Solicitud de misión: Aquí
Noche de Verano del día 45 del Año 150 - Konohagakure, Zona Comercial.
La zona comercial de Konohagakure empezaba a cambiar de aspecto conforme avanzaba la noche. Algunos negocios todavía atendían a sus últimos clientes mientras otros comenzaban a cerrar persianas, recoger puestos y apagar los faroles colocados frente a sus entradas. Chota y Natsu habían sido citados frente a uno de los edificios más grandes de aquella parte de la aldea. El hombre que los esperaba no parecía especialmente contento. Daichi Kanemura era un empresario conocido entre los comerciantes de la zona y propietario de varios establecimientos. Vestía con bastante más elegancia de la necesaria para una simple inspección nocturna y consultaba de vez en cuando un pequeño reloj mientras esperaba. A su lado no había guardaespaldas y ese era precisamente el problema.
- Espero que ninguno de los dos haya cenado donde comieron mis hombres. -Kanemura levantó finalmente la mirada hacia los dos Genin.- Dos adultos incapaces de distinguir una cena de un intento de asesinato culinario... Y ahora tengo que reorganizar toda la noche.
La intoxicación de sus guardaespaldas habituales le había dejado sin escolta apenas unas horas antes de realizar una inspección que, según parecía, no estaba dispuesto a cancelar. El empresario desplegó un pequeño papel donde figuraban varias direcciones.
- Tengo que comprobar tres propiedades antes de regresar a casa. Un almacén, una tienda y una de mis oficinas. No debería llevar demasiado tiempo. -Doblando nuevamente el papel, señaló primero a Chota y después a Natsu.- No necesito que caminéis pegados a mí como dos lapas. Uno puede mantenerse cerca y el otro vigilar a mi alrededor. Cómo os organicéis me importa poco mientras nadie me moleste. -Kanemura comenzó a caminar sin esperar demasiado.- Y cuando digo nadie, quiero decir nadie. Curiosos, borrachos, comerciantes enfadados, vendedores desesperados... Si quieren hablar de negocios, que pidan cita mañana.
La primera propiedad se encontraba a unas pocas calles. Durante el trayecto no ocurrió nada importante. Algunos vecinos reconocían al empresario y lo saludaban desde la distancia, mientras que otros apenas prestaban atención. Tras girar la última esquina de la calle el almacén de Kanemura ya podía distinguirse al otro lado de la calle, con la mayor parte de sus ventanas oscuras y un empleado esperando junto a la entrada. El problema estaba justo delante de este. Cuatro jóvenes ocupaban gran parte del camino; dos permanecían sentados sobre unas cajas, otro sostenía una botella y el último discutía con el empleado del almacén. La escena tenía mucho más de ruido que de verdadera amenaza; entre risas, empujones torpes y el evidente exceso de alcohol, ninguno parecía dispuesto a comprobar qué ocurriría si alguien capaz de defenderse decidía responderles.
- ¡Te estoy diciendo que no cierres aún! Mis amigos y yo queremos ver qué guardáis ahí dentro... -Dijo mientras se tambaleaba por el alcohol.-
- Y yo os estoy diciendo que el almacén está cerrado... -Respondió el trabajador incómodo ante la situación.- ¡Por favor, volved mañana!
El joven de la botella dejó escapar una carcajada. Kanemura detuvo sus pasos. Observó la escena durante un momento y después dirigió la mirada hacia Chota y Natsu.
- Esta es la primera propiedad. -Hizo una pequeña pausa.- Procurad que pueda llegar hasta la puerta sin convertirme en parte de esa conversación.
![[Imagen: fbd1ca2759a322f8d48edbde00345cfc.jpg]](https://i.pinimg.com/1200x/fb/d1/ca/fbd1ca2759a322f8d48edbde00345cfc.jpg)
![[Imagen: 9oeXPFe.gif]](https://i.imgur.com/9oeXPFe.gif)