16-08-2026, 08:17 PM
Última modificación: 16-08-2026, 09:13 PM por Kami Inuzuka.
5 de Verano del 150
Aquello había empezado siendo un paseo completamente normal. Una vuelta por las calles de Konoha, sin ninguna misión, sin entrenamientos y, sobre todo, sin ningún motivo para pensar que iba a terminar metida en problemas. Hasta que Balto decidió que aquel carro aparcado junto a uno de los comercios era, por alguna razón, el lugar perfecto para esconderse.
— Balto... sal de ahí.
Él respondió con un ladrido.
Me agaché para intentar verlo debajo del carro, pero apenas mi cabeza apareció por debajo, Balto retrocedió hasta el fondo y volvió a ladrarme. No parecía asustado, más bien daba la impresión de estar discutiendo conmigo, como si tuviera algún argumento perfectamente válido para no salir. Extendí una mano hacia él y recibí otro ladrido a cambio.
— ¿En serio estás haciendo esto?
Suspiré y me incorporé, mirando alrededor con cierta vergüenza. Algunas personas comenzaban a fijarse en nosotros y yo ya sentía cómo se me calentaban las mejillas. Lo peor, sin embargo, era que el dueño del carro llevaba varios minutos gritándome que sacara al perro inmediatamente porque necesitaba moverlo. Cada vez que intentaba acercarme, Balto se metía todavía más debajo del vehículo.
— ¡Balto, sal de una vez!
El ninken asomó únicamente el hocico y volvió a ladrarme con una indignación que, sinceramente, no entendía.
— ¡No voy a entrar ahí contigo!
Otro ladrido.
Me quedé mirándolo en silencio.
— ¿Qué quieres que haga entonces?
Balto respondió con otro ladrido.
Apreté los labios, intentando mantener la calma mientras el dueño del carro volvía a advertirme, cada vez más enfadado, que como no consiguiera sacar al perro pronto iba a tener que mover el vehículo, con o sin él debajo. La sola idea hizo que se me encogiera el estómago. Volví a agacharme, intentando pensar en alguna forma de convencer a aquel cabezota de que saliera por las buenas. El problema era que cuanto más intentaba acercarme, más atrás se escondía, y yo empezaba a quedarme sin ideas.