Afueras de Kirigakure
2:00 pm
Desde hace un par de días los viajeros de la zona que llegan a la aldea reportan una extraña carpa a la orilla del camino, los pocos que se atrevieron a entrar en ella cuentan que un extraño enmascarado los reta a un duelo sin ton ni son, son contados con una mano los valientes que aceptaron el duelo con esta misteriosa figura, cuentan los viajeros que al terminar estos pobres ilusos quedaban delirando por horas antes de volver a la normalidad.
La neblina cubría las afueras de la aldea como era normal en la zona, cerca de las puertas de la aldea se podía ver una extraña carpa a unos metros del camino principal hacia la aldea, cerca de la zona extrañas bandadas de cuervos descansaban en los arboles que rodeaban la roía capar, la carpa daba la impresión de tener varios años siendo utilizada se le podrían apreciar varios parches y remiendo en la tela que en algún momento fue de un tono morado y amarillo, la entrada de la carpa estaba abierta y aquellos incautos que se acercaran podrían escuchar un extraño silbido resonando por el lugar.
Para el valiente que se asomara dentro de la tétrica carpa podría ver que era extrañamente más espaciosa de lo que aparenta por fuera toda una ilusión óptica parecía ser, dentro también era más cálida iluminada con antorchas y en el centro al final una gran y lujosa silla de madera con labrados circulares, al asomarse podrían ver un figura enmascara sentada en la silla.
–Hola viajero, quisieras un amistoso duelo– diría el enmascarado con una voz suave y confiada.