17-09-2026, 08:21 PM
Última modificación: 17-09-2026, 08:22 PM por Narrador General.
Side Quest — La Ruta que No Figura
![[Imagen: naldor.jpg]](https://shinobigaiden.net/images/sg/uploads/naldor.jpg)
La investigación realizada en el archivo de rutas había dejado pocas certezas, pero una de ellas resultaba difícil de ignorar. Cuatro mapas elaborados con décadas de diferencia mostraban el mismo camino saliendo de Naldor hacia el oeste, cruzando el río y avanzando casi veinte kilómetros hasta una antigua estación de paso. Los registros confirmaban reparaciones, transporte de materiales y mantenimiento de aquel recorrido durante años, hasta que las referencias se interrumpían sin una orden de cierre que explicara el motivo. Más extraño todavía, documentos posteriores presentaban saltos en su numeración y anexos ausentes, como si parte de la información relacionada con aquella ruta hubiera sido retirada tiempo después. El croquis preparado por el anciano cartógrafo señalaba, al menos, dónde debía comenzar la búsqueda: unos cinco kilómetros al oeste de las murallas, en las inmediaciones de un antiguo cruce del río.
Fuera de la Puerta del Camino Oeste, las últimas construcciones de Naldor desaparecían rápidamente entre campos cultivados, pequeñas propiedades y senderos utilizados por agricultores de la zona. Más adelante, el terreno descendía hasta el río antes de elevarse nuevamente en la orilla contraria, donde el bosque comenzaba a ocupar buena parte del paisaje. Del puente que aparecía dibujado en los mapas antiguos no quedaba ninguna estructura visible desde la distancia y tampoco había una calzada que señalara el comienzo de una ruta olvidada. En su lugar podían verse vegetación espesa, desniveles naturales y algunos caminos menores que se desviaban hacia granjas cercanas antes de desaparecer entre los árboles. Si alguna vez había existido allí una vía lo suficientemente importante como para aparecer durante más de treinta años en los registros de Naldor, el paso del tiempo había hecho un trabajo extraordinario ocultándola.
Cerca de la ribera occidental, un hombre de avanzada edad permanecía agachado junto a una pequeña acumulación de piedras parcialmente cubierta por hierba y musgo. Vestía ropa sencilla de campo y sostenía una vara larga con la que apartaba la vegetación de vez en cuando, aparentemente más interesado en el suelo que en cualquier viajero que pudiera encontrarse en los alrededores. Una de las piedras asomaba apenas unos centímetros, pero bajo las raíces parecía continuar en línea recta hacia el norte. El anciano pasó la mano por uno de sus bordes antes de negar lentamente con la cabeza. —Otra vez... No puede ser una cerca. Nadie construye una cerca debajo del camino y después planta un bosque encima. Murmuró aquello casi para sí mismo, incorporándose con cierta dificultad antes de mirar hacia una segunda piedra que sobresalía varios metros más adelante. —Y dos piedras pueden ser casualidad... pero doce ya empiezan a molestarme.
Aquel lugar no ofrecía todavía ninguna respuesta evidente. No había señales indicando una antigua ruta, ninguna estructura intacta y ningún recuerdo local capaz de sustituir los documentos desaparecidos. Solamente quedaban pequeñas anomalías dispersas entre un paisaje que parecía completamente natural y la posibilidad de que, bajo décadas de tierra, raíces y abandono, sobrevivieran todavía las huellas de algo que había sido construido para conducir a alguna parte. Encontrar la antigua estación requeriría primero resolver una cuestión mucho más básica: si el camino había desaparecido casi por completo, ¿qué debía permanecer en el terreno para demostrar que realmente había estado allí?
- Side Quest desbloqueada en: Nodo de Exploración: El Camino que Nadie Recuerda
- Ubicación: Ciudad de Naldor
- Día 04 de Otoño, del año 150
![[Imagen: naldor.jpg]](https://shinobigaiden.net/images/sg/uploads/naldor.jpg)
La investigación realizada en el archivo de rutas había dejado pocas certezas, pero una de ellas resultaba difícil de ignorar. Cuatro mapas elaborados con décadas de diferencia mostraban el mismo camino saliendo de Naldor hacia el oeste, cruzando el río y avanzando casi veinte kilómetros hasta una antigua estación de paso. Los registros confirmaban reparaciones, transporte de materiales y mantenimiento de aquel recorrido durante años, hasta que las referencias se interrumpían sin una orden de cierre que explicara el motivo. Más extraño todavía, documentos posteriores presentaban saltos en su numeración y anexos ausentes, como si parte de la información relacionada con aquella ruta hubiera sido retirada tiempo después. El croquis preparado por el anciano cartógrafo señalaba, al menos, dónde debía comenzar la búsqueda: unos cinco kilómetros al oeste de las murallas, en las inmediaciones de un antiguo cruce del río.
Fuera de la Puerta del Camino Oeste, las últimas construcciones de Naldor desaparecían rápidamente entre campos cultivados, pequeñas propiedades y senderos utilizados por agricultores de la zona. Más adelante, el terreno descendía hasta el río antes de elevarse nuevamente en la orilla contraria, donde el bosque comenzaba a ocupar buena parte del paisaje. Del puente que aparecía dibujado en los mapas antiguos no quedaba ninguna estructura visible desde la distancia y tampoco había una calzada que señalara el comienzo de una ruta olvidada. En su lugar podían verse vegetación espesa, desniveles naturales y algunos caminos menores que se desviaban hacia granjas cercanas antes de desaparecer entre los árboles. Si alguna vez había existido allí una vía lo suficientemente importante como para aparecer durante más de treinta años en los registros de Naldor, el paso del tiempo había hecho un trabajo extraordinario ocultándola.
Cerca de la ribera occidental, un hombre de avanzada edad permanecía agachado junto a una pequeña acumulación de piedras parcialmente cubierta por hierba y musgo. Vestía ropa sencilla de campo y sostenía una vara larga con la que apartaba la vegetación de vez en cuando, aparentemente más interesado en el suelo que en cualquier viajero que pudiera encontrarse en los alrededores. Una de las piedras asomaba apenas unos centímetros, pero bajo las raíces parecía continuar en línea recta hacia el norte. El anciano pasó la mano por uno de sus bordes antes de negar lentamente con la cabeza. —Otra vez... No puede ser una cerca. Nadie construye una cerca debajo del camino y después planta un bosque encima. Murmuró aquello casi para sí mismo, incorporándose con cierta dificultad antes de mirar hacia una segunda piedra que sobresalía varios metros más adelante. —Y dos piedras pueden ser casualidad... pero doce ya empiezan a molestarme.
Aquel lugar no ofrecía todavía ninguna respuesta evidente. No había señales indicando una antigua ruta, ninguna estructura intacta y ningún recuerdo local capaz de sustituir los documentos desaparecidos. Solamente quedaban pequeñas anomalías dispersas entre un paisaje que parecía completamente natural y la posibilidad de que, bajo décadas de tierra, raíces y abandono, sobrevivieran todavía las huellas de algo que había sido construido para conducir a alguna parte. Encontrar la antigua estación requeriría primero resolver una cuestión mucho más básica: si el camino había desaparecido casi por completo, ¿qué debía permanecer en el terreno para demostrar que realmente había estado allí?
Para esta Incursión se escribió:
- Incursión desbloqueada por: Nodo de Exploración: El Camino que Nadie Recuerda
- Requisitos de inscripción: Estar en Ciudad de Naldor en esta fecha.
- Dificultad: D
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