La academia no era el lugar que más me llamara la atención en realidad, debo admitir que la única razón por la que aún me atrevía a pisarla era mantener la esperanza de ver el cabello de mi hermano, algo que en estos 5 años se me ha sido vetado, es como si el destino no quisiera que aún me encontrara con él, en absoluto.
Suspiré poniendo las manos en los bolsillos holgados del pantalón negro y empecé a caminar con decisión hasta la salida, perdida en mis pensamientos, quizás demasiado distraida para darme cuenta hasta que me choqué con alguien.
- Disculpe, andaba distraída- comenté sin darle demasiada importancia para seguir mi camino y aun con la mente distraída sobre que hacer. Quizás debiera dirigirme a entrenar algo más o quizás solo esperar y comer algo tras unos videojuegos, aunque la verdad no quería pensar mucho.....