28-07-2026, 12:50 AM
[Rango E] El Salto de los Seis
Solicitud de misión: Aquí
Día 1, Verano. 150
La misión había sido solicitada por una anciana llamada Chiyo, quien criaba pequeños sapos para mantener su jardín libre de insectos. Esa mañana transportaba seis de ellos en una cesta cuando una carreta pasó demasiado cerca y la obligó a apartarse. La cesta cayó, la tapa se abrió y los animales escaparon hacia el lote baldío ubicado junto al Cuartel Nara, cerca de la avenida principal. Chiyo logró verlos entrar entre la hierba, pero no podía perseguirlos por su cuenta y temía que alcanzaran la calle o se internaran en el cementerio cercano. Por eso pidió ayuda para recuperarlos con vida y devolverlos a su jardín.
Chiyo esperaba frente al lote con la cesta vacía entre las manos. Era una mujer baja, de cabello canoso y ropa sencilla, acompañada únicamente por un frasco lleno de insectos que pensaba utilizar para atraer a los sapos. Cuando el shinobi asignado se presentó ante ella, la anciana señaló la hierba con cierta preocupación. —Gracias por venir. Son seis sapitos pequeños, verdes y con manchas oscuras. Los vi saltar hacia este terreno, pero uno se acercó a la cuneta y creo que otro pasó por debajo de aquella cerca. Por favor, no los lastimes ni los asustes demasiado. Cuando encuentres uno, mételo en la cesta y asegúrate de cerrar bien la tapa.
El lote baldío estaba cubierto de hierba alta, piedras sueltas y algunas tablas abandonadas. Desde distintos puntos se escuchaban pequeños croares, aunque la vegetación impedía distinguir con facilidad de dónde provenían. La cuneta de la avenida llevaba poca agua y la cerca que separaba el terreno del cementerio tenía varios espacios por los que un animal pequeño podía pasar. La misión era sencilla: localizar a los seis sapos, capturarlos sin hacerles daño y devolverlos a Chiyo.
Solicitud de misión: Aquí
Día 1, Verano. 150
La misión había sido solicitada por una anciana llamada Chiyo, quien criaba pequeños sapos para mantener su jardín libre de insectos. Esa mañana transportaba seis de ellos en una cesta cuando una carreta pasó demasiado cerca y la obligó a apartarse. La cesta cayó, la tapa se abrió y los animales escaparon hacia el lote baldío ubicado junto al Cuartel Nara, cerca de la avenida principal. Chiyo logró verlos entrar entre la hierba, pero no podía perseguirlos por su cuenta y temía que alcanzaran la calle o se internaran en el cementerio cercano. Por eso pidió ayuda para recuperarlos con vida y devolverlos a su jardín.
Chiyo esperaba frente al lote con la cesta vacía entre las manos. Era una mujer baja, de cabello canoso y ropa sencilla, acompañada únicamente por un frasco lleno de insectos que pensaba utilizar para atraer a los sapos. Cuando el shinobi asignado se presentó ante ella, la anciana señaló la hierba con cierta preocupación. —Gracias por venir. Son seis sapitos pequeños, verdes y con manchas oscuras. Los vi saltar hacia este terreno, pero uno se acercó a la cuneta y creo que otro pasó por debajo de aquella cerca. Por favor, no los lastimes ni los asustes demasiado. Cuando encuentres uno, mételo en la cesta y asegúrate de cerrar bien la tapa.
El lote baldío estaba cubierto de hierba alta, piedras sueltas y algunas tablas abandonadas. Desde distintos puntos se escuchaban pequeños croares, aunque la vegetación impedía distinguir con facilidad de dónde provenían. La cuneta de la avenida llevaba poca agua y la cerca que separaba el terreno del cementerio tenía varios espacios por los que un animal pequeño podía pasar. La misión era sencilla: localizar a los seis sapos, capturarlos sin hacerles daño y devolverlos a Chiyo.