07-09-2026, 08:36 PM
Nodo de Exploración: El Puente que Tiembla
Ubicación: Ciudad de Vallepiedra
Día 16 de Otoño, del año 150:
Vallepiedra se extendía entre ríos de montaña, terrazas habitadas y numerosos puentes de piedra que comunicaban las distintas alturas de la ciudad. El sonido del agua acompañaba constantemente la actividad del Mercado Bajo, los talleres y los caminos que conducían hacia Altacumbre y Peñaverde. La ciudad estaba acostumbrada a pequeñas vibraciones producidas por desprendimientos o corrientes subterráneas, por lo que pocos prestaban atención a los temblores menores que ocasionalmente recorrían el valle.
Aquella mañana, sin embargo, un cantero permanecía agachado junto a uno de los soportes del Puente de Piedra. —Esto no estaba ayer —dijo mientras introducía dos dedos en una grieta reciente—. Y no es lo peor. Cada vez que pasa agua con fuerza debajo del arco, la abertura crece un poco más. Según el hombre, el puente había sido inspeccionado apenas una semana antes y no mostraba daños importantes. Aun así, una serie de pequeñas piedras continuaba cayendo desde su cara inferior.
El tránsito continúa abierto mientras los trabajadores colocan marcas para comprobar si la grieta sigue aumentando. Desde debajo del puente puede escucharse ocasionalmente un golpe sordo procedente del interior de la estructura.
Ubicación: Ciudad de Vallepiedra
Día 16 de Otoño, del año 150:
Vallepiedra se extendía entre ríos de montaña, terrazas habitadas y numerosos puentes de piedra que comunicaban las distintas alturas de la ciudad. El sonido del agua acompañaba constantemente la actividad del Mercado Bajo, los talleres y los caminos que conducían hacia Altacumbre y Peñaverde. La ciudad estaba acostumbrada a pequeñas vibraciones producidas por desprendimientos o corrientes subterráneas, por lo que pocos prestaban atención a los temblores menores que ocasionalmente recorrían el valle.
Aquella mañana, sin embargo, un cantero permanecía agachado junto a uno de los soportes del Puente de Piedra. —Esto no estaba ayer —dijo mientras introducía dos dedos en una grieta reciente—. Y no es lo peor. Cada vez que pasa agua con fuerza debajo del arco, la abertura crece un poco más. Según el hombre, el puente había sido inspeccionado apenas una semana antes y no mostraba daños importantes. Aun así, una serie de pequeñas piedras continuaba cayendo desde su cara inferior.
El tránsito continúa abierto mientras los trabajadores colocan marcas para comprobar si la grieta sigue aumentando. Desde debajo del puente puede escucharse ocasionalmente un golpe sordo procedente del interior de la estructura.