23-07-2026, 04:14 PM
Última modificación: 23-07-2026, 07:10 PM por Narrador Tenseigan-kun.
APROBADA AQUI
El sol del 25 de verano apenas logra rasgar el espeso manto de bruma que desciende desde las colinas boscosas, proyectando sombras alargadas y tenues sobre el puesto de control forestal. El ambiente en la periferia es silencioso, roto únicamente por el crujir de las ramas mecidas por una brisa matutina que huele a pino húmedo y tierra fría. En la mesa de entrada del puesto, un mapa topográfico parcialmente desplegado muestra marcada con tinta roja una zona específica conocida asiduamente por los lugareños como el Sector del Valle sombrío.
Junto a él, un viejo guardabosques de rostro curtido y expresión apesadumbrada aguarda la llegada de la joven genin, sosteniendo entre sus manos las pertenencias que el cazador extraviado dejó registradas antes de adentrarse en la espesura: una cantimplora oxidada y una libreta de notas con las páginas finales intocadas.
—Me alegra que hayas tomado la encomienda, Yocko —comienza diciendo el veterano con voz ronca, señalando con un dedo calloso el punto más denso del mapa—. Goro es un cazador con años de experiencia en estos bosques; conoce cada sendero y cada refugio mejor que nadie. Que lleve tres días sin dar señales de vida no es normal. El último reporte indicaba que iba tras el rastro de una presa grande hacia la zona alta, pero la tormenta de hace dos noches pudo desorientarlo o arrastrarlo hacia los barrancos del norte.
El hombre desliza el mapa hacia el borde de la mesa, dejándolo al alcance de la kunoichi.
—No hay rastro de su regreso en los puestos de avanzada, y nadie se atreve a adentrarse demasiado debido a los reportes de actividad extraña en la espesura. Necesito que rastrees su ruta, averigües qué fue lo que le ocurrió y lo traigas de vuelta, cueste lo que cueste.
El sol del 25 de verano apenas logra rasgar el espeso manto de bruma que desciende desde las colinas boscosas, proyectando sombras alargadas y tenues sobre el puesto de control forestal. El ambiente en la periferia es silencioso, roto únicamente por el crujir de las ramas mecidas por una brisa matutina que huele a pino húmedo y tierra fría. En la mesa de entrada del puesto, un mapa topográfico parcialmente desplegado muestra marcada con tinta roja una zona específica conocida asiduamente por los lugareños como el Sector del Valle sombrío.
Junto a él, un viejo guardabosques de rostro curtido y expresión apesadumbrada aguarda la llegada de la joven genin, sosteniendo entre sus manos las pertenencias que el cazador extraviado dejó registradas antes de adentrarse en la espesura: una cantimplora oxidada y una libreta de notas con las páginas finales intocadas.
—Me alegra que hayas tomado la encomienda, Yocko —comienza diciendo el veterano con voz ronca, señalando con un dedo calloso el punto más denso del mapa—. Goro es un cazador con años de experiencia en estos bosques; conoce cada sendero y cada refugio mejor que nadie. Que lleve tres días sin dar señales de vida no es normal. El último reporte indicaba que iba tras el rastro de una presa grande hacia la zona alta, pero la tormenta de hace dos noches pudo desorientarlo o arrastrarlo hacia los barrancos del norte.
El hombre desliza el mapa hacia el borde de la mesa, dejándolo al alcance de la kunoichi.
—No hay rastro de su regreso en los puestos de avanzada, y nadie se atreve a adentrarse demasiado debido a los reportes de actividad extraña en la espesura. Necesito que rastrees su ruta, averigües qué fue lo que le ocurrió y lo traigas de vuelta, cueste lo que cueste.
![[Imagen: HW87xjt.png]](https://i.imgur.com/HW87xjt.png)
![[Imagen: q0yojli.png]](https://i.imgur.com/q0yojli.png)