06-08-2026, 12:30 AM
Última modificación: 06-08-2026, 12:31 AM por Narrador 6.
Razón: olvide el color
26 de Verano, en kirigakure no sato (Barrio hoshigaki)
A escasos pasos del puerto existía un sector donde aquellos con sus apariencias parecían coincidir ¡Ya sabes! Escamas en la piel, branquias como pulmones y palmas unidas por aquellas membranas, todas características distintas que solían compartir aquella gente pez que hoy… Pues, vendrían a ayudar junto varias personas expertas en acuarios, varios ingenieros oficiales en ello y dos jóvenes genins dispuestos a todo, mientras el susodicho amiguito se encontraba merodeando aun tan pancho en su gran acuario que cubría toda la zona principal de aquella casa de investigación del clan.
Ustedes habrían tenido que pasar por aquella calurosa neblina que tanto caracterizaba a Kiri, generando su típico calor húmedo de verano, añadiendo también aquella típica aleatoriedad climática que tanto los yukis venían exhibiendo pasaria, mientras que como siempre la entrada a la zona residencial hoshigaki se encontraba atiborrada de distintas personas del clan casi que monitoreando que nadie se colase a joderles la vida, pues era bastante cotidiano que algún chistosito hiciese bromas sobre su aspecto cuando menos te lo esperabas... Generando inmediatamente linchamientos al imbécil que abría abierto su bocotá. Aun así, hoy era un día tranquilo, y al mostrar los papeles inmediatamente fueron bienvenidos con bombos y platillos, pues aquellos que los vieron con aquella cara de desprecio (por lo menos en el caso de Douma), rápidamente al comprender la situación se abrieron como si de una puerta sin pestillo se tratase.
¿Tal vez lo difícil era encontrar la gente correcta para poder tratar? Era extraño después de todo, ser tan observado para inmediatamente cambiaran su actitud a una más afable. Igualmente, fuese como fuese, había que intentar ser respetuosos con las raíces y el aspecto de aquellos “hombres del mar” Pues seguían siendo tan apegados a sus costumbres como siempre, no por una regla impuesta por ajenos, sino por una tradición que había que recordar a como dé lugar… Por lo que, una vez llegaron a la fachada de una de las casas mas grandes del sector, lo vieron al entrar por una puerta grande de madera que iniciaría el fin o el inicio según quien lo viese de aquella casa, por lo que sería un pequeño susto para cualquiera ver el tiburón florando en el agua tan de cerca, recibiéndote Douma con un mordisco que solo terminaría en la nada, independiente de tu reacción un encargado de la limpieza te recibiría risueño -Perdona eso jajaja – Dijo asiendo con la mano una señal para que no le dieses tanto vuelo -Hoy hay que limpiar el acuario… Y para ello necesitamos que alguien se meta ahí… Es bastante dócil, aunque no lo parezca finalmente. – Expreso mirando al gran escuelo como si se tratase de un perro -Su nombre es Cuco espero te agrade. – Expreso el viejo como si supiera que no te fuera a hacer daño en primer lugar.
A escasos pasos del puerto existía un sector donde aquellos con sus apariencias parecían coincidir ¡Ya sabes! Escamas en la piel, branquias como pulmones y palmas unidas por aquellas membranas, todas características distintas que solían compartir aquella gente pez que hoy… Pues, vendrían a ayudar junto varias personas expertas en acuarios, varios ingenieros oficiales en ello y dos jóvenes genins dispuestos a todo, mientras el susodicho amiguito se encontraba merodeando aun tan pancho en su gran acuario que cubría toda la zona principal de aquella casa de investigación del clan.
Ustedes habrían tenido que pasar por aquella calurosa neblina que tanto caracterizaba a Kiri, generando su típico calor húmedo de verano, añadiendo también aquella típica aleatoriedad climática que tanto los yukis venían exhibiendo pasaria, mientras que como siempre la entrada a la zona residencial hoshigaki se encontraba atiborrada de distintas personas del clan casi que monitoreando que nadie se colase a joderles la vida, pues era bastante cotidiano que algún chistosito hiciese bromas sobre su aspecto cuando menos te lo esperabas... Generando inmediatamente linchamientos al imbécil que abría abierto su bocotá. Aun así, hoy era un día tranquilo, y al mostrar los papeles inmediatamente fueron bienvenidos con bombos y platillos, pues aquellos que los vieron con aquella cara de desprecio (por lo menos en el caso de Douma), rápidamente al comprender la situación se abrieron como si de una puerta sin pestillo se tratase.
¿Tal vez lo difícil era encontrar la gente correcta para poder tratar? Era extraño después de todo, ser tan observado para inmediatamente cambiaran su actitud a una más afable. Igualmente, fuese como fuese, había que intentar ser respetuosos con las raíces y el aspecto de aquellos “hombres del mar” Pues seguían siendo tan apegados a sus costumbres como siempre, no por una regla impuesta por ajenos, sino por una tradición que había que recordar a como dé lugar… Por lo que, una vez llegaron a la fachada de una de las casas mas grandes del sector, lo vieron al entrar por una puerta grande de madera que iniciaría el fin o el inicio según quien lo viese de aquella casa, por lo que sería un pequeño susto para cualquiera ver el tiburón florando en el agua tan de cerca, recibiéndote Douma con un mordisco que solo terminaría en la nada, independiente de tu reacción un encargado de la limpieza te recibiría risueño -Perdona eso jajaja – Dijo asiendo con la mano una señal para que no le dieses tanto vuelo -Hoy hay que limpiar el acuario… Y para ello necesitamos que alguien se meta ahí… Es bastante dócil, aunque no lo parezca finalmente. – Expreso mirando al gran escuelo como si se tratase de un perro -Su nombre es Cuco espero te agrade. – Expreso el viejo como si supiera que no te fuera a hacer daño en primer lugar.