21-06-2026, 01:59 AM
Última modificación: 21-06-2026, 02:03 AM por Arako Heizu.
Seria después de unos días desde la primera reunión del equipo tres que decidí volver a contactar con Nagisa, ella se había mostrado totalmente receptiva a ser amigas (Lo cual me había sorprendido desde primera instancia, debido a todo lo que se sabía públicamente de mi), debido a ello decidí no dejar pasar la oportunidad y explícitamente le comenté que quería hacerme su amiga, es por eso mismo que ese día le hablé de si quería salir a hacer algo con completa normalidad ¡Pero estaba nerviosa! ¡Nunca había tenido una amiga de verdad! Por lo que lo único que se me ocurrieron simplemente dos opciones… O íbamos a hacer algo que me gusta sin cuestionarle nada… O simplemente sacaba la escusa de querer ir a entrenar… Mis instintos de ninja dijeron lo segundo.
Entonces la hora acordada llego, me encontraba casi tan nerviosa y al mismo tiempo emocionada ¡Como cuando recibí la noticia! Ya sabes… Esa de que tenía la posibilidad de hacer amigos en esto, con el mismo grupo del que ahora formo parte. Fuese como fuese, ahora me encontraba lanzando patadas entrenando una de las técnicas que aún no podía dominar del clan, momento en donde por fin la vi llegar… ¡Llevaba veinte minutos esperando! Aunque fuese por llegar temprano… Por lo que emocionada me acerque y le salude.
-¡Llegaste! Como estas ¡Nagi! - le saludaría contenta como si fuera un sol, dentro de aquella extraña, pero conocida neblina que siempre se encontraba por la ciudad, hiciese viento como hoy o no - ¡Vamos! Te va a gustar esta zona de entrenamiento… ¡La de aquí! – le tomaría de la mano entonces, casi que arrastrándola sin si quiera mirarla, estaba emocionada y no aceptaría un no por respuesta…
Llegamos a la zona de entrenamiento, un pequeño bosque casi que postizo debido a que eran cosas de supervivencia básicas… No entendía explícitamente porque siempre ponían estas zonas ¡Ni que fuésemos a luchar en el bosque! Pero, si era cierto que ayudaba para practicar mis habilidades bastante…
-Bueno… Se que no puedes hablar ¡Así que te recordare mis técnicas de clan! – Sonreiría alegremente, tenia que saber de lo que yo era capas si es que quería ser mi compañera, por lo que empecé diciendo -Mi clan es el clan Heizu como evidentemente notaras- Expresaría orgullosa (Como si mi relación con ellos no fuese la peor del mundo), mostrando mi famoso dojutsu característico, que volvían mis ojos una especie de flechas azules mirando hacia arriba -Como veras puedo crear niebla con la capacidad de mis ojos… - Asentiria - Esta niebla a diferencia de otras cosas la puedo controlar, haciéndola más gruesa o ligera, variando la posición de las flechas. – Explicaría apuntando a mis ojos -Si es que mantengo ambas arriba la niebla es casi impenetrable… Mientras que si hago ambas para bajo es fina, pero veo muy bien a través de ella… ¡Con esto soy una maestra del sigilo! – Haria una pequeña pose orgullosa entonces -¡¿Ah que no es genial?!- Le expresaría enfática de que mis habilidades eran poderosas, esperando me escribiese.
Entonces la hora acordada llego, me encontraba casi tan nerviosa y al mismo tiempo emocionada ¡Como cuando recibí la noticia! Ya sabes… Esa de que tenía la posibilidad de hacer amigos en esto, con el mismo grupo del que ahora formo parte. Fuese como fuese, ahora me encontraba lanzando patadas entrenando una de las técnicas que aún no podía dominar del clan, momento en donde por fin la vi llegar… ¡Llevaba veinte minutos esperando! Aunque fuese por llegar temprano… Por lo que emocionada me acerque y le salude.
-¡Llegaste! Como estas ¡Nagi! - le saludaría contenta como si fuera un sol, dentro de aquella extraña, pero conocida neblina que siempre se encontraba por la ciudad, hiciese viento como hoy o no - ¡Vamos! Te va a gustar esta zona de entrenamiento… ¡La de aquí! – le tomaría de la mano entonces, casi que arrastrándola sin si quiera mirarla, estaba emocionada y no aceptaría un no por respuesta…
Llegamos a la zona de entrenamiento, un pequeño bosque casi que postizo debido a que eran cosas de supervivencia básicas… No entendía explícitamente porque siempre ponían estas zonas ¡Ni que fuésemos a luchar en el bosque! Pero, si era cierto que ayudaba para practicar mis habilidades bastante…
-Bueno… Se que no puedes hablar ¡Así que te recordare mis técnicas de clan! – Sonreiría alegremente, tenia que saber de lo que yo era capas si es que quería ser mi compañera, por lo que empecé diciendo -Mi clan es el clan Heizu como evidentemente notaras- Expresaría orgullosa (Como si mi relación con ellos no fuese la peor del mundo), mostrando mi famoso dojutsu característico, que volvían mis ojos una especie de flechas azules mirando hacia arriba -Como veras puedo crear niebla con la capacidad de mis ojos… - Asentiria - Esta niebla a diferencia de otras cosas la puedo controlar, haciéndola más gruesa o ligera, variando la posición de las flechas. – Explicaría apuntando a mis ojos -Si es que mantengo ambas arriba la niebla es casi impenetrable… Mientras que si hago ambas para bajo es fina, pero veo muy bien a través de ella… ¡Con esto soy una maestra del sigilo! – Haria una pequeña pose orgullosa entonces -¡¿Ah que no es genial?!- Le expresaría enfática de que mis habilidades eran poderosas, esperando me escribiese.