08-09-2026, 04:15 PM
El bochorno sofocante del cuadragésimo quinto día de verano apenas cruzaría los altos ventanales empolvados del Archivo General de Konoha, dejando en el ambiente un denso olor a pergamino viejo, tinta seca y cera de sellar. En la penumbra del recinto, rodeado por hileras de estanterías de cedro que alcanzarían casi el techo, un anciano Chunin de la división de logística ajustaría sus anteojos sobre la nariz, deslizando la mirada por el sello oficial de la hoja de misión que reposaría sobre su escritorio.
El encargado examinaría los detalles del documento, comprobaría la firma de autorización y desviaría la atención hacia el recién llegado, notando la presencia del joven shinobi en el umbral.
—Así que desde la comandancia habrían asignado este sector para ocuparse del fondo documental —comentaría el archivista con una voz rasposa, desgastada por los años de inhalar el polvo acumulado en las salas inferiores—. Las tareas de investigación de Rango E rara vez ofrecerían la acción o el movimiento que los jóvenes esperarían, pero el trabajo de inteligencia comenzaría precisamente aquí, sobre la madera y el papel.
El anciano se reincorporaría con lentitud, haciendo crujir la silla de madera, y extendería el brazo hacia una larga mesa de roble ubicada en el sector más profundo de la sala. Sobre la superficie se amontonarían decenas de pergaminos desordenados, cajas de madera marcadas con sellos de tinta borrosa y legajos amarillentos por el paso del tiempo.
—Tras los recientes acontecimientos relacionados con Kirigakure y las alteraciones registradas en los nodos de chakra, la comandancia habría ordenado rastrear cualquier precedente histórico en la región —explicaría el Chunin, tomando un tintero de piedra y varias fichas de registro en blanco que depositaría junto a la montaña de papel—. La tarea consistiría en revisar cada informe de patrulla, registro de suministros y diario de campo archivado en esta sección. Deberías separar el material por fechas y señalar con etiquetas rojas cualquier documento que mencionara avistamientos de la Niebla, variaciones en el terreno o anomalías en la red de chakra.
El hombre se cruzaría de brazos, fijaría la vista en el Uchiha y dejaría caer el peso de la rutina sobre la mesa.
—Podrías comenzar por el contenedor del flanco izquierdo, relativo a los sectores limítrofes. Si encontraras algún pergamino con sellos de protección desgastados o ilegibles, no deberías forzar el tejido sin avisar. Aguardaría a que tomes asiento y des inicio a la revisión.