Orión escribió el precio sobre un pequeño trozo de madera y lo dejó junto a la nudillera. Mientras se sento de piernas cruzadas esperando un comprador. //Nudillera - 1.225 ryos// Se quedó mirando el cartel.
-Je, je, je...
Mordió distraídamente una esquina de la madera antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo y volver a colocarla en su sitio con la marca de sus dientes claramente visible. Después apoyó los brazos sobre las piernas y esperó. La nudillera permanecía allí, completamente expuesta frente a cualquiera que recorriera aquella parte del mercado. Orión desconocía su verdadero valor, su posible interés para otra persona o siquiera si 1.225 ryos era una cantidad remotamente razonable. Para él era simplemente una nudillera que ya no necesitaba. Y por esos ryos, podía ser de alguien más. El verdadero valor era el interés, y el precio era la necesidad de tener ese juego de roles que podía acercarlo a otro shinobi.
![[Imagen: l93r50D.png]](https://i.imgur.com/l93r50D.png)
Hablo - Pienso