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Autonarrada E: Los heroes tambien barren
AsunaMatata
Rango Genin
Clan Uchiha
Nivel 13
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza5(1)
Ctrl. de Chakra100(5)
Inteligencia90(4)
Especiales
Salud9
Velocidad20
Tenketsu20
Sigilo10
525
650
Enlace al Post
02-08-2026, 01:46 PM
La tormenta de la noche anterior había dejado el barrio residencial irreconocible. Las ramas más pequeñas cubrían buena parte de las calles, las hojas húmedas se acumulaban en las esquinas y el viento había arrastrado tierra y pequeños restos hasta las entradas de numerosas viviendas. No era un desastre, pero sí el suficiente como para que la Oficina de Misiones movilizara a varios genin y ayudaran a devolver la normalidad a la aldea.

Asuna avanzaba despacio por una de las calles principales con la escoba entre las manos. El trabajo era repetitivo, casi mecánico, pero también tenía algo relajante. Cada pasada iba despejando el empedrado, dejando tras de sí un camino limpio que contrastaba con el desorden que aún reinaba unos metros más adelante.

-¡Chica!. - Asuna se giró al escuchar eso. Uno de los oficiales al mando la obligó a dejar la escoba para encargarse de otra tarea. Durante la tormenta, uno de los árboles que crecían junto a la tapia había cedido bajo la fuerza del viento. El tronco había terminado desplomándose hacia el interior del patio, aplastando un pequeño huerto y bloqueando por completo el acceso al cobertizo del fondo. Varias macetas habían quedado hechas añicos y algunas ramas seguían apoyadas peligrosamente sobre el muro de piedra, amenazando con desprenderse al menor movimiento. Asuna dedicó unos segundos a estudiar la situación. Podría haber intentado empujar el árbol desde el principio, pero era demasiado pesado para moverlo de una sola vez. Si lo hacía sin pensar, probablemente solo conseguiría empeorar los daños.

Se agachó junto al tronco y apoyó una mano sobre la corteza todavía húmeda. - Veamos... - Su mirada recorrió lentamente las ramas principales. - ¿Cómo se supone que voy a mover esto sola?. - La solución no tardó en aparecer. En lugar de enfrentarse al árbol entero, comenzó por retirar las ramas más pequeñas, apartándolas una a una hacia un rincón del patio. Después rompió las más delgadas apoyando el peso del cuerpo sobre ellas, formando pequeños montones que facilitarían su recogida más adelante.

Solo cuando el enorme entramado de ramas dejó de ejercer tanta resistencia, colocó ambas manos sobre el tronco principal. Tomó aire. Clavó firmemente los pies sobre la tierra. Y empujó. El pesado tronco apenas se movió al principio. Un leve crujido. Después otro.

Finalmente comenzó a girar lentamente sobre sí mismo hasta quedar apoyado contra el muro exterior, liberando por completo el paso hacia el cobertizo. Asuna soltó el aire despacio. No había sido una demostración de fuerza espectacular. Había sido cuestión de paciencia. De entender que incluso el obstáculo más grande podía resolverse si se afrontaba poco a poco.



Cuando regresó a la calle principal con la escoba apoyada sobre el hombro, Asuna sintió una extraña sensación de deja vu. Las hojas que había recogido con tanto cuidado volvían a estar repartidas por todo el empedrado. Y no tardó en descubrir al culpable.

Un grupo de niños corría de un lado a otro entre montones de hojas secas, lanzándoles al aire como si fueran una lluvia de colores. Reían, se perseguían y saltaban sobre ellas con tal entusiasmo que cada paso deshacía varios minutos del trabajo que los vecinos habían realizado durante la mañana.

Asuna permaneció inmóvil durante unos segundos. Su mirada pasó lentamente de las hojas... a los niños... y de nuevo a las hojas. Después dejó escapar un suspiro tan suave que casi se perdió entre las risas. “Claro, era demasiado fácil, demasiado bonito como para durar”

Sujetó la escoba con ambas manos y caminó hasta situarse a pocos metros del pequeño grupo. - Ejem. - Llamó su atención. - Sé que os estáis divirtiendo, pero esos montones no estaban así por casualidad, algunos llevamos todo el día tratando de adecentar todo esto un poco. - Como si aquella hubiera sido la señal de salida, los chicos salieron disparados calle abajo entre carcajadas, perdiéndose tras la esquina en cuestión de segundos. Ella los siguió con la mirada hasta que desaparecieron. - … - Resopló apartándose un mechón de cabello del rostro. Al menos ya no tendría más sobresaltos, simplemente acabar la tarea, la cual le llevaría ell resto de la tarde.
[Imagen: Captura-de-pantalla-2026-10-12-100635.png]
Masashi Kishimoto
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02-08-2026, 05:58 PM
¡Recompensas de Misión Entregadas!

Tema: Autonarrada E: Los heroes tambien barren (TID 14425)
Tipo: Misión Autonarrada · Rango: E
  • Asuna — Autor (100%): 250 Ryos, 2 Tobis, 50 Exp

¡Felicidades a todos los shinobi involucrados en esta misión! Que sigan forjando su leyenda.
Moderador Himawari
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02-08-2026, 05:58 PM
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Este tema ha sido cerrado.
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