El almacén marítimo Kawasemi se ubicaba a un costado del río, en la zona comercial por la que ingresaban los productos provenientes de ríos, lagos y puertos del País del Agua. La enorme estructura rectangular fabricada en madera oscura y piedra era considerada uno de los edificios más grandes dentro del distrito. El techo poseía una altura considerable al albergar dentro varias poleas, andamios y plataformas de carga. La niebla ingresa fácilmente desde el exterior, al ser un lugar que posee varias rendijas.
Sus grandes portones dobles reforzados con hierro permitían la entrada de embarcaciones. A los laterales unos faroles de aceite distribuidos en el ingreso y en otras paredes permitían que la luz circulara durante la noche en lugares clave de la estructura.
Gorō Hamada era el encargado nocturno del lugar. Lo que se conocía en la jerga como sereno. Cada día ingresaba a las once de la noche y se retiraba a las siete de la mañana, cuando los obreros ingresaban a sus puestos de trabajo. Al ver que el ninja se aproximó hacia él, lo saludó y extendió la mano para entregarle las llaves. Era un hombre tosco, ancho, de extensa barba y brazos fuertes. Sus ropaje arrugado y desgastado, manchado de sal y aceite, describía por sí mismo el duro trabajo en el almacén marítimo.
—Sí, sí —afirmó. Sujetaba una enorme pipa de madera humeante, la agitaba por todos lados a medida que hablaba—, lo he visto, lo he visto. Escurridizo, espeluznante, blanquecino. Un fantasma. Sé que ese… miser… —su voz se apagó y miró a las alturas, en los rincones, se encogió entre los hombros, cauto—. Ese… espíritu ronda por aquí, reclamando algo. Me está volviendo loco. Le dije al jefe que no cuidaré el lugar hasta que hagan algo con eso. Y si he llegado al punto de llamarte a ti es porque realmente creo que hay algo. La últma vez que lo he visto fue en el sector de redes, se apareció entre ruidos de cadenas y gritos, y desapareció como si nada atravesando la pared. ¿Por qué considero que es un fantasma? Porque si fuese un ladrón claramente algo faltaría. Y no falta nada.
Del bolsillo sacó un mechero y avivó las mezclas de yuyos y hierbas que contenía la pipa y le dio una fuerte pitada. Tosió tres veces. Luego, acercó la pipa al muchacho, por si quería fumar. Volvió a mirar el techo, y los rincones.
—Esta noche aparecerá, estoy seguro. Allí tienes un mapa con los cuatro sectores del almacén, y en la mesa hay una lámpara para ti, que suelo usar durante las noches ¡Bueno! —exclamó, sobresaltado. Le dio un palmazo en la espalda a Hachibi, producto de su fuerza desmedida e incontrolada—. Suerte. Yo me voy a la mierda. Por cierto, me han dicho los trabajadores que sostenías un voto de silencio. Vamos a ver cuánto te dura con este fantasma.
Soltó una carcajada y con esa sinceridad el hombre se desprendió de toda responsabilidad de lo que pasara en el almacén y al propio Hachibi. Tomó la pipa con la mano izquierda, su mano derecha en el bolsillo, y se esfumó entre la neblina del exterior.
Hachibi ahora pudo prestar atención. El aroma era una evidente mezcla entre madera húmeda, sal, algas secas y pescado. En el momento de soledad, el muchacho pudo comprobar que lejos de ser un lugar silencioso, los ruidos le acompañaban en todo momento: crujidos producidos por la contracción de la madera, cadenas y ganchos que chocaban al ser empujados por el viento, una pasarela que atravesaba todo el techo, y neblina al ras del suelo.
En la pared había un mapa. Cuatro sectores dividían el almacén.
![[Imagen: EvuZf8w.png]](https://i.imgur.com/EvuZf8w.png)
La zona de carga. Es el área donde Hachibi se encontraba. El más cercano a los portones principales. A simple vista podía observarse carretas vacías, cajas de madera apiladas, balanzas de carga, sacos de sal, barriles recientemente descargados y marcas de ruedas sobre el suelo.
El sector de redes y aparejos. Un lugar confuso para transitar debido a su cantidad de redes colgadas en las vigas, cuerdas, boyas y flotadores, arpones, anzuelos, velas viejas, ganchos metálicos. Un laberinto de elementos.
Sector de productos conservados. Una habitación repleta de estanterías que conservaban pescado seco, barriles de pescado salado, frascos de aceite, algas empaquetadas, algunas trampas y canastos de pesca.
Sector de pasarela y zona de mantenimiento. Hallada en la parte superior del lugar, allí los obreros utilizaban los mecanismos para levantar las enormes cargas provenientes del río. Para llegar allí una escalera de madera llevaba hasta la pasarela. Alrededor de esta se encontrarían poleas, cadenas, herramientas, y una pequeña oficina del capataz.
Cita:Reglas de juego:
— Hachibi podrá investigar dos zonas por post, con el fin de tener cierta coherencia con el tiempo dedicado a la investigación nocturna.
— Podrás elegir cualquiera de las cuatro zonas para ser investigadas, no hay orden ni preferencia.
— Cada zona tendrá una tirada de investigación/percepción para ver si Hachibi logra percatarse de algo y obtener pistas sobre el fantasma.
— La información te la brindaré una vez hayas hecho la tirada, para que puedas expresar lo que Hachibi ve en el post.
— Gracias a Capacidad Sensorial II el shinobi agrega +5 al resultado.
— Gracias a la virtud Brujula Interna el shinobi no se perderá dentro del almacén, lo que le permite tener +1 en su tirada.
Cita:Tirada de investigación: exploración de sectores
1d20 +1 MINT +5 Capacidad Sensorial