25-06-2026, 12:03 AM
Verano, año 150
Zona Comercial de Konohagakure
Aproximadamente las 2:30 AM
Zona Comercial de Konohagakure
Aproximadamente las 2:30 AM
La noche pasaba tranquila, la Zona Comercial ya estaba descansando hasta el amanecer que estaba a unas horas de caer. El silencio era atroz, sólo interrumpido por las pisadas de algún patrulla, suspiros de los mismos o el ruido de algún envoltorio que se desplazaba suavemente por el viento que lo movía por los pasillos de la villa.
De repente, algo se quiebra en el ambiente. Gritos, vozarrones, y movimientos intensos de puertas se escuchan en la única parte de la Zona Comercial que seguía viva: la zona de bares. Un botellazo voló hacia la pared justo detrás de dos gordos enormes que salían de un bar en un estado penoso.
—¡Y no vuelvan, a menos que tengan una muy buena disculpa en mente!—
Gritó alguien desde dentro del bar, casi como un bramido, hacia los dos gordos que parecían cervatillos recién nacidos: la torpeza era su virtud más grande, aunque la diferencia con los pequeños animales era un notable tufo a alcohol y quizás a algunos fluídos corporales los cuales quizás sea mejor no mencionar.
En uno de los extremos de la Zona Comercial, un patrulla suspiraba mientras miraba a Mayura Hyuga, el encargado de hoy de resolver estos asuntos.
—Bueno... nosotros nos cansamos de resolver esto. Cada vez que vamos atrás de borrachos, algo más importante pasa en la Zona Comercial, así que el Hokage nos permitió "tercerizar" esta tarea tan... Bueno, defínela tú cuando termines con ella y vengas a buscar el documento ya firmado. Recuerda, tienen que volver a su casa en una pieza, no queremos líos con la familia, aunque posiblemente sus familias no se interesen demasiado por la situación, en fin...—
Dijo, obviamente abrumado por los recuerdos de veces anteriores cumpliendo esa tarea, pero aliviado de no tener que hacerlo esta vez.
—¡Y por esho las sunosas (sic) son mas sexys que las konohianas (sic), porque hashe másh calor y queman másh grasha!—
Se escucharon las incongruencias de uno de los dos gordos al final de la Zona Comercial, casi como el suspiro de un dragón al entrar a su cueva llena de riquezas, sólo que sin riquezas, sin dragón y con muchas estupideces.
![[Imagen: ab4qP1h.jpeg]](https://i.imgur.com/ab4qP1h.jpeg)