Tenía algunas ideas, sí, pero estaba solo en todo esto. Aquel era su principal problema. Desde la marcha de Colt, contaba únicamente con Kurosame y últimamente llevaba tiempo sin verlo. No estaba seguro de querer cargar a su amigo con una responsabilidad tan grande, sobre todo sin conocer del todo la ideología del Hoshigaki.
En el último tiempo, había tenido varias misiones en los países menores que rodeaban Kirigakure. Era claro que el imperio tenía trabajos allí e incluso que ejercía cierto dominio, pero seguía sin éxito en hacerse con alguna pieza significativa de información. A esta altura, cualqueira dato concreto sobre su accionar y sus próximos planes serviría.
En su última misión estuvo a punto de lograrlo. Tuvo que viajar al País del Mar en compañía de unos oficiales de alto rango que transportaban un mensaje importante por parte de los altos mandos del imperio. Sin embargo, justo cuando se las ingenió para poner sus manos encima del valioso documento, fue descubierto por uno de los oficiales a los cuales había logrado distraer con un supuesto "enfrentamiento" en las calles céntricas de la isla. Logró disimular con lo justo lo que ocurría, aunque le quedaron algunas dudas acerca de qué tanto habían comprado su historia aquel soldado y su compañero.
Su rostro reflejaba su pensar conflicutado mientras se mantenía sentado gracias a la fuerza de su espalda contra uno de las tantas columnas antiguas que adornaban las afueras de su amada Kirigakure. Abrió sus brazos, disipando inconscientemente algo de la niebla que cubría el ambiente y ahí efectivamente lo confirmó. Algiuen lo estaba observando.
-Muéstrate de una vez, que no tengo todo el día.- Gritó al aire, hacia la dirección en la que suponía que se encontraba su supuesto perseguidor.
![[Imagen: OGRO.jpg]](https://www.informe365.com/wp-content/uploads/2021/12/OGRO.jpg)