Él, en cambio, no estaba ahí por el año de servicio gratuito en ninguna de las cadenas Lovers.
Subió los escalones de la tarima con paso tranquilo, las manos metidas en los bolsillos y la mirada recorriendo el perímetro del cuadrilátero: veinte metros por veinte, ni un centímetro más, marcados en cuadros regulares sobre la madera. Suficiente espacio para pensar, calculó. Nunca sobraba.
Se detuvo cerca del centro, dejando que el ruido de la multitud quedara como un murmullo de fondo. Sabía el nombre de su rival de esta ronda: Akira Hyuuga. Un clan con fama de ver más de lo que cualquiera querría mostrar. Kaito curvó apenas la comisura de los labios, no del todo una sonrisa.
—Bien— murmuró para sí, casi inaudible bajo el bullicio. —Empecemos.—
Y esperó.
![[Imagen: JK2RddW.png]](https://i.imgur.com/JK2RddW.png)