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Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto   ›   Mundo   ›   Pais del Agua   ›   Kirigakure no Sato
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[Misión | E] Fantasmas en el almacén
Naoto
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06-08-2026, 11:34 PM
Última modificación: 07-08-2026, 12:35 AM por Naoto. Razón: Contenido de hide
3 de Verano, del año 150, en la noche,
Kirigakure no Sato
Protagonista de la misión: Hachibi
Misión narrada por Naoto Heizu

Fantasmas en el almacén


El almacén marítimo Kawasemi se ubicaba a un costado del río, en la zona comercial por la que ingresaban los productos provenientes de ríos, lagos y puertos del País del Agua. La enorme estructura rectangular fabricada en madera oscura y piedra era considerada uno de los edificios más grandes dentro del distrito. El techo poseía una altura considerable al albergar dentro varias poleas, andamios y plataformas de carga. La niebla ingresa fácilmente desde el exterior, al ser un lugar que posee varias rendijas.
 
Sus grandes portones dobles reforzados con hierro permitían la entrada de embarcaciones. A los laterales unos faroles de aceite distribuidos en el ingreso y en otras paredes permitían que la luz circulara durante la noche en lugares clave de la estructura.
 
Gorō Hamada era el encargado nocturno del lugar. Lo que se conocía en la jerga como sereno. Cada día ingresaba a las once de la noche y se retiraba a las siete de la mañana, cuando los obreros ingresaban a sus puestos de trabajo. Al ver que el ninja se aproximó hacia él, lo saludó y extendió la mano para entregarle las llaves. Era un hombre tosco, ancho, de extensa barba y brazos fuertes. Sus ropaje arrugado y desgastado, manchado de sal y aceite, describía por sí mismo el duro trabajo en el almacén marítimo.
 
—Sí, sí —afirmó. Sujetaba una enorme pipa de madera humeante, la agitaba por todos lados a medida que hablaba—, lo he visto, lo he visto. Escurridizo, espeluznante, blanquecino. Un fantasma. Sé que ese… miser… —su voz se apagó y miró a las alturas, en los rincones, se encogió entre los hombros, cauto—. Ese… espíritu ronda por aquí, reclamando algo. Me está volviendo loco. Le dije al jefe que no cuidaré el lugar hasta que hagan algo con eso. Y si he llegado al punto de llamarte a ti es porque realmente creo que hay algo. La últma vez que lo he visto fue en el sector de redes, se apareció entre ruidos de cadenas y gritos, y desapareció como si nada atravesando la pared. ¿Por qué considero que es un fantasma? Porque si fuese un ladrón claramente algo faltaría. Y no falta nada.
 
Del bolsillo sacó un mechero y avivó las mezclas de yuyos y hierbas que contenía la pipa y le dio una fuerte pitada. Tosió tres veces. Luego, acercó la pipa al muchacho, por si quería fumar. Volvió a mirar el techo, y los rincones.
 
—Esta noche aparecerá, estoy seguro. Allí tienes un mapa con los cuatro sectores del almacén, y en la mesa hay una lámpara para ti, que suelo usar durante las noches ¡Bueno! —exclamó, sobresaltado. Le dio un palmazo en la espalda a Hachibi, producto de su fuerza desmedida e incontrolada—. Suerte. Yo me voy a la mierda. Por cierto, me han dicho los trabajadores que sostenías un voto de silencio. Vamos a ver cuánto te dura con este fantasma.
 
Soltó una carcajada y con esa sinceridad el hombre se desprendió de toda responsabilidad de lo que pasara en el almacén y al propio Hachibi. Tomó la pipa con la mano izquierda, su mano derecha en el bolsillo, y se esfumó entre la neblina del exterior.
 
Hachibi ahora pudo prestar atención. El aroma era una evidente mezcla entre madera húmeda, sal, algas secas y pescado. En el momento de soledad, el muchacho pudo comprobar que lejos de ser un lugar silencioso, los ruidos le acompañaban en todo momento: crujidos producidos por la contracción de la madera, cadenas y ganchos que chocaban al ser empujados por el viento, una pasarela que atravesaba todo el techo, y neblina al ras del suelo.
 
En la pared había un mapa. Cuatro sectores dividían el almacén.

[Imagen: EvuZf8w.png]
 
La zona de carga. Es el área donde Hachibi se encontraba. El más cercano a los portones principales. A simple vista podía observarse carretas vacías, cajas de madera apiladas, balanzas de carga, sacos de sal, barriles recientemente descargados y marcas de ruedas sobre el suelo.
 
El sector de redes y aparejos. Un lugar confuso para transitar debido a su cantidad de redes colgadas en las vigas, cuerdas, boyas y flotadores, arpones, anzuelos, velas viejas, ganchos metálicos. Un laberinto de elementos.
 
Sector de productos conservados. Una habitación repleta de estanterías que conservaban pescado seco, barriles de pescado salado, frascos de aceite, algas empaquetadas, algunas trampas y canastos de pesca.
 
Sector de pasarela y zona de mantenimiento. Hallada en la parte superior del lugar, allí los obreros utilizaban los mecanismos para levantar las enormes cargas provenientes del río. Para llegar allí una escalera de madera llevaba hasta la pasarela. Alrededor de esta se encontrarían poleas, cadenas, herramientas, y una pequeña oficina del capataz.

Cita:Reglas de juego:

— Hachibi podrá investigar dos zonas por post, con el fin de tener cierta coherencia con el tiempo dedicado a la investigación nocturna.
— Podrás elegir cualquiera de las cuatro zonas para ser investigadas, no hay orden ni preferencia.
— Cada zona tendrá una tirada de investigación/percepción para ver si Hachibi logra percatarse de algo y obtener pistas sobre el fantasma.
— La información te la brindaré una vez hayas hecho la tirada, para que puedas expresar lo que Hachibi ve en el post.
— Gracias a Capacidad Sensorial II el shinobi agrega +5 al resultado.
— Gracias a la virtud Brujula Interna el shinobi no se perderá dentro del almacén, lo que le permite tener +1  en su tirada. 

Cita:Tirada de investigación: exploración de sectores

1d20 +1 MINT +5 Capacidad Sensorial

Contenido Oculto (Vista Previa)
Sector 1: Zona de carga

12 o menos

Entre las marcas de las carretas encuentra pequeñas manchas húmedas. Hay demasiadas pisadas y surcos en el suelo como para reconocer su origen.

También nota que una caja cercana al portón está ligeramente desplazada.

13 a 15

Descubre varias huellas pequeñas que entraron desde el exterior. No pertenecen a una persona y se dirigen hacia el sector de productos conservados.

Una de las marcas parece haber sido producida por algo que arrastraba un objeto liviano.

16 a 18

Reconoce huellas de patas pertenecientes a un animal pequeño. Algunas están acompañadas por una línea irregular, como si una cuerda o una tela hubiese sido arrastrada.

El rastro atraviesa el sector de productos conservados y continúa hacia las redes.

19 o más

Además de reconstruir el recorrido, encuentra algunos pelos claros atrapados en la madera y una hebra de tela blanca enganchada en una astilla.

Puede deducir que el animal entró buscando alimento y que todavía se encontraba libre cuando pasó por esta zona.

20 natural

Las huellas todavía conservan humedad. Hachibi sabe que fueron dejadas recientemente y escucha un roce lejano desplazándose hacia el fondo del almacén.
Hachibi
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07-08-2026, 07:03 AM
Tal vez Kirigakure estaba corta de personal. 
 
Hachibi fue llamado por segunda vez aquel mismo día. La mañana en una panadería y ahora a revisar un almacén.
 
Con el clima veraniego y el haber trabajado con un horno que le hizo literalmente empapar su ropa en sudor, empleó el poco tiempo disponible en darse un nuevo baño. Agua tibia cambiaría por un tiempo su percepción del clima y le haría sentir algo más fresco; su atuendo pasó a ser casi la antítesis de su elección diurna, en lugar de la filipina blanca, extra-protectora, eligió una camisa sin mangas, el cuello alto la hacía un tanto formal, pero se abría un poco hasta ver la altura de su estómago; siendo una tela más liviana, no habría tanto sufrir por calor y con tanta apertura respiraría sin transpirar. De pantalón, un pescador marrón oscuro y de calzado unas sandalias, pero no las típicas con solo el ajuste para agarrarse de los dedos, sino uno de triple tirante, en el dorso, encima del talón y el último en el tobillo. Ató su cabello en una coleta alta para que no cubra su cuello, y se echó a dormir una siesta.
  
Durmió apenas unas horas, el papiro que le esperaba a su vuelta decía que debía presentarse antes de las once de la noche, cuando “el sereno” se presentara.
 
Aquella noche la luna se vestía con nubosas telas que le ocultaban casi en su totalidad, aun así sus rayos argentes bañaban el lugar, definiéndose ante los ojos de Hachibi. De día la pinta de aquel lugar debía ser otra, pero de noche se acercaba a la representación más fidedigna de una mazmorra. El llanto de una rendija a la distancia, oxidada y vieja, se escuchaba aun antes de llegar a ver el sitio. La llegada de Hachibi fue poco antes de las once. Su vista recorrió el exterior y sus oídos recibían el propio aullido de la noche, ese susurro constante de aquellos lugares apartados.
  
Volviendo a la entrada, se encontró con el sujeto que explica la misión, su voz, sus gestos y su brutalidad al moverse creaba una imagen de hombre que no cede ante la adversidad; sin embargo, hay cosas que superan a uno. Hachibi es consciente que, si este asunto fuera a mar abierto, seguramente hubiera entrado en desacato por no presentarse a la misión, simplemente existen cosas para las que el entrenamiento y la convicción no es suficiente, aquel hombre seguramente llevará casi toda su vida trabajado en ese terreno, y lo seguirá haciendo por mucho más.
 
Recibió las llaves casi como sin esperar a que las tomara. Le escuchó hablar e inclinó un poco la cabeza cuando “blanquecino” fue una de las formas para dirigirse a la criatura, sonó extraña en él. Luego lo vio interrumpirse a sí mismo, como si aquello pudiera ofenderse con facilidad. Corrigió atropelladamente sus palabras, miró varios rincones antes de continuar hablando con más cautela. Hachibi frunció levemente el entrecejo, mientras lo miraba ahora desde un costado, con su mentón alzado y dejo de escepticismo en sus pupilas.
 
Con un gesto rechazó la pipa y guardó distancia conforme los humos se desprendían. Sus ojos viajaron hacia el mapa, luego divisó la lámpara y finalmente fue sorprendido con una palmada que hizo sentirle que sus pulmones terminaron algunos milímetros adelantados, después de volver a su cuerpo. Aquella fuerza parecía cotidiana entre los habitantes de Kirigakure. Quizá era el mar, quizá el trabajo… o quizá simplemente aquella aldea forjaba fuertemente a sus habitantes.
 
El bruno miró marchar al sujeto y esperó un poco más. Esperó hasta que los pasos se perdieran en la noche brumosa, hasta que el arrastre de sus pies fueran ecos desviviéndose y que de nuevo el aullido de la noche sea lo que se escuche.
 
Volvió su vista al lugar, comenzó a recorrerlo. La madera del techo imitaba pasos dispersos, golpes repentinos productos de su enfriamiento, seguramente. Las cadenas tintineaban un villancico tenebroso y el suelo comenzaba a imitar la luna, vistiéndose de neblina.
 
Girando su cabeza divisa una caja con peculiares marcas a su costado, recientemente había sido cuando menos empujada y el suelo lo delataba sutilmente. Así mismo, miró el suelo más detenidamente, había un montón de pisadas de distintos tamaños y suelas variadas, pero había una hilera de huellas que no correspondían a ningún humano, y por los brochazos extraños que las acompañan, parece que iba cargando algo.
 
Hachibi miró una vez más el mapa, se detuvo admirándolo hasta que este se quedó como fotografía en su cabeza y luego pasó de largo de la lámpara; los espíritus no dejan huellas, en teoría se desplazan por el aire, pero cualquiera puede ser advertido por una luz en movimiento y por su buena visión, con la luna y las lámparas de aceite, sería más un estorbo que una herramienta útil.
 
Retomó su andar, siguiendo el recorrido de aquellos diminutos pasos que le hacen imaginar una escena donde evita constantemente los pies de los trabajadores. El tránsito era de la Zona de carga a la de conservados. El ritmo cambió, ahora parecía esperar turno cada tanto para cruzar corriendo entre los anaqueles, la carrera errática se convirtió en momentos de paciencia y momentos de velocidad, con más estructura.
 
Las huellas se concentraban alrededor de las cajas que despedían aromas comestibles. Buscaba alimento.
 
El edificio daba la impresión de estar cobrando más vida, conforme el frío retuerce su estructura.
 
Hachibi estaba convencido que esto no era obra de un fantasma, pelos y un trozo de tela blanca no son cosas que deja una aparición a su paso, pero los ruidos del lugar sí le hacían alertarse con frecuencia. El simple paso por ahí ya parecía una digna prueba mental de la academia y obligado a rodear el muro central, lo comprobaría aún más, el galerón es prácticamente un laberinto. Seguir la pista se complicó enormemente, pero su enfoque no lo tenía preparado para lo siguiente. Al entrar y encontrarse una vela ondulante de frente, se desorientó. El objeto era enorme, y su latigueo rompiendo el aire fue como presenciar un ataque directo de un gigante. Respiró profundo, aceptando que esa cosa no lo iba a atacar y cerró los ojos para recordar de dónde a dónde debía buscar.
 
Un ruido peculiar.
 
Con sus ojos cerrados se alertó; no era madera, cadenas ni cuerdas, era algo más, algo menos mecánico, ni siquiera llamativo, pero si muy distintivo. Su objetivo cambió en tiempo real, ahora su destino era el origen de aquel sonido y retomó su andar con prisa pero con sigilo.
Naoto
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07-08-2026, 06:46 PM
La investigación del gennin tomó un tiempo que se volvía imperceptible mientras su mente estuvo ocupada con ahondar en los misterios que un almacén podía ofrecer. A veces, simplemente en la oficina llegan misiones y no queda otro remedio más que cumplir con un deber cívico. Además de recibir los honorarios por el trabajo, está claro. De algo debía sustentarse la aldea.
 
Las huellas halladas por Hachibi correspondían a un animal pequeño. La sospecha de su ingreso desde la zona de carga era una hipótesis creíble que cualquiera podría estar de acuerdo. Todo parecía encajar: atraído por el aroma de la comida ingresaría por algún hueco, alguna reja de ventilación, con sus patitas mojadas y embarradas, manchando el suelo; algo imperceptible durante el día en las horas de trabajo, donde los obreros no prestaban atención. Las piezas en las zonas de comestibles presentaban mordeduras provocadas por pequeños dientes y colmillos que tenían similitudes con la mandíbula de un gato. Los pelos reforzaban esa idea. Un felino hambriento paseándose atraído por la carne fresca.
 
Como había indicado el sereno, no se percibía en el escenario artefactos sustraídos. El robo podía descartarse, acorralando con mayor intensidad la conjetura.
 
De pronto, un sonido ronco y breve se escuchó desde la zona de redes y aparejos. Era con claridad orgánico, no producido por algo artificial del ambiente. Fue seguido de ruidos metálicos como si algo estuviese atravesando las cadenas que colgaban entre las redes mediante un torpe sigilo. El silencio reinó por unos segundos. Unos ojos rasgados y amarillentos estaban puestos sobre Hachibi. Expectantes de su próximo movimiento. Esa criatura endemoniada era el cazador, y Hachibi su presa. Eran sus dominios. Su reino. Su palacio. ¿Quién era tan atrevido como para intentar molestar a ese fantasma en su propio terreno?
 
El fantasma se movió como la seda. Como el viento que atraviesa una reja. De pronto Hachibi escucharía pasos en sus espaldas, una figura envuelta en un manto blanco y cadenas metálicas se abalanzaría sobre su cabeza dándole un arañazo en la nuca. Se prendería con sus garras a la ropa del shinobi a la par que emitía un grito fantasmal. Un grito que le pegaría un buen susto a cualquiera que estuviese distraído por un momento.
 
“En mis dominios mando yo”, intentaría decir en idioma gatuno.

La figura independientemente de lo que pasara y con una velocidad que no coincidía con su figura intenta desaparecer entre la neblina que alcanzaba las rodillas del gennin. Su sonido metálico se arrastró por el suelo en dirección al sector de redes y aparejos, y sería lo último que escuchó el ninja. Su zona de caza.



Cita:Reglas de juego:

—Si deseas atraparlo, debes tirar 1d20 para superar el CD de sigilo del gato. El gato tiene un CD de 14 de sigilo. Utilizaremos el sistema de sigilo del foro, por lo que tu dado debe ser inferior al stat del sigilo del gato para que sea exitoso. 
—Luego, deberás entablar taijutsu y utilizar agarre para atraparlo finalmente. 

Tirada de sigilo

Sigilo del animal: 14
Hachibi
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07-08-2026, 08:19 PM
Última modificación: 07-08-2026, 08:20 PM por Hachibi.
El cuello alto de la camisa no bastó para defender su nuca. Así también, la finura de la tela jugó en contra, cada garra usada para sostenerse fue una cuchilla diminuta adentrándose en su piel, anclándose, produciendo dolor, aunque no sangrado; solo enrojecimiento del paso de aquellas armas felinas.
 
La contienda duró apenas un momento, segundos en los que el investigador se había convertido en víctima y el victimario reclamaba su dominio con una fiereza salvaje absoluta, pero también con una maldad palpable, como un tirano que ha sabido apoderarse de un reino que declara suyo.
 
Escapó.
 
Fue gracias a su entrenamiento ninja y su buena visión que supo que era un felino, uno con algo de sobrepeso, huraño, seguramente macho. Cualquier otra persona ya habría dejado la lógica y la razón para preservar su seguridad, mas la voluntad férrea de Hachibi le hace recuperar la compostura con rapidez.
 
El escozor de las heridas se expresó con un ojo cerrado y su dentadura siendo mostrada, y pronto se convirtió en una expresión de coraje. Yatō reconoce que el suelo y la velocidad son el terreno de su ahora declarado oponente, ha sabido moverse sin ser presenciado, sortea a los trabajadores de día y de noche se mueve a velocidades inhumanas.
 
Su primera respuesta no fue corretearlo de forma directa, en carrera seguramente sería superado con facilidad. En su lugar, optó por las alturas. Primero saltó hacia una de las redes, usando su mismo tejido como punto de apoyo en sus pies y manos. Trepó rápidamente hasta una cadena, esperó y saltó.
 
Se agarró de la primera cadena, en la cual se desplazó un poco antes de arrojarse a la siguiente. Cada tanto se detenía un momento tanto para no crear ruido innecesario, como para mantenerse atento del ruido que producía. Demoró un poco, pero pudo ubicarlo en un sitio apartado, buscándolo en los alrededores. Se lanzó a una nueva red cercana y desde una distancia prudente se dejó caer encima con la técnica de agarre Taijutsu, dirigiendo una mano al pescuezo y la otra sobre la base de la cola, puntos estratégicos para una neutralización rápida y efectiva.
 
Con tantas cuerdas en los alrededores, lo siguiente sería atarle las patas con alguna cuerda, no por crueldad, sino por seguridad suya y de mostrar “el fantasma” a su empleador.

✔Aprendida · 02-08-2026
◈Taijutsu
#ID: TAIJ101B
◔Coste
Sin coste indicado
▣Descripción

Entablar Taijutsu es esa coreografía marcial que se practica entre dos combatientes a la vez, donde los golpes van y vienen; una situación en la que ambos combatientes reciben tanto daño como el que propinan al otro. Entablar Taijutsu es una mecánica opcional que puede ejecutarse mientras se encuentre a distancia cuerpo a cuerpo con otra persona. Es decir, si mi velocidad es de 5 m/s, todo usuario que se encuentre a 5 m o menos de mí se encontrará a mi distancia melee.

El Taijutsu básico cuenta con tres tipos de golpes que se relacionan entre sí igual que el juego de piedra, papel o tijeras. Golpe Rápido, que es superado por Golpe Fuerte; Golpe Fuerte, que es superado por Agarre; y Agarre, que es superado por Golpe Rápido, y así sucesivamente. Durante Entablar Taijutsu, antes de resolver el daño, primero veremos cuál golpe prevalece durante el enfrentamiento. Para ello usaremos los Modificadores de Fuerza y Destreza de los combatientes. El Golpe Fuerte utilizará MFUEx2, el Golpe Rápido usará MDESx2 y el Agarre usará MFUE+MDES para la comparativa. Si obtiene ventaja, entonces recibirá un aumento de MFUEx1 para la comparativa. Quien gane el Entablar Taijutsu podrá aplicar su Taijutsu. Entablar Taijutsu no puede ser esquivado ni bloqueado.

Solo durante Entablar Taijutsu, Golpe Rápido, Golpe Fuerte y Agarre no contarán para el cooldown (Como técnicas fuera de Entablar Taijutsu si poseeran sus respectivos Coldown). Para evitar metarol, el primero en realizar Entablar Taijutsu deberá indicar en un Hide cuál de las tres elecciones tomará (no es una acción sigilosa) y revelarlo a la hora de analizar cuál de los dos ganó el Entablar Taijutsu. Entablar Taijutsu se mantendrá activo mientras se conserve el rango cuerpo a cuerpo. Si los participantes se alejan demasiado, Entablar Taijutsu se romperá y entrará en cooldown de 1 turno para ambos participantes. Durante Entablar Taijutsu, los usuarios podrán seguir haciendo uso de sus acciones antes o después del entablado con total normalidad; es solo una mecánica extra, pudiendo pelear con armas, lanzar jutsus o incluso realizar Taijutsu durante el enfrentamiento.

Si en un entablado, los dos usan distintos ataques pero ambos quedan en empate, se anulan.

✧Efecto
3 (MFUE) de Ventaja en Comparativa

✔Aprendida · 02-08-2026
◈Taijutsu
✦Nivel: 1
#ID: TAIJ003R
◔Coste
35 de Chakra, 25 de Chakra por Turno
▣Descripción

Agarre es una técnica de sujeción que busca inmovilizar al oponente mediante fuerza y precisión, superando a los Golpes Fuertes durante Entablar Taijutsu. En este sistema, utiliza una comparativa entre los modificadores de Fuerza y Destreza combinados del usuario. Durante Entablar Taijutsu, el Agarre equivale a tomarle el brazo al oponente o agarrarlo por la ropa. Esto no inflige daño ni restringe totalmente a su oponente, pero, si tiene éxito, otorga ventaja a la siguiente maniobra del usuario sin importar el tipo de técnica contra la que se enfrente. Además, impide que el oponente rompa el Entablar durante su siguiente turno. En caso de que ambos realicen Agarre durante Entablar Taijutsu, el que posea más Fuerza será quien prevalezca.

Fuera de Entablar Taijutsu, Agarre aplica Control Físico directo sobre el oponente, impidiendo que se mueva de su lugar y utilizando la estadística de Fuerza del usuario como base del sometimiento. Durante el Agarre, el usuario podrá mover a su objetivo, golpearlo con Golpe Rápido sin romper el agarre o arrojarlo al suelo con un Golpe Fuerte, rompiendo el Agarre. El Agarre no impedirá que el oponente intente defenderse, siempre manteniendo la lógica del agarre. Si el objetivo es agarrado por la espalda, será difícil que pueda defenderse; sin embargo, si es agarrado de frente, podrá golpear o incluso usar sus manos para defenderse.

✧Efecto
50 (FUE) de Comparativa en Control Físico, 5 (MFUE+MDES) de Comparativa en Entablar Taijutsu
Vida: 262/262
Chakra: 228/263
Naoto
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07-08-2026, 11:32 PM
Cuando Hachibi consigue sujetarlo, descubre que el gato tiene enganchada entre el lomo y la pata una parte de aquella vela blanca, junto con un tramo pequeño de red y una cadena fina. Al correr, esa armadura gatuna producía una silueta fantasmagórica y los sonidos descritos por Gorō. Los bufidos y gruñidos del gato se escuchaban por todo el almacén; su panza hinchada de tanto comer escabullido durante las noches no evitaban que su agilidad flaqueara en ningún momento. Se torcía para todos lados, miraba con desprecio al shinobi, intentaba lanzar arañazos, darse la vuelta, volver a girar, tirar otros arañazos y clavar sus profundas garras sobre este. Era un tirano capturado en su propia dictadura y a punto de ser ejecutado. No iba a morir apacible, no iba a dar la pata a torcer. Su reinado, su señorío del almacén, era de él. De nadie más.
 
Sus maullidos declaraban guerra, declaraban su enemistad con el pueblo humano.
 
Tras varios minutos intentando escapar, se da por vencido. Demasiada comida, demasiado gordo. No tenía energías para seguir pataleando. Suspendió su cuerpo sobre las manos de Hachibi y se dejó enredar con facilidad. El gato era pesado, costaba sostenerlo con una sola mano.
 
Su reino había caído.
 
En la zona de mantenimiento se halaba el origen de todo: una rejilla de ventilación rota por donde el felino accedía y robaba la comida durante las noches.
 
Después de una media hora, donde el felino descansaba, panza arriba, despreocupado de su captura, la imponente figura de Gorō apareció, con pipa en mano, lanzando su humo hacia todos lados.
 
—¿Qué tenemos aquí? —se preguntó a sí mismo mientras observaba a Hachibi junto al gato—. Mierda, es el gato más obeso que he visto en mi vida. ¿Esta cosa estaba causando problemas?
 
El hombre giró la pipa y empujó el redondeado vientre con la punta, intentando despertarlo.  No hubo caso. A Gorō le causó gracia y se sentó junto al gato para ofrecerle unas cuantas caricias. Después soltó un suspiro y se encogió de hombros a la par que miraba al ninja con un semblante de falsa inocencia. Soltó otra risa. De atrás de las cajas sacó una botella de sake y le dio un sorbo.
 
—Bueno… no debería beber en el trabajo, está claro —expresó tomándose a broma sus propios dichos—. Pero no hay nadie que me acompañe, solo el tabaco y la bebida.
 
Gorō miró a Hachibi de reojo y le dio la sensación que el silencio del shinobi indicaba un acto inquisitivo sobre él. Su cara cambió por completo, pasando a la seriedad. Irritado por la actitud silenciosa del ninja.
 
—Bueno, bueno está bien. Quizás bebí de más y me sugestioné un poquito. Pero no me digas que no parecía un fantasma, ¿has visto como se movía esa cosa? No tiene sentido. Está poseído.
 
Negó con la cabeza, fastidiado.
 
—Ese voto de silencio tuyo, ¿logró romperlo el gato?
 
Al notar que la charla era unidireccional apoyó la espalda contra la pared y miró el techo. Le dio otro trago al sake y una pitada a su pipa. De todos los escenarios posibles, en una noche, no podía creer que su compañía era un mudo. El gato abrió los ojos y Gorō le ofreció otro cariño en su oreja. Este le devolvió el favor con unos maullidos, como si le hablara.
 
—¿Ves? Hasta este gato puede hablar y tú no. Es mejor compañía —tras una pausa en silencio le indicó la puerta—. Bueno… ya cumpliste tu trabajo. Puedes irte. Veré qué hago con el gato —expresó irritado—. Afuera, afuera, buen trabajo, felicidades, eres el héroe de Kirigakure.
 
Cuando el shinobi se fue, varias horas pasaron. El hombre estaba borracho, teniendo una charla filosófica con el gato. Le ofreció unas cuantas caricias.
 
De pronto, escuchó un ruido en el otro sector.
 
Gorō levantó la mirada. Su cara había cambiado por completo. Se levantó de la silla y dio unos cuantos pasos hacia el sector de mantenimiento, donde había escuchado ruidos inquietantes la noche anterior. Antes, volteó para mirar a su nueva mascota. Él se encontraba allí, dormido. Tragó saliva y continuo el camino. Otro sonido metálico se escuchó, ahora sobre sus espaldas. Al voltear, sus ojos como platos y gesto terrorífico dijeron todo.
 
El fornido soltó un grito que solo sería escuchado por el pequeño gatuno.
 
No se supo nada más de él.


FIN
Hachibi
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08-08-2026, 06:29 AM
El felino parecía un ninko, algo que debía asustarlo, tenerlo incómodo o incapacitarlo, como era tener algo atado a él, impropio de su naturaleza, lo usaba como herramienta para su tiranía; y aunque no hablaba idioma gatuno, percibía una hostilidad belicosa que le hacía cuestionar el origen de aquel felino.
 
La mala condición le jugó en contra, Hachibi casi termina sin fuerzas para cargarlo cuando por fin la energía del gato se termina. Atarlo por fin fue posible, pero ya parecía que incluso eso era innecesario. Lo separo de su armadura, de su herramienta de apoyo y los colocó a su lado como más evidencias de que lo que sucedía ahí era ese gato haciendo travesuras.
 
¿Cuánto tiempo faltaría para que el sereno volviera? Hachibi dio una vuelta por el sitio, apuntó en un mapa improvisado los lugares que debían ser atendidos, tanto porque un animal podría significar que la comida se podría echar a perder, como que otros animales se podrían colar. Terminando su mapeo con los círculos y las flechas con resumidos puntos a tratar, el señor Hamada volvió.
 
La mirada del shinobi pasó de la neutralidad al escepticismo. De cierta manera, las malas conductas del sujeto es lo que le dieron trabajo en primer lugar, pero no puede evitar comenzar a conjeturar el sin fin de singularidades que podría empezar a surgir. No le respondió, tan solo lo miró con el mentón alzado y solito concluyó en la verdad evidente.
 
Secó el pincel, limpiándolo para que no se endureciera con la tinta. Retocó su ropa, acomodando y desarrugando dobleces en general, encontrando algunos orificios provenientes de las garras del gato, ¿un animal salvaje no se considera rango D? Luego correspondió la pregunta con su cara negando una sola vez. A decir verdad el felino si se veía apetitoso de acariciar, pero la presencia del hombre no le daba confianza. Señalada la salida, saltó de su butaca y emprendió la salida. Su figura desapareció en la distancia, como si el fantasma hubiera sido él, pero antes de desaparecer, unas palabras dijo:
 
─No beba tanto, Gorō Hamada.
 
Y con el sueño que ya lo clamaba, dejó ese lugar sin saber que el hombre sería tomado por algo más.
Masashi Kishimoto
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08-08-2026, 01:05 PM
¡Recompensas de Misión Entregadas!

Tema: [Misión | E] Fantasmas en el almacén (TID 14484)
Tipo: Misión Normal · Rango: E
  • Naoto — Narrador No Oficial (100%): 250 Ryos, 0 Tobis, 35 Exp, Pergamino PERG001
  • Yato Hachibi — Participante (100%): 250 Ryos, 2 Tobis, 50 Exp

¡Felicidades a todos los shinobi involucrados en esta misión! Que sigan forjando su leyenda.
Moderador Himawari
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08-08-2026, 01:07 PM
Última modificación: 08-08-2026, 01:07 PM por Moderador Himawari.
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Cita:Tema: [Misión | E] Fantasmas en el almacén (TID 14484)
Tipo: Misión Normal · Rango: E
  • Naoto — Narrador No Oficial (100%): 250 Ryos, 0 Tobis, 35 Exp, Pergamino PERG001
  • Yato Hachibi — Participante (100%): 250 Ryos, 2 Tobis, 50 Exp


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