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Autonarrada C: Con nocturnidad y alevosia
AsunaMatata
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 13
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia90(4)
Especiales
Salud9
Velocidad20
Tenketsu20
Sigilo10
525
650
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02-09-2026, 09:32 PM
La noche había caído sobre Konoha y, con ella, el distrito comercial había cambiado por completo. Las calles que durante el día se encontraban llenas de comerciantes, compradores y trabajadores estaban ahora prácticamente vacías, mientras las luces de los establecimientos comenzaban a apagarse una tras otra. Algunos carros permanecían junto a las fachadas y varias cajas habían sido apiladas en las entradas de los almacenes, pero poco quedaba ya del bullicio habitual.

Sin embargo, aquella noche había algo diferente.

Durante los últimos días se habían producido varios robos en los comercios de la zona sur del distrito. El punto de reunión se encontraba frente a una pequeña tienda de herramientas que había sido víctima del último robo. Su propietario, un hombre llamado Daichi, esperaba junto a la entrada con los brazos cruzados y una expresión de evidente preocupación. Parecía llevar varias horas dando explicaciones sobre lo ocurrido, pues su rostro reflejaba tanto cansancio como frustración.

Al ver llegar a Asuna, Daichi se acercó a ella. Le explicó todo en pocas palabras, lo cierto era que para ser víctima de robo no estaba muy hablador, aunque como pronto descubriría era simplemente por el cabreo que llevaba encima. La vigilancia comenzaría poco después.

Durante la primera hora no sucedería absolutamente nada. Las calles permanecerían vacías mientras el viento movía algunos carteles colgados de las fachadas y, de vez en cuando, una ventana se cerraba en alguna de las viviendas cercanas. El silencio hacía que cualquier sonido pareciera más importante de lo que realmente era, obligando a Asuna a mantenerse atenta ante cada sombra y cada movimiento.

Con el paso del tiempo, sin embargo, comenzarían a aparecer ciertos detalles que llamaban la atención.

Los tres establecimientos afectados tenían algo en común: todos poseían una pequeña puerta trasera que daba a un callejón estrecho y, desde allí, resultaba posible acceder con facilidad a los tejados. Además, las cerraduras habían sido forzadas de una manera bastante similar, lo que hacía pensar que los robos no eran obra de personas diferentes. Parecía existir un patrón.

La noche avanzaría lentamente hasta que, finalmente, un sonido metálico rompería el silencio. El ruido procedería de uno de los callejones. Al acercarse, Asuna encontraría una pequeña caja metálica abandonada junto a un montón de basura. No parecía tener nada especial, pero estaba abierta y en su interior había varios fragmentos de metal y una herramienta rota.

La herramienta pertenecía a uno de los establecimientos afectados. Aquello demostraba que alguien había estado allí recientemente. Sin embargo, el callejón estaba vacío. No había ninguna persona a la vista.

Entonces, sobre uno de los tejados, una sombra se movería rápidamente. Apenas durante un instante. Después aparecería otra. Y finalmente una tercera.

Las tres figuras avanzarían con rapidez y coordinación. Una de ellas se desplazaría por el tejado mientras otra permanecía unos metros atrás, vigilando las calles, y la tercera descendería lentamente hacia una de las ventanas traseras de un almacén. La ventana se abriría y el individuo se colaría en el interior. Los otros dos permanecerían fuera, atentos a cualquier movimiento. Parecía que habían vuelto a actuar. Esta vez, sin embargo, Asuna tendría la oportunidad de atraparlos.

Desde su posición podría observar cómo el intruso avanzaba entre las cajas intentando no hacer ruido. No buscaba dinero ni mercancías de gran valor; parecía tener muy claro lo que estaba buscando. Tras revisar varias cajas, finalmente encontraría una pequeña caja de madera.

Mientras eso sucedía, Asuna, se deslizo entre las sombras, colocándose justo detrás de aquellos individuos. - ¿Habéis perdido las llaves?. - Dijo Asuna con ironía, ya estaba todo resuelto, solo quedaba capturarlos y averiguar quienes eran, algo que no tardaría más que un par de segundos. Pronto se dio cuenta de que la verdadera misión, estaba por comenzar.

La vigilancia había terminado. Ahora comenzaba la persecución.

Los tres intentarían escapar utilizando los tejados y los estrechos callejones del distrito comercial, demostrando que conocían bastante bien la zona y que probablemente habían preparado varias rutas de escape con anterioridad. Uno de ellos lanzaría algunas herramientas metálicas al suelo para dificultar el paso, mientras otro utilizaría una segunda bomba de humo para bloquear uno de los cruces.

No parecían interesados en matar a nadie. Solo querían escapar. Pero cuanto más avanzara la persecución, más evidente resultaría que aquellos hombres estaban demasiado bien preparados para ser simples ladrones.

Finalmente, uno de ellos quedaría acorralado sobre el tejado de una vivienda. Sin ninguna ruta de escape disponible, miraría hacia Asuna y comprendería que continuar huyendo solo conseguiría empeorar su situación. Con cierta desesperación, sacaría una pequeña hoja metálica escondida bajo la ropa. Mientras el enfrentamiento comenzara sobre el tejado, los otros dos ladrones continuarían intentando escapar con la caja que habían conseguido sustraer.

El hombre se lanzó por Asuna, si bien era rápido y conocía la zona, estaba claro que le faltaba entrenamiento pues Asuna lo esquivó sin problemas. Activó rápidamente su sharingan y buscó el contacto visual, no pretendía utilizar ninguna técnica, no por el momento, pero si intimidarle y sabía del temor de la gente ante aquellos ojos.

- ¡Está bien... está bien! ¡Me rindo!. - “Uff” Penso Asuna aliviada al ver que no tendría que luchar. - Dile a tus compañeros que se rindan, y me sigan. - Con un poco de suerte incluso se libraría de tener que tocarlos. Con los tres responsables finalmente capturados, Asuna regresaría junto a Daichi para devolverle los objetos recuperados. El comerciante reconocería inmediatamente varias de las herramientas y componentes, confirmando que pertenecían a los establecimientos afectados.
Al revisar todo lo recuperado, quedaría claro que aquellos hombres no habían estado robando por simple interés económico. Habían seleccionado herramientas y componentes muy concretos, reuniéndolos por encargo de una persona cuya identidad desconocían.

Durante el interrogatorio inicial, uno de ellos terminaría confesando que recibían instrucciones mediante pequeños mensajes que encontraban en distintos puntos del distrito.

Aquello explicaría por qué habían ignorado el dinero y las mercancías de mayor valor. Su objetivo no era robar todo lo que pudieran, sino conseguir piezas específicas sin llamar demasiado la atención.

Entre las pertenencias de uno de ellos aparecería finalmente un pequeño papel doblado. No contenía ningún nombre ni dirección, únicamente una frase escrita a mano:

Cita:«Cuando tengáis todas las piezas, dejadlas donde siempre.»


La nota no permitiría descubrir quién estaba detrás de los robos, pero demostraría que los tres habían actuado siguiendo órdenes.

Los detenidos serían entregados a las autoridades de Konoha junto con las pruebas recuperadas, dejando que los interrogatorios posteriores intentaran descubrir la identidad de su misterioso contratante.

Mientras tanto, Daichi comprobaría que la mayoría de las herramientas desaparecidas habían sido recuperadas. Los demás comerciantes también recibirían parte de sus mercancías, aunque algunos componentes habían sido utilizados o dañados durante los robos.

- Gracias, Asuna - diría finalmente el comerciante, visiblemente aliviado. - Creo que esta noche podremos dormir tranquilos.

Poco antes del amanecer, el distrito comercial comenzaría a recuperar la calma. Las primeras luces aparecerían sobre los tejados mientras los comerciantes empezaban a preparar sus establecimientos para abrir.

La misión había cumplido su objetivo.

Los ladrones estaban bajo custodia, las mercancías habían sido recuperadas y los robos habían llegado a su fin. Sin embargo, aquella pequeña nota permanecería como una última incógnita. Alguien había estado detrás de todo aquello. Alguien que todavía permanecía en las sombras. Pero eso sería asunto de otra misión. Por ahora, Asuna podía regresar a casa sabiendo que había cumplido con éxito su encargo.
[Imagen: Captura-de-pantalla-2026-10-12-100635.png]
Masashi Kishimoto
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03-09-2026, 02:25 AM
¡Recompensas de Misión Entregadas!

Tema: Autonarrada C: Con nocturnidad y alevosia (TID 14735)
Tipo: Misión Autonarrada · Rango: C
  • Asuna — Autor (100%): 1000 Ryos, 10 Tobis, 90 Exp

¡Felicidades a todos los shinobi involucrados en esta misión! Que sigan forjando su leyenda.
Moderador 2
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03-09-2026, 02:26 AM
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