El lugar elegido era una explanada de hierba baja y compacta, un espacio completamente abierto de unos treinta metros de largo por treinta de ancho, despejado de árboles, rocas o coberturas naturales que pudieran interrumpir las líneas de visión. Un terreno neutro y llano, pensado para que el intercambio se decidiera puramente a través de la lectura de distancia, la gestión del tiempo y la velocidad de reacción.
Al alcanzar un punto neutral que dejaba quince metros limpios hacia cualquiera de los cuatro extremos del cuadrante, el pelinegro detuvo su avance. Sus ojos oscuros realizaron un barrido metódico de trescientos sesenta grados, observando las figuras de otros genin y shinobi que rondaban las cercanías del perímetro exterior.
Sin hacer ruido innecesario sobre la grama húmeda, Douma acomodó el ajuste de sus guantes y cruzó los brazos sobre el pecho. La bruma flotaba en capas bajas alrededor de sus botas a la espera de que algún oponente aceptara el reto tácito de su presencia en el centro de la explanada, listo para registrar el rostro, la postura y el tipo de armamento de quien decidiera dar el primer paso hacia el terreno de combate.
![[Imagen: q0yojli.png]](https://i.imgur.com/q0yojli.png)