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  ›   [Común] [Misión Autonarrada - Rango D] El Carro Atascado
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[Misión Autonarrada - Rango D] El Carro Atascado
Natsu Ashida
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 11
Estadísticas
Generales
Fuerza75(4)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra80(4)
Inteligencia10(1)
Especiales
Salud10
Velocidad22
Tenketsu10
Sigilo10
510
505
Enlace al Post
26-09-2026, 02:50 AM
Cuando me presenté en el Departamento de Misiones aquella mañana, no esperaba que fueran a recibirme con una sonrisa tan sospechosa.

"Justo a tiempo, Natsu. Te estábamos esperando."

"¿Para qué?”

"Ha llegado un pedido urgente. Es una misión sencilla, pero requiere fuerza física. Pensamos que podrías ser de mucha ayuda."

En ese momento no tenía idea, solo me incliné un poco para leer la descripción mientras el hombre me explicaba que un comerciante había quedado con su carro de mano atascado en el barro y necesitaba ayuda para liberarlo y llevar sus mercancías hasta una zona cercana.

Todo iba bien hasta que oí la palabra "carro".

"Me niego."

"¿¡Ni siquiera lo pensaste!? Como sea, varios Genin especializados en fuerza se encuentran fuera de la aldea u ocupados con otros encargos, y el cliente requiere ayuda ahora mismo. Además, no tienes que subirte."

"..."

No me gustaban los transportes. Nunca me habían gustado. Solo pensar en estar dentro de uno ya me ponía incómodo, así que prefería evitarlos siempre que podía. Pero si únicamente tenía que empujar aquella cosa desde fuera, podía soportarlo.

"Vamos, la paga es buena."

No podía decir que no. Además, si de verdad necesitaban a alguien con fuerza suficiente para moverlo, probablemente sí podría ayudar.

"Está bien."

Y así fue como terminé aquí, frente al dichoso carro. Cuando llegué, el cliente se acercó a mi, visiblemente aliviado de que alguien hubiera aceptado su solicitud. El carro era más grande de lo que esperaba. Llevaba varias cajas, sacos y algunos recipientes acomodados en su interior, mientras las dos ruedas traseras estaban hundidas en un tramo particularmente profundo de barro.

Me crucé de brazos y lo observé.

– ¿Cuánto tiempo lleva así? – Le pregunté al comerciante, volviéndome hacia él.

– Más de una hora. – Respondió, afligido. – Intenté sacarlo con ayuda de unos vecinos, pero apenas conseguimos moverlo.

Miré de nuevo el carro y luego al comerciante.

– ¿Y probaron empujándolo hacia atrás?

– Sí.

– ¿Y hacia un lado?

– También. Nada funciona, y ya voy retrasado... – Dijo, preocupado.

– Bien, entonces... – Me coloqué detrás del carro y apoyé ambas manos sobre la madera. – Vamos a levantarlo.

– Espera, ¿qué? – Me miró desconcertado. – ¿Puedes hacer eso, chico?

– Lo voy a intentar. – Respondí.

Afirmé los pies en el suelo y empujé con todas mis fuerzas. Las ruedas rechinaron y comenzaron a moverse lentamente dentro del barro.

– ¡Oh! – El comerciante dio un paso hacia adelante. – ¡Sigue, sigue! – Me animó.

Apreté los dientes y continué empujando, concentrando una buena cantidad de chakra en los brazos. El barro ofrecía mucha resistencia, pero el carro comenzó a avanzar poco a poco.

– ¡Vamos...!

– ¡Ta-...! ¡También podrías ayudarme, ¿sabes?! – Le dije entre forcejeos.

– ¡Oh! ¡Claro!

El comerciante se acercó y empujamos juntos hasta que, por fin, una de las ruedas salió de golpe del agujero de barro. No obstante, el carro se inclinó bruscamente hacia un lado debido a esto.

– ¡Eh!

Reaccioné rápido y sujeté la estructura para impedir que volcara. Las cajas de la parte superior se tambalearon, aunque, por suerte, ninguna cayó. Me quedé un instante sosteniendo el carro y comprobé que todo siguiera en su sitio.

– ¡Uff...! Eso estuvo cerca. – Dije, mientras unas gotas de sudor me resbalaban por la cara.

– ¡Pensé que se iba a caer todo! – Exclamó el comerciante.

– "Yo también..." – Pensé. Luego miré la segunda rueda, que seguía completamente enterrada. – Bueno, falta una. – Dije, mientras volvía a colocarme en posición.

Esta vez tuve más cuidado. No quería que el carro volviera a inclinarse como antes. Tomé aire y empujé. Pronto, la rueda empezó a salir lentamente. Un empujón... Dos... Y, finalmente, quedó libre.

– ¡Listo! – Exclamé, antes de dejarme caer sentado al suelo, agotado.

El comerciante parecía no terminar de creérselo.

– ¡Ustedes los jóvenes ninja son increíbles! ¡Muchas gracias! – Exclamó, sumamente agradecido.

Yo solo le levanté el pulgar y sonreí.

– ¿Eso es todo? – Le pregunté.

– No. Todo este problema nos ha tomado al menos una hora, y ahora todavía tenemos que llevar la mercancía hasta la zona residencial. – Explicó mientras comprobaba que nada se hubiera dañado. – Está a unos minutos de aquí, tenemos que apresurarnos. – Se colocó frente al carro y agarró las asas.

Solté un largo suspiro, me puse de pie y asentí. Luego me coloqué detrás del carro y comencé a empujar mientras el comerciante tiraba desde el otro extremo. Una vez fuera del barro, el vehículo avanzó con bastante facilidad. Aun así, cada vez que alguna de las ruedas chocaba contra una piedra grande y el carro daba un pequeño salto, no podía evitar mirarlo con cierta inquietud, pero tampoco era para tanto.

– Oye, ¿siempre transportas tus cosas así? – Pregunté mientras avanzábamos.

– Pues sí. – Respondió. – Es la forma más sencilla de llevar mercancía por la aldea.

– Ya...

Era impresionante que consiguiera hacerlo él solo, sin embargo.

Unos minutos más tarde, llegamos a la zona residencial. El comerciante se detuvo frente a la casa donde debía entregar la mercancía.

– ¡Llegamos! – Anunció. – Muchas gracias por tu ayuda, chico. – Dijo con una sonrisa.

– No hay de qué. – Respondí, algo agotado. Me aparté del carro y sacudí el barro de mis sandalias. – La próxima vez, fíjese mejor por donde va.

– Haré lo posible. – Dijo antes de despedirse y ponerse a descargar las cosas.

Miré por última vez el carro. Había conseguido sacarlo del barro, llevarlo hasta allí y, lo más importante, sin tener ningún inconveniente con él.

Sonreí satisfecho.

Quizá la misión no había sido tan mala después de todo. Había logrado soportar mi fobia… más o menos. Ahora solo me quedaba volver al Departamento de Misiones e informar que había terminado.
[Imagen: 9oeXPFe.gif]
« Hablo || "Pienso" || Narro »
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Masashi Kishimoto
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28-09-2026, 03:59 PM
¡Recompensas de Misión Entregadas!

Tema: [Misión Autonarrada - Rango D] El Carro Atascado (TID 15001)
Tipo: Misión Autonarrada · Rango: D
  • Natsu — Autor (100%): 500 Ryos, 5 Tobis, 70 Exp

¡Felicidades a todos los shinobi involucrados en esta misión! Que sigan forjando su leyenda.
Moderador Shinigami
Rango Staff
Clan Sin Clan
Nivel 3
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza0(1)
Ctrl. de Chakra0(1)
Inteligencia45(2)
Especiales
Salud9
Velocidad9
Tenketsu12
Sigilo9
270
255
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28-09-2026, 03:59 PM
[Imagen: 2SIowDu.jpeg]
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Este tema ha sido cerrado.
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