Shinobi Gaiden Foro Rol
  • Guías
  • Técnicas
  • Información ▾
    • Mapa del Mundo
    • Virtudes y Defectos
    • Registro de Personajes
    • Objetos
    • Calc. de Estadísticas
    • Censo y Estadísticas
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate
  • Primeros pasos
Kinzo modo seguro
忍 SG
知
¿Sabías que… los Aburame tardaron únicamente dos semanas en aceptar formalmente su entrada a Konoha?
Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?
Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto   ›   Mundo   ›   Pais del Agua   ›   Kirigakure no Sato
« Anterior 1 2 3 4 5 6 … 12 Siguiente »
  ›   [Misión Simple] [E] Recoleccion de Hierbas
Responder
[E] Recoleccion de Hierbas
Sayuri Yuki
Rango Chuunin
Clan Yuki
Nivel 12
Estadísticas
Generales
Fuerza40(2)
Destreza35(2)
Ctrl. de Chakra80(4)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud12
Velocidad15
Tenketsu11
Sigilo10
490
530
Enlace al Post
24-07-2026, 12:32 AM
Peticion

Dia 10 de verano, del año 150
9:00 am
Kirigakure

Recoleccion de Hierbas

La niebla cubría Kirigakure con la misma constancia de cada amanecer. Lejos de representar un obstáculo para sus habitantes, formaba parte de la vida cotidiana de la aldea, envolviendo los tejados de madera, los puentes que cruzaban los canales y las murallas interiores en un velo grisáceo que amortiguaba los sonidos del entorno. A pesar de ello, la actividad no se detenía. Comerciantes comenzaban a levantar los postigos de sus negocios, pescadores descargaban las primeras capturas del día y varios equipos de shinobis atravesaban las calles con distintos destinos, algunos regresando de patrullas nocturnas y otros preparándose para abandonar la aldea.

Uno de los edificios más concurridos desde las primeras horas era el Hospital de Kirigakure. Su estructura, construida con gruesas vigas de madera y reforzada para soportar el constante clima húmedo, permanecía abierta prácticamente todo el día. A través de sus amplios ventanales escapaba el tenue vapor de las salas de tratamiento, mezclándose con la niebla exterior hasta volver casi imposible distinguir dónde terminaba uno y comenzaba la otra. El interior mantenía un ritmo constante. Aprendices recorrían los pasillos cargando cajas de vendas, recipientes de cristal y pequeños cofres de madera donde se almacenaban remedios ya preparados. En una sala contigua, un par de médicos discutían el estado de un paciente recién ingresado, mientras otros clasificaban cuidadosamente distintas plantas medicinales sobre largas mesas de trabajo. El aroma de hojas secas, alcoholes de limpieza y extractos herbales impregnaba el ambiente con una intensidad imposible de ignorar.

Cerca de uno de los escritorios principales, una mujer de mediana edad revisaba varios pergaminos abiertos. Su cabello oscuro estaba cuidadosamente recogido y las ligeras ojeras bajo sus ojos dejaban en evidencia que las últimas jornadas habían sido particularmente exigentes. Sin apartar demasiado tiempo la vista de los documentos, tomó uno de los pergaminos de una pila y lo dejó preparado sobre la mesa. Cuando advirtió la presencia del joven shinobi asignado a la misión, levantó finalmente la mirada. —Que bien, por fin llegas. Perfecto, necesitábamos a alguien disponible.— Su tono era profesional, directo, propio de alguien acostumbrado a resolver problemas sin rodeos. Con un movimiento de la mano extendió el pergamino sobre la superficie de la mesa. En él aparecían ilustraciones detalladas de tres especies vegetales, acompañadas por breves anotaciones acerca de sus propiedades y la forma correcta de recolectarlas. —Las reservas de ingredientes para tratamientos básicos están disminuyendo más rápido de lo previsto. No hablamos de plantas especialmente raras, pero sí de especies que deben recogerse en buen estado para que conserven sus propiedades medicinales.—

Su dedo señaló la primera ilustración. 

—Musgo Azul. Crece sobre piedras constantemente húmedas, normalmente cerca de canales o pequeñas cascadas.— Luego pasó a la siguiente.

—Flor de Niebla. Sus pétalos absorben la humedad del ambiente. Si están marchitos o demasiado cerrados, ya no sirven.— Finalmente señaló la tercera.

—Hojas de Arashi. Son fáciles de confundir con otras plantas similares. Las correctas presentan pequeñas nervaduras plateadas visibles cuando reciben suficiente luz.—


A un costado del pergamino había un mapa sencillo de los alrededores inmediatos de Kirigakure. Tres zonas aparecían marcadas con tinta oscura: un sistema de canales exteriores al este de la aldea, un bosque húmedo situado al norte y una formación rocosa cercana a la costa donde la niebla permanecía prácticamente durante todo el día.

La mujer guardó unos segundos de silencio antes de añadir un comentario con un tono ligeramente más reflexivo. —Hay algo extraño que varios recolectores llevan comentando desde hace unas semanas. Algunas de estas plantas han dejado de crecer en lugares donde llevaban décadas apareciendo. En cambio, comenzaron a encontrarlas en zonas donde nunca antes habían sido vistas. No sabemos si se trata únicamente de cambios en el clima... o de otra cosa.— Enrolló nuevamente el pergamino y lo dejó sobre la mesa, al alcance del shinobi. —La misión consiste únicamente en reunir los ingredientes y traerlos de vuelta al hospital. Cuanto antes podamos reponer las reservas, mejor preparados estaremos para atender a quienes lo necesiten.— 

Fuera del edificio, la niebla continuaba cubriendo los caminos que abandonaban el centro de la aldea. Hacia el este, el sonido del agua marcaba el recorrido de los antiguos canales. Al norte, los árboles del bosque apenas eran visibles entre la bruma permanente. Más allá, las grandes formaciones rocosas de la costa permanecían parcialmente ocultas bajo un manto gris que parecía no disiparse nunca. Los tres destinos ofrecían posibilidades distintas, y el siguiente paso quedaba completamente abierto para que el joven shinobi decidiera cómo afrontar la misión.

Notas del Narrador
El mapa que te muestra la señora indica tres lugares donde es posible encontrar estas muestras, los cuales son:
Jardines Botanicos(Hojas de Arashi y Flor de Niebla), Jardines Venenosos Kodon(Musgo Azul) y el Canal Hozuki(Musgo Azul y Flor de Niebla).
Kalak
Rango Genin
Clan Hozuki
Nivel 4
Estadísticas
Generales
Fuerza10(1)
Destreza20(1)
Ctrl. de Chakra20(1)
Inteligencia10(1)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu12
Sigilo10
265
315
Enlace al Post
03-08-2026, 07:21 PM
Finalmente había llegado a esa zona. No sabía exactamente que hacer ahí, pero para pasar el rato estaría bien.
Me pasee por la aldea. El hospital de Kirigakure se veía tétrico, más al verlo surgir entre la niebla. 

Me habían llamado para apoyar a una mujer de mediana edad dentro del hospital. La última vez que me encargaron algo, perdí un corazón y dos riñones. No eran míos.


-Si, me dijeron que tenía un trabajo para mí- dije mientras aterrizaba frente a ella. Olía a hospital, cosa curiosa siendo un hospital. Tomé el pergamino mientras observaba las especies de plantas que me señalaba.  

-Ya veo. Está bien. Si, no tengo nada que hacer, tomaré la misión- dije enrollando el pergamino.

Me dirigiría a la zona de los jardines botánicos, abriendo el rollo para ver que tenía que recolectar.

-Hojas arashi y flor de la niebla... no deben ser muy dificiles de encontrar...- dije mientras enrollaba el pergamino. Comencé a caminar entre las plantas. Había muchas especies distintas, pero eran demasiadas y encima la niebla no ayudaba a identificar las mas lejanas.

Quizás comenzaría a buscar de una vez para no terminar muy tarde.
Sayuri Yuki
Rango Chuunin
Clan Yuki
Nivel 12
Estadísticas
Generales
Fuerza40(2)
Destreza35(2)
Ctrl. de Chakra80(4)
Inteligencia25(2)
Especiales
Salud12
Velocidad15
Tenketsu11
Sigilo10
490
530
Enlace al Post
04-08-2026, 03:36 AM
Los Jardines Botánicos ocupaban una pequeña isla al sureste de Kirigakure, conectada con la aldea mediante un puente de piedra. A diferencia del resto de la villa, donde la niebla se mezclaba con el humo de las chimeneas y el tránsito constante de shinobis, aquel lugar respiraba una calma casi antinatural. Senderos de grava serpenteaban entre parterres perfectamente delimitados, mientras pequeños canales distribuían agua cristalina hacia decenas de especies vegetales cuidadosamente clasificadas. Estacas de madera, grabadas con nombres y breves anotaciones, identificaban cada cultivo para evitar confusiones entre plantas medicinales y otras cuyo uso requería mayor conocimiento. El lugar no estaba completamente vacío. Un anciano de espalda encorvada podaba con paciencia unas ramas secas utilizando una tijera pequeña, ajeno a todo cuanto ocurría a su alrededor. Más lejos, una joven aprendiz del Hospital Central llenaba una cesta de mimbre con raíces recién extraídas, revisando una lista escrita sobre una tablilla. Ambos continuaban con su labor sin prestar demasiada atención a los visitantes, después de todo, no era raro que los genin acudieran allí para cumplir encargos sencillos del hospital.

La humedad impregnaba el ambiente. Sobre las hojas se acumulaban diminutas gotas de agua que reflejaban la tenue luz de la tarde, mientras el aroma de tierra mojada y hierbas frescas dominaba el aire. Sin embargo, encontrar una planta específica entre cientos de variedades resultaba bastante menos sencillo de lo que parecía a simple vista.

Las Hojas Arashi solían crecer en arbustos bajos de un verde intenso, cuyas hojas alargadas presentaban bordes ligeramente dentados. Cuando una corriente de aire las atravesaba, emitían un leve silbido, razón por la que recibían ese nombre. Eran utilizadas con frecuencia para preparar infusiones que ayudaban a reducir la fiebre y aliviar dolores musculares.

La Flor de la Niebla, en cambio, era considerablemente más delicada. Sus pétalos blancos, con un tenue matiz azulado, permanecían semicerrados durante buena parte del día, abriéndose únicamente cuando la humedad alcanzaba cierto nivel. Los médicos apreciaban especialmente el polen de aquella flor para elaborar ungüentos destinados al tratamiento de heridas superficiales.

Mientras el jardín permanecía envuelto en su tranquilidad habitual, varias zonas se abrían ante cualquiera que deseara explorar. Los senderos principales facilitaban una búsqueda rápida entre los cultivos más comunes, aunque también existían rincones menos transitados, donde la vegetación crecía con mayor libertad bajo la sombra de árboles antiguos y pequeños invernaderos de cristal empañado que resguardaban especies especialmente sensibles. La decisión sobre por dónde comenzar la búsqueda quedaba completamente abierta.
Notas del Narrador
Bien, vas a tirar un dado de 4 caras por cada ejemplar, cada no representa la cantidad de ejemplares que logras recolectar de estas dos especies que hay aqui. Puedes agregar el modificador que quieras de alguno de tus 4 stats, siempre y cuando sea razonable su uso.

La cantidad necesaria para poder llevar al hospital es de 4 ejemplares. Si tienes 4 de cada uno, puedes ir al siguiente lugar.
Responder
Salto de foro:

Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)