28-06-2026, 08:04 PM
Última modificación: 28-06-2026, 08:09 PM por Arako Heizu.
6 de verano, año 150 / Kirigakure - Campos de entrenamiento
Oh… La sala de entrenamientos ninja, aquella cuyo todo miembro de la aldea de la niebla tenia que pasar para convertirse en un genin, aprendiendo a pegar las mejores patadas, dar lo mejores cortes o quien sabe… Recibirlos. Hoy era uno de esos días de la niebla que debido al hostigaste calor, nadie se quería levantar de su cama y quien sabe~ Tal vez, después de recibir una paliza.
Sayuri, se encontraba dentro de aquella sala, después de todo, minutos antes había recibido por fin su misión cuya petición era que te encargases de profesor ayudante, mientras el guía hacia una pequeña introducción y exposición de lo que era graduarse de aquella academia, dejando que sus mejores alumnos pudiesen combatir contra alguien como tú… ¡¿Quién sabe?! Tal vez y te dejaban devolver una buena patada con todas tus fuerzas, bueno... Lo cierto era que el entrenamiento de los futuros genin siempre era bastante riguroso y más con las expectativas de los diversos clanes puestos en sus hombros.
Lo que hacia que muchos de ellos fuesen igualmente de competitivos.
Entonces llegaste citada a primera hora, mas o menos temprano (O quizás tarde) aquel profe que te había visto crecer probablemente al cual todos apodaban cariñosamente como I-kun, se encontraba ordenando los diversos tapetes de combate, para que ninguno se hiciese daño de sobra al combatir, incluso… Por loco que se tratase, había empezado a no solo ordenar los diversos utensilios, sino… ¿Hacer el aseo? Parecía que era más un personal de limpieza que un profesor, lo cual no chocaba para nada con su personalidad, después de todo… Era el típico profesor que todos querían, pero que podría decirse de tanto cariño que daba… Su personalidad se había ablandado bastante.
Este se giro a verte entonces ajustándose sus pesados lentes -¡Oh Sayuri! ¡Cuánto tiempo! – Se te acercaría y te tomaría de un hombro alegre de verte ahora que estabas graduada, sus manos eran rasposas, pero daba con cada gesto a entender que era igual de suave como la ultima vez que lo viste.
-¡Ven! Cuéntame ¿Qué fue de ti en estas semanas o… Meses? Ya ni se cuánto tiempo pasa entre cada día. – Te explicaría con una sonrisa en la cara, mientras los alumnos aun no llegaban si quiera, haciéndote dudar que lo fueran a hacer pronto en primer lugar… Y recordante los viejos tiempos en la academia, que buenos o malos… Eran tu pasado.
-Hoy te van a dar una demostración ¿No? – Te dijo tan cálido como podía ser un ser humano funcional -Tenemos herramientas ninja de practica ¡De todo tipo! – Expresaría mostrándote los diversos muebles y recodándote su ubicación dentro de la sala, mientras te hacía notar que en estas semanas habían llegado nuevos implementos también...
¿Por qué siempre que te vas…? ¿Todo mejora? Sea como sea, era momento de prepararse pronto llegaban los alumnos.