29-06-2026, 03:17 PM
[Rango E] El Atentado contra la Estética de los Carteles
Tema Solicitado: Aquí
Fecha: 150, Verano 4
La mañana en Konoha se sentía inusualmente caliente, con las calles activas y gente cruzando de un lado a otro entre encargos, compras y entrenamientos. En la zona cercana a la Academia y la Asignación de Misiones, donde siempre había alguien leyendo avisos a medias o pegando la nariz a la cartelera oficial, el problema era evidente: la cartelera estaba hecha un desastre. Papeles viejos colgaban por las esquinas, pergaminos rotos cubrían anuncios nuevos, había pegamento seco en placas enteras de madera y alguien incluso había pegado un aviso torcido encima de otro aviso igual de torcido.
El encargado habitual no estaba. Según el informe, se había lesionado una mano intentando despegar un pergamino rebelde con más fuerza que paciencia. Por eso la tarea caía ahora en manos del shinobi asignado. Nada de persecuciones, nada de bandidos, nada de bestias enormes saliendo del bosque. Solo una misión normal de rango E: arrancar los avisos vencidos, limpiar la superficie y colocar los nuevos pergaminos informativos de la semana en el orden correcto. Fácil en papel ¿No? Al menos lo sería si la cartelera no pareciera haber sobrevivido a una guerra menor contra el mal gusto.
Sobre una banca baja había una cubeta con agua, un trapo grueso, una espátula de madera, un frasco de disolvente suave y un paquete de pergaminos nuevos atado con cuerda. Cada pergamino tenía una marca en la esquina indicando su sección: misiones, anuncios, avisos de entrenamiento, turnos de limpieza, reuniones y comunicados oficiales. El problema era que la cartelera no tenía líneas visibles. Las marcas antiguas estaban cubiertas de mugre, y varios civiles ya esperaban cerca, mirando de reojo, listos para quejarse si algún aviso importante quedaba tapado o mal colocado.
Para rematar, el viento empezó a moverse entre los edificios y levantó las esquinas de los papeles nuevos antes de que siquiera fueran desatados. Un niño se detuvo a señalar un anuncio viejo con dibujos encima, una señora preguntó si ya podían leer los horarios del mercado y un genin impaciente se acercó buscando la lista de entrenamientos del día. La misión no tenía peligro real, pero sí público, presión y una cartelera que necesitaba orden antes de que media Konoha decidiera ahorcar a alguien por eso.
Tema Solicitado: Aquí
Fecha: 150, Verano 4
![[Imagen: f54a3932-362d-4df6-aa7f-cee9e782cff2.png]](https://i.ibb.co/kVyym8gL/f54a3932-362d-4df6-aa7f-cee9e782cff2.png)
La mañana en Konoha se sentía inusualmente caliente, con las calles activas y gente cruzando de un lado a otro entre encargos, compras y entrenamientos. En la zona cercana a la Academia y la Asignación de Misiones, donde siempre había alguien leyendo avisos a medias o pegando la nariz a la cartelera oficial, el problema era evidente: la cartelera estaba hecha un desastre. Papeles viejos colgaban por las esquinas, pergaminos rotos cubrían anuncios nuevos, había pegamento seco en placas enteras de madera y alguien incluso había pegado un aviso torcido encima de otro aviso igual de torcido.
El encargado habitual no estaba. Según el informe, se había lesionado una mano intentando despegar un pergamino rebelde con más fuerza que paciencia. Por eso la tarea caía ahora en manos del shinobi asignado. Nada de persecuciones, nada de bandidos, nada de bestias enormes saliendo del bosque. Solo una misión normal de rango E: arrancar los avisos vencidos, limpiar la superficie y colocar los nuevos pergaminos informativos de la semana en el orden correcto. Fácil en papel ¿No? Al menos lo sería si la cartelera no pareciera haber sobrevivido a una guerra menor contra el mal gusto.
Sobre una banca baja había una cubeta con agua, un trapo grueso, una espátula de madera, un frasco de disolvente suave y un paquete de pergaminos nuevos atado con cuerda. Cada pergamino tenía una marca en la esquina indicando su sección: misiones, anuncios, avisos de entrenamiento, turnos de limpieza, reuniones y comunicados oficiales. El problema era que la cartelera no tenía líneas visibles. Las marcas antiguas estaban cubiertas de mugre, y varios civiles ya esperaban cerca, mirando de reojo, listos para quejarse si algún aviso importante quedaba tapado o mal colocado.
Para rematar, el viento empezó a moverse entre los edificios y levantó las esquinas de los papeles nuevos antes de que siquiera fueran desatados. Un niño se detuvo a señalar un anuncio viejo con dibujos encima, una señora preguntó si ya podían leer los horarios del mercado y un genin impaciente se acercó buscando la lista de entrenamientos del día. La misión no tenía peligro real, pero sí público, presión y una cartelera que necesitaba orden antes de que media Konoha decidiera ahorcar a alguien por eso.
![[Imagen: fukasaku-approved.png]](https://i.ibb.co/C50XCMtC/fukasaku-approved.png)