viene de aqui
● Rango y Tipo de la Misión: Misión Normal - Rango D (Aunque la dificultad real podría escalar según las acciones del jugador).
● Fecha y Lugar: Año 150 Día 4 Primavera - Konohagakure no Sato
● Cantidad de Usuarios: 2 Kuroto Uchiha y Narrador (Akira Hyuuga).
El cazador permaneció un instante en silencio, con las manos temblorosas aún elevadas. Su mirada, una mezcla de terror reprimido y una extraña urgencia, se clavó en la figura de Kuroto, quien permanecía vigilante desde la rama. El hombre tragó saliva y, tras comprobar que el Uchiha no tenía intención de desenvainar su katana por el momento, dio un paso más hacia el centro del claro, rompiendo la barrera de desconfianza.
—La verdad, esta misión se clasificó como Rango D —escupió el hombre, imitando extrañamente el tono burocrático que Kuroto recordaba de Kitsunai, aunque con un deje de burla amarga—, pero lo que ocurre aquí es de grado C o superior; pero sería mucho papeleo hacer el cambio, así que lo dejaremos así, ¿Aun el viejo teniente suelta ese discurso?
El hombre se pasó la manga por la frente, sudoroso.
—Escucha, no importa quién te envió, pero el bosque está infestado. La "Banda del Hurón" ha tomado el sector norte. No son simples ladrones; son especialistas en contrabando de sustancias químicas y armamento ilegal. Han estado usando mis trampas como red de alerta para que nadie —ni los cazadores oficiales ni los shinobi— interfiera en su ruta. Lo que sucede en este bosque está fuera de tu jurisdicción, chico, y francamente, está fuera de tu capacidad para manejarlo solo.
Con un gesto brusco, el cazador se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el espeso follaje del norte, deteniéndose a los pocos metros. Sin mirar atrás, dejó caer su última frase al aire:
—Conozco sus rutas y sé dónde esconden la carga. Voy directo a las inmediaciones de la cueva de los lamentos, donde descargan el material. No te pido que confíes en mí, pero esta información es lo único que nos mantiene vivos a ambos. ¿Prefieres hacer lo que sea que tengas planeado por tu cuenta, o vas a bajar de ese árbol y acompañarme antes de que ellos se den cuenta de que hemos estado hablando?
El silencio volvió a reinar, pero ahora, el bosque se sentía mucho más hostil que antes.
Kenzō se detuvo abruptamente tras varios minutos de marcha rápida a través de la espesura, levantando un puño cerrado para señalar a Kuroto que debía permanecer inmóvil. El aire en esta zona del bosque se sentía viciado, cargado con un olor punzante a metal oxidado y aceites industriales pesados, un aroma persistente que delataba el uso intensivo de maquinaria de forja ilegal en las profundidades de la montaña.
Frente a ellos, oculta tras una cortina de helechos gigantes y formaciones rocosas cubiertas de un musgo oscuro, se abría la entrada de la Cueva de los Lamentos. El nombre resultaba inquietante por su precisión: el viento, al filtrarse por las grietas irregulares de la montaña, producía un silbido agudo y constante que oscilaba entre un lamento y un gemido mecánico, cubriendo eficazmente cualquier ruido menor que pudiera provenir del interior.
A unos cincuenta metros de la entrada, la situación se volvía tensa. Dos individuos, vestidos con ropas oscuras y pesadas que dificultaban la identificación de cualquier insignia, custodiaban el acceso principal.
No portaban el equipo habitual de un cazador civil; sus cinturones estaban cargados con bultos de formas irregulares y sus manos no se apartaban ni un segundo de las empuñaduras de sus armas. A pesar del viento que soplaba con fuerza, el sonido de cajas de madera siendo arrastradas contra la piedra resonaba con una regularidad rítmica, confirmando que la actividad de carga continuaba sin interrupciones.
Kenzō se agachó tras un tronco caído, señalando hacia el interior de la oscuridad de la cueva, donde las sombras parecían devorar cualquier destello de luz natural.
—Ahí los tienes —susurró el cazador, con el aliento agitado y la mirada fija en los centinelas—. La Banda del Hurón no solo está de paso; han tomado el túnel principal como nodo de distribución de armas modificadas y piezas de recambio prohibidas.