Shinobi Gaiden Foro Rol
  • Guías
  • Técnicas
  • Información ▾
    • Mapa del Mundo
    • Virtudes y Defectos
    • Registro de Personajes
    • Objetos
    • Calc. de Estadísticas
    • Censo y Estadísticas
  • Iniciar Sesión
  • Regístrate
  • Primeros pasos
Hachibi vs Daeru y Chota
忍 SG
知
¿Sabías que… el dominio Uchiha del fuego surgió como una respuesta estratégica al Mokuton Senju?
Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?
Shinobi Gaiden - Foro Rol de Naruto   ›   Mundo   ›   Pais del Fuego   ›   Konohagakure no Sato   ›   Zona Comercial
« Anterior 1 2 3 4 5 … 7 Siguiente »
  ›   [Solitario] Aromas entre la Multitud
Responder
Aromas entre la Multitud
Adarel
Rango Genin
Clan Hyuga
Nivel 8
Estadísticas
Generales
Fuerza0(1)
Destreza35(2)
Ctrl. de Chakra85(4)
Inteligencia0(1)
Especiales
Salud9
Velocidad17
Tenketsu9
Sigilo9
340
460
Enlace al Post
21-07-2026, 03:24 AM
El mediodía en el Distrito Comercial de Konoha era un hervidero de actividad. Los comerciantes pregonaban sus productos a viva voz, los convoyes de suministros avanzaban despacio entre la gente y el murmullo de los transeúntes llenaba el ambiente de una energía constante. Adarel caminaba a paso tranquilo por la avenida principal, observando la dinámica urbana con su habitual serenidad. Llevaba las manos descansando en los bolsillos de sus pantalones, manteniendo un perímetro de atención constante a pesar del entorno relajado.

Había dedicado la mañana a realizar algunas compras de suministros básicos para su equipo ninja: hilos de alambre, sellos desmagnetizados y ungüento para quemaduras. Tras cumplir con sus pendientes, sintió el apetito característico que sigue a las largas horas de actividad física y estudio táctico.

Al doblar en una esquina menos concurrida, el aroma del caldo hirviendo y la carne asada lo guió de manera natural hacia un establecimiento pequeño de fideos, alejado del bullicio de la calle principal. El puesto contaba con una barra de madera pulida y apenas cuatro taburetes disponibles. Adarel se acercó, saludó al anciano cocinero con una leve inclinación de cabeza y tomó asiento en el extremo izquierdo, donde tenía una vista clara de la entrada del callejón.

—Buenas tardes —dijo Adarel con voz pausada—. Un tazón de ramen de sésamo con verduras al vapor y brotes de bambú, por favor.

—¡Enseguida, joven ninja! —respondió el cocinero con una sonrisa afable mientras comenzaba a servir el caldo humeante.

Mientras esperaba, Adarel observó los detalles del lugar. El vapor que subía de las grandes ollas de cobre creaba una atmósfera cálida que contrastaba con la brisa fresca que corría por la calle. Un par de clientes conversaban en el otro extremo sobre el clima y el estado de las cosechas locales, discusiones cotidianas que le resultaban extrañamente relajantes en comparación con las exigencias del entrenamiento ninja.

Pocos minutos después, el cocinero colocó un tazón humeante frente a él, acompañado de un par de palillos de madera pulida. El aroma a especias y caldo concentrado era intenso.

Adarel juntó las manos en un gesto de agradecimiento, tomó los palillos y probó el primer bocado. La textura de los fideos era exacta y el caldo poseía el equilibrio adecuado entre sazón y ligereza. Comió con parsimonia, disfrutando de la pausa en su rutina diaria y saboreando cada ingrediente sin prisa.

Durante la comida, aprovechó para observar a los transeúntes que pasaban frente al puesto. Vio a un grupo de la academia corriendo tras su instructor, a unos artesanos transportando tablones de madera y a una patrulla conversando animadamente. Esos momentos de tranquilidad en la aldea le recordaban el propósito fundamental del entrenamiento y el deber: mantener la estabilidad para que la vida cotidiana pudiera desarrollarse sin contratiempos.

Terminó el contenido del tazón, apuró las últimas gotas del caldo y dejó el dinero exacto sobre la barra junto con una pequeña propina.

—Excelente comida. Muchas gracias —expresó al levantarse del taburete.

—¡Gracias a ti! Vuelve cuando gustes —respondió el dueño limpiando la superficie.

Adarel salió del establecimiento y retomó su caminata por las calles de Konoha, sintiéndose renovado y listo para afrontar las tareas del resto de la jornada.
Responder
Salto de foro:

Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)